Los brackets son aparatos de ortodoncia diseñados para corregir posiciones indeseadas o desplazamientos en las piezas dentales. Bajo el nombre de brackets denominamos a unas pequeñas placas que se consolidan a la dentadura para llevar a cabo un tratamiento de ortodoncia. Entendemos como ortodoncia todo tratamiento encaminado a corregir la posición de los dientes sin molestias ni dolor. Mediante una acción puramente mecánica y pasiva, los brackets van moviendo los dientes hacia la posición correcta.
En este artículo, exploraremos los diferentes tipos de brackets, sus usos y beneficios, con un enfoque especial en los brackets autoligables y su mecanismo de apertura.
Tipos de Ortodoncia actualizado a 2024 ✅
¿Qué son los Brackets?
Los brackets son pequeñas piezas cuadrangulares que se colocan en el diente de forma fija mediante un proceso de adhesión. Cada uno de los brackets está diseñado en función del diente sobre el que se sitúa. Estos van unidos entre sí por un arco metálico. Hoy en día los brackets llevan la información necesaria para que, a través del arco, realicen el movimiento que el ortodoncista planifica.
El arco de la ortodoncia se fija a unas ranuras rectangulares que poseen los brackets. De esta manera, las pequeñas placas van unidas entre sí. En función del grado de presión (fuerza) que sea necesaria ejercer sobre los dientes, los brackets pueden ser más o menos gruesos. La presión, o sea el empuje pasivo que realizan los brackets, hace que el tejido óseo se vaya remodelando y reconduciéndose.
Los avances en la ortodoncia han permitido que en los últimos años aparezcan diversos tipos de brackets.
El tipo de material va a determinar principalmente su estética. A parte del material, podemos diferenciar los tipos de brackets según cómo se unen al arco.
Tipos de Brackets según el Material

- Brackets Metálicos: Son los más habituales, fabricados en acero y titanio, muy resistentes, generalmente más económicos, pero mucho más visibles.
- Brackets Estéticos: Se fabrican en varios materiales: resina o policarbonato, cerámica y zafiro. Los brackets estéticos son más discretos y pasan más desapercibidos gracias a que pueden ser transparentes o de un color que imitan los dientes naturales.
Tipos de Brackets según su Unión al Arco
- Brackets Convencionales: Requieren de un elemento adicional para fijar el arco sobre ellos.
- Brackets Autoligables: No necesitan un elemento adicional para sujetar el arco, sino que llevan un sistema incorporado en el bracket para hacerlo. No tiene juego de movimiento sobre el arco.
Brackets Metálicos
Los brackets metálicos son el tratamiento de ortodoncia más conocido de todos. De hecho, hasta hace no tantos años eran el único procedimiento para alinear los dientes, lo que explica gran parte de su fama. Los brackets metálicos son un tipo de ortodoncia que utiliza unas pequeñas piezas de metal (brackets) para mover los dientes a la posición planificada previamente por el ortodoncista. Para ello, los brackets se adhieren a la superficie dental con un pegamento especial y se conectan entre sí con un arco.
Tradicionalmente, los brackets de metal se han asociado a niños y adolescentes.
Tipos de Brackets Metálicos
- Brackets Metálicos Tradicionales: Este tipo de brackets son los que más tiempo se llevan utilizando. Requieren unas ligaduras o gomas que permiten fijar el arco al bracket.
- Brackets Metálicos Autoligables: Se parecen mucho a los anteriores, pero su diferencia radica en que los brackets autoligables no necesitan ligaduras para sujetar el arco. En su lugar, los propios brackets incorporan un clip o tapa.
Componentes de los Brackets Metálicos
Los brackets metálicos se colocan en la cara vestibular (externa) de los dientes.
- Bracket: Los brackets son la parte más visible de la ortodoncia.
- Arco: El arco es el alambre metálico que conecta todos los brackets entre sí. Aunque su papel pueda pasar inadvertido, resulta fundamental ya que es el encargado de aplicar presión sobre los dientes y conseguir los movimientos deseados.
