Es fundamental comprender que el consumo de narcóticos tiene un impacto negativo en la salud general y bucal de una persona. El abuso de estas sustancias puede generar diversas dolencias, desde problemas cardíacos hasta odontológicos. Afortunadamente, tu dentista puede detectar estos efectos durante una revisión rutinaria.

Aunque pueda dar vergüenza admitir ante el dentista que no se han seguido sus recomendaciones en cuanto a alimentación y limpieza regular de la dentadura, tratar de mentirle es una tarea inútil. Nada más mirar dentro de nuestra boca, se dará cuenta de que no le estamos diciendo la verdad, además de que esto tan solo nos perjudicaría a nosotros.
Lo más recomendable es ser honesto y contarle la verdad acerca de nuestros hábitos de alimentación, tabaquismo y/o higiene bucodental, para que nos ayude y trabaje en consecuencia. Si los dentistas y profesionales de la salud bucodental son capaces de extraer toda esta información en una revisión rutinaria, no hay motivo entonces para mentirles, porque sabrán que no les estamos contando la verdad.
¿Qué son las Drogas de Abuso?
Según la Organización Mundial de la Salud, las drogas de abuso son sustancias de uso no médico con efectos psicoactivos. Estas pueden alterar el razonamiento y el juicio de valor de las personas al afectar el sistema nervioso central, creando dependencia, problemas de salud y daños a terceros. Ejemplos incluyen opiáceos, estimulantes, alucinógenos, sedantes, marihuana y alcohol.
Se autoadministran causando cansancio, sudoración, aumento de la temperatura corporal, náuseas, alucinaciones, sequedad en la boca, etc. Estudios señalan que más de 243 millones de personas consumen alguna droga ilícita, con edades entre 15 y 64 años. Aparte de los problemas físicos, las drogas de abuso causan daños mentales, como la depresión.
Efectos del Consumo de Drogas en la Salud Bucal
Las drogas pueden afectar el tejido dental y la mucosa bucal, provocando manifestaciones orales como la xerostomía (boca seca). También aparecen alteraciones del flujo salival, abrasión y erosión del esmalte de los dientes, y caries. Los efectos más graves son la pérdida de piezas dentales y enfermedad periodontal. Estos daños están directamente asociados al tipo de droga y tiempo de consumo.
Se ha demostrado que los adictos a estas sustancias presentan mayor incidencia de caries, debido a que les provoca consumir altas cantidades de azúcar o carbohidratos refinados.
Tipos de Drogas y sus Efectos Específicos
Algunos de los efectos específicos del consumo de drogas en la salud bucal son los siguientes:
- Metanfetamina: Causa la "boca de metanfetamina", con dientes laterales cariados y desgaste en las encías. Sus componentes ácidos ablandan el esmalte dental, y la ansiedad lleva a rechinar los dientes, acelerando la erosión. Los consumidores suelen tener dientes ennegrecidos, manchados, podridos, desprendidos o estillados.
- Éxtasis: El 99% de los consumidores experimentan el síndrome de boca seca, aumentando el riesgo de caries y enfermedades en las encías. También es común el bruxismo, que causa dolor en la mandíbula.
- Marihuana: Causa sequedad bucal, caries y enfermedades en las encías. Puede contribuir a la aparición de cáncer en la boca al interrumpir el flujo sanguíneo en esta zona, además de ensanchamiento gingival.
- Cocaína: Las sustancias ácidas desgastan los dientes al mezclarse con la saliva. Daña el paladar, dificulta el habla, comer y beber. Los adictos pueden frotar la droga en las encías, causando úlceras y daño en el maxilar. También aparece el bruxismo y la boca seca.
- Heroína: Conlleva caries dental, boca seca, rechinamiento de los dientes, desgaste y enfermedad en las encías, además de hongos en la boca, infecciones virales y decoloración en la lengua.
- Alcohol: Aunque legal, el alcohol es una sustancia adictiva que causa inflamación en los tejidos orales, sequedad, temblores en la lengua y debilitamiento de las glándulas salivales. El consumo continuo puede causar acumulación de placa, formación de caries y desgaste en los dientes.
- Tabaco: Fumar es una de las causas del cáncer en la boca, lengua, labios o garganta. Otros efectos incluyen sequedad en la boca, mal aliento, daños en las encías y enfermedades periodontales. Los tratamientos bucales pueden ser menos efectivos en fumadores.

