¿Has notado al sonreír pequeños triángulos negros entre tus dientes? Este problema estético es conocido como troneras dentales. Las troneras son lo que comúnmente conocemos como “huecos negros entre los dientes”. Si alguna vez te has mirado al espejo y has notado pequeños huecos negros entre tus dientes, probablemente te hayas preguntado qué son y si deberías preocuparte.
Las troneras dentales son esos pequeños espacios o huecos que pueden aparecer entre los dientes, especialmente en la zona entre la encía y los dientes. En algunos casos, estos espacios son pequeños, pero en otros pueden ser lo suficientemente grandes como para ser visibles al sonreír o hablar.
En muchos casos las personas no perciben estos espacios hasta que finalizan su tratamiento, que es un cuando son más visibles. Estos espacios, conocidos como troneras dentales, son una preocupación estética común, especialmente entre adultos que se preocupan por su sonrisa. Las troneras interdentales son relativamente fáciles de identificar. Si notas un espacio oscuro entre tus dientes, es posible que estés viendo una tronera.
Además de ser visualmente molestas, las troneras pueden ser una fuente de acumulación de restos de comida y placa bacteriana, lo que puede llevar a otros problemas dentales si no se tratan a tiempo.
Cuando observamos con detenimiento la sonrisa de algunas personas, podemos advertir unos pequeños triángulos negros entre los dientes, también conocidos con el nombre de troneras.
En ocasiones, las troneras dentales desvelan problemas de salud oral. Sin embargo, otras veces se deben, simplemente, a la morfología de los dientes. Como ya hemos avanzado, las troneras son pequeños triángulos que aparecen entre los dientes.
Normalmente, los espacios que hay entre diente y diente no son visibles a los ojos de los demás ya que están cubiertos por las encías. Sin embargo, en algunos casos, pueden aparecer estos huecos llamados troneras.
¿Tienes HUECOS en las ENCÍAS? Se llaman TRONERAS 😁 #shorts
Causas de las Troneras Dentales
Las troneras dentales pueden aparecer por varias razones:
- Morfología del diente: Las troneras aparecen con mayor frecuencia en los dientes de forma triangular. Por su simple morfología, algunas personas presentan unos dientes con forma ligeramente triangular. Esto hace que las piezas dentales tengan más dificultades para contactar entre ellas y que los espacios no puedan ser completamente cubiertos por las encías. Esta circunstancia no plantea ningún problema de salud, por tanto, solamente puede ser considerado un inconveniente estético.
- Uso de ortodoncias: Si has llevado ortodoncia, como brackets o alineadores transparentes, es posible que hayas notado la aparición de troneras después de completar el tratamiento. Esto sucede porque, aunque la ortodoncia corrige la posición de los dientes, a veces no logra mantener el tejido de la encía y el hueso en la misma proporción. El movimiento de los dientes provocado por el empleo de ortodoncias puede hacer que aparezcan espacios interdentales en posiciones en las que antes no existían esos huecos. En algunos casos, un tratamiento de ortodoncia puede provocar un aumento de las troneras entre los dientes al alinearlos correctamente. Este tipo de troneras dentales por ortodoncia son comunes en personas que han experimentado un movimiento dental significativo durante su tratamiento. La ortodoncia también es una gran alternativa para ayudar a cerrar las troneras, siempre y cuando su origen sea morfológico, es decir, que haya aparecido porque los dientes tienen forma triangular.
- Enfermedad Periodontal: Otra causa frecuente de las troneras gingivales es la enfermedad periodontal, una afección que afecta las encías y el hueso que sostiene los dientes. Si no se trata, la enfermedad periodontal puede provocar la pérdida de dientes, además de empeorar las troneras. La causa principal de la aparición de triángulos negros es la enfermedad periodontal. El aumento de placa bacteriana provoca que las encías se retraigan destruyendo su tejido, y es allí cuando aparecen los triángulos negros. En la mayoría de los casos aparecen tras haber tratado la enfermedad, no durante su evolución. La periodontitis, en su fase avanzada, provoca la pérdida de hueso alveolar y la retracción de las encías (recesión gingival). A medida que la encía va retrayéndose, los dientes parecen cada vez más largos y se manifiestan esos “huecos negros” entre los dientes a los que llamamos troneras. Los triángulos interdentales también pueden ser consecuencia de la periodontitis o piorrea. Esta recesión gingival se debe a la acumulación de placa bacteriana en la boca, que llega a las encías y comienza a mermar su tejido. Cuando se padece periodontitis, en muchos casos las troneras dentales se aprecian tras haber tratado la enfermedad, no durante su evolución. Por tanto, es el propio sarro el que no deja ver que la encía se va retrayendo y que comienzan a aparecer los espacios entre los dientes. Una vez que se ha realizado un tratamiento periodontal y que, por tanto, se haya retirado el sarro, es cuando pueden advertirse las troneras. Si bien en ese supuesto las consecuencias de los espacios eran meramente estéticas, en el caso de la periodontitis nos encontramos con un problema de salud. Y es que las consecuencias de la piorrea no terminan con la retracción de encías o la formación de las troneras. Si las troneras dentales están siendo causadas por la piorrea, es importante que te sometas a un tratamiento para curarla.