- Ligadura: En el caso de los brackets metálicos tradicionales, las ligaduras sirven para unir el arco al bracket.
Además de estos tres componentes, en algunos casos será necesario recurrir a elásticos intermaxilares durante los tratamientos de ortodoncia.
Ventajas de los Brackets Metálicos
- Eficacia demostrada: La ortodoncia metálica lleva utilizándose durante décadas con gran éxito.
- Versatilidad: Otra de las ventajas de los brackets metálicos es que permiten tratar un gran abanico de problemas relacionados con el alineamiento y la mordida de los dientes.
- Precio: El tratamiento con brackets metálicos es uno de los más económicos que existen.
- Resistencia: Los brackets metálicos están fabricados con materiales duraderos, resistentes y que no se oxidan.
Desventajas de los Brackets Metálicos
- Higiene: Los elementos que componen la ortodoncia metálica (brackets, arco y ligaduras) dificultan la limpieza, ya que el paciente no se puede cepillar los dientes con normalidad. Esto no ocurre con los alineadores invisibles, ya que se retiran antes de lavar los dientes.
Cuidados al Usar Brackets Metálicos
A la hora de comenzar un tratamiento de ortodoncia con brackets metálicos hay que seguir una serie de cuidados tanto en la alimentación como en la higiene.
- Evitar determinados alimentos duros o pegajosos que puedan dañar los brackets.
- No comer bocadillos o manzanas a mordiscos, ya que los movimientos de palanca pueden hacer que los brackets se caigan o despeguen.
- Utilizar un cepillo de dientes especial para ortodoncia.
- Cepillarse los dientes después de cada comida para retirar los restos de alimentos. Además, se debe utilizar hilo dental una vez al día.
- Acudir a las citas de revisión planificadas por el ortodoncista, ya que son fundamentales para comprobar que el tratamiento sigue la evolución prevista y para ajustar el arco.
De media, un tratamiento de ortodoncia con brackets metálicos suele durar unos 18 meses.
Brackets Autoligables: La Alternativa Moderna
Los brackets autoligables son una alternativa a los brackets metálicos tradicionales. Los brackets autoligables son un tratamiento de ortodoncia que no utiliza ligaduras -también llamadas gomas- para unir el bracket al arco.
El arco tiene un papel fundamental en los tratamientos de ortodoncia fija, ya que pasa por todos los brackets y es lo que permite ejercer fuerza sobre los dientes, para que estos se puedan alinear.
¿Cuál es la Diferencia entre Brackets Autoligables y Tradicionales?
La principal diferencia entre los brackets de autoligado y los tradicionales reside en su elemento de sujeción. Los brackets tradicionales utilizan ligaduras para unir el bracket al arco. En cambio, los brackets autoligables poseen su propio sistema de sujeción.
Concretamente, cada bracket incorpora un clip o tapa que sujeta directamente el arco.
Tipos de Brackets Autoligables
Existen dos tipos principales de brackets autoligados, en función del diseño de su mecanismo de bloqueo y de las dimensiones de la ranura o de los arcos: autoligados interactivos o pasivos.
- Interactivos: En un sistema activo, el clip está diseñado para presionar de manera activa, después del bloqueo del mecanismo, al arco dentro de la ranura del bracket.
- Pasivos: El clip en sí no ejerce ninguna fuerza cuando el arco está ligado en los sistemas pasivos. La ventaja más destacada de los sistemas pasivos recae en la reducción de la fricción, a expensas de las propiedades biomecánicas inferiores. La ausencia de ligado activo reduce el control rotacional y de torque en los sistemas pasivos.
Asimismo, en función del material en el que estén realizados podemos distinguir, por un lado, los clásicos brackets metálicos -de tamaño más pequeño que los brackets metálicos convencionales-; por otro, los brackets autoligados estéticos, que, al ser transparentes, resultan mucho más estéticos.
Estos están fabricados con materiales cerámicos de uso sanitario. Este material, el óxido de aluminio policristalino, permite el paso de la luz, por lo que dejan ver el color natural de los dientes y se camufla con ellos.