Otros Medicamentos y Hábitos Nocivos
Algunos medicamentos, ya sean recetados o de venta libre, también pueden provocar daños en la boca. Por ejemplo, la aspirina consumida con frecuencia puede provocar caries. Los antihistamínicos pueden causar sequedad en la boca, generando problemas con las encías, inflamación y úlceras. Los jarabes para la tos, debido a su contenido de azúcar, pueden dañar el esmalte dental.
Además, hábitos como chuparse el dedo o morderse las uñas desgastan los dientes, y los trastornos compulsivos de la alimentación, como la bulimia, desgastan de manera irreversible los dientes.
Problemas Adicionales Causados por las Drogas
El uso sostenido de sustancias como la cocaína tiene severas consecuencias en el nivel orofacial (boca y cara), pudiendo perforar el septum nasal y paladar, producir lesiones gingivales y dificultad para masticar. También se relaciona con trastornos en el sentido del olfato, sinusitis crónica y dientes fracturados. Fumar cocaína y crack induce a la aparición de úlceras y quemaduras en labios, cara y cavidad bucal.
¿Cómo Prevenir Problemas Bucales Causados por las Drogas?
Para evitar problemas bucales causados por drogas, lo más importante es eliminar o reducir su consumo. En los casos en los que se utilicen estas sustancias, es crucial mantener una higiene dental adecuada, cepillándose y usando hilo dental al menos dos veces al día. Consultar a un dentista cada 6 meses es esencial, especialmente si se consumen sustancias que puedan dañar la boca. Es vital ser sincero con el dentista sobre las drogas que se consumen.

Manejo Odontológico del Paciente Drogadicto
El especialista debe tener mucho cuidado al tratar a este tipo de pacientes, ya que se puede empeorar su condición. Ante un adicto a la cocaína, hay que tener presente que puede presentar hemorragia aguda, y la anestesia aumenta el riesgo de complicación cardíaca. Se recomienda un examen general para determinar el tratamiento dental adecuado y seguro. Es crucial que el paciente sea sincero con el especialista para evitar riesgos innecesarios.
Los adictos que padecen xerostomía inducida por medicamentos deben evitar el uso de enjuague bucal, ya que esto puede acelerar una recaída. Lo mejor es que el paciente sea sincero con el especialista para evitar riesgos innecesarios.
La Importancia de la Prevención en Adolescentes
La salud oral en la adolescencia tiene una gran relevancia en lo que a proyección futura de salud se refiere. En España, 4 de cada 10 adolescentes tienen caries. Es crucial promover los chequeos dentales y reforzar la educación sanitaria con relación al cepillado diario, preferiblemente con cepillo eléctrico, pasta fluorada e higiene interdental.
La vigilancia periódica del patrón de erupción, así como la corrección de posibles hábitos (respiración oral, fallo del cierre labial, succión pulgar, interposición lingual, etc.) son muy importantes para interceptar a tiempo posibles problemas futuros.
En aquellos adolescentes que practican deportes de contacto, siempre debe aconsejarse el uso de protectores dentales a medida. Además, se debe informar al adolescente de la importancia de acudir al dentista al detectar el mínimo signo de inflamación, sangrado o infección en la zona que rodea un piercing oral.
Si existe erosión dental, debe eliminarse el consumo de bebidas carbonatadas. En caso de sospecha de trastorno de la conducta alimentaria, remitir a personal médico especializado.
Riesgo de Transmisión de Enfermedades Infecciosas en la Clínica Dental
Las hepatitis víricas (especialmente B y C), la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), la tuberculosis y otras enfermedades infecciosas pueden ser potencialmente transmitidas en el ejercicio de la profesión, tanto a los pacientes como a los profesionales. El conocimiento de la probabilidad de transmisión y sus características son la base sobre la que se desarrollan las medidas preventivas de control de infección.