En esta ocasión, hablaremos del efecto que producen las bebidas gaseosas en nuestros dientes. Las bebidas azucaradas, como refrescos, jugos industrializados y bebidas energéticas, son una de las principales fuentes de azúcar que consumimos a diario. Aunque son refrescantes y agradables, su impacto en la salud bucal puede ser perjudicial si no se toman con precaución.

El Azúcar y los Ácidos: Una Combinación Peligrosa
El principal problema que causan las bebidas azucaradas es la cantidad de azúcar que contienen. Cuando consumes estas bebidas, las bacterias presentes en tu boca se alimentan del azúcar y producen ácidos. Estos ácidos atacan el esmalte dental, la capa protectora de los dientes, debilitándolo y causando la desmineralización. Uno de los principales problemas que pueden derivarse de un consumo excesivo de bebidas gaseosas son las caries dentales. Recordamos que las caries se producen cuando las bacterias entran en contacto con los azúcares o almidones que contienen los alimentos o bebidas.
Esto favorece la actividad de las bacterias y facilita la liberación de ácidos que desmineralizan el esmalte y la dentina y conlleva a la aparición de caries. Además de su contenido en azúcar, muchas bebidas azucaradas son también ácidas. Los refrescos y jugos cítricos, por ejemplo, tienen un pH bajo que contribuye a la erosión del esmalte dental. Los niveles elevados de ácido en los alimentos y bebidas cotidianos pueden ser también perjudiciales. Desde las naranjas hasta el vino, los alimentos y bebidas con altos niveles de acidez pueden desgastar tus dientes.
Son bebidas cargadas de azúcar y, además, suelen contener ácidos fosfóricos y cítricos que provocan un descenso en el pH de la boca y aceleran el desgaste del esmalte dental. El ácido que contienen todos los refrescos ataca al calcio del esmalte disolviéndolo en un proceso denominado “descalcificación” que reblandece el esmalte generando manchas blancas permanentes alrededor de los brackets, en caso de ortodoncia.

¿Ácido o Azúcar?
Ahora bien, ¿es el ácido más dañino que el azúcar? La respuesta es no. Son conceptos diferentes, pueden ser igual de perjudiciales pero de distinta forma. Mientras que el ácido disuelve el esmalte del diente directamente, el azúcar provoca caries a través del metabolismo de las bacterias. El quid de la cuestión está en la cantidad de veces al día que se consumen los ácidos.
Deberían restringirse aquellos productos con un pH ácido inferior al 5.5, que son los que pueden provocar la erosión del esmalte dentario. A modo de ejemplo, el pH del zumo de naranja natural oscila entre 2.92 y 5.27.
Mitos sobre el Azúcar y los Dientes
El azúcar es malo para los dientes, en eso estamos todos de acuerdo, pero hay otras suposiciones sobre los dulces que pueden no ser fiables. Veamos algunos mitos comunes sobre el azúcar en la dieta y los dientes.
- A los dientes les gustan las bebidas «dietéticas» y sin azúcar…
La lógica es aparentemente obvia: si el azúcar de las bebidas es perjudicial, la versión sin azúcar debe ser la elección correcta. Esto es un mito. Una investigación realizada en la Universidad de Michigan analizó los daños causados a los dientes por la Coca-Cola y la Coca-Cola Light. Los resultados mostraron que, tras 14 días de exposición a los dientes, la versión dietética había dañado ligeramente más el esmalte dental que la versión estándar. Muchas bebidas sin azúcar tienen un alto contenido en ácido fosfórico, ácido cítrico y/o ácido tartárico, y son estos ácidos los que pueden dañar el esmalte de los dientes, provocando caries y posibles problemas en las encías. - Poco y a menudo es mejor que una gran dosis…
Lo primero puede ser peor para la cintura, pero lo segundo, picotear continuamente golosinas azucaradas, tiene mucho más potencial para dañar tus dientes. Cada vez que comes azúcar y alimentos ricos en almidón, la placa bacteriana de tu boca crea un ácido que va desgastando el esmalte dental. Picar dulces o tomar lentamente una bebida azucarada a lo largo del día crea muchas más oportunidades para estos ataques a los dientes. Nuestros dentistas tienen un dicho: si bebes o picoteas todo el día, te arriesgas a sufrir caries. - Eliminar todo el azúcar es beneficioso
Sí, se recomienda eliminar los azúcares refinados como los de los dulces, pero no los azúcares «naturales», la fructosa y la lactosa, que se encuentran en las frutas y los lácteos. Los alimentos con azúcares naturales contienen otros nutrientes importantes que ayudan a estabilizar los niveles de azúcar en sangre y benefician a la salud en general. La glucosa de los azúcares refinados se descompone en la boca, dando lugar a los desagradables ácidos que hemos mencionado anteriormente, mientras que la fructosa y la lactosa se descomponen en el estómago. - Debes cepillarte los dientes inmediatamente después de consumir azúcar
Sí, debes hacerlo… PERO… esto depende del tipo de azúcar y de con qué se haya combinado. Cepillarse los dientes después de consumir azúcar refinado, como por ejemplo después de comer una galleta, es bueno. Cepillarse después de un zumo de naranja -que combina azúcar y ácido- no lo es tanto. Al comer o beber algo ácido, el nivel de pH de la boca cambia y cepillarse inmediatamente después de una bebida o comida aumenta el riesgo de dañar el esmalte. En estas situaciones es mejor esperar una hora antes de cepillarse los dientes.
Recomendaciones para Proteger tus Dientes
Para evitar los daños de las bebidas azucaradas en tus dientes, es recomendable limitar su consumo. Si decides tomarlas, trata de hacerlo con moderación y usa una pajita para reducir el contacto directo con los dientes. Asimismo evita sorber durante un período prolongado de tiempo ya que cada sorbo renueva el ataque ácido sobre el diente.
Nuestro primer consejo es que intentes reducir el consumo de este tipo de bebidas, y no sobrepasar las dos latas diarias. También ayudará que evites dar sorbos prolongados. Una buena opción para conseguir el mínimo contacto del líquido con tus dientes será usar una pajita. Después de ingerir bebidas carbonatadas es aconsejable enjuagar tu boca con agua. Y, aunque algunas personas piensan que lo mejor es ir inmediatamente a cepillarse los dientes, es mejor no hacerlo.
El cepillo, en esta ocasión, ayuda al ácido a penetrar en el diente y destruirlo aún más. Espera al menos una hora para tu rutina de higiene oral, así da tiempo a que el ácido se neutralice y el calcio que se encuentra disuelto en la saliva vuelva a pegarse al esmalte. Procura no beber refrescos antes de ir a dormir.
Para prevenir el desgaste dental, además de restringir el uso de los productos causantes del daño en el esmalte, es fundamental tener una adecuada limpieza bucodental, pero siempre teniendo en cuenta el cuándo. No es aconsejable realizarlo inmediatamente después de la toma del alimento ácido para no añadir fricción sobre el diente.

