Implantes Dentales Cubiertos por la Encía: Causas, Soluciones y Prevención

Los implantes dentales han revolucionado la rehabilitación de pacientes con pérdidas dentarias. Sin embargo, pueden surgir complicaciones como la retracción de encías, que lleva a que el implante quede cubierto por la encía, o infecciones que afectan su estabilidad. Es crucial entender las causas, soluciones y medidas preventivas para asegurar la longevidad y el éxito de los implantes.

Desde nuestra clínica dental en Valencia centro, vamos a tratar una de las cuestiones que más se plantean en internet, «se me han caído mis implantes dentales, ¿qué puedo hacer?» Y es que, la mayoría de las situaciones que pueden ocurrir con los implantes dentales son menores y, generalmente, suelen ser inconvenientes fáciles de resolver que problemas graves.

Causas Comunes de Problemas en Implantes Dentales

La presencia de un hueco entre el implante y la encía es un problema que preocupa a muchos pacientes tras la colocación de implantes dentales. El hueco entre el implante y la encía se refiere al espacio o separación que se forma entre la prótesis del implante y el tejido gingival circundante. Este espacio puede ser un problema estético y funcional, ya que en algunas personas resulta notable al hablar o sonreír.

El hueco entre el implante y la encía puede tener diversas causas:

  • Pérdida ósea alrededor del implante: la pérdida ósea es un problema frecuente en personas con antecedentes de periodontitis o una estructura ósea deficiente.
  • Retracción de encías: La retracción de encías es cada vez un problema más frecuente en los pacientes.

¿Por qué se produce la retracción de encías?

Existen diversos factores que contribuyen a la retracción de encías:

  • Técnica incorrecta de cepillado o cepillo dental demasiado duro: Existen pacientes que se cepillan con demasiada fuerza o de manera inadecuada, así como el uso de cepillos de cerdas demasiado duras.
  • Susceptibilidad del paciente: Existen diferentes biotipos de encía, siendo unos muy finos y mas susceptibles de sufrir retracción de encías.

Estos factores predisponen al paciente a sufrir encías retraídas, pero puede que el paciente no se dé cuenta hasta que exista excesiva pérdida de encías.

Infecciones en Implantes Dentales

Pese a no ser un problema frecuente si el dentista implantólogo realiza correctamente el tratamiento y el paciente lo cuida correctamente, la infección en los implantes es una complicación que con los años puede ocurrir de forma relativamente frecuente, y que como cada día se colocan más implantes, muchos pacientes pueden llegar a sufrir a lo largo de su vida.

En primer lugar hay que entender que los implantes están situados en la boca, una zona del cuerpo que incluso en condiciones de perfecta salud está llena de bacterias. Además, los implantes tienen una menor capacidad defensiva que los dientes ante las infecciones: no tienen ligamento periodontal que los una al hueso y amortigüe las cargas, tiene menor cantidad de vasos sanguíneos y la encía que los rodea suele ser de peor calidad.

Las dos variantes son la mucositis y periimplantitis. La mucositis es una reacción inflamatoria que afecta únicamente a la encía que rodea al implante. Su equivalente en los dientes es la gingivitis. Cuando además de inflamación de los tejidos blando el implante ha perdido parte del hueso que lo sostiene hablamos de periimplantitis.

Estas enfermedades se identifican por un enrojecimiento, sangrado y en ocasiones supuración de los tejidos blandos que rodean el implante dental. Además, deberán estar especialmente atentos ante cualquier síntoma que pudiera indicar que se ha producido una infección del implante, como el enrojecimiento de la encía periimplantaria, supuración, sangrado o molestias en la zona.

Soluciones para Implantes Dentales Cubiertos por la Encía

Por supuesto, existen soluciones para las infecciones en los implantes dentales.

Tratamiento de la Mucositis

En el caso de mucositis, esta patología se resuelve a base de higienes realizadas en la clínica dental con los instrumentos adecuados y mejorando la limpieza de sus implantes por parte del paciente siguiendo las indicaciones del dentista en Valencia y su equipo de higienistas.

Tratamiento de la Periimplantitis

El tratamiento es algo más complicado, por lo que el primer objetivo debe ser prevenir la periimplantitis, actuando cuando el hueso todavía no está afectado (es decir, resolviendo la mucositis previa a la periimplantitis).

