Huecos entre los dientes después de una limpieza: Causas y soluciones

Tras una limpieza dental, es habitual notar pequeños huecos entre los dientes. Esto ocurre porque durante el procedimiento se elimina el sarro dental que se acumula con el tiempo, especialmente en las zonas donde las piezas dentales se unen. Estos huecos no son signo de daño, sino una consecuencia normal de devolver a las piezas dentales su forma y separación natural, lo que indica una boca más limpia y saludable.

El espacio interproximal, interdental o interdentario es el espacio que existe entre un diente y sus contiguos. Incluso en los dientes perfectamente alineados existen estos espacios entre piezas. Aunque los dientes estén correctamente alineados, en estos espacios se pueden acumular restos de comida facilitando la aparición y acumulación de placa bacteriana.

Existen pequeños cepillos destinados a la limpieza de los espacios interdentales. También el uso de seda dental resulta muy apropiado para eliminar la suciedad que se acumula entre los dientes. Pero en una boca sana y con los dientes bien posicionados, a veces es complicado acceder a estos huecos si no es mediante una limpieza profesional en consulta.

Sí, es completamente normal tener huecos dentales después de una limpieza dental profesional. Al retirar el sarro, los dientes pueden parecer más separados, ya que el material que los mantenía “unidos” desaparece. Estos huecos no significan que los dientes se hayan movido ni que hayamos quitado diente, sino que ahora se muestran sus espacios naturales, los cuales estaban cubiertos por el sarro dental.

Los huecos dentales pueden tener distintas causas. La más frecuente es la eliminación del sarro durante una limpieza dental, que deja visibles los espacios naturales entre los dientes. Otra causa común es la pérdida de soporte óseo o una higiene dental deficiente.

¿Tienes triángulos/huecos negros entre tus dientes? ¡Esta puede ser tu solución!

Causas comunes de los huecos interdentales

Las troneras dentales son unos pequeños espacios en forma de triángulos que pueden aparecer entre los dientes, en su unión con las encías. En general, estos huecos son mínimos o imperceptibles, ya que las piezas dentales son más estrechas a medida que se acercan a la raíz. Pero la forma del diente no es la única responsable de la aparición de troneras gingivales.

Entonces, ¿por qué en la boca de algunas personas aparecen troneras?

1. Morfología del diente

Si te fijas en tu dentadura comprobarás que, a medida que se insertan en la encía, los dientes se vuelven algo más estrechos que en la parte visible. Por su propia morfología, esto puede hacer que, en ocasiones, entre un diente y otro se vea un espacio en negro. Hasta cierto punto, la tronera forma parte de la naturaleza del propio diente.

Las troneras aparecen con mayor frecuencia en los dientes de forma triangular. Los dientes de forma triangular, por su fisiología, propician que aparezcan las troneras, ya que los espacios interdentales son mayores que en los dientes cuadrados. Por su simple morfología, algunas personas presentan unos dientes con forma ligeramente triangular. Esto hace que las piezas dentales tengan más dificultades para contactar entre ellas y que los espacios no puedan ser completamente cubiertos por las encías. Esta circunstancia no plantea ningún problema de salud. Por tanto, solamente puede ser considerado un inconveniente estético.

2. Uso de ortodoncias

El movimiento de los dientes provocado por el empleo de ortodoncias puede hacer que aparezcan espacios interdentales en posiciones en las que antes no existían esos huecos. Los aparatos de ortodoncia trabajan para mejorar el alineamiento dental. Sin embargo, al modificar la posición de los dientes, podrían aparecer estos espacios. Esto sucede porque durante el apiñamiento, las piezas dentales se mueven y aprietan entre ellas, y disimulan así esos espacios triangulares en la unión entre el diente y la encía.

3. Diastemas

En estos casos las troneras son inevitables. El diastema implica que no existe contacto entre dientes contiguos. El diastema es la situación que consiste en una separación o ausencia de contacto entre 2 dientes vecinos. Uno de los motivos más comunes de un espacio interdental amplio es el diastema. El diastema es la separación entre dos dientes que no contactan entre si. En ciertas culturas, se ha llegado a ver el diastema como una corriente estética aunque se puede solucionar fácilmente con un tratamiento de ortodoncia.

4. Periodontitis

Una de las consecuencias de la enfermedad periodontal es la retracción de las encías y la pérdida del hueso de soporte. La periodontitis es la causa más frecuente de la retracción de las encías y de la pérdida del hueso de soporte de los dientes. También de la encía y del hueso interdental. La Periodontitis es una enfermedad infecciosa que puede estar causada por múltiples factores (etiología multifactorial). La periodontitis, en su fase avanzada, provoca la pérdida de hueso alveolar y la retracción de las encías (recesión gingival).

Cuando se padece periodontitis, en muchos casos las troneras dentales se aprecian tras haber tratado la enfermedad, no durante su evolución. Por tanto, es el propio sarro el que no deja ver que la encía se va retrayendo y que comienzan a aparecer los espacios entre los dientes. Una vez que se ha realizado un tratamiento periodontal y que, por tanto, se haya retirado el sarro, es cuando pueden advertirse las troneras. Si bien en ese supuesto las consecuencias de los espacios eran meramente estéticas, en el caso de la periodontitis nos encontramos con un problema de salud.

Si las troneras dentales están siendo causadas por la piorrea, es importante que te sometas a un tratamiento para curarla. Debemos tratar la periodontitis para que el problema no vaya a más, empeorando la estética y llegando a causar la pérdida de los dientes.

