Muchas mujeres en estado de gestación se preguntan si pueden someterse a un tratamiento de ortodoncia, como ponerse brackets, durante el embarazo. Esta es una preocupación válida, ya que el embarazo conlleva una multitud de preocupaciones sobre la salud y el bienestar tanto de la madre como del bebé en desarrollo. En este artículo, abordaremos la compatibilidad entre la ortodoncia y el embarazo, las precauciones necesarias y las recomendaciones de los expertos.

Compatibilidad entre ortodoncia y embarazo
La ortodoncia y el embarazo son compatibles, pero esta situación requiere ciertas precauciones. Aunque no existe ninguna contraindicación absoluta que desaconseje el uso de aparatos de ortodoncia en mujeres embarazadas, hay que tener en cuenta que la gestación implica una serie de cambios (físicos, hormonales…) que pueden aumentar la sensibilidad y las molestias.
No existe una contraindicación absoluta para empezar un tratamiento de ortodoncia durante el embarazo. Por el contrario, si una paciente se ha colocado brackets o cualquier otra aparatología y, posteriormente, se ha quedado embarazada, el tratamiento puede continuar con normalidad y no es necesario interrumpirlo.
Según la Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dental (SEDO), no existen contraindicaciones para que una mujer embarazada realice el tratamiento, puesto que no interfiere en la salud de la paciente, sino que la mejora. Ahora bien, siempre se debe realizar bajo supervisión médica ya que la prioridad es la seguridad de la madre y del hijo.
Igualmente, cabe decir que este tipo de procesos es mejor programarlos con anterioridad para que se evite cualquier tipo de riesgo para el feto y la madre.
Precauciones durante el embarazo
Aunque el embarazo no es una contraindicación absoluta para llevar ortodoncia, sí es cierto que requiere tomar algunas precauciones.
Cuando hablamos de ortodoncia y embarazo es indispensable que se indique al profesional si se está en estado de gestación o, al menos, intentándolo. De darse el segundo supuesto, en el que la paciente desconoce si está embarazada o no, el dentista la tratará como si lo estuviera.
Siempre recomendamos avisar al ortodoncista de que estás intentando quedarte embarazada, así podrá aconsejarte antes de empezar el tratamiento.
Cambios hormonales y salud de las encías
Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer atraviesa muchos cambios hormonales que también afectan a las encías, volviéndolas más sensibles y propensas a la inflamación. Tal como apunta la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) en su informe "Salud bucal en el embarazo, una prioridad", están directamente relacionadas con los cambios fisiológicos en su organismo. Siguiendo con la información que aporta la SEPA, es a partir de las 8 semanas cuando la segregación de determinadas hormonas provoca alteraciones en las encías.
Los cambios hormonales que se producen durante el embarazo pueden originar inflamaciones de las encías (gingivitis), normalmente originadas por la placa dental. Los aparatos de ortodoncia pueden favorecer la retención de placa, y con ello el desarrollo de agrandamiento gingival.
La primera cuestión a tener en cuenta entre la ortodoncia y embarazo es la comprobación de que el tejido de soporte de los dientes esté sano y fuerte.
Radiografías y anestesia
Cuando un paciente quiere realizarse el tratamiento, es de vital importancia realizar una radiografía intraoral para ver el estado de salud de la boca del paciente. La posibilidad de que realizar una radiografía durante el embarazo sea dañina para el bebé, es muy pequeña. Las radiografías de la boca no exponen los órganos reproductores a un rayo X directo, y además, se utiliza un delantal de plomo para proteger tanto a madre como feto de la radiación. Con lo que el riesgo es de lo más bajo.
Es en esa fase cuando ya no hay riesgos para utilizar anestesia local. En el caso del óxido nitroso, no es aconsejable utilizarlo durante el primer y el tercer trimestre del embarazo. La Sociedad Española de Odontopediatría advierte de que este óxido en el primer mes podría generar riesgo de abortos espontáneos.
Algunas pruebas que se llevan a cabo para los tratamientos de odontología, como los moldes, registros de mordidas, fotografías de caras… no conllevan ningún riesgo para la embarazada ni para el bebé.