- Diastemas: En estos casos las troneras son inevitables. El diastema implica que no existe contacto entre dientes contiguos.
- Edad: No es un factor determinante y hay que analizarlo en relación a otros muchos aspectos de la salud bucodental. Estas troneras dentales pueden aparecen progresivamente, por una disminución de tejido gingival, ya sea fisiológica debido a la edad, o a una enfermedad periodontal (piorrea).

Soluciones para las Troneras Dentales
Si estás buscando cómo rellenar las troneras dentales, existen diversas opciones de tratamiento que pueden ayudarte a cerrar esos huecos y mejorar tanto la estética como la salud de tu boca:
- Relleno con resina (composite): Una de las soluciones más populares y efectivas es rellenar las troneras con composite, un material estético que se adhiere al diente para tapar los huecos. El tratamiento de troneras dentales con composite es rápido, relativamente económico y mínimamente invasivo. Además, el composite puede ser ajustado al color de tus dientes, lo que hace que el resultado sea prácticamente indetectable. Uno de los tratamientos más simples y mínimamente invasivos que podemos realizar es el relleno del espacio con resina dental. La técnica de rehabilitación oral con composite consiste en ir añadiendo finas láminas de resina compuesta directamente sobre el diente. Estas resinas compuestas se manchan y oscurecen o amarillean de un modo similar al que lo hace el esmalte del diente ante factores externos y se desgastan al mismo ritmo que lo hace el esmalte dental. Estas preformas se ajustan tanto al diente que crean un margen infinito para mejorar el ajuste entre diente y composite para que la encía no se inflame y se pueda limpiar cómodamente con el hilo dental. Los tratamientos estéticos con relleno de composite no obligan al tallado previo del diente.
- Carillas dentales: Las carillas dentales, ya sean de composite o porcelana, pueden ser otra solución para las troneras. Estas se utilizan para cubrir los pequeños triángulos que hay entre ellos. Son tratamientos más costosos que el relleno con resina, pero también más duraderos y con unos resultados mucho más estéticos. Ya sean de composite o de porcelana pueden ser otra solución para los espacios negros o troneras. Estas se utilizan para cubrir los pequeños triángulos que hay entre ellos.
- Injerto de encía: Si el problema radica en una retracción severa de las encías, los injertos de encía pueden ser una solución viable. Este tratamiento consiste en trasplantar tejido de otra parte de la boca (generalmente el paladar) para cubrir las áreas expuestas y cerrar las troneras. Dado que la encía no crece ni se regenera por sí misma, en muchas ocasiones el injerto es la solución más indicada a la pérdida de tejido gingival. El injerto de encía es una cirugía sencilla, con un postoperatorio igualmente llevadero, que consiste en tomar tejido del paladar. Si el origen de las troneras está en una retracción gingival severa, es probable que la mejor manera de abordarlas sea mediante intervención quirúrgica. Injerto de encía: Dado que la encía no crece ni se regenera por sí sola, en algunos casos es el tratamiento indicado cuando aparece pérdida de tejido gingival. El injerto de encía es una cirugía sencilla, con un postoperatorio también sencillo.
- Tratamiento de ortodoncia: En algunos casos, especialmente si la tronera es resultado de un tratamiento de ortodoncia incompleto o incorrecto, se puede recomendar un ajuste o retratamiento ortodóncico. Cuando el hueco entre los dientes es demasiado amplio, ni el relleno con resina ni la aplicación de carillas resultarán un tratamiento 100 % efectivo.
Antes de la realización de cualquiera de estos tratamientos dentales, lo normal es que te sometas a una limpieza en profundidad de la boca. De este modo no solo se actúa sobre las consecuencias del problema sino sobre su posible origen (enfermedad periodontal).
Es importante que acudas a consulta para solucionar el problema. Aunque existen diferentes tratamientos que nos pueden ayudar a corregir los espacios negros entre los dientes, como las carillas dentales, la ortodoncia o el injerto de encía.
Importante: Una vez dicho todo lo anterior, nos gustaría enfatizar que cualquier tratamiento de los anteriores -injerto de encía o carillas dentales- debe llevarse a cabo únicamente sobre encías sanas. Es decir, si las troneras dentales están provocadas, únicamente, por la propia forma de los dientes, los tratamientos para cerrarlas pueden ser llevados a cabo en cualquier momento.

Higiene y Prevención
Existen pequeños cepillos destinados a la limpieza de los espacios interdentales. También el uso de seda dental resulta muy apropiado para eliminar la suciedad que se acumula entre los dientes. Pero en una boca sana y con los dientes bien posicionados, a veces es complicado acceder a estos huecos si no es mediante una limpieza profesional en consulta.
Los pequeños espacios interdentales no tienen por qué suponer un riesgo para la salud de tu dentadura. En muchos casos, las troneras no solo son un problema estético sino una señal de alarma frente a la eventual aparición de la enfermedad periodontal. Sabiendo que las troneras tienen fácil solución, lo más recomendable es que actúes cuanto antes para evitar posibles complicaciones.