Y en los casos más severos puede ser necesario extraer el implante, esperar a que el cuerpo termine de limpiar la infección y regenere los tejidos, y colocar posteriormente un nuevo implante y una nueva prótesis en buenas condiciones.

Injertos de Encía

Injerto de encía: en casos de retracción gingival, el dentista puede recomendar un injerto de encía para cubrir el espacio y mejorar la estética y funcionalidad.

Existen varios tipos de injertos de encía:

  • Injerto de encía libre: Consiste en un injerto tomado de la zona del paladar, a la altura de los premolares-molares de la capa más externa de la encía del paladar. Este injerto produce la formación de encía libre sobre diente o implantes. Este tipo de injerto ofrece la formación de encía adherida para mayor protección de dientes e implantes.
  • Injerto en túnel o en sobre: Este injerto puede ser tomado de la zona del paladar o de la zona de las muelas del juicio superiores, se introduce entremedias de un lecho creado en la zona receptora del injerto.

Las zonas de donde se toman los injertos pueden ser:

  • Paladar duro: esta zona abarca desde casi los 3eros molares (muelas del juicio) hasta casi el canino. Lógicamente, la longitud dependerá de la necesidad de un injerto más largo porque exista una zona muy amplia para cubrir.
  • Tuberosidad: Esta zona abarca la zona de los 3eros molares, pudiendo estar éstos presentes o no.

Como toda intervención quirúrgica, posee un postoperatorio llevadero y con mínimas molestias. Al día siguiente, debe realizarse enjuagues con agua con sal 2 veces al día durante una semana. Estos enjuagues no deben ser efusivos, sino simplemente dejar actuar sobre la zona de la herida.

Injerto de encía - Colgajo desplazado coronalmente para tratar la recesión de encías ©

Complicaciones y su Manejo Tras el Injerto de Encía

El sangrado normal ocurre cuando pasado el efecto del anestésico, la zona donante o receptora sangra en mayor cantidad que anteriormente. El sangrado excesivo, ocurre cuando al realizar la maniobra anterior, éste no cede. Este hecho puede ser debido a que existen capilares de la zona que se han quedado expuestos. De igual manera, se debe de comprimir la zona con una gasa humectada en Amchafibrin o cualquier agente hemostático, o incluso colocar una esponja de fibrina. En algunos casos es necesario administrar algún punto de sutura.

Esto puede ocurrir por varios motivos, por la realización de una técnica incorrecta de sutura por parte del cirujano, que evite la movilización del injerto o porque el paciente ha realizado algún movimiento de la zona que puede originar que los puntos se suelten. De igual manera, siempre se produce una necrosis y contracción parcial del injerto de un 15-20%. Otra posibilidad es que no se recubra completamente la zona, teniendo que realizar otra intervención quirúrgica para realizar otro segundo injerto de encía.

Alternativas para Reemplazar Dientes Ausentes

Al perder varios dientes, se disminuye la capacidad de masticación, especialmente si los dientes ausentes son dientes posteriores (que es donde ocurre la mayor parte de la masticación de los alimentos). Si no se hace nada para reemplazar los dientes ausentes, existe un riesgo de movilización de los dientes de la arcada antagonista y de que los dientes vecinos se desplacen en el espacio edéntulo (donde faltan los dientes), provocando problemas en los dientes vecinos que aumentan las posibilidades de que estos también se pierdan.

Afortunadamente, existen diversas opciones disponibles para tratar la falta de varios dientes. Estas opciones incluyen la prótesis parcial fija soportada en implantes, la prótesis parcial fija soportada en dientes vecinos (“puente”), y la prótesis parcial removible (prótesis móviles sujetadas con “ganchos” a dientes vecinos). Mientras que unas opciones son menos caras y más tradicionales, otras opciones nuevas pueden ofrecer mejores resultados a largo plazo. A continuación se describen las ventajas e inconvenientes de cada opción de tratamiento para ayudarle a decidir cuál es el más apropiado para usted.

