Uso y Mantenimiento de Instrumentos Dentales, con Énfasis en el Bruñidor de Bola

El trabajo en la clínica dental requiere el uso de instrumental específico (herramientas, utensilios, aparatos o accesorios) sin el cual sería imposible llevar a cabo los procedimientos. Conocer y saber manejar el instrumental de uso dental es algo que todo auxiliar de clínica dental debe dominar, ya que debe prepararlo antes de ser utilizado por el dentista, facilitando así el acceso a dicho instrumental.

Para realizar los trabajos propios de la clínica dental se utiliza un determinado instrumental (herramientas, utensilios, aparatos o accesorios) sin el cual sería imposible llevar a cabo los procedimientos. Los instrumentos dentales pueden ser de diferentes tipos. La parte activa se utiliza para la realización de la función para la que está diseñado el instrumento. La parte inactiva o mango es la que se usa para sujetar el instrumento.

Entre los instrumentos dentales de mano, encontramos el bruñidor de bola, utilizado en procedimientos de restauración con amalgama o resinas compuestas. Ejemplos específicos incluyen:

  • BB26/27S BRUÑIDOR BOLA
  • BB18 BRUÑIDOR BOLA
  • BB27/297 BRUÑIDOR BOLA M-7
  • BB186 BRUÑIDOR BOLA M-6
  • BB27/296 BRUÑIDOR BOLA M6

Además del bruñidor de bola, existen otros instrumentos importantes como:

  • Espejo de exploración dental
  • Jeringuillas
  • Explorador
  • Pinzas
  • Sondas
  • Alicates
  • Fresas

El instrumental dental de mano puede ser rígido o articulado. Los instrumentos rígidos no tienen sistema de apertura y cierre. Por la forma de su parte activa, existen muchos tipos de fresas, en función de la técnica que permitan realizar.

La turbina es un instrumento rotatorio de alta velocidad que sirve para eliminar los tejidos duros del diente en los procesos de tratamiento de caries. En la cabeza se coloca la fresa. El cuerpo es la zona de prensión. El micromotor es un sistema rotatorio de baja velocidad que se usa para los tejidos semiduros del diente. El contraángulo tiene una cabeza y un mango. En la cabeza va colocada la fresa y tiene un dispositivo de salida de agua. El mango va unido al micromotor. La pieza de mano es recta, por lo que su uso está limitado. Principalmente se usa para retocar prótesis dentales. También tiene dos partes: la cabeza y el cuerpo. En la cabeza se coloca la fresa, que contiene el sistema de irrigación. El cuerpo va unido al equipo por un sistema de manguera.

En la mayor parte de los procedimientos dentales hay que realizar un aislamiento de los dientes para conseguir la ausencia de humedad en los tejidos dentarios y así evitar que esta comprometa el tratamiento. La operatoria dental es la reparación y reconstrucción de piezas que han sufrido algún proceso de pérdida o lesión de toda o de parte de su estructura.

Métodos de ESTERILIZACIÓN del instrumental: FÍSICOS y QUÍMICOS. Temario general 39.

Clasificación de los Instrumentos Según el Riesgo

Clasificar los instrumentos según las directrices oficiales del Instituto Robert Koch (www.rki.de) para todas las consultas parece ser bastante difícil, a pesar de que en ellas se encuentra la base científica de los métodos utilizados para manipular y tratar el instrumental. En especial a la hora de asignar a los instrumentos las categorías «no crítico », «semicrítico» y «crítico» se suele cometer el error de clasificarlos en las categorías A, B y, lo que pone de manifiesto un nivel de conocimientos bastante deficitario.

La directriz relativa a los requisitos higiénicos en el acondicionamiento de productos sanitarios es muy clara. En sentido estricto, más que directrices se trata de recomendaciones que, a falta de otras disposiciones y regulaciones, han adquirido un carácter normativo. Apartarse de dichas recomendaciones puede tener como consecuencia la obligación de justificar y argumentar científicamente el método alternativo.

Los productos sanitarios se dividen principalmente en no críticos, semicríticos y críticos. No obstante, esta clasificación no es inamovible, sino que puede variar en función de la aplicación.

  • Productos sanitarios no críticos: En esta categoría se incluyen los productos sanitarios que sólo entran en contacto con la piel intacta del paciente. En el ámbito de la odontología entran dentro de este grupo las espátulas para cemento, las partes externas del arco facial o las tijeras para cortar hilo de retracción.
  • Productos sanitarios semicríticos: Los productos sanitarios que entran o pueden entrar en contacto durante el tratamiento con mucosa intacta o con piel no intacta se consideran semicríticos. En el ámbito de la odontología pertenecen a este grupo todos los instrumentos que entran en contacto con la mucosa oral como espejos, depresores linguales, aspiradores o atacadores de bola y también instrumentos de transmisión como turbinas o contraángulos.
  • Productos sanitarios críticos: Pertenecen a esta categoría los productos sanitarios que entran en contacto con sangre, con líquidos tisulares como pus, con otros líquidos orgánicos o con heridas. Pero también deben clasificarse en el grupo de críticos los instrumentos que atraviesan o pueden atravesar la superficie corporal, o que se utilizan en el interior del organismo. En el ámbito de la odontología se inscriben en esta categoría todos los instrumentos quirúrgicos. Pero también lo hacen las sondas utilizadas en la exploración de bolsas periodontales y todas las sondas de la OMS que se utilizan para el examen periodontal básico (PSI).

