Infección Periodontal: Síntomas, Causas y Tratamientos

La periodontitis, también conocida como enfermedad periodontal, es una infección que afecta las encías y puede dañar el tejido blando y el hueso que soportan los dientes. Si no se trata a tiempo, puede causar la pérdida parcial o total de los dientes.

Al contrario de lo que se podría imaginar, es una enfermedad muy extendida. De hecho, el 15% de la población sufre una forma severa de periodontitis y alrededor del 50% está afectado de diversas maneras. Por lo tanto, es crucial conocer los síntomas, causas y tratamientos disponibles para prevenir complicaciones graves.

¿Qué es la Periodontitis?

La periodontitis es una enfermedad infecciosa que afecta a las encías, dañando el tejido blando. Provoca la pérdida de adherencia y la reabsorción ósea y se clasifica como enfermedad infecciosa. Se diagnostica con mayor frecuencia en adultos, aunque también pueden desarrollarla niños y adolescentes.

La enfermedad periodontal grave, que afecta los tejidos que rodean y sostienen el diente, afecta a casi el 10% de la población mundial, según datos de la OMS.

Cuidado integral de las encías: La periodoncia se centra en mantener la salud de las encías, lo cual es fundamental para mantener una sonrisa saludable.

Prevención y control de la pérdida dental: Con un enfoque preventivo, la periodoncia ayuda a evitar la pérdida prematura de los dientes causada por enfermedades periodontales.

Estética y confianza: Unas encías saludables y una sonrisa estética van de la mano.

Mejora de la salud general: La salud bucal está estrechamente relacionada con la salud general.

Tipos de Periodontitis

La enfermedad periodontal puede detectarse en diferentes estadios según el grado de afectación:

  • Periodontitis inicial: Es la fase posterior a la gingivitis (la cual, es reversible con tratamiento). Se evoluciona a esta etapa si las bacterias persisten por la acumulación de placa y la irritación e inflamación de las encías destruyen hueso. En este momento ya aparecen bolsas periodontales y aumenta el surco de la encía, por tanto, se hace totalmente necesario realizarse un tratamiento periodontal.
  • Periodontitis moderada: En esta etapa de la enfermedad periodontal, la encía se retrae y las bacterias destruyen hasta un tercio del hueso que sostiene el diente.
  • Periodontitis avanzada: Cuando la enfermedad periodontal llega a este estadio es porque se ha producido una pérdida del nivel de inserción de más de la mitad de la superficie radicular. Es probable que haya dientes que se caigan de forma espontánea.
  • Periodontitis necrosante: La EPN (enfermedad periodontal necrosante) es la infección que se caracteriza por la necrosis de las papilas interdentarias, la cual, se manifiesta con hemorragia gingival y dolor.
  • Periodontitis crónica: La periodontitis crónica es la forma más común de enfermedad periodontal, y ocurre con mucha más frecuencia en personas mayores de 45 años. Esta enfermedad crónica se caracteriza por la inflamación de las encías y la destrucción progresiva del tejido gingival y óseo. La periodontitis crónica provoca una reacción inflamatoria de los tejidos que soportan el diente.
  • Periodontitis ulcerosa-necrótica: La periodontitis ulcerosa-necrótica es una forma muy grave, caracterizada por la presencia de verdaderas úlceras a nivel de la encía, con necrosis de todo el aparato de soporte del diente. Aunque es poco frecuente se produce en la edad adulta joven, habiendo una mayor incidencia en los países en desarrollo, con factores de riesgo como la desnutrición grave, la ausencia de higiene bucal, la depresión inmunitaria y las enfermedades sistémicas crónicas.

Causas de la Periodontitis

Las causas de la periodontitis o enfermedad periodontal pueden ser varias, sí que es cierto que, en la gran mayoría de casos, el desarrollo de la enfermedad periodontal suele empezar en la placa microbiana, conocida también como placa o biofilm dental. Y es que en la boca viven alrededor de 700 tipos de bacterias y cuando la higiene oral no es la adecuada, estas bacterias crecen, se agrupan y se acumulan en los espacios entre dientes, causando surcos en las encías y fisuras detales.