A.- Opción 1: Prótesis Parcial Fija Soportada en Implantes

Ventajas:

  • No hay que tallar (“desgastar”) los dientes vecinos al “hueco”, por lo que se evitan los riesgos de caries, de daño pulpar o de irritación de la encía en los dientes adyacentes, asociados a las prótesis parciales fijas convencionales sobre dientes (“puentes”).
  • Existe una preservación o estabilización del hueso alrededor de los implantes, después de que estos han sido colocados en los lugares que antes ocupaban las raíces de los dientes perdidos.
  • La prótesis puede ser diseñada para que pueda ser extraída por el dentista para su reparación o actualización si es necesario (prótesis atornilladas sobre los implantes).

Desventajas:

  • Ocasionalmente puede aflojarse el tornillo que retiene la prótesis, descementarse la corona, aparecer fracturas en la misma o fracaso de alguno de los implantes.
  • La prótesis no sustituye al hueso y a los tejidos blandos atrofiados, por lo que puede ser necesario realizar un injerto de hueso o de tejido blando, durante la colocación de los implantes.

¿Cómo se realiza el tratamiento de implantes?

  1. En la consulta inicial se realizan fotografías y radiografías de la boca del paciente. En ocasiones se solicita un estudio especial (escáner o TAC), que se realiza en un centro radiológico fuera de la consulta. Este estudio permite ver de forma precisa (incluso en 3 dimensiones) la cantidad y calidad de hueso que tiene el paciente, y ayuda mucho en la planificación del tratamiento.
  2. Puede ser necesario fabricar una prótesis provisional especial (férula) que el paciente lleve puesto durante la exploración radiológica, para que en el escáner salgan también la posición que el dentista desea para los dientes artificiales.
  3. Los implantes son colocados en la primera cirugía. Antes de poder volver a colocarse la prótesis provisional, el dentista debe realizar un ajuste de la misma para que no sobrecargue los implantes durante el tiempo de espera hasta que los implantes se integren (se “suelden” al hueso).
  4. El hueso debe cicatrizar alrededor de los implantes durante un período aproximado de 3 meses, y entonces, si los implantes se encuentran tapados bajo la encía, se realiza la segunda cirugía, para comprobar que los implantes se encuentren integrados (“soldados” al hueso). El cirujano expone los implantes en la segunda cirugía e inserta el segundo componente que emerge a través de la encía (llamado pilar de cicatrización), y comprueba que los implantes estén inmóviles y sin pérdida de hueso.
  5. Si su cirujano ha escogido una sola fase quirúrgica, habrá colocado los pilares de cicatrización durante la primera operación, y no será necesaria esta segunda intervención, y tan solo comprobará que los implantes se encuentren integrados (“soldados” al hueso), sin movilidad ni molestias.
  6. Posteriormente el dentista restaurador empieza la fabricación de la prótesis fija. Estos procedimientos incluyen la impresión preliminar, la impresión final, el encerado, las pruebas de metal, las pruebas de cerámica, y la inserción de la prótesis.
  7. Una vez que se han realizado todos los ajustes que satisfagan tanto al dentista como al paciente, el paciente inicia las visitas de mantenimiento regular y de reevaluación.

La duración del tratamiento con implantes es más larga que el de las otras opciones que se presentarán a continuación (puentes sobre dientes y prótesis removibles).

Injertos Óseos

Los implantes dentales de titanio han revolucionado la rehabilitación de los pacientes con pérdidas dentarias. Pero, para poder colocar los implantes, es necesario que exista una cantidad y calidad ósea suficiente. Los pacientes que no cuentan con las condiciones óseas mínimas, también pueden ser rehabilitados combinando la reconstrucción ósea con injertos, y el reemplazo de los dientes perdidos mediante implantes.

Los injertos óseos obtenidos del paciente son el material de elección para la reconstrucción del hueso perdido. La mayor parte de las veces, se puede realizar la reconstrucción tomando, con anestesia local, una pequeña cantidad de hueso de otra parte de la boca, y colocándola después en la zona donde se necesita para el implante.

La pérdida ósea varía de unos pacientes a otros, y de unas zonas de la boca a otras. En algunos pacientes, hay una pérdida severa de hueso y de tejidos blandos de la encía, que comprometen el resultado final del tratamiento. En estos pacientes, debe realizarse una técnica de aumento del tejido previamente o simultáneamente a la colocación del implante. El área donde se colocará el implante se aumenta con un injerto de hueso y/o un injerto de tejido blando (injerto conectivo). La pérdida de hueso puede ser en anchura (grosor), altura o altura y anchura. En este paciente, la atrofia ósea en anchura impide la colocación del implante.