De ser imprescindible un examen radiográfico, el especialista intentará evitar dirigir los rayos al abdomen de la paciente y la mínima radiación.
¿Qué tratamiento es el más conveniente durante el embarazo?
En general, durante el embarazo, el tratamiento más recomendable es la ortodoncia invisible. No lleva alambres ni brackets, por lo que suele ser más cómoda y no irrita las encías. Los alineadores transparentes pueden ser cambiados por el propio paciente en su casa y no llevan arcos que necesitan ser ajustados, como ocurre con los brackets. Normalmente, con ortodoncia invisible hay que acudir a revisión cada seis u ocho semanas.
Para evitar o reducir las molestias, la ortodoncia invisible puede ser la opción más recomendable.
Sin duda alguna, apostamos por utilizar el tratamiento menos invasivo, que es la ortodoncia invisible. Cuando una mujer está embarazada, hay más sensibilidad, con lo que llevar unos aparatos más invasivos puede suponer una molestia para la futura madre.
Beneficios de la ortodoncia invisible
Recomendaciones adicionales
- Refuerzo de la higiene bucodental: Los cambios hormonales propios del embarazo hacen a la mujer más propensa a padecer problemas y enfermedades en las encías, como la gingivitis gestacional.
- Control riguroso de la salud de las encías: La periodontitis puede provocar diversas complicaciones obstétricas, como parto prematuro o bebés de bajo peso.
- Consulta cualquier molestia o cambio en tus encías: Recuerda que, durante el embarazo, mantener una buena salud oral no solo es importante para ti, sino también para tu bebé. Por eso, es fundamental que no te quedes con ninguna duda.
- Reduce la frecuencia de las visitas al dentista: Los alineadores transparentes pueden ser cambiados por el propio paciente en su casa y no llevan arcos que necesitan ser ajustados, como ocurre con los brackets.
- Requiere menos tiempo en el sillón dental.
Pero la mejor manera de evitar tener que someterte a tratamientos dentales -durante y después del embarazo-, es cuidar a diario tu salud oral.
Durante el embarazo, es especialmente importante cuidar la salud bucal debido a los cambios hormonales que pueden aumentar el riesgo de problemas dentales, como la gingivitis o las caries. Para tratar de evitar cualquier complicación, se recomienda lavarse los dientes al menos dos veces al día, utilizar hilo dental a diario, evitar cepillarse los dientes después de vomitar y realizar visitas regulares al dentista.

En resumen, la ortodoncia y el embarazo pueden ser compatibles sin poner en riesgo la salud de la madre y el bebé en ningún momento. Cuidar de tus dientes durante el embarazo implica seguir una higiene dental rigurosa, visitar al dentista y estar atenta a cualquier cambio o síntoma inusual.
Preguntas frecuentes sobre embarazo y ortodoncia
¿Es la ortodoncia perjudicial para el feto?
El feto no tendrá ningún problema por el hecho de que la madre esté realizando un tratamiento de ortodoncia. La madre es quien va a notar los cambios.
¿Qué hago si estoy en tratamiento y me quedo embarazada?
Primero de todo, se debe acudir de inmediato al especialista para que este valore el caso particular y estudie la situación. En el caso de que el especialista vea necesario parar el tratamiento, éste se parará y una vez se haya dado a luz, volveremos a realizar el scan 3D y veremos cuáles son los siguientes pasos.
¿Puedo tomar medicamentos para las molestias dentales si estoy embarazada?
Cuando una mujer está embarazada, hay muchos medicamentos desaconsejables. Es por ello que en el caso de que las molestias requieran fármacos, es imprescindible acudir al doctor para valorar la situación y ver qué se puede hacer al respecto.
¿Puedo realizar el tratamiento durante la lactancia?
Por supuesto. No hay problema alguno en que una mujer lleve ortodoncia durante la etapa de la lactancia. La ortodoncia mueve los dientes para posicionarlos de una manera concreta, y no interfiere para nada durante la etapa en el que se amamanta al niño.