Pinza Kocher: Definición, Historia y Aplicaciones en Cirugía

Se puede definir la instrumentación como el mantenimiento, preservación, acondicionamiento y manejo del instrumental quirúrgico y accesorios necesarios durante el acto quirúrgico. Hay que ver la instrumentación quirúrgica como un conjunto de acciones y no como una sola, tal y como vemos reflejado en la definición expuesta anteriormente. Esto se debe a que conseguir ser una instrumentista competente va más allá de saberse a la perfección el nombre del instrumental quirúrgico, error muchas veces cometido.

Las pinzas Kocher son herramientas quirúrgicas esenciales, conocidas por su precisión, durabilidad y diseño ergonómico. Las pinzas Kocher representan una combinación de ingeniería de precisión y funcionalidad práctica. Especialmente diseñada para aplicaciones quirúrgicas, la pinza Kocher se utiliza para comprimir vasos sanguíneos y prevenir el sangrado. Su diseño lineal mejora la visibilidad y facilita el acceso a zonas quirúrgicas de difícil alcance.

La pinza de Kocher curva es reconocida por su eficacia en entornos quirúrgicos donde se requiere un manejo delicado y preciso de los tejidos. Su diseño curvo proporciona una ventaja única al permitir un mejor ángulo y alcance en cavidades corporales o áreas menos accesibles. Esta característica la convierte en instrumental médico de necesidad básica para intervenciones donde se necesita manipular tejidos en espacios confinados o en ángulos complejos.

Cerrar o abrir pinzas

Historia de la Instrumentación Quirúrgica

Gracias a los descubrimientos arqueológicos, se han encontrado vestigios de lo que hoy llamamos cirugía en las sociedades primitivas, puesto que la vida al aire libre era objeto de numerosos accidentes, heridas y hemorragias, susceptibles de tratamiento quirúrgico mediante técnicas rudimentarias.

La civilización hindú describe en el Atharvaveda algunos procedimientos médicos, ampliados parcialmente en el Ayurveda, dos de sus libros sagrados. Este último, datado en el año 800 a. C. es el precursor de un tratado de cirugía hindú conocido como Susruta Samhita. Susruta es el supuesto autor (aunque no se conoce nada de este individuo o colectivo) y la datación de esta compilación es confusa, oscilando según los autores entre el 800 a. C. y el 400 d. C.

En este tratado se describen técnicas quirúrgicas ingeniosas posteriormente reinventadas por la medicina contemporánea: la reducción de fracturas mediante férulas, sutura de heridas, fístulas cauterizadas o drenaje de abscesos.

Hubo que esperar hasta la Antigua Grecia para encontrar de nuevo escritos sobre intervenciones quirúrgicas y sus instrumentos, como en el caso de La Ilíada y La Odisea y como no en los escritos dejados por Hipócrates, quien incluyo sobre cirugía numerosas anotaciones en sus escritos.

Pero el siguiente gran avance para la instrumentación se hizo esperar hasta la Antigua Roma, época en la cual, a pesar de quedarse estancada en el campo de anatómico, avanzo mucho en lo que instrumentación quirúrgica se refiere.

Posteriormente en la Edad Media se produjeron grandes avances en cirugía, llevando consigo el diseño y descubrimiento de nuevos instrumentos quirúrgicos y de las suturas. Tenemos que desplazarnos a la famosa escuela de la época, la de Bolonia, para encontrar uno de los tratados más importantes, Chirurgia, un tratado dedicado exclusivamente a la cirugía.

En el punto de inflexión entre la Baja y la Alta Edad Media, no nos podemos olvidar de otro gran cirujano, Abu al-Qasim (Abulcasis) (936-1013 d.c). Este médico cordobés, conocido como uno de los fundadores de la cirugía moderna, combino las enseñanzas clásicas grecolatinas, con los conocimientos de la ciencia del próximo oriente. Su mayor legado fue Al-Tasrif, una obra de treinta volúmenes sobre la práctica médica, donde recopiló todo el conocimiento médico y farmacéutico de la época.

Especialista en cirugía, en su obra describe los procedimientos que utilizaba en sus operaciones de ojos, oídos, garganta, amputaciones, implantes de dientes, etc.