Los productos sanitarios críticos y semicríticos se dividen a su vez en distintos grupos. Dicha división se rige por la dificultad o los requisitos del acondicionamiento, que puede ser específico del producto (material) o bien depender de la configuración del instrumento.

Grupo A: No existen requisitos especiales para el acondicionamiento de los instrumentos del grupo A, dado que se trata de productos cuyas superficies se pueden limpiar fácilmente y se pueden examinar en su totalidad. En este grupo se incluyen instrumentos como la sonda dental, los elevadores Bein, el periotomo o las cucharillas/excavadores.

Grupo B: En este grupo se incluyen los instrumentos cuyo acondicionamiento debe cumplir ciertos requisitos. En estos productos sanitarios no es posible comprobar la eficacia de la limpieza con una inspección visual directa por presentar oquedades largas o estrechas o una sola abertura, que no se pueden limpiar correctamente. Los productos con superficies complejas que presentan aristas, ángulos, etc. que dificultan una limpieza eficaz (portamatrices, fórceps o cánulas de aspiración) pertenecen a este grupo. También en el acondicionamiento de instrumentos con cavidades internas cerradas como cabezales con engranajes (piezas de mano y contraángulos) se deben cumplir requisitos más estrictos para garantizar no sólo una limpieza eficaz sino también que funcionen correctamente.

Grupo C: En este grupo se suelen incluir productos sanitarios poco relevantes en odontología, como los endoscopios quirúrgicos, para cuyo acondicionamiento es necesario cumplir requisitos muy estrictos.

El Acondicionamiento Higiénico: Un Proceso Paso a Paso

El objetivo de esta parte de la gestión de la calidad es reutilizar los instrumentos en el paciente. Esto se logra siguiendo una serie de pasos:

  1. Realizar una preparación adecuada (pretratar, reunir, prelavar y desmontar si es necesario los instrumentos utilizados y trasladarlos al lugar de acondicionamiento correctamente protegidos contra posibles daños y de forma rápida y segura.
  2. Llevar a cabo la limpieza/desinfección, el aclarado y el secado.
  3. Comprobar la limpieza y la integridad (p. ej., corrosión, calidad del material), si es necesario, repetir el paso 2) y la identificación por ejemplo con el fin de decidir si se debe acondicionar de nuevo cuando el número de acondicionamientos está limitado.
  4. Realizar el mantenimiento y las reparaciones necesarias.
  5. Comprobar el funcionamiento.
  6. Si es necesario, identificación, empaquetado y esterilización.

Una vez clasificados todos los instrumentos por categorías tras la valoración del riesgo se puede iniciar el proceso de acondicionamiento higiénico. El procedimiento consta de las siguientes fases: partiendo de una situación en la que se ha finalizado el tratamiento y el paciente ha abandonado la sala de tratamiento, se suelen iniciar las tareas de limpieza y desinfección del instrumental.

En función de si se dispone de un aparato de limpieza y desinfección como la termodesinfectadora Miele (método automático) o sólo de una cubeta para desinfección por inmersión (método manual), se deben seguir los pasos descritos a continuación. Si se utiliza un método automático hay que tener en cuenta que los instrumentos se deben transportar a la unidad de esterilización en un recipiente cerrado (los más idóneos son bandejas cerradas) para prevenir eficazmente el riesgo de lesiones. Si se utiliza una cubeta para instrumental hay que mezclar el líquido desinfectante siguiendo las instrucciones del fabricante en función del tiempo de exposición deseado. Según las recomendaciones del RKI la solución desinfectante se debe renovar «al menos en cada jornada laboral ». Los instrumentos que no se pueden sumergir en líquidos como las piezas de mano y los contraángulos se tienen que desinfectar con un paño. Preferentemente se usarán paños de algodón impregnados en desinfectante, puesto que desprenden sin problemas el líquido absorbido. Los paños de papel contienen una cantidad escasa de solución y se secan con rapidez, lo que obliga a utilizar varios paños para crear una película uniforme de agente desinfectante en la superficie.

En principio los requisitos relativos a la higiene son sólo un subapartado del proceso de gestión de calidad que implanta la consulta: hay que garantizar un elevado nivel de calidad constante y demostrable del acondicionamiento higiénico. Es decir; independientemente de quién realiza el acondicionamiento, el proceso debe ser siempre el mismo y no se contempla la posibilidad de hacer variaciones. Es necesario garantizar el máximo grado de seguridad posible para todas las personas implicadas, incluyendo al odontólogo, a los auxiliares y al resto del personal.

Termodesinfectadora Miele para la limpieza y desinfección automática de instrumentos dentales.

El acondicionamiento y la liberación de un producto para su reutilización es una tarea difícil y de una gran responsabilidad que nunca debe confiarse a personas sin experiencia. Hacerlo sería un acto tan irresponsable como dejar el mantenimiento de los frenos de un bólido de Fórmula Uno en manos de un aprendiz de mecánica sin ningún tipo de supervisión por una persona más cualificada.

Grupo Descripción Ejemplos
No Críticos Entran en contacto con piel intacta Espátulas para cemento, partes externas del arco facial, tijeras para cortar hilo de retracción
Semicríticos Entran en contacto con mucosa intacta o piel no intacta Espejos, depresores linguales, aspiradores, atacadores de bola, turbinas, contraángulos
Críticos Entran en contacto con sangre, líquidos tisulares, heridas o atraviesan la superficie corporal Instrumentos quirúrgicos, sondas periodontales, sondas de la OMS

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