¿Alguna vez te has preguntado cuáles son los nombres de los dientes? ¿Cómo hacen los odontólogos para identificar cada una de las piezas dentales? Hoy te explicamos cómo nombrarlos, las funciones de cada uno y las etapas de formación. Sigue leyendo para que aprendas todos estos detalles.
Para que nuestro cuerpo esté saludable, todas sus partes y órganos deben estar sanos, incluyendo los dientes. Las piezas dentales juegan un papel fundamental en el funcionamiento de nuestro organismo, por lo que es necesario mantenerlos en buen estado. Las 32 piezas que poseemos están conformadas por calcio, magnesio y fósforo. Estos elementos son importantes para nuestra salud y son el seguro de nuestro bienestar, tanto a nivel físico, como nutritivo.
El esmalte dental es el tejido que aporta la dureza de los dientes. Con el paso del tiempo, el esmalte de los dientes puede desgastarse. Al igual que otros tejidos, ofrece cierto grado de reparación. ¿Por qué es tan importante el cuidado del esmalte dental? ¿Cómo podemos mantener la dureza de los dientes para que estos se mantengan saludables durante el máximo tiempo posible? La dureza del esmalte dental hace posible que los dientes cumplan con sus funciones que son principalmente mecánicas.
En la dieta podemos encontrar todo tipo de alimentos, desde los más blandos y suaves, hasta aquellos más duros que ofrecen gran resistencia durante la masticación. La dureza de los dientes les hace resistentes frente a la acción de las bacterias que se encuentran en la cavidad oral. Un esmalte fuerte, grueso y sin ningún tipo de daño es la mejor protección que tienen nuestros dientes frente a la caries dental.
El esmalte dental es un tejido translúcido que carece de terminaciones nerviosas. Justo por debajo de la capa de esmalte está la dentina, quien le da el color blanco del diente. Para que el esmalte sirva como coraza protectora de los delicados tejidos internos de los dientes, está compuesto por minerales de alta dureza.
La hidroxiapatita está compuesta, a su vez, por minerales de calcio y fosfatos en una proporción muy concreta. La principal función del esmalte dental es la de proporcionar protección. De hecho, uno de los principales problemas que afecta cada vez a más personas jóvenes es el aumento de la sensibilidad dental.
Es importante saber cuál es el nombre de los dientes y sus funciones te ayudará a querer cuidarlos más. Cada tipo tiene su función específica, pero en general la dentadura ayuda en los siguientes aspectos:

- Masticatoria o de masticación: Esta función es primordial para el proceso de digestión. Por medio de la masticación, la comida es molida o triturada con ayuda de los dientes, lo cual permite que sea homogeneizada y lubricada por la saliva, para luego ser digerida más fácil en el estómago. Cuando hay ausencia de una pieza dental, es probable que los alimentos no se trituren de manera correcta. Lo cual puede ocasionar dispepsia o aerofagia. Es decir, tener una digestión lenta o exceso de gases.
- Fonética: Los dientes también trabajan en el proceso de fonación. Son unos de los principales elementos para poder comunicarnos. Gracias a ellos pronunciamos y articulamos las palabras. Cuando hay ausencia de alguna pieza o están en mala posición puede dificultar la emisión de los mensajes.
- Estética: La sonrisa forma parte de nuestra carta de presentación. Cumple un rol fundamental, puesto que nos permite relacionarnos con nuestro entorno y expresarnos. Si tenemos una higiene bucal adecuada y visitamos a nuestro odontólogo periódicamente, podremos mantenerla sana y completa. Pues le terminan de dar forma a nuestro rostro.
- Expresión facial: Tiene que ver con los movimientos que realiza nuestra cara para expresar alguna emoción. Aquí los dientes juegan un papel físico, puesto que forman parte de nuestro rostro, trabajan en armonía a la hora de manifestar alguna expresión. Un ejemplo de ello, es una persona alegre que tiende a sonreír, y lo primero que observamos son los dientes tras una carcajada. No es necesario tener unos dientes muy blancos y que se vean perfectos. Lo importante es mantener todas las piezas sanas y en su lugar. Teniendo una buena salud bucal puedes lograr grandes resultados.
