La Miel y las Caries Dentales: ¿Amigas o Enemigas?

La caries dental es uno de los principales problemas de salud oral a nivel mundial y está íntimamente relacionada con la dieta. Para comenzar a evitarla, es fundamental saber qué es la caries. Se trata de una de las enfermedades consideradas crónicas, y que es más común a nivel mundial. Pero no por ser común hay que tomarla a broma.

Esta enfermedad oral provoca la destrucción de los tejidos duros que pertenecen al diente. Al contrario de lo que puedas pensar, las caries, no son solo cosa de niños, también es una enfermedad que pueden padecer los adultos.

Anteriormente, ya hemos dicho que, al comer ciertos alimentos, estos quedan pegados junto con las bacterias al diente, y forman la placa dental. Bien, esto es debido al metabolismo de los hidratos de carbono, ya que se realiza por unas bacterias orales conocidas como Lactobacillus, Actinomyces y Streptococos del grupo mutans. Lo que hacen estas es pegarse al diente y fermentar los azúcares como la glucosa, sacarosa, fructosa, etc.

Esto va a provocar que se produzcan ácidos, como el ácido láctico, que acabará con el esmalte de los dientes, desmineralizando la pieza. Su aparición depende de diversas causas. La edad, el sexo, determinadas enfermedades, embarazo, anatomía, composición de la saliva, etc. Pero, además, existe un factor determinante que va a influir de manera destacada en su aparición. Se trata de la dieta.

La Relación entre la Dieta y las Caries

Actualmente, sabemos que las caries no son enfermedades infecciosas transmisibles, sino que son disbiosis del azúcar dependiente, apareciendo por el consumo de azúcares libres. Estos azúcares comienzan el proceso, pero hay otros factores que se involucran, y así aumentando la aparición de las caries dentales, como la poca higiene dental, disminución del flujo salival o defectos de estructura preexistentes.

Si sigues una dieta con un alto consumo de azúcares, es probable que sufras de caries, así como de otros problemas graves para la salud, como el sobrepeso, la diabetes tipo 2 o la obesidad. El consumo de azúcar frecuente es el principal causante de las caries, es decir, si picas cada dos o tres horas, resulta más perjudicial que, en su lugar, consumir alimentos azucarados en un momento puntual del día.

Esto ocurre porque el pH salival baja cada vez que te expones a los alimentos azucarados. Si lo haces con frecuencia, el pH de la placa permanece bajo por más tiempo. Lo que ocasiona una disminución en el efecto tampón salival, por lo que no es capaz de neutralizar el ácido.

La caries dental no puede desarrollarse sin la presencia de carbohidratos fermentables en la dieta, en particular azúcar. Es conocido que existe diferentes factores que influyen en el desarrollo de la caries dental, uno de esos factores e la susceptibilidad a desarrollar caries en presencia de carbohidratos y esta puede verse influenciada por la genética y de los micronutrientes.

Existen estudios que evidencia una relación significativa entre la actividad física, el comportamiento de la higiene dental y el estado de la caries dental. La dieta es importante tanto para la salud general como para la salud oral. Si no se sigue una dieta adecuada, es más probable que desarrollemos caries dental y enfermedades de las encías. En el caso de los niños es fundamental para la adquisición de unos correctos hábitos alimentarios.

Además, factores socioeconómicos e incluso la obesidad son señalados como factores de riesgo para el desarrollo de caries dental. Por otra parte, son varias las características de los alimentos que pueden influir en el potencial cariogénico de estos, como por ejemplo la concentración de sacarosa y la consistencia de la dieta.

Alimentos que Producen Caries Dental

Para evitar que se formen las caries, es importante eliminar, o consumir en menor medida algunos alimentos que son causantes de las caries. El azúcar es el principal causante de su aparición. Se encuentra presente en una gran cantidad de productos para mejorar su sabor, en especial, la sacarosa. Por ello, evita estos alimentos o modera el consumo, y finalmente lávate bien los dientes después de su ingesta.

Lamentablemente, en la actualidad, el azúcar es un buen conservante que mejora el sabor de un alimento, y, por tanto, está presente en una gran cantidad de productos. En especial, la sacarosa. Estos son los alimentos a evitar o a moderar en su consumo. Y con los que es muy importante lavar los dientes tras su ingesta.

  • La sacarosa se encuentra en bebidas carbonatadas, pasteles, golosinas, frutos secos y hasta kétchup.
  • También debes reducir el consumo de leche, ya que la lactosa produce caries dental.
  • La fructosa, presente en la miel y las frutas, es capaz de provocar esta afección.
  • Al igual que los hidratos de carbono refinados con almidón, es decir, los elaborados con harina blanca refinada.
  • De igual manera, debes evitar los cereales azucarados, los chocolates y bombones, las patatas fritas, los zumos o los batidos y smoothies azucarados.

En la misma línea, todas aquellas comidas que contienen -además de azúcares- almidón también contribuyen en gran medida a producir placa dental que puede dañar los dientes para terminar produciendo las caries. Las golosinas y los dulces son las principales culpables de la mayoría de casos de caries que se dan entre los más pequeños.

La Miel: ¿Una Excepción?

La fructosa, presente en la miel y las frutas, es capaz de provocar esta afección. Entre los odontólogos prevalece la idea de que los azúcares que contiene la miel contribuyen a la formación de placas bacterianas y, con ellas, a las caries.