Ventajas de los Brackets Autoligables
Los sistemas de brackets autoligables están suponiendo una auténtica revolución en nuestra especialidad debido a sus numerosas ventajas clínicas.
- Reducción de la fricción: Gracias a que hay menos fricción entre el bracket y los arcos, las molestias y los dolores son mucho menos acusados en los pacientes y los movimientos se hacen de forma más rápida. Además, son más suaves y sin bordes afilados, por lo que esto también minimiza las molestias.
- Tiempo de tratamiento más corto: El paciente notará una mejoría del estado de su boca de forma mucho más inmediata que con otros tratamientos de ortodoncia. Además de por la reducción de la fricción, los tratamientos de ortodoncia con brackets autoligados duran menos ya que su sistema de anclaje nos proporciona movimientos más rápidos de los dientes.
- Más higiénicos y cómodos: Su reducido tamaño facilita su limpieza y, al no tener que utilizar ligaduras, se reduce el riesgo de acumulación de placa. Esta mejora en la limpieza de la cavidad oral previene de posibles afecciones tales como la caries, una de las emergencias dentales más comunes, o enfermedades periodontales como la gingitivis o la periodontitis.
- Menos tiempo de trabajo en consulta: La baja fricción permite un movimiento relativo más eficaz entre el arco y del brackets y por lo tanto un movimiento dental más rápido, mientras que los mecanismos de fijación del arco al bracket autoligado evitan tener que dedicar más tiempo para recuperar el control dental.
- Citas más espaciadas: Gracias a la eliminación de las gomitas o ligaduras metálicas, las visitas al ortodoncista pueden ser menos frecuentes, extendiéndose hasta cada 2 meses o incluso cada 2 meses y medio.
Inconvenientes de los Brackets Autoligables
La principal desventaja con respecto a otros sistemas ortodónticos basados en brackets es el precio, ya que puede resultar menos económico que, por ejemplo, los brackets metálicos tradicionales. Sin embargo, no son los más caros, ya que los de zafiro o los linguales son bastante más costosos.
Tabla Comparativa: Brackets Autoligables vs. Tradicionales
| Característica | Brackets Autoligables | Brackets Tradicionales |
|---|---|---|
| Ligaduras | No requiere | Requiere |
| Fricción | Menor | Mayor |
| Higiene | Más fácil | Más difícil |
| Visitas al ortodoncista | Menos frecuentes | Más frecuentes |
| Precio | Ligeramente más caro | Más económico |
La Corrosión en los Materiales Dentales
La Corrosión, es el grado de degradación de los materiales debido al ataque electroquímico es problema cuando el implante metálico o el empaste o los aparatos de ortodoncia se colocan en el entorna hostil electrolítico proporcionados por la boca humana. Para implantes dentales la biocompatilidad depende de las propiedades mecánicas corrosivas del material, del tejido y de los factores de los huéspedes.
La biocompatibilidad de los implantes y su estructura asociada es importante para una función adecuada de la prótesis en la boca.

Materiales Utilizados en Ortodoncia y Alergias
Los materiales utilizados en la ortodoncia para los aparatos fijos están realizados a menudo a partir de distintos componentes de aleación y son unidos entre sí por el protésico dental empleando los más diversos metales de aportación. Por regla general se utilizan los siguientes materiales:
- Resinas: PMMA, materiales de tipo 4, las denominadas resinas fotopolimerizables
- Bandas y arcos externos: cromo-níquel-acero inoxidable (Cr18, Ni8, Mo2, Fe72, pequeñas proporciones de Mn, Si)
- Arcos y alambres auxiliares: cromo-níquel-acero inoxidable (Cr18, Ni8, Mo2, Fe72, pequeñas proporciones de Mn, Si)
- Metales de aportación: Au 28, Ag39, Zn9, Cu20, Sn3
- Materiales de fijación: cementos de ionómero de vidrio (silicato de aluminio, ácido poliacrílico/ácido tartárico), cemento de fosfato de óxido de cinc (polvo: ZnO, MgO, feldespato, espato flúor, líquido: ácido fosfórico, Zn, Al)
Debido a los numerosos componentes de aleación y a la eventual presencia ya de aleaciones metálicas en la boca (por ej. amalgama), estos materiales no son inocuos. Así lo pone de manifiesto el creciente potencial alergénico en la población. Precisamente el níquel es el más frecuente desencadenante de alergias por contacto.
