A la hora de sustituir un diente natural por un implante dental, la cantidad y calidad de superficie ósea es un factor clave para el correcto desarrollo del tratamiento. Tanto los implantes como los dientes naturales tienen que estar preparados para soportar la fuerza oclusal (la fuerza empleada al morder) y deben estar en condiciones óptimas para realizar la osteointegración.
Si se coloca el implante dental en una zona con el hueso deteriorado, este quedaría mal fijado, no soportaría la presión y podría provocarse el rechazo del mismo. No obstante, existen implantes dentales para los pacientes que no tienen hueso. Si este es tu caso, puedes contactar con una clínica dental especializada para que los implantólogos valoren tu caso y te den una solución en base a tus necesidades.

Motivos por los que se puede perder densidad ósea
Existen distintas causas por las que un paciente puede presentar una cantidad de hueso insuficiente para colocar un implante dental. Te contamos algunas de ellas:
- En algunos casos, esta pérdida de densidad ósea puede deberse a que, una vez extraído o perdido un diente natural, no se haya solucionado esta ausencia. La zona ósea que albergaba ese diente se reabsorbe y deteriora sin la pieza, por ello, se suele aconsejar sustituir los dientes perdidos o ausentes con un implante dental.
- Otra causa es el desarrollo de una enfermedad periodontal como la periodontitis, que provoca la reabsorción del hueso maxilar y la retracción de las encías.
- De la misma forma, la rozadura originada por una prótesis mal ajustada puede repercutir en el hueso del maxilar superior e inferior del paciente.

La falta de dientes puede provocar problemas de masticación, fonación, autoestima e incluso afectar la salud digestiva.
La atrofia ósea en el maxilar o la mandíbula es un problema común que puede deberse a diversos factores como la edad, enfermedades periodontales, extracciones dentales o falta de estimulación ósea.
Las prótesis dentales removibles tradicionales pueden generar incomodidad, inestabilidad y problemas de masticación.
En algunos casos, la colocación de implantes dentales convencionales requiere injerto de hueso dental previo, un procedimiento complejo y con un tiempo de recuperación prolongado.
La pérdida de dientes y los problemas de masticación pueden afectar negativamente la autoestima, la confianza y la calidad de vida en general.
Soluciones para poder colocar un implante dental en una zona con pérdida o deterioro óseo
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Cuando la superficie ósea del paciente no está en condiciones óptimas, existen distintas vías para poder colocar el implante dental:
- Aumentar la densidad del hueso.
- Utilizar recursos naturales para su regeneración.
- Colocar unos implantes cigomáticos.
Técnicas y procedimientos
En los casos en los que se detecta poca densidad o volumen óseo, no todo está perdido. Existen varias técnicas avanzadas que permiten ofrecer soluciones efectivas para pacientes con pérdida ósea, y se evalúa cada caso de forma personalizada.
Injerto óseo
El injerto óseo es una técnica muy eficaz para tratar la pérdida de hueso. Consiste en la adición de material óseo en la zona donde se ha perdido hueso. Este material puede ser tomado del propio paciente (autoinjerto) o provenir de otras fuentes biocompatibles.
El proceso de un injerto óseo requiere un tiempo de cicatrización para que el hueso injertado se integre completamente con el hueso original, lo cual puede llevar algunos meses.
Elevación de Seno Maxilar
Con esta cirugía podemos aumentar el hueso de la arcada dentaria superior. En los pacientes que han experimentado pérdida ósea en la zona superior posterior, la elevación de seno maxilar es una técnica efectiva.
Este procedimiento implica levantar la membrana del seno maxilar y colocar un injerto óseo en el espacio creado, lo cual permite aumentar la altura del hueso en el área molar superior.

Injerto de hueso artificial
Consiste en la utilización de materiales sintéticos para aumentar tanto la anchura como la altura del hueso. El hueso artificial está basado en una sustancia denominada hidroxiapatita de calcio, la cual es biocompatible. Por lo general, tras este tratamiento, es necesario esperar alrededor de seis meses para realizar la cirugía de colocación de implantes dentales, sin embargo, hay algunos casos en los que es posible colocar el implante inmediatamente después de la elevación de seno.
Plasma rico en factores de crecimiento
Con la ayuda de la sangre del propio paciente se puede extraer un tipo de plasma que fomentará, de manera natural, la regeneración ósea.
Implantes dentales cigomáticos
Para compensar la falta de hueso maxilar se pueden emplear implantes de un tamaño mayor que irán sujetos en el hueso cigomático. Para aquellos pacientes con una pérdida ósea considerable en el maxilar superior, los implantes zigomáticos ofrecen una alternativa confiable. Estos implantes se colocan en el hueso cigomático (el hueso del pómulo), que suele tener mayor densidad y volumen en comparación con el hueso maxilar.
