Las limas de endodoncia son instrumentos esenciales en los tratamientos dentales, sobre todo en las endodoncias.
Son un dispositivo que resulta un gran aliado para los dentistas ya que son esenciales en los tratamientos dentales, sobre todo en las endodoncias.
Con el paso del tiempo la endodoncia se fue modernizando para dar lugar a tecnologías más potentes en torno a las necesidades de los odontólogos.
Dentro del tratamiento de la endodoncia existen varios tipos de limas.
Las limas K de endodoncia son diferentes que las limas H (Hedström) o las limas S (S-files).
¿Qué son las Limas de Endodoncia?
Las limas de endodoncia son instrumentos utilizados para preparar y limpiar los conductos radiculares dentro de los dientes.
Entre todo el instrumental endodóntico se encuentran las limas de preparación del canal radicular.
Su diseño permite la eliminación del tejido pulpar infectado o dañado, así como la conformación del conducto para recibir el material de obturación.
Su uso adecuado es fundamental para lograr una limpieza completa y eficaz de los conductos radiculares, lo que contribuye al éxito del tratamiento.
Dependiendo del caso clínico que tratemos se utilizará una instrumentación u otra, además de que también es algo que depende mucho de la metodología del endodoncista, ya que los hay que son más conservadores que otros.
Con diferentes formas y tamaños, se adaptan a las características de cada conducto para una preparación precisa.
Fabricadas con materiales resistentes como acero inoxidable o níquel-titanio, garantizan durabilidad y flexibilidad durante el procedimiento.
Las limas de endodoncia pueden ser manuales o rotatorias, según las necesidades del tratamiento y las preferencias del profesional.
Tipos de Limas
Dentro del tratamiento de la endodoncia existen varios tipos de limas. Las limas K son las más utilizadas en endodoncia.
Las limas K de endodoncia son diferentes que las limas H (Hedström) o las limas S (S-files).
Las limas K son las más utilizadas en endodoncia. Están diseñadas con un ángulo en espiral que permite limpiar el conducto de forma controlada y eficaz.
Las limas K Colorinox poseen una codificación por colores que facilita la identificación de su tamaño.
Las limas Flexofile son muy flexibles y se utilizan en conductos estrechos o curvados.
Las limas Hedstroem son conocidas por su diseño en forma de espiral inversa, lo cual las hace más eficaces en la remoción de tejido.
Las limas de retratamiento son específicas para eliminar materiales de obturación anteriores.
Las limas Protaper son de los tipos más utilizados en endodoncia rotatoria.
Las limas NiTi (níquel-titanio) están hechas de níquel y titanio, lo que les brinda una excelente flexibilidad y resistencia.

Limas K
Limas K de endodoncia.Las limas K son instrumentos usados en endodoncia para agrandar los conductos radiculares por acción cortante o por acción abrasiva.
Las limas tipo K de diámetro pequeño precurvadas también se utilizan para explorar los conductos, para colocar cemento sellador (girando el instrumento en sentido contrario a las agujas del reloj) y en algunas técnicas de obturación.
Así pues, las limas K se accionan de forma manual, con espirales apretadas, dispuestas de tal manera que el corte ocurre tanto al tirar de ellas como al empujarlas.
Su sección es un vástago retorcido de forma cuadrada.
Limas Manuales vs. Limas Mecanizadas
Las limas manuales de endodoncia son las limas K más tradicionales.
Las ventajas de estas limas K manuales de endodoncia son que son su precisión y el hecho de tener que ser usadas manualmente ofrece una sensibilidad mayor para sentir el diente y ajustar mejor el movimiento y la presión.
También se conocen con el nombre de limas motorizadas y se usan con un motor de endodoncia especial que convierte el movimiento en automático.
Las limas K de endodoncia mecanizadas mejoran la eficiencia del tratamiento acortando su duración y ayuda al profesional reduciendo su fatiga.
Precisión y control: las limas K ofrecen un control y una precisión de muy alto grado.
El profesional escogerá la lima k de endodoncia según el diente a tratar y los conductos radiculares que haya que trabajar.
Instrumentación Rotatoria
El sistema de endodoncia rotatoria ha significado un avance extraordinario en el tratamiento de conductos tanto de dientes anteriores como posteriores.
La instrumentación rotatoria permite utilizando un menor número de limas, darle una mayor conicidad que facilite la limpieza del conducto y su posterior obturación.
El tratamiento de los conductos radiculares de un diente ha llegado en los últimos veinticinco años a un importante desarrollo y mejora de su técnica y procedimiento, permitiendo conseguir mejores resultados con mayor control del trabajo y en menor tiempo.