Con el paso de los años llego el Renacimiento, el tiempo de los anatomistas. Entre los cirujanos barberos más conocidos de la época, nos encontramos a Ambroise Pare (1510-1590), el cual más tarde acabaría siendo considerado como el padre de la cirugía moderna, comenzó siendo aprendiz de barbero y a los 17 años logró ser admitido en el Hötel Dieu, donde completo sus estudios y se tituló como cirujano.

A finales del siglo XIX se producen grandes descubrimientos, el más significativo fue sin duda “El Autoclave”. Su descubridor fue Charles Chamberland, bacteriólogo francés que colaboro durante años con Louis Pasteur en el desarrollo de su trabajo “La teoría de los gérmenes y sus aplicaciones en la medicina y cirugía”.

Durante los años posteriores se dedicó con ahínco al estudio de los microorganismos causantes de las enfermedades y como evitarlos. En 1879 termino y presento su tesis “Investigaciones sobre el origen y el desarrollo de los organismos microscópicos” y tras años de búsqueda de un medio de esterilización de los medios de cultivo, en el año 1879 fabrica el primer autoclave.

Esquema de un autoclave, un instrumento esencial para la esterilización quirúrgica.

Materiales de Fabricación

Conocer la composición del instrumento con el que se trabaja es muy importante, no solo por tener conocimiento de sus propiedades y así elegir las más adecuadas en función de la intervención qué se vaya a realizar, o para su mantenimiento y conservación, sino porque debido al ambiente electrolítico que aporta el cuerpo humano, instrumentos de diferente composición no pueden estar en contacto por su diferencia de potencial ya que causarían corrosión y daño en sus estructuras.

  • Acero inoxidable: Compuesto por la aleación de cromo, hierro y carbono, aunque también puede añadirse otros elementos como el níquel, molibdeno, cobre o silicio entre otros, cada uno de ellos le conferirá unas características especiales en función de lo que se busque aportar al instrumento. Así, el carbono aporta resistencia o el cromo repele la corrosión. El acero inoxidable es un material muy resistente a la corrosión y fácil de manipular, pudiendo con el fabricar instrumentos de punta fina.
  • Tungsteno o wolframio: Su aplicación en el instrumental quirúrgico es en forma de carburo de wolframio. Es un metal tremendamente escaso en la corteza terrestre, de hecho, en la segunda guerra mundial fue el metal más codiciado, debido a sus excelentes propiedades y su escasez. Da un característico color azul grisáceo al instrumental, aporta maleabilidad a los instrumentos gracias a que es el metal conocido con mayor soporte a la tracción en su estado puro además de conferir a dichos instrumentos de gran dureza. Sin embargo, debido a que también tiene el punto de fusión más alto de todos los metales resulta muy costoso trabajar con él, por lo que los instrumentos fabricados tienen un coste elevado.
  • Titanio: Excelente material para la fabricación de instrumentos de microcirugía. Es un material no magnético y muy ligero.
  • Vitalio: Es una aleación patentada de molibdeno, cromo y cobalto.

Acabado de los Instrumentos

  • Ébano o negro mate: Impiden la reflexión de los rayos láser evitando así el daño tisular.
  • Satinado o anodizado: Mediante capas de níquel y cobre ofrecen un acabado mate al instrumento que lo protege de los reflejos. Son más susceptibles a la corrosión, pero esta se elimina fácilmente de ellos.

Tipos de Pinzas y su Función

La clasificación del instrumental quirúrgico tiene numerosas formas de realizarse, en nuestro caso lo haremos según la función del instrumento, ya que de esa forma el estudio es más liviano e intuitivo y sin duda alguna es la mejor manera de aprenderlo para posteriormente ponerlo en práctica.

Pinzas Articuladas

Son aquellas que mediante una caja de traba unen dos partes y generan movimiento, y generalmente poseen una cremallera para fijar dicho movimiento y mantener la pinza estática. La caja de traba suele estar más cerca de la punta de la pinza y la cremallera de sujeción en la parte más cercana a las anillas.

Ejemplo de pinza articulada.