Son implantes dentales para personas que han sufrido pérdida de hueso de la mandíbula, se utilizan técnicas como implantes cigomáticos, que permiten implantar el nuevo diente.
Estos implantes se fijan en el maxilar superior, en un ángulo de 45-55°.
Menor necesidad de injertos óseos: al poder colocarse estos implantes en huesos que están en la boca, no se necesitarán injertos óseos.
Solución para pacientes con pérdida ósea: a los pacientes con pérdida ósea en la mandíbula tradicionalmente se les indicaba que no tenían opción de ser tratados con implantología.
A diferencia de los puentes dentales, un implante no requiere el tallado de ningún diente natural por lo que no perjudica al resto de piezas.
No tener hueso suficiente ya no es un impedimento. Gracias a los implantes subperiósticos, cigomáticos o mini implantes, podemos rehabilitar tu boca sin necesidad de injertos.
Se fijan en el hueso cigomático (pómulo), una zona más densa que suele mantenerse incluso cuando hay pérdida en el maxilar superior. Suelen utilizarse en casos de reabsorción severa.
Microimplantes
Al haber una superficie ósea menor, el tamaño de este tipo de implantes será también más pequeño que los normales. Para pacientes que presentan una pérdida ósea moderada, los implantes cortos y angulados son una alternativa práctica y menos invasiva. Estos implantes están diseñados para adaptarse a áreas con poca altura ósea, ya que su longitud es menor que la de los implantes tradicionales.
De menor tamaño y diámetro, están indicados en casos más leves de pérdida ósea.
Implantes Corticales y Subperiósticos
Los implantes corticales se insertan en la capa externa del hueso, también conocida como hueso cortical.
Los implantes subperiósticos se insertan debajo del periostio, que es una membrana fina que cubre el hueso.
Proceso de Colocación de Implantes Dentales
Evaluación y planificación.
Exodoncia de dientes dañados.
Colocación de implantes. En esta etapa el paciente ya está preparado para recibir los implantes.
Prótesis temporal.
Colocación de la prótesis definitiva.
Luego se necesitan varios meses para que ocurra la integración del implante con el hueso maxilar, que es lo que se conoce como osteointegración.
Inmediatamente, tras la colocación del implante, y por al menos 24 horas, evita fumar, beber alcohol y masticar comidas duras. Con el paso de los días, sigue tu rutina de higiene bucal normal, evita cepillarte en la herida. Utiliza un enjuague bucal antiséptico que te recete el cirujano. A largo plazo debes seguir cepillándote con normalidad, usa cepillo de cerdas suaves, hilo dental y enjuague bucal.
Consideraciones adicionales
Gozar de buena salud en general, y de una buena salud bucal es indispensable para ser candidato para un implante dental sin hueso.

Los implantes dentales, a diferencia de las dentaduras o los puentes dentales, deben colocarse en el hueso de la mandíbula a través de un procedimiento quirúrgico. Esto hace que sean más realistas y seguros.
La pérdida de hueso en la mandíbula puede darse por periodontitis o dientes faltantes. Como mencionamos, la periodontitis es una de las causas de pérdida de hueso de la mandíbula, asistir regularmente a las consultas con tu dentista te puede ayudar a prevenir problemas mayores asociados a esta enfermedad.
Es una alternativa para restaurar la densidad ósea perdida. Este tipo de implantes no necesitan una redistribución o reaplicación de materia ósea externa, como si lo hace el injerto.
Reemplazo de los dientes faltantes: cualquiera de los tipos de implantes dentales para personas con pérdida ósea servirá como una solución permanente para dientes faltantes o dañados.
Mayor costo: el precio de los implantes dentales para personas con pérdida ósea pueden ser más costosos que los tradicionales.
Estética natural, con prótesis diseñadas para imitar a la perfección los dientes reales.
Hoy en día, la falta de hueso ya no es un obstáculo para recuperar tu sonrisa.
Es una cirugía con un 98% de probabilidades de éxito, siendo muy extraño que se de un caso de rechazo a un implante.
La falta de dientes produce la pérdida de hueso, pero el tornillo hace las veces de raíz, por lo que evita la reabsorción de la masa ósea dental.
El coste depende del tipo de técnica utilizada, la complejidad del caso, el número de piezas a reponer y el material protésico.
La clave está en actuar cuanto antes. La reabsorción ósea suele empeorar con el tiempo, por lo que es recomendable acudir cuanto antes al especialista.
El uso de técnicas como la cirugía guiada por ordenador, el diseño CAD/CAM de estructuras personalizadas y la carga inmediata están revolucionando el sector.
Estas tecnologías aseguran resultados más rápidos, estéticos y precisos, sin comprometer la seguridad del tratamiento.
Recuerda, una correcta valoración diagnóstica con TAC 3D nos permite determinar el mejor tipo de implante para tu caso.
¿Se pueden poner implantes dentales sin hueso?