Alimentos y Bebidas Amigables con tus Dientes
Es natural entonces empezar a preguntarse qué es lo que se puede comer y beber. Aquí te dejamos algunos ejemplos:
- La leche y sus derivados: Son productos ricos en calcio que fortalecen y remineralizan el esmalte de los dientes, protegiéndolos del desgaste que puedan sufrir.
- Queso: Tiene mucho calcio, que ayuda a fortalecer la superficie de los dientes.
- Yogur: También está compuesto de calcio, además de fosfatos, y caseína, que se encarga de remineralizar los dientes.
- Frutas y verduras: manzanas, zanahoria y apio. Remueven la placa bacteriana y quitan los restos de otros alimentos. Además, las verduras provocan la segregación de saliva, encargada de proteger los dientes.
- Té verde, sin azúcar: Es rico en flúor y compuestos antioxidantes, que mantienen los dientes y las encías sanos y fuera del alcance de las bacterias. Además, no hay que olvidar, que es muy saludable para el organismo en general.
- Agua, sin gas: Suele contener flúor, lo que reduce la aparición de caries. También remineraliza los dientes y los mantiene en plena forma.
- Chicle con xilitol, sin azúcar: Ayuda a limpiar los dientes y provoca la secreción de saliva, la cual contiene compuestos que luchan contra las bacterias.
- Chocolate: Es más aconsejable que los caramelos por sus atributos antibacterianos.
- Alimentos ricos en fibra: como requieren mayor masticación, supone una mayor secreción de saliva. Además de las frutas y verduras, son muy aconsejables los cereales integrales y las legumbres.
- Frutos secos: Tienen una gran cantidad de magnesio, que refuerza la estructura de los dientes.
| Alimentos y Bebidas Beneficiosas | Beneficios para los Dientes |
|---|---|
| Leche y derivados (queso, yogur) | Ricos en calcio, fortalecen y remineralizan el esmalte. |
| Manzanas, zanahoria, apio | Remueven la placa bacteriana y estimulan la producción de saliva. |
| Té verde (sin azúcar) | Rico en flúor y antioxidantes, protege dientes y encías. |
| Agua sin gas | Contiene flúor, reduce la aparición de caries y remineraliza los dientes. |
| Chicle con xilitol (sin azúcar) | Limpia los dientes y estimula la secreción de saliva. |
Además de estos consejos, recuerda visitar al dentista, al menos una vez al año, para detectar cualquier anomalía y actuar a tiempo. Si aún así, consideras que consumes este tipo de bebidas en exceso consulta con tu odontólogo porque podría recomendarte tratamientos preventivos como por ejemplo, una fluoración profesional para fortalecer y proteger tus dientes.