Cómo lavarse los dientes correctamente: Guía completa para una higiene bucal óptima

¿Alguien se acuerda de cómo aprendió a cepillarse los dientes? Realizamos esta actividad de forma tan automática que parece algo innato del ser humano: arriba, abajo, arriba, abajo, así varias veces, hacia los lados y nos enjuagamos. Esta automatización de la higiene oral es lo que provoca que muchas personas no se cepillen correctamente.

Cómo lavarse los dientes paso a paso - Lavado de dientes para niños

La higiene bucodental en general, y el cepillado concretamente, constituyen la base para mantener una salud oral correcta. El simple gesto de lavarse los dientes es uno de los pilares básicos de la salud bucodental. Cepillarse de manera adecuada no solo mantiene el aliento fresco, también evita la acumulación de placa bacteriana, principal responsable de caries y enfermedades de las encías.

Además, una higiene deficiente puede provocar gingivitis, que si no se trata a tiempo puede evolucionar hacia una periodontitis, una enfermedad más grave que incluso puede afectar al hueso que sostiene los dientes. Otro punto importante es la relación entre la salud bucal y la salud general. Diversos estudios han demostrado que las infecciones en la boca pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares o complicaciones en personas con diabetes.

Cuando te cepillas los dientes correctamente, no sólo eliminas los restos de comida, sino también la placa. Se trata de una fina película de bacterias y otros gérmenes que se forma constantemente sobre los dientes y entre ellos. Si no se elimina con regularidad, la placa se endurece y se convierte en sarro, que es muy difícil de eliminar con un cepillo de dientes, incluso después de un cepillado prolongado y enérgico.

El problema: la placa contiene millones de bacterias. La inflamación de las encías puede tener graves consecuencias: El primer signo de periodontitis suele ser el sangrado de las encías, por ejemplo después de cepillarse los dientes o morder una manzana jugosa. A continuación, las encías aparecen enrojecidas e inflamadas. A medida que avanza la enfermedad, la inflamación se extiende más profundamente en las encías, dando lugar a la periodontitis o inflamación del periodonto. En los casos más graves, existe el riesgo potencial de que la inflamación se extienda al corazón y al cerebro, pudiendo provocar un infarto de miocardio o un ictus.

La caries dental también está causada por las bacterias de la placa. Sin embargo, en este caso no se dirigen a las encías, sino que atacan el esmalte. Las bacterias de la placa convierten los hidratos de carbono, como el azúcar, en ácido, que luego extrae los minerales del esmalte, ablandándolo gradualmente.

Frecuencia y momento del cepillado

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y las principales sociedades odontológicas recomiendan cepillarse los dientes al menos dos veces al día, una por la mañana y otra antes de acostarse. Siempre que sea posible, conviene cepillarse después de las comidas principales para reducir el riesgo de caries y mantener las encías sanas. No obstante, si no puedes acceder a tu cepillo en ese momento, los especialistas aconsejan un gesto muy simple: enjuagarse la boca con agua.

Para una buena higiene bucal, cepíllate bien los dientes al menos dos veces al día, durante tres minutos cada vez. Si quieres cepillarte los dientes correctamente, es aconsejable hacerlo por la mañana después del desayuno y por la noche antes de acostarte. Sin embargo, cepillarse los dientes por la noche es especialmente importante para una buena higiene bucal.

Presta especial atención a tu técnica de cepillado antes de acostarte y no olvides limpiar los espacios entre los dientes. De lo contrario, las bacterias de la placa tienen toda la noche para atacar tus dientes y encías. Además, la producción de saliva, que ayuda a proteger el esmalte, disminuye durante la noche, dejando tus dientes vulnerables al ataque bacteriano sin las defensas adecuadas.

Nuestra recomendación es clara: Cepíllate los dientes después del desayuno. No obstante, lo mejor es acostumbrarse a esperar unos 30 minutos después de cada comida antes de cepillarse los dientes.