¿Cómo mantener la dureza de los dientes a diario?
¿Cómo es posible mantener la dureza de los dientes a diario? La primera y la más importante es asegurar una higiene bucodental completa a diario. Del mismo modo y con el fin de evitar la abrasión del esmalte dental, hay que elegir un cepillo de dientes de cerdas blandas o de dureza media.
El flúor es un mineral que actúa desde fuera aumentando la dureza del esmalte. También remineraliza el esmalte que se va perdiendo de manera natural y actúa contra el desarrollo de las bacterias. Si padeces de sensibilidad dental, dentro de la línea SensiKIN encontrarás productos específicos para tratar los síntomas y mejorar el estado de tus dientes y encías.
Mientras que hay minerales que actúan desde fuera mejorando la capacidad de dureza de los dientes, a través de la dieta podemos aportar otros nutrientes que cumplen una función similar desde dentro. Mantén los malos hábitos a raya, como podría ser el consumo de alcohol y tabaco.
No te olvides de acudir a tus revisiones periódicas con el dentista. Un diagnóstico precoz ayuda a detectar pequeños daños en los dientes que con el tiempo se pueden intensificar. El color dental viene determinado genéticamente y varía de una persona a otra. Descubre qué factores influyen en esta cuestión.
Consejos para cuidar tu esmalte dental 🦷
Variaciones de color de los dientes
Las variaciones del color dental que podemos encontrar vienen determinadas por:
- La edad: las personas de edad más avanzada tienen espesores más finos de esmalte debido a su desgaste dental. Por este motivo, solemos apreciar en sus dientes un color más amarillento.
- Raza/Color de la piel: la relación entre el color dental y el color de piel es inversamente proporcional. Es decir, las personas de piel más oscura suelen tener unos dientes más claros. Aunque también se debe, en parte, al efecto visual. En verano, cuando nuestra piel se broncea también parece que los dientes están más claros.
- El diente: existen variaciones en función del diente observado. Los caninos suelen tener una capa mucho más gruesa de dentina y por ello suelen ser dientes que tienen un tono un poco más oscuro que el resto de dientes de la misma arcada dental. También hay variación en función de la dentición observada, así la dentición decidua (de leche o infantil) es siempre mucho más blanca y luminosa que la permanente. De aquí viene el nombre de dentición de leche, por el color blanco lechoso que tiene.
- Región del diente: el área más estable de color de un diente es el área central. Si un diente lo dividimos en tres partes nos daremos cuenta de que la parte incisal es más translúcida y más clara (puesto que apenas presenta dentina) y la parte cervical presenta una tonalidad algo más oscura que la parte central (puesto que es la zona más cercana a la raíz y hay una mayor saturación de dentina).
Todas estas variaciones se dan en personas sin alteraciones intrínsecas de color y en condiciones normales. Hay que tener en cuenta, eso sí, que aparte de todo lo explicado influyen factores externos y hábitos, como la dieta, que nos pueden provocar un color más oscuro y menos deseado en los dientes. Así como el propio cuidado oral del paciente, en especial la higiene bucal que lleve a cabo.
El café, el té y el vino tinto son los alimentos que más manchan los dientes. Otro elemento que los ensucia mucho es el tabaco.
Nombres y funciones de los dientes
Cada uno de los dientes tiene un trabajo específico en nuestra boca, que depende de su forma y ubicación. Para definir estas funciones, es importante que primero los podamos identificar y conozcamos cuáles son sus nombres. Hay diferentes maneras de nombrar los dientes. En primer lugar, está la denominación científica, que es de la que hablaremos a continuación, y también está la clasificación por números que hacen los odontólogos, de la cual hablaremos más adelante.