Los injertos no son necesarios para todos los implantes, pero es muy frecuente necesitarlos en el maxilar superior (dientes superiores). Si tienen éxito, las técnicas de aumento puede hacer posible la colocación de implantes en pacientes que no serían considerados inicialmente candidatos, por falta de hueso suficiente.

La causa más frecuente de complicaciones con los injertos óseos suele ser consecuencia de la apertura de la mucosa, con exposición precoz del injerto al medio intraoral, contaminación bacteriana y pérdida del injerto.

En el maxilar superior es muy frecuente tener que engrosar la encía en la región donde se va ha colocado el implante mediante un injerto de tejido blando (injerto de tejido conectivo), que se toma con anestesia local del paladar o de la región del cordal maxilar (“muela del juicio”). La utilización de injertos conectivos permite conseguir un mejor resultado estético de la prótesis, y ayuda a mantener el resultado estable con el paso de los años, disminuyendo las posibilidades de que se produzcan retracciones en la encía.

B.- Opción 2: Prótesis Parcial Fija Soportada en Dientes Vecinos (“Puente”)

Es una prótesis hecha de metal o de metal y porcelana. Los dientes vecinos son preparados (tallados) en cada lado del espacio edéntulo y la prótesis se cementa (se “pega”) sobre los dientes pilares.

Ventajas:

La prótesis parcial fija reemplaza los dientes ausentes y previene el movimiento de dientes vecinos. Esta opción es estéticamente aceptable y funciona correctamente, siempre que los dientes sobre los que se apoya (pilares) sean suficientes y estén en buen estado. Las ventajas de este método de tratamiento son su mayor rapidez (no hay que esperar al tiempo de curación del hueso, como con los implantes) y que el precio es menor que en las prótesis sobre implantes.

Desventajas:

Una prótesis parcial fija no puede utilizarse en dientes que no tienen suficiente soporte óseo o suficiente estructura dentaria para sostener la longitud de la prótesis parcial en su sitio. Existe un riesgo de afectar a los tejidos gingivales (encía) y al hueso que rodea los dientes, que puede conducir a problemas periodontales. Algunas prótesis parciales pueden descementarse (“soltarse”) y ocasionalmente romperse. La higiene diaria es difícil en algunas prótesis parciales. También existe un riesgo estético puesto que el objetivo de esta prótesis es parecerse a los dientes remanentes, lo cual a menudo es difícil de conseguir.

C. Opción 3: Prótesis Parcial Removible

Ventajas:

El tiempo total de tratamiento para esta opción es relativamente corto y el coste puede ser relativamente bajo. Una prótesis parcial removible sirve para reemplazar los dientes ausentes y el hueso y la encía atrofiada. Sirve para estabilizar la oclusión y prevenir la inclinación no deseada de los dientes vecinos en el espacio edéntulo.

Desventajas:

Muchos pacientes le encuentran muchas desventajas, entre ellas, que es removible (no es fija), por lo que resulta incómoda y molesta para muchos pacientes a largo plazo. Puede afectar a los dientes donde se apoya, produciendo un aumento del riesgo de caries en los mismos y de problemas gingivales (de encía) y periodontales. A menudo es muy voluminosa. A veces los pacientes se quejan de que produce dificultades en el habla y que a veces altera el gusto por la cobertura del paladar en las prótesis superiores. Finalmente, existe en algunos casos un problema estético puesto que puede observarse el metal o los ganchos cuando el paciente sonríe. Los “ganchos” de metal pueden sobrecargar los dientes en los que se apoyan, aumentando su movilidad si están afectados por la enfermedad periodontal (“piorrea”).

Prevención de Problemas en Implantes Dentales

Prevenir la aparición de un hueco entre el implante y la encía implica adoptar varias medidas antes y después del procedimiento de colocación del implante. Mantener una higiene bucal rigurosa es esencial para evitar infecciones y complicaciones que puedan interferir con la cicatrización y el ajuste adecuado de la encía alrededor del implante. Las visitas periódicas al dentista permiten una detección temprana de cualquier anomalía en el implante o en el tejido circundante, lo que ayuda a asegurar que el implante se mantenga en condiciones óptimas. Evitar hábitos como el consumo de tabaco y la masticación de objetos duros es otra precaución importante.

