Limpieza y Riesgos del Uso de Lejía en Férulas Dentales: Guía Completa

Las férulas dentales son dispositivos personalizados que desempeñan un papel clave en la salud bucodental. Disponemos de diversos recursos para tratar las afecciones del sistema estomatognático, intentando devolver la armonía a la oclusión. Entre ellos, contamos con distintos tipos de placas o férulas oclusales.

Por definición, una férula es un aparato rígido o flexible que se emplea para proteger o estabilizar una parte dañada. En odontología, la ferulización es empleada para ganar estabilidad oclusal. La férula distribuye las fuerzas oclusales entre un número considerable de dientes. Además, desprograma la musculatura y permite evaluar si el tratamiento oclusal ayudará a resolver los síntomas del paciente. Finalidad, por tanto, terapéutica y diagnóstica.

Esta placa o férula de descarga oclusal o de desprogramación es un dispositivo de tratamiento confeccionado a medida que debe ser meticulosamente adaptado por el dentista para diagnosticar y combatir la compleja patología causada por, o acompañante de, los hábitos de apretamiento y/o rechinamiento de los dientes, así como de las sobrecargas neuromusculares que provocan dichos hábitos.

Consiste en un aparato plástico bucal que se instala en una de las arcadas dentarias para evitar que entren en contacto unos dientes con otros. Entre las características que deben tener, se encuentran:

  • Deben estar construidas con una dimensión vertical mínima que ha de adaptarse al espacio libre interoclusal.
  • El plano oclusal ha de ser liso, no en línea recta, pero sí con superficies de contacto tan lisas y planas como sea posible.

COMO LIMPIAR LA PLACA DE RELAJACION BUCAL - DENTAL

Las férulas que utilizamos con nuestros pacientes están fabricadas con un acrílico transparente termopolimerizable. Es un material duro pero resiliente; esto es, permite una deformación moderada y un ligero desgaste bajo el efecto de la actividad dentaria. El acrílico resiliente absorbe los impactos masticatorios en caso de bruxismo y/o compresión dental.

Con el uso, las férulas se desgastan y también van modificando su color. La parte externa de la férula está muy bien pulida, pero la parte hística (la que está en contacto con los dientes) lo está menos para que no disminuya la retención del dispositivo. De cualquier manera, el pulido de la férula va a ser siempre deficiente debido a las características de la resina con la que se fabrica y la acumulación de placa bacteriana producirá un sabor y color muy desagradables. Es especialmente esa parte interna la que se puede teñir más.

Por todo lo explicado, es muy importante establecer un protocolo de limpieza y desinfección de las férulas de descarga que el paciente pueda realizar regularmente en su domicilio y que debemos explicarle en el gabinete dental en el momento en que se le entrega.

La correcta limpieza de la férula es primordial tanto para su férula como para su salud. Es importante también para la salud del paciente. Las férulas se pueden limpiar por acción mecánica, como con el empleo de un cepillo y una sustancia abrasiva, o por acción química.

Rutina Diaria de Limpieza

El cuidado diario de tu férula dental es esencial para evitar la acumulación de bacterias, mal olor y manchas. El primer paso es realizar un enjuague inmediato de la férula después de retirarla de la boca. Utilizar agua tibia para el enjuague es esencial, ya que ayuda a aflojar cualquier residuo adherido.

Cepillado: el cepillado debe tener una duración aproximada de cinco minutos. Se tiene que eliminar todo indicio de placa y han de cepillarse las dos superficies de la férula (la externa, más pulida, y la interna, menos pulida para que no pierda la retención).

Un estudio en el que se comparó el cepillado con un dentífrico formulado para empleo protésico y dos limpiadores de impregnación química encontró que el cepillado con un abrasivo era superior a la impregnación para la eliminación de la placa acumulada en todas las superficies protésicas.

Para la limpieza se recomienda emplear un cepillo de prótesis blando, pues su diseño de dos cabezas facilita el contacto de las cerdas con toda la superficie dental. Cabezal mayor: se debe utilizar la porción rectangular plana para limpiar la superficie pulida y oclusal.

Se puede emplear un cepillo dental blando regular para limpiar la prótesis siempre que su diseño permita el acceso a todas las superficies de ésta. Cualquier otro tipo de cerda puede abrasionar y lesionar el acrílico blando de prótesis.

  • Hazlo justo después de retirarlo, para eliminar la saliva y restos superficiales.
  • Utiliza un cepillo de cerdas suaves (distinto al de tus dientes) y jabón neutro o lavavajillas suave.

Las férulas se deben aclarar minuciosamente bajo agua corriente fría después de cada limpieza para eliminar la placa y los detritos, así como para eliminar de ellas el agente limpiador. Las prótesis nunca se deben aclarar o impregnar en agua caliente, porque las temperaturas elevadas pueden dañarlas. Cuando se guarden en agua o algún agente de inmersión comercializado, han de aclararse nuevamente antes de volver a introducirlas en la boca.

Limpieza Semanal Profunda

Si notas que tu retenedor tiene manchas persistentes, sarro o mal olor, incluso después de limpiarlo a diario, es momento de una higiene más profunda.

