Beneficios y Riesgos de Lavarse los Dientes con Agua a Presión: Irrigadores Dentales

Mantener una boca realmente limpia es esencial, y saber para qué sirve y cómo usar un irrigador dental es clave. En este artículo, te explicaremos todo lo necesario para que puedas aprovechar al máximo estos dispositivos.

¿Qué es un Irrigador Dental?

Probablemente te preguntes qué es un irrigador dental. El irrigador bucal, también conocido como irrigador dental o hidropulsor, es un dispositivo de higiene oral que utiliza un chorro de agua a presión para limpiar los espacios entre los dientes y alrededor de las encías. Un irrigador bucal es un aparato que −por medio de un pequeño chorro de agua que se aplica a presión sobre dientes, encías y otros tejidos en el interior de la cavidad bucal− permite eliminar restos de alimentos y placa bacteriana.

Generalmente se atribuye el diseño y fabricación del primer irrigador dental a un dentista llamado Dr. Gerald Moyer y un ingeniero llamado John Mattingly. Un instrumento que funciona como complemento al cepillado dental y que poco a poco está ganando popularidad.

Beneficios del Uso del Irrigador Dental

El irrigador dental puede tener numerosas ventajas para el estado de tus dientes y encías, por ejemplo las áreas entre algunos dientes y debajo de la línea de las encías pueden ser difíciles de limpiar con medios convencionales. Es importante aclarar que el uso del irrigador no sustituye al cepillado de los dientes, sino que lo complementa.

  • Limpieza Profunda: Este limpiador de dientes a presión debe utilizarse tras el cepillado diario, siempre que haya un intervalo de al menos 2 horas entre cada uso. Y es que nuestra boca está llena de recovecos a los que resulta difícil acceder con el cepillo dental.
  • Prevención de Enfermedades Periodontales: Sin embargo, no sólo las previene, sino que mejora el estado de los pacientes que padecen periodontitis. Las enfermedades de las encías son afecciones bucales graves que afectan los tejidos que rodean y soportan los dientes.
  • Eliminación de Sarro: La acción del waterpik contribuye a eliminar los cúmulos de sarro que se alojan por debajo de la línea de la encía, en las conocidas como bolsas periodontales.
  • Combate el Mal Aliento: Además, evita el riesgo de padecer halitosis y reduce la posibilidad de inflamación y sangrado de encías. El mal aliento es causado por las bacterias en tu boca. Esto se debe a que las bacterias causantes del mal aliento pueden estar ocultas en áreas de difícil acceso mediante métodos convencionales de higiene oral.
  • Ideal para Ortodoncia e Implantes: Permite limpiar con menor esfuerzo las coronas, implantes, prótesis dentales y aparatos fijos de ortodoncia.

La limpieza en profundidad es su beneficio más evidente, pero no el único. La sensación de frescor que se obtiene con su uso es otro gran beneficio.

Tipos de Irrigadores Dentales

En el mercado existe una amplia variedad de marcas de irrigadores, siendo Waterpik la más conocida. En lo que se refiere a irrigadores dentales, hay una amplia variedad de modelos. Pero las variaciones en los modelos de irrigador dental son notables. Los hay portátiles, otros con diferentes tipos de boquilla, los que se comercializan unidos a un cepillo eléctrico o incluso los que se conectan al grifo.

  • Irrigador de sobremesa: Funcionan como un cepillo de dientes eléctrico, pues es necesario cargarlos, y son los que incluyen una mayor variedad de cánulas.
  • Irrigador dental portátil: Resultan más cómodos pues funcionan con una carga de batería y puede usarse como irrigador dental de viaje. Sin embargo, los higienistas aconsejan que se use en casos puntuales, como en la oficina.
  • Irrigador sin motor: Se conectan directamente al grifo del lavabo.
  • Irrigadores dentales con depósito: Para cuyo funcionamiento es necesario que estén enchufados a la corriente.
  • Irrigadores que se conectan directamente al grifo: Ideales para aquellas personas que no quieren que este dispositivo ocupe un amplio espacio dentro del baño.

HIDRODENT - ¿Cómo usar un Irrigador Bucal?

¿Cómo Usar un Irrigador Dental Correctamente?

Usar uno es bastante simple. Solo tienes que agregar agua y comenzar a usarlo. Pero para obtener resultados óptimos, sería prudente comprender lo que se espera. Para usar de manera debida el limpiador bucal a presión, coloca la cánula en dirección a la línea de la encía e inclínalo aproximadamente 90 grados.