En definitiva, las infecciones en implantes dentales son una complicación que debe tener en cuenta el paciente que reciba este tratamiento. Pueden prevenirse si el paciente está alerta de los síntomas y conoce los factores de riesgo, y si cuida su tratamiento con buena higiene en casa y acudiendo a las visitas de control y mantenimiento. Por eso en nuestra clínica especializada en implantes dentales en Valencia ponemos especial atención al cuidado post operatorio.

Es importante destacar que, sea cual sea el tratamiento seleccionado, el éxito a largo plazo depende de un programa controlado de mantenimiento de higiene oral con su dentista. Todos los dientes necesitan cuidados, sean naturales o protésicos y es necesaria una adecuada higiene diaria para mantener una salud dental óptima.

Higiene Oral y Cuidado de los Implantes

Cuidar de tus implantes dentales no acaba el día en que te los colocan. Una buena higiene oral y las revisiones periódicas con el odontólogo son esenciales para mantener sanos los tejidos que los rodean.

La mucositis periimplantaria es una inflamación reversible de la encía que rodea un implante dental. Si no se trata a tiempo, puede evolucionar hacia una periimplantitis, donde ya se ve afectado el hueso. El principal responsable de la mucositis es la acumulación de biofilm o placa bacteriana alrededor del implante. El tratamiento se basa en eliminar completamente la placa bacteriana que rodea el implante.

La prevención sigue siendo la mejor herramienta. La mucositis periimplantaria es una señal de alarma, pero también una oportunidad. Si se detecta a tiempo y se actúa correctamente, es reversible y no tiene por qué poner en peligro tu implante. ¿Notas inflamación en la encía del implante? No lo dejes pasar.

¿Qué hacer ante el rechazo de un implante?

De acuerdo con las estadísticas recogidas en la actualidad, la tasa de rechazo de un implante dental va del 3% al 5%. En los casos en que sucede este problema, el implante se mueve o se cae durante los primeros 3 meses. Por esta razón, es imprescindible que la persona se someta a una continua revisión con el especialista que le haya hecho el tratamiento.

Aunque se hable de rechazo, en la gran mayoría de los casos no existe un problema con el material en que está fabricado el implante. Lo más probable es que existiera una infección en el hueso de la mandíbula, causada por el diente perdido, justo en el lugar que va el implante. Probablemente, hayas tenido un absceso en la pieza dental y cuando el odontólogo lo extrae, el organismo no ha tenido el tiempo o la capacidad para resolver completamente la infección. Al meter el implante puede reactivarse la infección. En consecuencia, cuando se coloca el implante, las bacterias pueden interferir la curación y ocasiona el rechazo.

Si el paciente no posee suficiente hueso en cantidad o calidad, el implante podría no tener la base necesaria para fijarse con rigidez y se producen pequeños movimientos.

La implantación requiere de una perforación en el hueso, con el fin de atornillar el implante. Por lo tanto, lo único que sostiene este elemento es la rosca del tornillo y comienza el proceso de oseointegración que ancla por completo el diente sustituto. El pobre suministro de sangre pasa por varias causas. Si el hueso de la mandíbula resulta muy denso suele tener los vasos sanguíneos pequeños, lo cual se traduce en una irrigación de sangre muy escasa, haciendo que la curación demore y termine por fracasar. Al principio, los resultados son engañosos, incluso, hasta tres meses después de la operación. Es frecuente que los implantes colocados en la zona anterior de la mandíbula tengan mala irrigación sanguínea.

La pérdida de un implante por fracaso de la integración no es un problema demasiado grave. Únicamente supone un inconveniente en cuanto a los tiempos. La solución será colocar un nuevo implante, y esperar otra vez los 2-3 meses necesarios. Aunque haya fracasado un implante, el nuevo implante tiene altas probabilidades de funcionar perfectamente. Tendremo eso sí, más paciencia y cuidado, para reducir cualquier factor de riesgo: esperaremos a que se cure la infección si la hubiera, pediremos al paciente que deje de fumar, esperaremos el tiempo necesario para la integración, etc.

El fracaso de implantes no es frecuente pero es algo que puede ocurrir de vez en cuando. No tiene consecuencias graves y tiene fácil solución.

Si usted tiene más preguntas, por favor póngase en contacto con su cirujano o con su dentista.

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