Además, la bacteria responsable de la periodontitis (que en la mayoría de casos es Porphyromonas gingivalis, Tannerella forsythensis, Treponema denticola, Prevotella intermedia o Campylobacter rectus, pero hay muchas otras) puede entrar en el torrente sanguíneo a través del tejido de las encías y afectar a otras partes del cuerpo.

Además, hay otros factores de riesgo que acentúan la enfermedad periodontal:

  • Fumar o masticar tabaco, marihuana o el consumo de drogas.
  • Estrés.
  • Genética.
  • Enfermedades sistémicas, como por ejemplo la diabetes, la artritis reumatoide y la enfermedad de Crohn.
  • Defensas bajas.
  • Cambios hormonales, como los que tienen lugar durante el embarazo o la menopausia.
  • Obesidad.
  • Hábitos de salud bucodental insuficientes.
  • Gingivitis.
  • Algunos medicamentos que provocan sequedad de la boca o cambios en las encías.
  • Deficiencia de vitamina C y mala o poca nutrición.
  • Afecciones que causan una disminución de la inmunidad, como la leucemia, el VIH/SIDA y el tratamiento del cáncer.
  • La edad. No es que envejecer incremente la posibilidad de sufrir periodontitis, sinó que el efecto acumulativo de depósitos de cálculo y biofilm, así como la pérdida de hueso, explican la prevalencia de la enfermedad periodontal en personas de edad avanzada.

Síntomas de la Periodontitis

Puede ser complicado diagnosticar la periodontitis de forma casera y sin la exploración de un dentista, pero a continuación te enumeraremos algunos signos que pueden indicarte que debes pedir cita en tu clínica dental de confianza para una revisión con el odontólogo:

  • Encías de color rojo intenso o morado.
  • Encías inflamadas o hinchadas.
  • Encías sensibles.
  • Encías que sangren fácilmente.
  • Dolor al masticar.
  • Creación de nuevos espacios entre los dientes.
  • Pus entre los dientes y las encías.
  • Mal aliento.
  • Teñir de rosa el cepillo de dientes después del cepillado habitual.
  • Escupir sangre al cepillarse los dientes o bien al usar el hilo dental.
  • Encías retraídas.
  • Dientes flojos o pérdida de dientes.
  • Modificación de la forma en que se unen los dientes al morder.
  • El sangrado de encías, espontáneo o durante el cepillado, y el enrojecimiento. Que la encía sangre no es normal.
  • Hipersensibilidad al frío.
  • Pérdida de encía o percepción de dientes más largos.
  • Movilidad o separación de los dientes.
  • Aparición de abscesos o flemones en la encía si la enfermedad sigue avanzando, pues estos últimos son ya una manifestación de una periodontitis en una fase avanzada.

Sin embargo, en personas fumadoras, la enfermedad suele diagnosticarse más tarde, pues el tabaco reduce el flujo sanguíneo, por lo que, en ocasiones, el sangrado de encías no se manifiesta hasta fases más avanzadas de la enfermedad. Por ello, es conveniente que los fumadores presten una especial atención a la salud de sus encías, además de intentar dejar de fumar, pues las personas que fuman tienen hasta tres veces más riesgo de padecer periodontitis.

Si percibes la aparición de alguno de estos síntomas, te recomendamos que consultes a tu odontólogo dentista, periodoncista o higienista dental. Todos ellos profesionales de la salud bucodental te ayudarán a identificar el problema, solucionar cualquier duda que tengas y te aconsejarán el tratamiento más adecuado.

Complicaciones de la Periodontitis

La periodontitis también afectar al estado de salud general, pues existe evidencia científica sobre la relación de esta enfermedad con el aumento del riesgo vascular, la descompensación de la diabetes, infecciones respiratorias o incluso el parto prematuro.