Pinzas de Laparoscopia

Como su propio nombre indica son las pinzas utilizadas para realizar la cirugía laparoscópica. Varían entre 18 y 45 cm de longitud, así como entre 1.8 y 5mm de diámetro. La punta de las pinzas, en algunos casos son independientes e intercambiables, y en otros casos van unidas a la vaina.

Pinzas de Diéresis

Dentro de este grupo entran todos los instrumentos que tengan como función la sección de tejidos. Hay dos tipos de diéresis, roma y aguda.

Mangos de bisturí de diferentes tamaños.

Los mangos desechables pueden ser de tres formas y tamaños, 3, 4 o 7, siendo los dos primeros los más utilizados. Las hojas de bisturí desechables tienen un gran abanico de formas y tamaños. Las hojas de los números 9 al 15 son válidas para los mangos número 3 y 7. Las hojas del 18 al 36 lo serán para el mango número 4. No todos los tamaños de hojas de bisturí están disponibles en todos los países.

El montaje y desmontaje de la hoja de bisturí debe hacerse con la ayuda de un portaagujas o kocher recto para evitar cortarse.

Tijeras Quirúrgicas

Son un instrumento que debe cuidarse y mantenerse escrupulosamente, puesto que no hay nada más frustrante que unas tijeras que no corten. Por ello cada modelo se debe usar para la función por la que fue diseñado, sino se desafilaran mellaran o desalinearan.

  • Mayo rectas: Su principal uso es el de corte de hilos, sondas u otros materiales estériles durante la cirugía.
  • Metzembaum: Tijera fina con punta roma cuya función es la de disecar.
  • Cortaagujas: También llamadas cizallas coloquialmente.
  • Potts: Tijera de uso principal en cirugía vascular para la apertura de la luz de arterias y venas.

Pinzas Gubia

También conocidas como sacabocados, tienen como función cortar y extraer porciones de hueso o tejidos.

  • Pinzas gubia de Luer, Stille -Luer, Stille-Ruskin (pico pato) o de Zaufal-Jansen: Su punta está compuesta por dos mordazas ovaladas y muy afiladas enfrentadas entre sí. Difieren en la angulación de la punta, forma de los mangos y en el número de articulaciones, pero ejercen todas la misma función. Menos la de Luer que solo tiene una articulación, el resto tienen mecanismo de doble bisagra lo que les ofrece más fuerza para ejercer en el “mordisco” con la punta.
  • Pinza gubia de Kerrison: También llamado Laminectomo por su función de cortar y extraer pequeños fragmentos de hueso y la columna vertebral. Son de punta alargada para poder acceder a espacios de difícil acceso. Los tamaños de mordida varían de entre 2-5 mm.
  • Pinza gubia de Cushing: También llamada pinza gubia de hipófisis. Se usa en cirugía de oído, nariz, garganta además de en neurocirugía para el corte y extirpación de tejidos blandos. Tiene forma de tijera y la hay de longitudes entre 15 y 20 cm.

Cizallas

Instrumentos robustos, fuertes y de punta afilada cuya función es la de cortar hueso. Los hay con solo uno de los lados de la punta afilados o con los dos. El acabado de la punta puede ser romo o en pico dependiendo del lugar anatómico en el que se vaya a proceder con el corte.

Escoplos y Osteotomos

Ambos son instrumentos de corte de un solo mango que acaban en un extremo en forma de hoja afilada. La principal diferencia entre ellos es que el escoplo solo tendrá biselado uno de los lados de la hoja (corte en muesca o escotadura) y el osteotomo tendrá biselados los dos lados. Para usar cualquiera de ellos se precisa de un martillo que golpee el extremo no cortante.

Ejemplo de osteotomo.

Sierra de Gigli

Cabe destacar la sierra de Gigli por lo diferente que es al resto. No presenta un mango, sino dos, a los cuales se engancha un alambre estriado y muy afilado. Se utiliza para serrar huesos largos en las amputaciones. Es necesario retirar los tejidos antes de su utilización con un retractor de tejidos blandos.

Periostotomos o Elevadores

Instrumento quirúrgico cuya función es la de despegar el periostio del hueso, tal y como su propio nombre indica.