La mayoría de las sensibilizaciones al níquel, cobre, estaño, cinc y otros metales no existen desde el nacimiento. Surgen gradualmente debido al contacto repetido con objetos metálicos a lo largo de un período prolongado
En este contexto, sin embargo, no es determinante la cantidad de níquel contenida en un producto, sino cuántos iones de níquel sean liberados o desprendidos, ya que sólo entonces puede desencadenarse una reacción alérgica. Precisamente en los metales de joyería se utiliza con frecuencia una aleación con contenido en níquel.
En contacto con la piel, en estas aleaciones tiene lugar un proceso constante de corrosión: para mantener la temperatura del cuerpo, la piel forma una película permanente de sudor, cuyos componentes, como sales, etc., reaccionan con la aleación. Esta erosión permanente de la superficie de la aleación es responsable por una parte de que las joyas tengan siempre un aspecto brillante y limpio, pero por otra parte los productos de corrosión son parcialmente absorbidos a través de la piel, penetrando así en el organismo humano con repercusiones a menudo negativas.
En la cavidad oral, estos procesos de disolución de las aleaciones son significativamente más intensos. Nuestros hábitos alimentarios aportan diversas sustancias, desde el ácido tartárico en la ensalada hasta el zumo de frutas, las cuales ponen en marcha los procesos químicos que se desarrollan permanentemente en la cavidad oral. Los microorganismos de la flora oral también participan y apoyan este proceso.
El valor pH de la saliva fluctúa con cada proceso de deglución y se reconcentra continuamente. Los electrólitos ácidos, en combinación con las diversas aleaciones, son capaces de descomponer todo metal en sus iones.
El «depósito colector» en el organismo lo constituyen el hígado y los riñones, en los cuales todo ello se almacena y se concentra.
El Titanio como Material Alternativo
En consecuencia, una ortodoncia moderna y orientada biológicamente requiere obligatoriamente una consideración crítica de los materiales metálicos. El titanio puede ser una buena solución en este sentido, dado que sus particulares propiedades lo convierten en interesante para el uso en la cavidad oral.
La excelente biocompatibilidad y resistencia a la corrosión del titanio están actualmente confirmadas.
Las propiedades biocompatibles del titanio son atribuibles a la formación de una fina capa de óxido de titanio sobre la superficie metálica. Esta capa pasivizadora es renovada inmediatamente tras sufrir un daño, de modo que la superficie de titanio reaccionará inmediatamente con el oxígeno del aire en el medio circundante y conservará así la película protectora.
Esta superficie en el titanio está siempre garantizada y convierte al metal en tolerable. Otra propiedad igualmente favorable del titanio es su relativa permeabilidad a los rayos X. Ésta permite una evaluación y un diagnóstico radiológicos eficientes en caso de utilizar titanio.
Hace tiempo que el titanio se ha impuesto en la cirugía, la implantología y la ortodoncia gracias a su excelente biocompatibilidad.
El titanio permite cumplir la reducción de diversos metales en la boca exigida por el Instituto Federal de Medicamentos y Productos Médicos alemán. Además, un material que no desencadena alergias puede facilitar a largo plazo un tratamiento ortodóncico: si bien los aparatos ortodóncicos extraíbles pueden retirarse fácilmente en caso de irritaciones en la cavidad oral, la situación es muy distinta en el caso de los aparatos multibandas u otros aparatos fijos para la regulación dental
Los tornillos y brackets de titanio se utilizan con creciente frecuencia en la ortodoncia. También los brackets de cerámica están adquiriendo mayor protagonismo. En las estructuras de tipo banda, por motivos de estabilidad una estructura colada es más estable que una construcción de banda adaptada a partir de anillos metálicos finos.