  • Diabetes: la diabetes y la periodontitis tienen una relación bidireccional importante y si no se controlan de manera conjunta, pueden llegar a ser contraproducentes para una buena salud y una mejor vida. Como cualquier otra patología infecciosa, la periodontitis altera el estado metabólico-endocrino de las personas. Así pues, el paciente diabético tiene más riesgo de sufrir periodontitis y la periodontitis puede iniciar o aumentar la resistencia a la insulina, como así lo demuestran múltiples estudios científicos, complicando o dificultando el control de la glucemia. Además, la periodontitis destruye el tejido que soporta los dientes, provocando reabsorción ósea y produciendo cambios sobre células inmunocompetentes y sobre otras que participan en la prevención de las inflamaciones. Las personas diabéticas también padecen una reducción en el flujo salival, lo que conlleva la aparición de un mayor acúmulo de placa dental y, por ello, más caries, infecciones y enfermedades periodontales. Además, son más susceptibles a las infecciones en general y a la periodontitis en particular, debido a la resistencia de los tejidos a la acción de la insulina y los cambios vasculares. Un control en los niveles de glucosa hará que se controlen mejor dichas infecciones.
  • Enfermedad cardiovascular: la periodontitis es un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedad cardiovascular arterioesclerótica. La arterioesclerosis es una enfermedad fundamentalmente inflamatoria y está comprobado que focos infecciosos o inflamatorios no controlados, como los causados por la periodontitis, la hacen progresar, pudiendo llegar a desencadenar procesos más agudos, como síndromes coronarios graves. Se han encontrado algunos de los gérmenes causantes de la enfermedad periodontal presentes en las placas de ateroma de los vasos sanguíneos. Esto se explica porque, cuando hay una periodontitis no tratada, puede darse una liberación al torrente sanguíneo de bacterias, toxinas y otros elementos inflamatorios que pueden provocar problemas en otras partes del cuerpo. La presencia de estos elementos en las arterias coronarias desencadena un proceso de obstrucción, aumentando el riesgo de infarto. Así mismo, ambas enfermedades comparten factores de riesgo modificables (tabaquismo u obesidad, entre otros) y que están asociados al estilo de vida. Por tanto, en el contexto de una terapia periodontal integral sería muy positivo integrar programas para ayudar a los pacientes a dejar de fumar y un asesoramiento sobre posibles modificaciones del estilo de vida: dieta y ejercicio, que mejorarían tanto la salud general como la de las encías.

Tratamientos para la Periodontitis

Si el dentista concluye que hay una periodontitis, el tratamiento dependerá de la gravedad de la infección. Cuando la gingivitis evoluciona hacia la periodontitis, el tratamiento se vuelve mucho más complicado. Solo el dentista y el higienista pueden proporcionar un tratamiento periodontal, que requiere procedimientos dentales especiales y puede requerir cirugía oral.

El dentista es el profesional que posee la capacitación para diagnosticar y tratar los problemas de encías, así como para aconsejar sobre las medidas preventivas que ayuden a mantenerla en óptimas condiciones de salud, pudiendo ocuparse también de la reconstrucción de los tejidos perdidos a consecuencia de la enfermedad.

Su tratamiento se fundamenta en tres pilares:

  1. La fase básica del tratamiento de las encías incluye el raspado y el alisado radicular (limpieza manual por debajo de las encías) junto a la enseñanza de instrucciones en higiene específicas y su cumplimiento.
  2. En determinados casos, se hace necesario pasar a una segunda fase de tratamiento en la que son necesarias pequeñas cirugías de las encías para corregir los defectos que pueda haber dejado la enfermedad.
  3. Por último, es imprescindible seguir un programa de mantenimiento o seguimiento para prevenir o controlar la posible aparición de recaídas, aún más si persiste la presencia de factores de riesgo antes mencionados.

En los últimos años, ha quedado patente que la periodoncia no trabaja aislada para tratar los problemas bucales y que, cada vez más, se relaciona con otras áreas de la medicina, así como con la labor farmacéutica, pues está demostrada la relación de la salud bucodental con la salud en general.

