Aeropulidor Dental con Bicarbonato: Uso y Beneficios para tu Sonrisa

El aeropulidor dental con spray de bicarbonato es un dispositivo que elimina la placa, manchas y biofilm mediante un chorro a presión de agua, aire y partículas de bicarbonato.

¿Qué es el Aeropulidor con Spray de Bicarbonato?

El aeropulidor con spray de bicarbonato es una herramienta utilizada por dentistas y especialistas en higiene bucal durante las limpiezas dentales profesionales. Consiste en un dispositivo que emite un chorro de aire y agua mezclado con partículas finas de bicarbonato de sodio a alta presión.

¿Cómo Funciona?

El funcionamiento del aeropulidor con spray de bicarbonato es relativamente simple pero altamente efectivo. Durante una limpieza dental profesional, el dentista o el higienista dental apunta el aeropulidor hacia los dientes y las encías y activa el dispositivo. El chorro de aire y agua mezclado con bicarbonato de sodio se dirige a las áreas problemáticas, como la línea de las encías y los espacios entre los dientes, donde la placa y el sarro tienden a acumularse.

Este dispositivo nos permite crear una burbuja que mezcla el agua y el bicarbonato en su interior. Cuando soltamos la burbuja, el líquido de su interior se mezcla y se distribuye por toda la boca.

Aunque macroscópicamente vemos nuestros dientes como superficies totalmente lisas, observados microscópicamente cuentan con infinidad de minúsculos poros en los que se generan las discromías (coloraciones dentales responsables de la modificación fisiológica del color de los dientes). Ni la punta de ultrasonido ni la cerda del cepillo tienen acceso a los mencionados poros, por lo que utilizamos una herramienta auxiliar, como es el aeropulidor de bicarbonato, que expulsa un suave spray con bicarbonato de sodio a presión.

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Beneficios del uso de Bicarbonato

Una de las ventajas del bicarbonato radica en que neutraliza el pH de la cavidad bucal, que es naturalmente ácida. Otro de sus beneficios es que inhibe la formación de placa y, por tanto, previene y reduce el riesgo de caries. También es una sustancia antigingival que tiene un efecto muy positivo al prevenir la formación de placa. El bicarbonato ayuda a aumentar el pH de la cavidad bucal, lo que reduce el riesgo de caries y de erosión ácida.

Como el aeropulidor de bicarbonato limpia muy bien la cavidad bucal, también mejoraremos nuestra higiene dental, ya que ayuda a prevenir y reducir la formación de caries. Además, ayuda a reducir la formación de placa y gingivitis, por lo que se recomienda utilizarlo al menos una vez a la semana para conseguir los mejores efectos.

¿Es Adecuado para Todos?

En general, el aeropulidor con spray de bicarbonato es seguro para la mayoría de los pacientes. Sin embargo, puede no ser adecuado para personas con ciertas condiciones dentales o de salud oral. El aeropulidor de bicarbonato es un instrumento dental muy útil que pule el esmalte dental, eliminando las manchas y limpiando la boca. Es un método de limpieza muy eficaz, pero no es adecuado para todo el mundo. Suele ser más adecuado para quienes tienen un alto riesgo de caries o una odontología restauradora que no está completamente terminada.

Aunque el aeropulidor es seguro para la mayoría de las personas, puede no ser adecuado para pacientes con ciertas condiciones dentales o de salud oral. Si no se utiliza correctamente, el aeropulidor con spray de bicarbonato puede causar daño en las encías o el esmalte dental.

Consideraciones Adicionales

No, el tratamiento con aeropulidor suele ser indoloro. El tiempo de tratamiento con aeropulidor puede variar dependiendo de la cantidad de placa y sarro a eliminar, así como de otros factores individuales. La frecuencia recomendada para las limpiezas dentales con aeropulidor puede variar según las necesidades individuales de cada paciente.

Precauciones al Usar Irrigadores Bucales

De igual manera que el cepillo o la seda dental mal utilizados pueden provocar retracciones en la encía o abrasiones en los dientes, es importante destacar que es peligroso hacer un mal uso del irrigador. Debemos tener precaución a la hora de seleccionar la presión o la orientación del chorro para no lesionar la encía.