No es buena idea comer justo después de lavarse los dientes. En primer lugar, el sabor del dentífrico estropeará el de la comida. Y en segundo lugar, el flúor y las enzimas presentes en el dentífrico no podrán desarrollar todo su efecto.

Técnica de cepillado recomendada

Un estudio realizado por el University College de Londres descubrió que el método más recomendado era la técnica de Bass modificada. Veamos esta técnica paso a paso. Aquí es especialmente importante: Sé suave con tus dientes.

Frotar de forma agresiva con un cepillo duro y con demasiada fuerza no sólo es perjudicial, sino también dañino, ya que puede provocar el retroceso de las encías. Además, asegúrate de llegar a todos los dientes, desde todos los lados. Para cepillarse los dientes correctamente, es aconsejable establecer una rutina de higiene bucal en la que nunca tenga la oportunidad de saltarse o pasar por alto ningún diente o zona de difícil acceso. Porque a las bacterias les encanta colonizar estas zonas de la cavidad bucal.

Incline el cepillo en un ángulo de 45 grados para permitir que los filamentos limpien la línea de las encías. Sujete el cepillo en posición horizontal cuando cepille las superficies externas. Empieza por las zonas más difíciles y de más difícil acceso: Los molares posteriores y las superficies internas. Cuando llegue al último molar, cambie a la superficie exterior. Ahora es el momento de cepillar las superficies de masticación. Ahora cepilla la fila superior de dientes siguiendo el mismo patrón.

Importante: Para no perder el efecto protector del flúor, escupa la pasta dentífrica; no vuelva a enjuagarse la boca con agua.

Muchos odontólogos coinciden en que la Bass Modificada es la mejor técnica para lavarse la boca. Esta consiste en colocar el cepillo con una inclinación de 45º con respecto al eje del diente, presionando ligeramente hacia el surco de la encía. A continuación se realizan pequeños movimientos vibratorios permitiendo que las cerdas del cepillo actúen sobre el surco gingival y desplazándose posteriormente hacia la corona del diente.

Es importante cepillar cada diente y muela por todas sus caras. Habitualmente nos solemos olvidar una parte, sea consciente de cada movimiento para no dejarse nada. Por tanto en cada cuadrante deberá estar unos 30 segundos.

Pasos para un cepillado correcto:

  1. Coloca el cepillo de manera horizontal respecto a la línea de la encía en un ángulo de 45 de grados.
  2. Cepíllate realizando movimientos horizontales, para después presionar suavemente de la encía hacia el diente para sacar toda la suciedad.
  3. Pasando a la zona trasera de los dientes delanteros, debes limpiarlos uno a uno colocando el cepillo en vertical y utilizando movimientos circulares.
  4. Después cepilla las superficies internas siguiendo un movimiento parecido al anterior.
  5. A continuación cepilla las caras oclusales (las superficies de los molares, donde recaen las funciones masticatorias).
  6. Asegúrate de repetir los pasos en cada área de la boca. Si haces esto, llegarás a los dos minutos recomendados del cepillado.
  7. Tampoco debemos olvidarnos de la lengua. En esta superficie también se acumula la placa y puede generar con facilidad halitosis (mal aliento).

¿Qué cepillo elegir?

Mucha gente piensa que la mejor forma de eliminar la acumulación de placa es con un cepillo de dientes duro. Error. En realidad, un cepillo de dientes suave es tres veces más eficaz que uno duro. ¿Por qué? Porque sus filamentos son mucho más flexibles y, por tanto, llegan a todos los contornos de los dientes.

Más aún: Cuantos más filamentos, o cerdas, tenga un cepillo, más suave puede ser. Con un cepillo duro, el espacio entre los filamentos individuales tiene que ser mayor. Por ello, los cepillos duros no pueden eliminar eficazmente la placa de todas las superficies. Además, limpiar la línea de las encías con un cepillo duro es una tarea bastante dolorosa. Por eso mucha gente no se cepilla esta zona tan importante de la cavidad bucal.