Esta es una cuestión que preocupa a muchos de los pacientes. Afortunadamente, hoy en día, la Odontología ofrece soluciones para poder colocar implantes dentales en pacientes con poco hueso.
Eso sí, se debe tener en cuenta que será necesario realizar una intervención previa para regenerar o injertar el hueso faltante.
En la mayoría de los casos, la reabsorción del hueso alveolar tiene su origen en tres razones: la pérdida de dientes, la periodontitis y el uso de dentaduras postizas.
- Pérdida de dientes: la presencia de dientes estimula el hueso alveolar a través de las fuerzas ejercidas durante la masticación.
- Periodontitis: la periodontitis (también llamada piorrea) es una enfermedad periodontal que afecta a las encías. Ocasiona una infección grave, crónica e irreversible que puede afectar al hueso que rodea y soporta los dientes.
- Uso de prótesis dentales removibles: el uso a largo plazo de prótesis dentales removibles (dentaduras postizas) que no se ajustan correctamente puede causar desgaste y reabsorción del hueso alveolar.
Los senos paranasales son unas cavidades llenas de aire ubicadas en los huesos del cráneo y la cara, concretamente en la zona que se encuentra alrededor de la nariz. Dentro de los senos paranasales podemos distinguir los senos maxilares, que son los más grandes y están ubicados debajo de los ojos, en el hueso maxilar. En función de la morfología y la anatomía que presente cada persona los senos maxilares pueden tener unas características diferentes.
La colocación de implantes dentales sin hueso está absolutamente desaconsejada. Esto se debe a que los dientes están continuamente expuestos a unas fuerzas oclusales considerables, principalmente procedentes de la masticación.
Por tanto, ante la pérdida de algún diente lo más adecuado es acudir cuanto antes al implantólogo para frenar la reabsorción del hueso alveolar.
Las técnicas de regeneración ósea permiten a los cirujanos crear suficiente hueso en pacientes que, de otra manera, no serían candidatos a la colocación de implantes dentales. Dichas técnicas, las cuales permiten aumentar la cantidad de hueso tanto en anchura como en altura, son cruciales para el éxito a largo plazo del tratamiento.
Para llevar a cabo este procedimiento, el implantólogo debe levantar la membrana de Schneider -la cual recubre el hueso maxilar- y crear un espacio entre este y la membrana. El hueso artificial está basado en una sustancia denominada hidroxiapatita de calcio, la cual es biocompatible. Por lo general, tras este tratamiento, es necesario esperar alrededor de seis meses para realizar la cirugía de colocación de implantes dentales. Sin embargo, hay algunos casos en los que es posible colocar el implante inmediatamente después de la elevación de seno.
Para llevar a cabo esta intervención, el odontólogo deberá realizar una incisión en la zona de la encía donde tiene que ir el hueso. Dada la distinta procedencia de los tipos de huesos mencionados, el tiempo que deberá esperar el paciente desde el injerto óseo hasta la colocación de los implantes dentales puede variar.
Como has podido comprobar, en la actualidad es perfectamente viable colocar implantes dentales sin hueso. Sin embargo, como ya te hemos avanzado, debes tener en cuenta que este procedimiento añade un extra de complejidad al tratamiento de implantes dentales.
Una de las claves del éxito y la durabilidad de los implantes es que la calidad y cantidad ósea del paciente sea óptima. La falta de altura, anchura o calidad del hueso dental supone un obstáculo a la hora de efectuar el proceso de implantología dental. Y es que al igual que los dientes naturales, los implantes están sujetos a diario a intensas fuerzas oclusales.
¿Por qué son importantes los dientes?
- Los dientes son esenciales para masticar y hablar correctamente.
- Los dientes estimulan y mantienen la densidad del hueso maxilar.
La pérdida o escasez de hueso en el maxilar y la mandíbula atiende a diferentes razones. Por ejemplo, puede ocurrir después de la extracción de un diente. Con la edad, la densidad ósea tiende a disminuir en todo el cuerpo, incluyendo los huesos maxilares y mandibulares. Su tamaño puede variar según la anatomía de las personas.
Una de las ventajas de este tipo de implantes es que ofrecen una solución cuando las opciones tradicionales no son viables. Sin embargo, también tienen limitaciones y un mayor riesgo de complicaciones (infecciones respiratorias, sinusitis…) en comparación con los implantes endoóseos.
Se insertan en el hueso pterigoideo, que está situado en la parte posterior de la cavidad nasal y cerca del hueso cigomático (pómulo).
La elevación de seno maxilar tiene como propósito ganar altura de hueso al seno maxilar para facilitar la colocación de implantes dentales. Esto se logra mediante la aplicación de un injerto óseo en el espacio correspondiente.
Consiste en realizar un corte en el plano sagital del hueso alveolar. Esto crea un espacio entre ambas partes donde se insertan los implantes.