La historia de la endodoncia ha estado siempre marcada por la búsqueda de procedimientos más rápidos, seguros y eficiente que guardaran dos objetivos comunes y que siguen hoy en día siendo el pilar fundamental de cualquier tratamiento odontológico: conformación del conducto y desinfección del mismo.
Conductos radiculares estrechos y curvos representan un desafío, aun cuando el profesional acumula una dilatada experiencia, ante la imposibilidad de conseguir los objetivos antes citados con la seguridad de no fracturar el instrumento o generar una iatrogenia en el diente.
Este tipo de instrumentación rotatoria constituye o representa la tercera generación en el perfeccionamiento y simplificación del tratamiento de los conductos radiculares, siendo considerados un nueva era aceptada y contrastada en la actividad diaria del dentista.
Estos instrumentos permiten aumentar la velocidad y eficiencia del tratamiento, sin suponer riesgo para el paciente o profesional.
Este tipo de instrumentación presenta las mismas indicaciones que la endodoncia manual clásica, cambiando tan sólo en el número de limas a utilizar y en que éstas están activadas, como mínimo, por un micromotor que a baja revolución realizar el movimiento oscilante para permeabilizar el conducto, dar la longitud de trabajo y posteriormente la desinfección de las paredes de la luz del conducto y así prepararlo para su posterior obturación.
Además, el conocido como “motor de endodoncia, permite un mayor número de opciones como instrumentación en dos sentidos horario y antihorario, determinar la longitud de trabajo e incluso permite utilizar diferentes sistemas o tipos de limas de lo que se ha acuñado como ‘endodoncia rotatoria o mecanizada’, a lo que hemos de sumar un control más preciso, constante y con menor contaminación acústica.
Para evitar las fracturas de los instrumentos, se limitó el número de revoluciones a 100 rpm.

Materiales de Fabricación: Níquel-Titanio (NiTi)
Recientemente, una nueva aleación metálica, constituida por el níquel titanio (Ni-Ti), ha sido desarrollada en endodoncia, gracias a sus excelentes propiedades de flexibilidad, resistencia a la torsión y memoria en cuanto a su forma.
Este novedoso sistema consta de una variedad de limas fabricadas como decimos en níquel titanio, las cuales son más flexibles que las de acero inoxidable tradicionalmente utilizadas, lo que evita o intentar evitar que sufran fracturas en el interior del conducto.
Por tanto, el desarrollo de sistemas que utilizan instrumentos de níquel titanio fue un acontecimiento que revolucionó la endodoncia tal y como hasta entonces se conocía, incorporando una serie de cambios conceptuales en la preparación del sistema de conductos radiculares.
Las aleaciones de níquel titanio se desarrollaron en los laboratorios de la marina estadounidense en los años setenta.
Su primera aplicación en odontología, fue para el uso de alambres en ortodoncia, debido a su gran resistencia a la fatiga.
Las aleaciones de uso dental oscilan entre un 56% de níquel y un 44% de titanio, como es el caso de las limas de endodoncia.
Esto, unido al avance tecnológico y su posterior aplicación a sistemas rotatorios, confiere a los mismos elasticidad, flexibilidad y resistencia a la deformación plástica y fractura.
Acode a las últimas evidencias el níquel titanio ha demostrado una mayor flexibilidad y resistencia a la fractura por torsión comparada con los instrumentos de acero inoxidable.
El níquel-titanio supuestamente además absorbe tensiones y resiste el desgaste mejor que el acero inoxidable.
Resultan interesantes las propiedades especiales que nos provee esta aleación, como el efecto de memoria, es decir, que el níquel-titanio vuelve a su forma inicial después de la deformación y muestra con ello una súper elasticidad; por lo cual estos instrumentos no se pueden ni se requiere precurvar.
Es más, las limas de níquel-titanio pueden deformarse hasta un 10%, volviendo a recuperar su forma inicial, mientras que las de acero inoxidable tan solo es posible en un 1%.
No hemos de olvidar cómo la deformación plástica de una aleación se caracteriza por su capacidad de sufrir deformaciones permanentes, sin alcanzar la ruptura.
Esta propiedad permite evaluar la capacidad de trabajo mecánico que el material podría soportar, conservando, no obstante su integridad física.
Las limas níquel-titanio se fabrican tanto para ser utilizadas de forma mecánica rotatoria como para instrumentación manual, lógicamente modificándose su diseño adaptado a cada uso.