  1. Primero rellena el depósito con agua del grifo. Para una experiencia más cómoda, llena el depósito de agua con agua tibia.
  2. Cada irrigador incluye diferentes tipos de boquillas según qué zona de la boca queremos higienizar. Algunos de los mejores irrigadores dentales vienen con diferentes tipos de puntas. Todas estas puntas están diseñadas para personas con necesidades y preferencias variadas. Por ejemplo, algunas puntas están diseñadas para personas con brackets o implantes dentales, mientras que otras son mejores para personas con dientes sensibles, etc.
  3. Ajusta la presión: Los irrigadores bucales generalmente tienen diferentes niveles de presión. Comienza con una presión más baja y ve ajustándola según tu comodidad y necesidades. La mayoría de los irrigadores bucales tienen diferentes configuraciones de presión, que controlan la fuerza con la que el dispositivo libera el agua desde la boquilla. Si eres nuevo en el uso del irrigador dental, es importante comenzar con la configuración de presión más baja. Selecciona el nivel de presión adecuado. Siempre que emplees el irrigador por primera vez, te aconsejamos empezar por un nivel de presión bajo para, posteriormente, ir regulándolo.
  4. Apunta correctamente: La punta del irrigador bucal debe colocarse en un ángulo de 90 grados hacia la línea de las encías y los espacios entre los dientes. Al usar el hilo dental, es recomendable apuntar la punta en un ángulo de 90 grados hacia tus dientes y encías.
  5. Antes de encender el irrigador, introduce el cabezal dentro de la boca. Enciende el irrigador y comienza a pasar la boquilla a lo largo de la línea de la encía y en las piezas dentales. Una vez hayas limpiado todos los dientes del maxilar superior, haz lo mismo con los de la arcada inferior.
  6. Apaga el irrigador, retira la boquilla del mango y vacía el depósito del agua.

¿Quiénes Deberían Usar un Irrigador Dental?

El irrigador puede utilizarlo cualquier persona que tenga conciencia de lo importante que es mantener unas rutinas de higiene dental rigurosas. Los irrigadores pueden complementar la limpieza bucal de cualquier persona. Pero se recomiendan de manera especial en algunos casos, como en los de quienes llevan ortodoncia con brackets, implantes con prótesis fija, bandas o alambres.

  • Ortodoncia: Aquellas personas que cursan un tratamiento de ortodoncia fija, ya sean brackets linguales, metálicos o de zafiro, deben usarlo a diario. Y es que los brackets dificultan mantener una correcta limpieza dental. En estos casos, la acumulación de comida entre los dientes es mayor y la propia ortodoncia obstaculiza el correcto uso del cepillo.
  • Prótesis e implantes dentales.
  • Enfermedades periodontales.
  • Para los niños, además, puede resultar más sencillo habituarse al uso de un irrigador que al de la seda dental.

Riesgos y Precauciones

Quizás el mayor riesgo que pueda achacarse al irrigador es el de ofrecer una sensación de limpieza completa por sí solo. Además de esto, pocos más riesgos pueden señalarse, ya que es un producto totalmente inocuo.

En principio, únicamente debes tener cuidado con su uso en caso de que tengas una herida o una llaga en la boca. La seda dental sí puede provocar algunas repercusiones en el estado de tus encías en caso de no emplearla debidamente, como, por ejemplo, contribuir al sangrado de las mismas.

Mantenimiento del Irrigador Dental

Limpiar tu irrigador bucal regularmente es importante para mantener su efectividad y prevenir el crecimiento bacteriano.

  • Lava las piezas removibles: Lava las piezas removibles con agua tibia y jabón suave.
  • Limpia los conductos internos: Para limpiar los conductos internos del irrigador bucal, llena el depósito con una solución de agua tibia y vinagre en partes iguales.

Estudios sobre la Eficacia de los Irrigadores Dentales

Existen estudios sobre la eficacia de estos dispositivos. Científicos de Estados Unidos comprobaron en 2009 que −en pruebas de laboratorio− el irrigador podía eliminar prácticamente todo el biofilm (en concreto, el 99,84%). Se llama “biofilm” a la película de bacterias que permanece adherida a dientes, lengua, mucosa y otros tejidos.

Otra investigación concluyó que el irrigador no solo ayuda a reducir el biofilm, sino que también puede cambiar su estructura, dando como resultado un carácter menos patógeno para la persona. En concreto, el uso del irrigador ayudaría −de esta manera− a atenuar o controlar la inflamación de las encías. Por otra parte, también existen resultados que indican que el uso del irrigador bucal da mejores resultados que la seda dental en cuanto a la reducción de la gingivitis y de los sangrados.

Sin embargo, la organización Cochrane publicó el año pasado una revisión de estudios que incluía a los irrigadores y también a los demás dispositivos de limpieza interdental de uso domiciliario. Esto se debe a varias razones, como el reducido número de personas analizadas, el hecho de que los participantes supieran que estaban participando en un estudio o lo corto del plazo en relación con el cual se midieron las consecuencias. Pero los autores subrayaban que son necesarios nuevos estudios para mensurar los verdaderos alcances del uso de estos dispositivos en el hogar.

Dispositivo Porcentaje de Uso
Enjuagues o Colutorios 64%
Seda Dental 34%
Cepillos Interdentales 18%

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