La presión debe ser media y nunca debe molestar. Debemos apuntar hacia los dientes, las zonas interdentales y hacia la base de la encía, nunca usar sobre heridas o aftas. Por supuesto, no se debe utilizar junto con sustancias abrasivas como el bicarbonato o el carbón activado, puesto que se pueden producir consecuencias irreversibles.

Irrigadores Bucales como Complemento

Un irrigador bucal es una herramienta que se sirve de agua a presión para facilitar la remoción de restos de comida. Es decir, crean un chorro de agua que arrastra partículas de alimentos de esas zonas a las que nos es muy difícil acceder con el cepillo dental. Sin embargo, por si solo, no es capaz de eliminar toda la placa y el biofilm que se acumula en los dientes y encías. De esta manera, los irrigadores bucales constituyen el complemento ideal al cepillo, a la seda dental o a los cepillos interproximales, pero no los sustituyen. También sirven para ejercer un suave masaje en las encías, logrando activarlas y mejorar su aspecto.

¿Quién Puede Usar Irrigadores Bucales?

Cualquier persona puede usar un irrigador y los niños también, pero hay casos en concreto en los que es especialmente aconsejable. Su uso está muchas veces recomendado en ortodoncia para facilitar la higiene de los aparatos fijos. También es muy apropiado en determinados tratamientos con implantes dentales o mediante coronas y puentes sobre dientes naturales. Además, es útil en pacientes con enfermedad periodontal, ayuda a mantener la limpieza exhaustiva y en profundidad que necesitan. Asimismo, es beneficioso como complemento en pacientes con problemas de movilidad en las manos que impida quizás manejar con habilidad un cepillo interdental o la seda dental.

Tipos de Irrigadores Bucales

Es cierto que existen muchas marcas y tipos de irrigadores y en ocasiones es difícil elegir cuál escoger. Vamos a ver las principales diferencias. Aunque algunos se conectan directamente al grifo, en general todos cuentan con un depósito de agua que puede ser de mayor o menor capacidad según la marca y modelo y, de la misma forma, una bomba capaz de generar más o menos presión. También poseen boquillas para orientar y dirigir el chorro hacia donde convenga. En algunas marcas éstas son extraíbles e intercambiables, con varias opciones para que elijas la boquilla que más se adapte a la zona que quieras higienizar o el uso que quieras darle o, que varias personas puedan utilizarlo, cada uno con su boquilla.

Además, existen modelos en el mercado que permiten introducir diferentes enjuagues. Existen ciertos modelos compactos, para llevar de viaje o a nuestro lugar de trabajo, y otros más voluminosos, de sobremesa. Unos se conectan a la corriente y otros funcionan con pilas. Los irrigadores de niños suelen ser más pequeños y más manejables.

Cómo Usar un Irrigador Bucal

Deben utilizarse después del cepillado y tras el uso de seda dental. Posteriormente, lo primero que debemos hacer es rellenar el depósito con agua corriente del grifo, preferiblemente tibia. A continuación elegiremos la presión y la boquilla que más se adapte a nuestras necesidades. Conviene empezar fijando una presión baja e ir aumentándola progresivamente en sucesivos usos, hasta que sea media y sin llegar nunca a sentir molestias. En caso de dudas, activar el aparato y apuntar hacia el lavabo.

A continuación, posicionados frente al lavabo, bajaremos la cabeza ligeramente para evitar salpicaduras e introduciremos en la boca la boquilla sin activar. Comenzaremos colocando la boquilla en los dientes posteriores de un lado, lo activaremos e iremos avanzando hacia el otro lado, pasando por todos los dientes, manteniendo siempre la boca entreabierta y dejando que el agua fluya desde la boca hacia el lavabo. Debe utilizarse entre dos y cinco minutos hasta tres veces al día. Vaciar el tanque y limpiarlo junto con la boquilla después de cada uso.

Recomendaciones Adicionales

  • Puedes utilizar el irrigador dental tras cada cepillado dental.
  • El tiempo estimado de uso es de unos 5 minutos como máximo cada vez.
  • Los irrigadores los puedes usar con agua del grifo sin problema.
  • Las boquillas se pueden cambiar, y por este motivo pueden usarlo diferentes personas. De esta forma cada miembro de la familia utilice el suyo y no haya lugar a equivocaciones.
  • Puedes utilizar enjuague diluido en una proporción de 50% como máximo. Con el solo uso de agua es suficiente.

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