Sin embargo, es especialmente importante eliminar la placa de esta zona para evitar la acumulación de bacterias. Si sigues frotándote las encías de forma agresiva con un cepillo duro a pesar del dolor, provocarás que la línea de las encías se retraiga, lo cual es un proceso irreversible.

Con el cepillo dental manual Curaprox CS 5460, el nombre lo dice todo. Está equipado con exactamente 5.460 filamentos ultrasuaves, aproximadamente diez veces más que un cepillo de dientes convencional. Perfecto para cepillarse los dientes con suavidad y a fondo.

Elegir el cepillo dental adecuado es esencial para una higiene oral efectiva y para cuidar la salud de dientes y encías. Para la mayoría se recomienda un cepillo de filamentos suaves para encías y dientes sensibles, ya que es ideal para eliminar la placa y los restos de alimentos de los dientes sin irritar las encías, especialmente en casos de encías sangrantes. Los cepillos de cabezal pequeño, también son recomendables, puesto que llegan mejor a todas las zonas de la boca, incluso a los dientes posteriores de difícil acceso.

Cepillo manual vs. eléctrico

Cuando se trata de cepillarse los dientes, hay dos bandos: Los que apuestan por el cepillo manual y los que prefieren el eléctrico. Pero, ¿qué es mejor, el manual o el eléctrico? Por lo tanto, un cepillo eléctrico no es absolutamente imprescindible, pero puede ser muy útil, sobre todo para las personas con movilidad reducida y los niños.

Los cepillos sónicos utilizan la saliva, la pasta dentífrica y el agua para crear una especie de mini-tornado que elimina la placa de los lugares a los que es prácticamente imposible llegar con los filamentos de un cepillo.

Normas generales de uso de un cepillo eléctrico:

  • No ejerza presión y realice movimientos lentos.
  • Sujete el cepillo verticalmente para limpiar la parte posterior de las muelas y las superficies internas.
  • Siga la misma pauta que con un cepillo manual: Empiece por el último molar y cepille a fondo la superficie interna de cada diente a lo largo de la fila inferior de dientes.

El cepillo eléctrico ejerce una presión controlada y constante, de modo que solo tienes que deslizarlo por tus dientes para que haga su labor. Tanto el cepillo eléctrico como el tradicional son “herramientas” válidas para luchar contra la placa, pero hay personas que se manejan mejor con el primero.

La importancia de la pasta dental

A menos que vivas en una región con niveles muy altos de flúor en el agua del grifo, es aconsejable que tu dentífrico contenga flúor: para niños en edad escolar, adolescentes y adultos, la concentración de flúor recomendada es de hasta 1.500 ppm; mientras que para los niños más pequeños, debería ser de hasta 1.000 ppm.

Al elegir un dentífrico, asegúrese también de que no contiene ingredientes como microplásticos, SLS y triclosán. El SLS (laurilsulfato sódico) es un compuesto químico utilizado habitualmente como agente espumante en los dentífricos. Sin embargo, puede resecar la mucosa oral y contribuir potencialmente al desarrollo de aftas orales. Los dentífricos Curaprox no contienen ingredientes como microplásticos, SLS y triclosán.

Un cepillado correcto también implica utilizar una pasta dentífrica que no debilite el esmalte de los dientes. A menudo, los dentífricos blanqueadores contienen agentes pulidores y abrasivos que desgastan gradualmente el esmalte. Una forma sencilla de comprobar si tu dentífrico está dañando potencialmente el esmalte de tus dientes es echar un vistazo a su nivel de abrasividad dentinaria relativa (RDA). Los valores más bajos de CDR se sitúan entre 20 y 70 y se consideran ideales. Estas pastas dentífricas sólo contienen partículas finas y limpian los dientes de forma suave pero minuciosa. Por encima de un valor RDA de 100, se considera que los dentífricos son muy abrasivos y no son adecuados para el uso diario. Los dentífricos Curaprox de las series Enzycal y 'Be you' presentan valores de CDR muy bajos, de entre 30 y 60, por lo que son especialmente respetuosos con los dientes. Y eso a pesar de que los dentífricos "Be you" tienen un efecto blanqueador.