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Tratamientos No Quirúrgicos

Para los casos leves o moderados, los tratamientos no quirúrgicos son los más recomendados. Entre ellos:

  • Mejorar la higiene dental: esto puede servir en aquellos casos que son leves, ya que malos hábitos son causantes de esta enfermedad.
  • Utilizar enjuagues bucales medicados: estos contienen compuestos que eliminan las bacterias.
  • Los antibióticos orales: son medicamentos efectivos para tratar infecciones. Los antibióticos de uso tópico funcionan en el área específica donde se coloca.
  • Una limpieza dental profunda: como mencionamos es un tratamiento clave, puesto que sirve para realizar el raspado y alisado radicular. Este tratamiento requiere la aplicación de anestesia local, para que el odontólogo pueda limpiar bien las encías y eliminar así las bacterias acumuladas. Esta limpieza incluye el pulido, que ayuda a suavizar las raíces de modo que no se acumule tanta placa. El raspado y alisado pueden necesitar más de una sesión para lograr eliminar toda la placa.

En este procedimiento de dos pasos para tratar la periodontitis, el odontólogo raspa la acumulación de sarro de los dientes por encima y por debajo de la línea de las encías (raspado). En este proceso, se elimina la placa y el sarro de las superficies de los dientes y las raíces, lo que ayuda a reducir la inflamación y permite que las encías sanen.

Tratamientos Quirúrgicos

Para los pacientes con casos de periodontitis más graves, es probable que tengan que recurrir a alguna cirugía.

  • Cirugía de colgajo: Si la inflamación de las encías y las bolsas cerca de los dientes persisten después de un procedimiento de limpieza dental profunda, el dentista puede recomendar una cirugía de colgajo. La cirugía de colgajo, un procedimiento habitual para tratar la periodontitis, la realiza un especialista llamado periodoncista. Durante la cirugía de colgajo, se elimina el sarro de las bolsas a lo largo de los dientes. Después se suturan las bolsas para que los tejidos de la encía vuelvan a adherirse a los dientes. En casos difíciles, el odontólogo tendrá que realizar una cirugía de colgajo. En la que se realiza un corte en la línea de las encías para levantar el tejido y poder ver mejor las raíces, y limpiarlas de forma más profunda. Hay algunos pacientes que pueden llegar a presentar pérdida ósea leve, y para corregirlo el dentista tratará de mejorar el contorno. Si la pérdida ósea ha sido muy grande, quizás necesite de un injerto óseo. Cuando el problema se presenta en la encía, hay personas a las que la encía se ha separado demasiado del diente, dejando incluso la raíz a la vista. El odontólogo, para encontrar una solución a este problema, recurrirá a un tratamiento de periodoncia como lo es el injerto de encía.
  • Injertos: Los casos graves de periodontitis, pueden requerir injertos de hueso o tejido para sustituir el que está infectado. El injerto puede consistir en una técnica llamada «regeneración tisular guiada«, en la que se introduce un pequeño trozo de membrana entre el hueso maxilar y la encía para permitir la regeneración del hueso y el tejido. La regeneración tisular guiada es un procedimiento en el que el periodoncista (especialista en encías) evita el crecimiento de tejido no deseado, y, por el contrario, contribuye a que el hueso crezca. Esto se logra utilizando una membrana biocompatible, que se coloca entre el hueso y el diente.

Cómo Prevenir la Periodontitis

La enfermedad periodontal se puede prevenir si se mantiene regularmente una buena higiene bucal, es decir, si se realiza un cepillado al menos dos veces al día y se usa hilo dental antes del cepillado para eliminar las partículas de alimentos y bacterias.

Y por supuesto, para evitar la periodontitis, es importante visitar con regularidad al odontólogo para te haga revisiones e higienes dentales.

Una de las formas más efectivas de prevenir las enfermedades periodontales, es haciéndose limpiezas profesionales cada seis meses. Adicional a esto, la higiene bucal también juega un papel muy importante.

Es esencial cepillarse los dientes dos veces al día, usar hilo dental diariamente y realizar visitas regulares al dentista para limpiezas profesionales.