Escofinas y Raspas

Tienen como función modelar el hueso. Las hay más o menos vastas y de diferentes tamaños, formas y superficies. Las más finas y delicadas se usan en cirugía de nariz, senos paranasales u oído, y las más robustas para cirugía de huesos largos con el objeto de prepararlos para la colocación de implantes.

Pinzas de Disección

También llamadas pinzas de referencia, de disección o elásticas. Según la longitud de sus ramas las podemos clasificar en cortas, medianas o largas. También se pueden clasificar por la tenencia o no de dientes, por ser rectas o anguladas, o por su función, etc.

Pinza de disección con dientes.

Las de disección sin dientes poseen en sus puntas unas estrías paralelas no traumáticas que facilitan el agarre, haciéndolas idóneas para la sujeción de vísceras y tejidos delicados. Las de disección con dientes no poseen dichas estrías y en su lugar tienen un diente en la punta de cada rama que al juntarlas encajan a la perfección.

Algunos tipos de pinzas de disección incluyen:

  • Pinzas de Adson o Bunny: pinzas de ramas ovaladas y anchas acabadas en puntas muy finas con o sin dientes.
  • Adson-Brown: difiere de la Adson en su punta, en la cual no tiene un par de dientes, sino varios paralelos, de ahí que también se la conozca como la pinza cocodrilo.
  • Pinzas rusas: usadas principalmente en cirugía de bocio, cuello y riñón. Son características por su punta circular no fenestrada y estriada en forma de flor.
  • Pinzas de bayoneta: son especialmente utilizadas en neurocirugía y en procedimientos nasales. Su característica principal es la angulación de sus ramas.
  • Pinzas de waugh: son pinzas de ramas y puntas finas. Las hay con y sin dientes.
  • Pinza fenestrada: usada en cirugía renal. Permite la sujeción de tejidos blandos sin dañarlos.
  • Pinza de Randall: utilizada en el campo de urología y cirugía general para la extracción de cálculos renales y biliares, para lo cual posee dos mangos curvos acabados en punta fenestrada con bordes estriados.

La Pinza Kocher en la Práctica Quirúrgica

La pinza Kocher es un instrumento quirúrgico polivalente que resulta útil para asegurar las hemorragias durante las cirugías generales. Las hojas largas están diseñadas con estrías longitudinales que reducen el traumatismo de los tejidos. Los mangos son ergonómicos y con forma de anillo para los dedos, lo que facilita su uso.

La pinza de Kocher es una pinza de dientes traumáticos. Otro tipo de pinza Kocher es el flowtop o hemostato. Estas pinzas son más duraderas y tienen dientes más largos, lo que las convierte en una opción ideal para una amplia gama de aplicaciones. Una pinza para arterias, por ejemplo, se utiliza para fijar un vaso seccionado. Se puede diferenciar por la forma de los extremos de sus ramas.

Este tipo de fórceps tiene una mandíbula larga y dentada y es ideal para cortar tejidos con grandes cantidades de presión. El uso principal de una pinza de Kocher es el control de la hemostasia durante la cirugía. También cuenta con un mecanismo de trinquete para mayor seguridad.

Una pinza Kocher curva es una herramienta común utilizada durante el procedimiento de una incisión en el tracto gastrointestinal. La pinza curva puede utilizarse para sujetar estructuras huecas. La pinza recta es adecuada para capturar tejidos blandos que son más grandes que el lugar de la incisión. Otro tipo común de pinza de Kocher curva es la curva delgada. Tiene una mandíbula recta, una punta redondeada y una hoja larga y estrecha. Estas pinzas cuentan con estrías longitudinales que mejoran el agarre de los tejidos y protegen los tejidos blandos circundantes. La pinza de Kocher curva también viene con un bloqueo de trinquete para aumentar la seguridad. Este estilo de grapado es una herramienta muy útil para incisiones y procedimientos laparoscópicos. A diferencia de otros instrumentos quirúrgicos, las grapas de Kocher curvas son fáciles de usar.

Pinza Kocher recta.

Esterilización y Mantenimiento

Las pinzas Kocher deben esterilizarse siguiendo los protocolos estándar de esterilización en autoclave. La pinza Foerster recta es una herramienta reutilizable e imprescindible en el quirófano.

tags: #kocher #con #dientes