La elección de una buena pasta de dientes es importantísima para conseguir una higiene bucal efectiva, y debe adaptarse a las necesidades específicas de cada persona. Si busca una sonrisa más luminosa, puede optar por una pasta de dientes blanqueadora, que ayuda a eliminar manchas superficiales causadas por alimentos, vino, café o tabaco.

Para cepillarse los dientes correctamente hay que colocar muy poca pasta en el cepillo, basta con la medida de un guisante. Coloca la pasta sobre las cerdas.

Hilo dental y cepillos interdentales

Si cree que cepillarse los dientes dos veces al día, durante tres minutos cada vez, es suficiente, puede que se lleve una sorpresa. El cepillado por sí solo sólo elimina dos tercios de la placa. Es prácticamente imposible limpiar los espacios entre los dientes, que las bacterias adoran colonizar y donde la caries dental, la enfermedad de las encías y la enfermedad periodontal suelen afianzarse primero. Por lo tanto, un cepillado correcto incluye la limpieza de estos espacios interdentales. ¿Cómo? Lo mejor es hacerlo con un cepillo interdental.

En un metaanálisis, científicos de la Universidad de York descubrieron que los cepillos interdentales son más eficaces que el hilo dental a la hora de limpiar los espacios entre los dientes. Además, los cepillos interdentales no cortan las encías, por lo que ofrecen un enfoque más suave de la higiene bucal. Sin embargo, hay una excepción. Algunas personas consideran que los espacios entre los incisivos son demasiado pequeños para los cepillos interdentales.

Aunque los cepillos interdentales limpian a fondo y con suavidad los espacios entre los dientes, es bastante normal que sus encías experimenten un sangrado inicial si antes no ha limpiado regularmente estos espacios. Esto es un indicio de una ligera inflamación causada por bacterias y la razón por la que debería seguir utilizando un cepillo interdental. El sangrado debería cesar al cabo de una semana, aproximadamente, cuando la inflamación haya remitido.

Con el cepillado no basta si quieres mantener una higiene oral óptima. También es necesario recurrir a los cepillos interproximales o al hilo dental para eliminar los restos acumulados entre cada diente y en los surcos de las encías.

Usar hilo dental antes del cepillado es IMPRESCINDIBLE para conseguir un buen nivel de higiene bucodental. Este sirve para poder eliminar los restos de comida y bacterias que se puedan quedar acumulados entre los dientes.

Limpieza de la lengua

¿Sabía que aproximadamente el 60 por ciento de las bacterias de la cavidad bucal se encuentran en la lengua? ¿Y que cerca del 90 por ciento de las bacterias que causan mal olor se esconden en la parte posterior de la lengua? Si quieres desterrar la caries dental y el mal aliento, también deberías eliminar regularmente la capa de la lengua con un raspador lingual.

La lengua es la parte de la boca que más bacterias acumula, por lo que es importante mantenerla higienizada. Para lavar la lengua correctamente se puede utilizar un dispositivo específico o el propio cepillo dental realizando movimientos de atrás hacia adelante.

Una vez que hayas acabado de cepillarte los dientes, utiliza el cepillo para limpiar la lengua. Dale con suavidad a la lengua.

Enjuague bucal

No es necesario utilizar un enjuague bucal si su cavidad bucal está sana. De hecho, la agradable sensación de frescor que produce un enjuague bucal puede ser bastante engañosa. Tu boca puede parecer muy limpia y cuidada. Pero los enjuagues bucales no combaten la placa correctamente y, además, alteran el equilibrio natural de tu flora bucal.