5. Edad

No es un factor determinante y hay que analizarlo en relación a otros muchos aspectos de la salud bucodental. Aunque la edad no tiene por qué causar las troneras, su existencia es usual en personas mayores de 35 años.

¿Son peligrosas las troneras dentales?

Podría parecer que el hecho de tener troneras en los dientes es más una ventaja que un problema. Al fin y al cabo, cuando mayor es el hueco, más facilidad tienes para limpiarlo en casa con los métodos de higiene rutinarios. En muchos casos, las troneras no solo son un problema estético sino una señal de alarma frente a la eventual aparición de la enfermedad periodontal.

Sí, las troneras dentales pueden ser peligrosas si no se tratan adecuadamente. Los huecos entre los dientes pueden facilitar la acumulación de placa y bacterias, lo que aumenta el riesgo de caries y enfermedades periodontales.

Sin embargo, las troneras gingivales pueden provocar problemas importantes tanto en la estética de la dentadura como en su funcionalidad:

  • Aumenta la acumulación de placa bacteriana. Cuanto mayor es el hueco entre los dientes, más comida y suciedad se acumula en ellos.
  • Pérdida de alineamiento dental. Las troneras pueden condicionar la posición de los dientes.
  • Mordida débil. Las troneras comprometen la eficiencia del anclaje de los dientes a la encía.

Soluciones para eliminar los espacios dentales

Hoy en día, la Odontología ofrece diferentes soluciones a los triángulos interdentales. Eliminar las troneras dentales es posible mediante diferentes técnicas que permiten rellenar o disimular los espacios interproximales. Para eliminar las troneras en los dientes existen, fundamentalmente, dos métodos que se basan en reducir los espacios, para disminuir los antiestéticos triángulos negros.

1. Injerto de encía

Dado que la encía no crece ni se regenera por sí misma, en muchas ocasiones el injerto es la solución más indicada a la pérdida de tejido gingival. El injerto de encía es una cirugía sencilla, con un postoperatorio igualmente llevadero, que consiste en tomar tejido del paladar.

El injerto de encías es una opción efectiva para tratar la retracción gingival. Cuando el problema es gingival, los injertos de encía permiten regenerar tejido perdido.

2. Carillas dentales

Las carillas dentales, ya sean de composite o porcelana, pueden ser otra solución para las troneras. Las carillas dentales son finas láminas de porcelana o composite que se adhieren a la superficie frontal de los dientes.

Por el lado de las carillas dentales, se pueden utilizar de porcelana o de composite. Básicamente las carillas ensanchan los dientes, cambiando su forma de triangular a más cuadrada, para reducir los triángulos negros.

Las carillas de porcelana o composite son ideales para cerrar huecos sin necesidad de intervención quirúrgica.

3. Relleno con resina

Es una opción rápida, económica y no invasiva. Los tratamientos estéticos con relleno de composite no obligan al tallado previo del diente. La restauración consiste en aplicar directamente sobre el diente resina compuesta con la que reconstruimos los dientes para reducir los espacios interdentales.

4. Ortodoncia y Stripping dental

Cuando el hueco entre los dientes es demasiado amplio, ni el relleno con resina ni la aplicación de carillas resultarán un tratamiento 100 % efectivo. El stripping dental es un paso previo al comienzo del tratamiento de ortodoncia. El stripping dental consiste en la eliminación de una pequeña porción del esmalte interproximal.

Por el lado de la ortodoncia con stripping, tenemos que decir que es una técnica que te puede sorprender: Consiste en limar una parte superficial del esmalte entre los dientes. ¿Cómo? ¿Y eso no hará que el hueco sea mayor? En realidad no. Lo que conseguimos es también hacer más rectangular los dientes.

El stripping es un procedimiento ortodóntico que implica la eliminación de pequeñas cantidades de esmalte dental para crear espacio y permitir el movimiento de los dientes. La ortodoncia es una solución efectiva para cerrar los espacios entre los dientes y corregir la alineación dental.

Una ortodoncia mal planificada, sin aplicar técnicas como el stripping dental, puede provocar espacios que no estaban inicialmente presentes.

Recomendaciones adicionales

Una vez que los huecos dentales aparecen tras la limpieza dental, es fundamental mantenerlos limpios para evitar que el sarro vuelva a acumularse. Como dentista en Madrid considero que la clave está en mantener una excelente higiene bucal: cepilla tus dientes al menos dos veces al día, utiliza hilo dental y cepillos interproximales para limpiar los espacios entre los dientes. Además, se recomienda consultar con tu dentista con qué frecuencia debes realizarte una limpieza dental profesional, ya que las necesidades varían según cada persona.

Es importante tener en cuenta que la acumulación de sarro no depende solo de la higiene diaria. Factores como la genética, el tipo de saliva o el pH bucal pueden favorecer una mayor mineralización de la placa bacteriana. Evitar el tabaco y moderar el consumo de café también contribuye a conservar los dientes limpios y a mantener los espacios dentales naturales creados tras la limpieza.

Utiliza el hilo dental una vez al día en cada espacio interdental. Hazlo con suavidad y precisión. Si tienes troneras pero gozas de una buena salud oral, deberás asegurarte de mantener una higiene bucodental correcta. Por otro lado, si presentas inflamación o sangrado de encías, deberías acudir al dentista para prevenir problemas periodontales.

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