Los dientes cumplen diferentes funciones como lo son: masticar la comida, darle buen aspecto a la cara, la deglución para una correcta digestión y la fonación que nos permite hablar normalmente.
Los dientes se clasifican en cuatro categorías: incisivos, caninos, premolares y molares.
Tipos de dientes y sus nombres
- Incisivos: los cortadores: Los dientes de enfrente reciben diversos nombres coloquiales, pero su nombre científico es incisivos. Estos son ocho piezas en total y son los primeros en aparecer en la dentadura de los niños. Una persona tiene cuatro incisivos superiores y cuatro inferiores. En cada arcada hay dos incisivos centrales y dos laterales. Su función principal es la de ayudarnos a cortar los alimentos y arrastrar los bocados de comida gracias a su forma tipo pala. Se reconocen por ser de borde afilado, es decir que tienen la punta plana y filosa. Los incisivos tienen un importante rol estético para todos, ya que la pérdida de alguno de ellos significaría una desfiguración bucal. Y la ausencia de esta pieza sería notable. También ayudan a pronunciar los sonidos.
- Caninos: los desgarradores: Todos tenemos cuatro dientes caninos, los identificamos fácilmente por su corona puntiaguda. También son conocidos como colmillos, y están ubicados al lado de los incisivos. Se dividen en dos superiores y dos inferiores. Estos se encargan de desgarrar los alimentos más duros y se les puede considerar las piezas dentarias más sólidas de todas. Los dientes primarios de los caninos aparecen después de los incisivos, entre el primer y segundo año de edad. Mientras que los permanentes crecen entre los 11 y 12 años. A pesar de solo tener dos caninos de cada lado del maxilar, esto no restringe sus funciones. Tienen la fuerza y el afilado necesario para desgarrar de todos los alimentos.
- Premolares: los trituradores: Muchas personas les dicen a todos los dientes posteriores molares. Pero hay diferencias entre los premolares y molares. Los premolares se encuentran entre los caninos y los molares. Y aunque son un tipo de muela no son los principales encargados de triturar los alimentos. Estos realizan el aplastamiento previo del alimento, para que sea mucho más fácil masticarlo cuando llegue a las muelas. Su función es 40 % estética y el resto masticatoria. Son ocho y están distribuidos, cuatro superiores y cuatro inferiores. Tienen entre una y dos raíces. El crecimiento de los premolares es característico, ya que primero aparecen los superiores y luego los inferiores. No nacen juntos como lo hacen los otros dientes. Tampoco hay premolares de leche, sino que aparecen los permanentes a partir de los 10 años de edad. Se le denomina como los bicúspides, porque tienen dos cúspides puntiagudas y son más grandes que los caninos. Con las que aplastan y desgarran la comida.
- Molares: los masticadores: Son los que conocemos como muelas. Tenemos 12 y son los dientes más grandes, ya que cuenta con tres o cuatro raíces. Se ubican en la parte posterior de la boca y se dividen en seis superiores y seis inferiores. El nombre molar viene porque cumple con la función de moler los alimentos. Estos comparten la función de triturar, junto con los premolares, para mejorar el proceso de digestión. Su forma se reconoce por tener cuatro puntas en la corona. Lo que hace más fácil el proceso. Los molares cumplen una función 90 % de masticación y solo un 10 % estética. La aparición de las muelas temporales se da después del año y medio de vida. Y los permanentes crecen a partir de los 11 y 12 años. Las muelas se dividen en primeros molares, segundos molares y terceros molares. Los terceros molares se conocen de forma coloquial como las muelas del juicio y no siempre aparecen.
¿Cuáles son las muelas del juicio?