En determinadas situaciones, es imprescindible utilizar un colutorio médico con clorhexidina, por ejemplo, antes o después de intervenciones quirúrgicas en la cavidad bucal o si padece periodontitis. Obviamente, esto también tiene algunas desventajas. La clorhexidina puede decolorar los dientes y alterar el sabor de los alimentos. Los enjuagues bucales de la serie Curaprox Perio plus contienen muy poca clorhexidina, ya que Citrox® -un extracto natural de naranjas amargas- contribuye a potenciar su eficacia antiséptica.

El colutorio también nos ayuda a eliminar las bacterias.

Una vez terminado el cepillado, el colutorio puede ser un buen aliado siempre y cuándo este cumpla unas determinadas características.

Cuidados adicionales

Para garantizar una agradable sensación de frescor durante todo el día, mastique un chicle de cuidado dental. Es una gran alternativa si no puedes cepillarte los dientes después de comer en la oficina o cuando estás fuera de casa. Además, masticar chicle sin azúcar ayuda a estimular el flujo de saliva para eliminar las bacterias y los restos de comida. La saliva también neutraliza los ácidos que, de otro modo, atacarían el esmalte de los dientes.

Visitas regulares al dentista

Aunque sigas todas las recomendaciones y te cepilles los dientes correctamente todos los días, necesitas revisiones dentales periódicas para mantener tus dientes sanos. A pesar de tus esfuerzos, la placa y el sarro pueden acumularse en zonas de difícil acceso.

Aunque sigas a rajatabla los pasos de esta publicación y tengas unas higiene dental exquisita, visitar al dentista regularmente es imprescindible para tu salud bucal. Con ellas podrás prevenir y controlar el desarrollo de caries y otras enfermedades orales.

Errores comunes al cepillarse los dientes

Cepillarse los dientes de forma correcta es la base de una buena higiene oral. Ayuda a mantener los dientes más blancos al eliminar manchas superficiales y es fundamental para remover la placa bacteriana, evitando que esta se endurezca y se convierta en sarro, una de las principales causas de caries y enfermedades periodontales como la gingivitis y proteger las encías frente a la inflamación y el sangrado.

Probablemente el error más común al cepillarse los dientes: Un chorro de dentífrico y un rápido restregado de las superficies externas y masticatorias, todo ello en menos de 30 segundos. Las superficies internas, la línea de las encías y los espacios interdentales permanecen intactos. Estas zonas, que a menudo se pasan por alto, constituyen un...

Mitos sobre el cepillado dental:

  • Cepillarse con fuerza limpia mejor: falso.
  • Un enjuague bucal reemplaza el cepillado: falso.
  • Lavarse los dientes solo por la mañana es suficiente: falso.
  • Cuanto más tiempo se dedica al cepillado, mejor: falso.
  • Usar más pasta dental mejora la limpieza: falso. Lo importante es la técnica.
  • El carbón activado blanquea los dientes: falso.

Consejos adicionales

El cuidado dental debe comenzar desde la erupción del primer diente. Recuerda que los niños deben seguir cepillándose acompañados hasta que tengan suficiente autonomía, generalmente entre los 6 y 7 años.

Si estás fuera de casa, se te ha olvidado el cepillo de dientes y no puedes hacerte con ninguno, es recomendable, como mínimo, enjuagarse varias veces la boca con agua después de las comidas o antes de dormir.

Recomendaciones finales:

  • Usar hilo dental todos los días.
  • Elegir un cepillo de cerdas suaves. Protege el esmalte y evita dañar las encías.
  • Utilizar pasta dental con flúor.
  • Mantener el ángulo de 45 grados.
  • Hacer movimientos cortos y suaves.
  • No olvidar la lengua y el paladar.
  • Cambiar el cepillo cada 3 meses o antes si las cerdas están abiertas.
  • Complementar con visitas periódicas al dentista.

El simple gesto de lavarse los dientes de forma correcta y constante es una de las mejores inversiones en salud que puedes hacer.

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