Aquí hay algunos consejos adicionales para prevenir la periodontitis:

  1. Lávate los dientes todos los días: Debes adquirir el hábito de cepillarte los dientes cada día; hazlo durante dos minutos y al menos dos veces al día, prestando especial dedicación al cepillado de la noche, que nunca debes olvidar. Y procura que tus hijos adopten también este hábito.
  2. Más allá del cepillo: Además del cepillado diario, es recomendable el uso del hilo dental o algún otro método de limpieza interdental, pues solo con el cepillado no se puede llegar a todos los rincones de tu boca. Cepilla también tu lengua cada día, pues en su superficie se retienen bacterias.
  3. Refuerza la limpieza con el enjuague: Complementa la limpieza con un enjuague bucal en caso de que sea necesario y siempre siguiendo las recomendaciones de tu dentista.
  4. Evita ciertos alimentos…: Los alimentos ricos en azúcar, incluidas las bebidas refrescantes con gas, no ayudan a la salud bucodental. Las bacterias que habitan en la boca transforman los azúcares en ácidos y estos, a su vez, atacan el esmalte dental y provocan la aparición de la caries y otras enfermedades bucales.
  5. …Y apuesta por otros: La alimentación también puede ayudar a mejorar tu salud bucodental. Podríamos decir que algunos de los alimentos más sanos para tu boca son algunas frutas (arándanos, kiwi, uvas) y todos aquellos alimentos ricos en grasas insaturadas Omega 3, como el pescado azul (salmón, caballa) y los frutos secos (nueces). También, bebidas como el té verde, por sus propiedades antioxidantes.
  6. No picotees entre horas: No picotear entre comidas es sano para tu salud, en general, y también para tu salud bucodental y más aún si después de comer algo no puedes cepillarte los dientes. En concreto, evita sobre todo los dulces, bollería, zumos industriales y snacks, por su potencial cariogénico. En todo caso, puedes tomar fruta natural, como la manzana, o un lácteo.
  7. Cuídate si estás embarazada: Si te encuentras embarazada o planeas estarlo, pide cita con tu dentista, porque durante estos meses los cambios que experimentará tu cuerpo también pueden repercutir en tu boca y acarrearte ciertos problemas.
  8. Máxima precaución ante ciertas enfermedades: Vigila especialmente tu salud oral o si eres una persona diabética o sufres alguna enfermedad cardiovascular. Estudios científicos han demostrado la relación directa entre estas dos patologías y los problemas periodontales.
  9. Presta más atención si tienes predisposición genética: En algunos casos, los problemas dentales tienen un componente hereditario. Si es tu caso, debes prestar una especial atención a tu dentadura para prevenir desde edades tempranas cualquier atisbo de problema y actuar de forma adecuada y rápida.
  10. Destierra el miedo a ir al dentista: La prevención es la medida más efectiva ante la periodontitis.

Recuerda cepillarte los dientes al menos dos veces al día, eligiendo el cepillo más adecuado para tus dientes. Cepillarse correctamente elimina la placa dental en los lugares a los que el cepillo dental tiene acceso.

Incluye el uso de hilo dental en tu rutina de higiene diaria. De esta forma, eliminar los restos de comida y la placa dental en los lugares donde el cepillo no logra llegar.

El enjuague bucal antibacteriano sirve para prevenir enfermedades de las encías, así como eliminar el mal aliento y la placa dental.

Otras formas de prevenir la periodontitis están asociadas a cambios de hábitos y estilo de vida. Por ejemplo, dejar de fumar puede reducir, en un alto porcentaje, las probabilidades de padecer enfermedades en las encías. Además, los tratamientos pueden resultar menos efectivos si el paciente es fumador.

Tratar de no apretar o rechinar los dientes, porque esta acción genera una presión adicional sobre dientes y encías, que puede afectar los tejidos.

Una alimentación balanceada, también puede ayudarte a evitar enfermedades en las encías. Ya que, el azúcar y las comidas procesadas provocan que se liberen muchos ácidos en la boca y esto daña tus dientes y encías. Además, comer bien mantiene en mejores condiciones tu sistema inmunológico.

Al igual que una dieta balanceada, reducir el estrés también tiene un efecto positivo sobre tu sistema inmune.

Tabla Resumen: Prevención y Tratamiento de la Periodontitis

Aspecto Medidas Preventivas Tratamientos
Higiene Bucal Cepillado diario, uso de hilo dental, enjuague bucal Raspado y alisado radicular, limpieza profunda
Visitas al Dentista Revisiones y limpiezas profesionales regulares Cirugía de colgajo, injertos de hueso y tejido
Estilo de Vida No fumar, dieta balanceada, control del estrés Antibióticos, enjuagues bucales medicados

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