Los últimos cuatro molares en aparecer son los que conocemos como muelas de juicio o cordales, que brotan entre los 17 y 25 años. Por lo general, estas últimas piezas pueden tener hasta cuatro raíces. Muchas veces no están bien posicionadas o no tienen suficiente espacio para crecer, por lo que ocasionan algunos problemas como apiñamiento de los dientes. Por ello, en la mayoría de estos casos suelen extraerse y, si han afectado la posición del resto de las piezas, se aplica un tratamiento de ortodoncia y ortopedia maxilar.
Sistema de numeración dental
Aparte de los nombres científicos y populares, los dentistas utilizan una nomenclatura específica para nombrar a cada uno de los dientes de la boca. Se trata de la nomenclatura FDI (Federación Dental Internacional), que divide la boca en cuatro cuadrantes, dos en la arcada superior y dos en la inferior. El cuadrante 1 es el que se encuentra en la parte superior derecha, el 2 está en la parte superior izquierda. La numeración continúa en la parte inferior izquierda con el cuadrante 3 y el 4 está en la parte inferior derecha.
En cada cuadrante dental hay ocho dientes, los cuales se enumeran de acuerdo a su posición. Se comienza por el incisivo central, que tiene el número 1 y termina en el tercer molar con el número 8. De este modo, cuando se va a identificar un diente, primero se dice el cuadrante en el que se encuentra y luego su posición.
El objetivo de esta nomenclatura es facilitar la comunicación entre profesionales. Así, es posible identificar con exactitud una pieza dental específica y se evitan confusiones.
Formación y etapas del desarrollo dental
A la formación de los dientes también se le conoce como ontogénesis. El proceso de desarrollo comienza desde la etapa fetal. Por ello, es importante que durante el embarazo las mujeres incluyan en su dieta, ciertas cantidades de vitaminas y minerales, como el fósforo y el calcio.
El desarrollo de los dientes se lleva a cabo en cuatro etapas, estas son:
- Fase laminar: se lleva a cabo en el embrión y consiste en la diferenciación de las células que formarán los brotes dentales llamados yemas.
- Estadio de brote o yema: aquí aparecen engrosamientos en la capa dentaria. Estos son los estadios primitivos de los dientes de leche.
- El estadio de casquete: esta etapa se refiere a la formación de la futura corona dentaria que tiene forma de capucho. Y alrededor de este se desarrolla el saco dentario.
- El estadio de campana: aparecen las células que formarán el esmalte.
- Fase de maduración: se forma la raíz del diente y erupciona.

El transcurso de la formación de los dientes también puede dividirse según la etapa de desarrollo de la persona:
- Primaria: es una dentadura temporal y son los primeros dientes que brotan. Por lo general, erupcionan alrededor de los 6 meses de edad, aunque hay bebés que nacen con un diente. Son conocidos como dientes de leche, pero también como dentición temporal, primaria o decidua. Están constituidos por 20 piezas, que se caen entre los 6 y 12 años para darle paso a las piezas permanentes.
- Mixta: ocurre en la etapa infantil. Es donde los dientes primarios y permanentes están juntos, durante el proceso de sustitución. La diferencia entre los dientes de leche y los nuevos radica en su tamaño y su anatomía.
- Permanente: es el crecimiento de los dientes definitivos, considerados los de adulto. Por lo general está constituida por 32 piezas y se da por finalizada cuando crecen las muelas de juicio, a partir de los 18 años.
La anatomía del diente cumple un papel fundamental para nuestro bienestar. Cada pieza es importante mantenerla en buen estado, con una correcta higiene bucal. Las partes que conforman cada una son:
- Corona: es la parte superior y visible de cada pieza dental. De acuerdo a la forma que tenga se determina la función del diente.
- Encía: es el borde que rodea al diente y hace que sea posible la unión con las encías. Cuando no hay buena higiene bucal, en esta parte se acumula la placa bacteriana. Y como consecuencia pueden surgir diferentes enfermedades periodontales.
- Raíz: es la parte que se introduce en el hueso. Y hace posible mantener al diente fijo en su lugar.