La miel que en las colmenas se produce desde hace 150 millones de años contiene una enzima que impide el crecimiento de las bacterias, como las que dañan los dientes y las encías, según un investigador de Nueva Zelanda. El estudio de Peter Molan, profesor de Bioquímica de la Universidad Waikato, en Nueva Zelanda, se debatirá la semana próxima en la conferencia anual en Chicago de la Asociación Estadounidense de Investigación Dental.

«La miel contiene una enzima que produce peróxido de hidrógeno (conocido vulgarmente como agua oxigenada) y que es el ingrediente principal de la actividad antimicrobiana de la miel», según Molan. «Hay muchos tipos diferentes de miel y la potencia antimicrobiana entre ellos varía hasta en un centenar de veces».

La miel la producen numerosas variedades de abejas y avispas como alimento para las larvas y otros miembros de la colmena durante los meses de invierno. Las abejas vuelan unos 88.500 kilómetros a lo largo de su vida y visitan más de dos millones de flores para recolectar el néctar y el polen suficiente para la producción de medio kilogramo de miel. Los componentes principales de la melaza ambarina son fructosa, glucosa y agua, junto con otros azúcares, enzimas, minerales, vitaminas y aminoácidos.

«La investigación ha demostrado que la miel no solo detiene el crecimiento de las bacterias de la placa dental, sino que reduce la cantidad de ácido producido lo cual impide que las bacterias hagan dextrano», explicó Molan. El dextrano es un polisacárido que la bacteria produce para adherirse a la superficie de los dientes donde se acumula como una placa que ataca el esmalte dental.

Esto, a su vez, puede llevar a la destrucción y eventual pérdida del diente, o a la llamada enfermedad periodontal en la cual el tejido que rodea al diente se deteriora tanto que el diente se afloja y cae. Es muy difícil mantener libre de bacterias la parte de cada diente y muela que está más próxima al hueco en la encía, y allí se acumulan como una placa que se endurece adhiriéndose al diente.

Molan sostiene que su investigación ha identificado algunos tipos de miel que tienen un alto potencial antimicrobiano y que pueden usarse para el tratamiento de la enfermedad periodontal. «La investigación clínica muestra que los tipos de miel seleccionados limpian rápidamente de bacterias las heridas infectadas aún en casos donde la infección es profunda», indicó.

«Pero, a diferencia de otros antisépticos, la miel es mucho más 'suave y gentil' para los tejidos», explicó Molan. «Las propiedades antiinflamatorias de la miel eliminan rápidamente la inflamación y el dolor, y la miel tiene un efecto notablemente estimulante sobre el crecimiento de las células que reparan los tejidos dañados por la infección».

El profesor Jason Anderson, de la Universidad de Colorado, advirtió, sin embargo, que «las bacterias necesitan carbohidratos para alimentarse y, si bien prefieren la sacarosa del azúcar común de mesa, también se nutren con otros carbohidratos simples tales como la fructosa, lactosa y glucosa». «Esos azúcares simples se encuentran en muchos alimentos y algunos se encuentran en el azúcar de mesa, el jarabe de maíz, la miel, las melazas y la dextrosa», agregó.

¿DUELEN las LIMPIEZAS DENTALES o BUCALES? Aquí te lo explico

Prevención de las Caries Dentales

Lo primero que debes hacer para prevenir las caries dentales es reducir el consumo de estos alimentos, o bien, eliminarlos por completo, para mantener una mejor salud bucodental. La dieta que sigas debe ser balanceada, consumiendo los nutrientes que necesitas, pero si comes un dulce de vez en cuando, no hay problema. Lo importante es no hacerlo de forma seguida.

Las molestias y dolores en nuestra boca son el síntoma más evidente de esta. Si persisten, especialmente cuando masticamos o tomamos algo frio, podemos estar hablando de una caries. Esa es la manera de identificar si sufrimos una caries. Tener claro cómo, cuándo y cuánto lavarse los dientes es clave para prevenir las caries. Como recomendación básica, piensa en pasarte el cepillo de dientes justo después de cada comida y, también, si has comido alguno de los alimentos que citábamos antes. Así, aunque lo hayas ingerido, estarás “borrando” sus efectos sobre tus dientes.

En el caso de tener caries, lo recomendado es asistir lo antes posible a nuestras clínicas dentales. Elige nuestros dentistas de confianza para que realicen un diagnóstico de tu salud bucodental y procedan de la forma correcta. Los dentistas aplicarán un empaste dental y los tratamientos adecuados para prevenir problemas más graves.

Las caries son un problema serio que genera molestias y dolores, mal aliento y hasta la pérdida parcial o total del diente, por lo que debes tomar las prevenciones adecuadas para evitar su aparición, como seguir una dieta balanceada y visitar a nuestros dentistas profesionales.

Además, pese a ello, también existen otros factores que deben tenerse en cuenta, como la aplicación de flúor y la eliminación de placa. Los productos que contienen azúcar facilitan la erosión y el desgaste del esmalte, de forma que las bacterias causantes de la caries tendrán una mayor facilidad para tratar de atacar al diente, siendo ésta la clara relación entre el dulce y la caries.

Tratamiento de la Caries

El tratamiento de la caries depende de su extensión y gravedad: inicialmente tratamiento con flúor, y según el estado del diente se puede hacer un empaste, funda, endodoncia o, finalmente, una extracción del diente. Si no se trata una caries puede producir problemas a la hora de masticar, dolor, infecciones y pérdida de piezas dentales.

Una detección precoz puede reducir el daño que produce la caries en la boca, por lo que es muy importante visitar al odontólogo al menos una vez al año, en el caso de adultos, y cada seis meses, en el caso de los niños.

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