  • Usa tabletas limpiadoras: Dilúyelas en un vaso de agua y sumerge la férula durante el tiempo indicado en las instrucciones.
  • Diseñadas para prótesis y aparatos dentales, ayudan a eliminar manchas y bacterias.
  • Mezcla partes iguales de agua y vinagre blanco, sumerge el retenedor durante 15-20 minutos y luego cepillarlo con cuidado.

La desinfección es la forma más adecuada de evitar el posible contagio. Esto se consigue con una correcta utilización de desinfectantes. El empleo de soluciones químicas para sumergir las prótesis es una alternativa popular a la limpieza mecánica. La ventaja de estos limpiadores radica en que requieren menos esfuerzo y cumplimiento por parte del paciente y en que la solución llega a superficies de la prótesis que son inaccesibles para el cepillo.

Las pastillas especiales para la limpieza de prótesis se pueden disolver en agua. Al sumergir la férula en esta solución, se pueden eliminar eficazmente los gérmenes y manchas. Un enfoque alternativo es el uso de vinagre blanco y agua oxigenada. Para llevar a cabo este método, se debe mezclar vinagre blanco con agua oxigenada en partes iguales. Sumerge la férula en esta mezcla durante un máximo de 30 minutos. Para utilizar este método, se recomienda disolver jabón neutro en agua tibia.

El Uso de Lejía: Riesgos y Alternativas

Las férulas se desinfectan introduciéndolas en una solución de hipoclorito sódico al 1:10 durante 10 a 30 minutos. Si se tratara de prótesis removibles con partes metálicas (por ejemplo, esqueléticos) hay que ser prudente porque la introducción prolongada de estas prótesis puede provocar la corrosión de las partes metálicas.

El cloro es el desinfectante universal activo frente a todos los microorganismos. En general, se utiliza en forma de hipoclorito sódico. Se trata de un enérgico agente oxidante, corrosivo para los metales. Se considera que las soluciones de lejía doméstica al 10% son eficaces para la desinfección general. Estas soluciones son también bactericidas y fungicidas (matan bacterias y hongos en unas condiciones de uso definidas) lo que las hace útiles en el tratamiento de la estomatitis por prótesis y en la desinfección de las férulas.

La destrucción de la matriz de la placa inhibe también la formación de cálculo, y la acción blanqueadora de la solución elimina la tinción del acrílico de la prótesis. Por su sabor desagradable, las férulas deben cepillarse y aclararse minuciosamente bajo agua corriente.

Precauciones con la Lejía:

  • Dilución: Siempre diluir la lejía en la proporción correcta (1:10) para evitar dañar el material de la férula.
  • Tiempo de Exposición: No exceder el tiempo recomendado de inmersión (10-30 minutos) para prevenir la corrosión o decoloración.
  • Aclarado Profundo: Asegurarse de enjuagar la férula minuciosamente con agua corriente para eliminar cualquier residuo de lejía.

Alternativas Más Seguras

  • Limpiadores Específicos: Utilizar tabletas o soluciones diseñadas para limpiar férulas y prótesis dentales.
  • Vinagre Blanco y Agua Oxigenada: Mezclar en partes iguales y sumergir la férula durante un máximo de 30 minutos.
  • Jabón Neutro: Disolver jabón neutro en agua tibia y sumergir la férula para eliminar residuos.

Almacenamiento Adecuado

  • - Guarda tu férula en su estuche: Usa un contenedor ventilado para evitar la acumulación de humedad.
  • El estuche debe estar limpio y seco.

Almacenar correctamente la férula dental es crucial para mantener su estado y funcionalidad. El uso de un estuche adecuado para guardar la férula es fundamental. Este debe ser ventilado, lo que permite que circule el aire y se evite la acumulación de humedad.

Es importante no almacenar la férula en lugares donde esté expuesta a la luz solar directa. La radiación UV puede degradar los materiales de la férula, afectando su forma y efectividad. La limpieza del estuche donde se guarda la férula dental es fundamental para evitar la acumulación de gérmenes y otros contaminantes.

Es recomendable realizar una limpieza del estuche al menos una vez a la semana. Esta rutina ayuda a prevenir la proliferación de bacterias y ácaros, que pueden afectar tanto a la férula como a la salud bucal. Cada vez que se retire la férula, es importante limpiar el estuche antes de volver a guardarla. Esta acción minimiza el riesgo de introducir suciedad y gérmenes en la férula.

Recomendaciones Adicionales

  • No comer ni beber con ellos puestos (excepto agua).
  • Guárdalos siempre en su estuche cuando no los uses.
  • Acude a revisiones periódicas con tu ortodoncista.

Los profesionales dentales deben conocer los nombres de los productos que han sido aceptados y aprobados por la ADA (American Dental Association). Se debe insistir en que es necesaria su limpieza diaria para impedir la acumulación de placa, cálculo y tinción sobre los aparatos orales.

La correcta atención de la férula dental va más allá de su simple limpieza. Es esencial no utilizar limpiadores agresivos o abrasivos que puedan dañar la superficie de la férula. Las visitas periódicas al dentista son fundamentales para asegurar que la férula se encuentra en buenas condiciones.

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