- Esmalte: es la cubierta externa de los dientes. Debido a que es lo primero que entra en contacto con la función masticatoria, es la parte más afectada por las bacterias cuando no hay un cepillado correcto.
- Dentina: es un tejido interior, que le sigue al esmalte, pero es más blando. Tiene un vínculo directo con la pulpa dentaria. Y, por tener tantos conductos relacionados con esta, el deterioro que tengan las dos primeras capas es posible que la lleguen a afectar si no se tiene el suficiente cuidado.
- Pulpa: es la parte conocida como el nervio del diente, se encuentra en el centro. Este tejido está rodeado por la dentina, y conecta con los nervios y los vasos sanguíneos.
Estructuras que dan soporte a los dientes: tejidos periodontales
Los dientes son formaciones complejas que requieren de estructuras que puedan dar soporte para su correcto funcionamiento. La principal estructura que se encarga del soporte de los dientes son los tejidos periodontales o periodonto. Estos se encuentran alrededor de las piezas dentales y tienen su propia estructura. La salud de ambas partes está muy relacionada, por lo que es esencial cuidarlas.
Cabe destacar que el periodonto es una parte vital para el diente ya que el mismo es el sostén y sin él las piezas dentales no podrían cumplir sus funciones. Esta estructura empieza su formación desde la infancia y va cambiando conforme al crecimiento.
Los tejidos periodontales se dividen en dos. El primero es el periodonto de protección, son lo que se encargan del resguardo de los tejidos por inserción, es decir las encías.
Las funciones de la encía
La encía ejerce una importante función dentro de la boca, no solo protege la dentadura, sino que da soporte a cada una de las piezas dentales y sus partes. Las encías son una parte esencial y como tal debemos garantizar su buen estado y funcionalidad. Por ello, conocer cómo evitar la enfermedad periodontal va a resultarte de gran utilidad a la hora de cuidarte y mantener un estado bucodental correcto.
Las partes de la encía
La encía se divide en varias partes, cada una de ellas con una funcionalidad determinada y todas destinadas a proteger la dentadura frente a los agentes patógenos externos.
Encía marginal: la encía marginal o libre se encuentra por encima de la línea gingival.
¿Cómo debería cuidar mis encías?
Las encías requieren unos cuidados específicos y concretos para mantener en buen estado cada una de sus partes. Controlar la halitosis, la gingivitis y la periodontitis es posible si respetas unas rutinas de limpieza dental diaria, las revisiones periódicas a tu dentista y unos hábitos saludables.
Técnica del cepillado dental: Realizar una limpieza dental tras las comidas es muy importante y hacerlo de forma correcta es la clave para que los resultados del cepillado sean óptimos. A la hora de cepillarte, procura no presionar en demasía el cepillo sobre la encía y los dientes. Haz movimientos de barrido desde la zona gingival a la parte final de la pieza dental.
Uso de elementos auxiliares de higiene oral: Si quieres mantener una higiene oral completa, es preciso que completes el cepillado diario con la limpieza interdental.
Tratamientos estéticos para las encías
Las encías, además de proteger y dar soporte a la dentadura, ocupan un papel protagonista en la estética bucodental. Intervenir la encía marginal puede suponer un gran cambio para tu imagen. No dudes en informarte sobre tus posibilidades.
Gingivectomía: Actualmente, corregir la sonrisa gingival a través de una intervención odontológica es posible. La gingivectomía es una técnica especializada mediante la que se redefine el tejido periodontal sobrante que recubre en exceso el diente.
Injerto de encía: Cuando se produce una recesión gingival y parte de la raíz de un diente se queda al descubierto, se necesita recurrir a un tratamiento de cirugía plástica periodontal.
Además de tus propios hábitos y rutinas, también es recomendable que realices una profilaxis dental en tu clínica dental al menos una vez al año. Ponte en manos expertas, tu sonrisa depende de ello. Si necesitas asesoramiento sobre cómo cuidar tu encía, nuestro equipo de profesionales están a tu disposición.