Pueden existir diferencias entre ambos tipos en los patrones de deterioro (reflejados por el desgaste y la fractura).
Los instrumentos manuales nos permiten cierta sensación táctil, lo cual nos ayudaría a detectar el debilitamiento o la perdida de afilado de instrumento.
Por lo contrario, los instrumentos de mecanización rotatoria permiten el desgaste y/o fractura sin signos previos de alarma.
Atendiendo a su comportamiento físico, la aleación y por tanto las limas, de níquel-titanio presentan dos fases cristalográficas.
Es decir, cada lima, fabricada con este tipo de aleación, cuando está en reposo se encuentra en la fase de austenita, y cuando está en movimiento rotatorio, presenta una deformación conocida como martensita, propensa a la fractura, más por tanto éste tipo de limas que las confeccionadas en acero inoxidable.
Como ya se dijo a lo largo del presente trabajo, dos son los posibles tipos de fractura: torsional, en un 55% del total de fracturas de limas de níqueltitanio, y las de tipo traccional, en un 45 % del mismo.
Otro conjunto de factores que pueden favorecer fractura de los instrumentos son: medidas de desinfección y esterilización y revoluciones del micromotor, como más importantes.
Se comprobó como la desinfección con glutaraldehído, como con hipoclorito al 2,5% y hasta diez ciclos de esterilización, no influía en las características de resistencia de las limas y por tanto no favorecía su posible fractura.
En cuanto a la velocidad no se aconseja superar las 350 rpm, ya que ello puede favorecer una degeneración intrínseca del instrumento, aunque en muchas ocasiones en un factor dependiente, en el que se crece de evidencia, del operador y su experiencia con el sistema.
Estos instrumentos fueron proyectados para su uso a través de movimientos rotatorios en sentido horario, utilizando motores eléctricos que ofrecen velocidad constante sin oscilación entre 150-600 rpm.
Algunos ofrecen también un control automático de torque incluso.
Esta peculiaridad representa una drástica importancia ya que cuando el instrumento es asociado en sentido horario y por alguna razón alcanza su límite de resistencia, que puede estar predeterminado en algunos aparatos, este instrumento para automáticamente.
Muchos de los motores actuales este movimiento rotatorio es invertido en sentido antihorario, cuando se alcanza el torque preestablecido lo que va a permitir al instrumento salir del conducto radicular con normalidad.
Algunos aparatos presentan dispositivos que permiten controlar el torque, de preferencia automático, que varía de 0,1 a 10 Nw por centímetro.
Consideraciones Finales
En la actualidad, el diseño de instrumentos y materiales se están adaptando por fin a los objetivos de la limpieza y desinfección del conducto y su posterior obturación, sin olvidar comodidad, rapidez y seguridad para profesional y paciente.
Aunque quizás esto pueda resumirse en la consecución de dos metas: limpieza y conformación del conducto, asegurando así desinfección, hermetismo y sellado apical, que permita una posterior reconstrucción con pronóstico favorable a largo plazo.
La aparición de estos sistemas de instrumentación ha desencadenado una verdadera cascada de ofertas de diferentes sistemas en el mercado que proporcionan al profesional en endodoncia una gran variedad de productos así como de técnicas, que con un mismo principio, difieren en aspectos técnicos en cuanto a características del instrumental o del tipo de obturación del conducto, por ejemplo.
Resulta esencial conocer las ventajas e inconvenientes descritas de la instrumentación rotatoria.
La mayor tasa de fracasos se asocia a la fractura del instrumento.
Más del 90% de las fracturas de instrumentos de níquel-titanio suceden mientras son usados en rotación continua.
No hay un dato claro, si esta tasa de fracturas es mayor o no al inicio de la instrumentación o conforme se aumenta el diámetro de la luz del conducto.
Lo que si es cierto es que cada conducto es distinto y cada conducto marca unas necesidades por lo que puede ser más idóneo un tipo de instrumentación y por tanto un tipo de limas.
Es importante saber cuántas veces se puede utilizar una lima para evitar fracturas y accidentes.
No hay una regla exacta para calcular el número de usos de cada lima.
El estado del conducto a tratar.
El estrés al que se someta la lima.
Hay que conocer las propiedades del material NiTi lo mejor posible.
No es lo mismo usar limas gruesas y resistentes que finas y flexibles.
Lo ideal sería poder clasificar los conductos en fáciles, medios y difíciles pero hay muchos tonos intermedios.
En conclusión, cada vez que se use una lima, se debe observar detenidamente.

Limas de endodoncia - todo lo que debes saber
tags: #limas #k #para #endodoncia