Una oclusión dental correcta es aquella en la que los dientes del maxilar superior levemente se superponen sobre los del maxilar inferior, y hacen un contacto uniforme. La boca es un engranaje perfecto que está estructurada de una forma natural estratégica.
Cada pieza tiene su función y por eso, cuando se pierde una de ellas, la mordida adopta posiciones que en la mayoría de ocasiones son incorrectas y dañinas con el objetivo de compensar la pieza o piezas perdidas.
En este artículo, exploraremos las causas y consecuencias de la movilidad dental, la hipersensibilidad dental y los dientes torcidos, así como las soluciones disponibles para mantener una sonrisa saludable y alineada.

Oclusión dental: Estática vs. Dinámica
Oclusión estática: Es la que ocurre cuando la boca está cerrada, los dientes están en contacto máximo, pero no se mueven ni se ejerce ninguna fuerza entre ellos.
Oclusión dinámica: Se refiere a los contactos entre los dientes durante los movimientos mandibulares, como al masticar o hablar.
Clasificación de Angle de las maloclusiones dentales
La clasificación de Angle es la forma como los ortodoncistas han categorizado las maloclusiones dentales:
- Clase I: Oclusión Normal. La clase I es la más común, y tiene a su vez dos divisiones, ya que se puede considerar como oclusión normal y también como maloclusión.
- Clase II: Maloclusión. En este caso el paciente presenta una sobremordida severa, y se hace evidente porque la mandíbula inferior en más pequeña en relación con la superior, y por esta razón los dientes de arriba se superponen a los de abajo.
- Clase III: Maloclusión. Cuando ocurre una maloclusión de clase III es porque existe una mordida grave.

Con la ortodoncia se pueden corregir los problemas de la mordida y de alineación de la dentadura.
Los tratamientos paliativos abordan algunos de los síntomas, pero no corrigen el problema de maloclusión.
Sensibilidad dental
La hipersensibilidad dentinaria o sensibilidad dental es una patología frecuente, que afecta aproximadamente al 25% de la población. Se caracteriza por un dolor intenso y de corta duración. Se produce como respuesta de la parte interna del diente tras un estímulo externo como el frío o calor, dulces o ácidos o incluso al tacto, presión o cepillado.
Desaparece cuando el estímulo ya no afecta al diente.
Si la molestia es excesiva, dura más de 5 segundos y no desaparece, es conveniente acudir al dentista.

Causas de la sensibilidad dental
Existen diversas causas que pueden provocar la sensibilidad dental, entre las que destacan:
- Pérdida de esmalte: El esmalte es la capa más dura que recubre la corona y protege el diente.
- Recesión gingival o retracción de encías: Como consecuencia, la dentina, que es la parte interna del diente, queda al descubierto.
- Bruxismo: Es el rechinamiento o apretamiento de dientes. Produce desgaste de esmalte (exponiendo la dentina).
- Cepillado fuerte e inadecuado: Puede causar recesión o retracción de encías exponiendo la raíz del diente.
- Atricción: Es el contacto de diente con diente que produce la pérdida gradual del diente y puede ser también por una mala posición de los dientes.
- Abrasión: Se produce por la introducción de objetos extraños en la boca (agujas), por los ganchos en las prótesis removibles que retienen más alimento de lo normal produciendo ácidos que desgastan la zona del gancho.
- Blanqueamientos dentales: Utilizan productos que llevan abrasivos que penetran en el esmalte hasta la dentina y provocan una sensibilidad temporal.
- Beber o comer alimentos ácidos o con mucho azúcar: Los cítricos, como el limón, bebidas carbonatadas, helados, dulces, vinagre, el alcohol, café, alimentos con ph bajo… pueden producir sensibilidad.
- Problemas gastrointestinales: Las enfermedades nerviosas con vómitos repetitivos o enfermedades que produzcan acidez y reflujo ocasionan desgastes en los dientes por los ácidos estomacales.
- Erosión o corrosión por factores ambientales: En algunas profesiones que están expuestas a ambientes con exposición a ácidos se puede producir desgaste de esmalte.
- Por medicamentos: En tratamientos de larga duración o con dosis elevadas, en el uso de drogas… se puede desgastar el esmalte.
- Fisuras en los dientes: Producidas por golpes o por las fuerzas de masticación que dan sensibilidad.
- Periodontitis: Es una enfermedad de las encías donde la inflamación que se produce por la acumulación de placa hace que se retraigan exponiéndose la raíz y produciendo la sensibilidad.
- Tras una higiene profesional: La eliminación del sarro pegado en los dientes puede dejar al descubierto las raíces y producir sensibilidad.
- Por caries o por la eliminación de la caries: Si la caries es de esmalte no suele dar síntomas, pero cuando la caries llega a dentina comienza la sensibilidad.
Es importante destacar que la sensibilidad es más frecuente entre los 20-30 años y a partir de los 40 va disminuyendo porque el diámetro de los túbulos dentinarios es más pequeño reduciendo así el movimiento de fluido que hace que produzca la sensibilidad.
¿Cómo prevenir la sensibilidad en los dientes?
Para prevenir la sensibilidad dental, se recomienda seguir las siguientes medidas:
- Visitar al dentista, que es quien puede identificar la causa oculta del dolor.
- Usar una pasta dental poco abrasiva.
- Controlar la dieta y evitar el exceso de alimentos o bebidas ácidos, dulces… con Ph peligroso.
- Pedir al higienista que te ayude a repasar las técnicas de cepillado.
- Evitar cepillar los dientes tras consumir bebidas ácidas.
- Usar el hilo dental o cepillos interdentales.
- Evitar cambios bruscos de temperatura en las comidas.
- Si rechinas los dientes (bruxismo) colocar una férula de descarga.
En la consulta se puede aplicar flúor en áreas sensibles para fortalecer el esmalte y disminuir la sensibilidad.
Se pueden hacer injertos de encía, con cirugía, si se ha perdido encía para proteger la raíz que está expuesta.
Tratamiento de conductos o endodoncia cuando la sensibilidad dental es muy intensa y no funcionen otros tratamientos.
Sensibilidad Dental: Síntomas, Causas y Tratamientos
Movilidad dental
Existen ocasiones en las que, por diversos motivos, los pacientes aprecian una leve movilidad dental en alguna de las piezas que componen su dentadura.
Las causas que la provocan pueden derivar de una enfermedad periodontal e incluso, de situaciones prolongadas de estrés.

Causas de la movilidad dental
Por lo general, este problema suele tener dos posibles causas: por un lado un estrés inusual mientras se mastica, por un exceso de fuerza o presión sobre la pieza que termina moviéndose y que acaba afectando al periodonto, es decir, al tejido que rodea la raíz del diente y lo fija a la encía.
- Enfermedades sistémicas.
- Embarazo.
- Bruxismo
- Mala higiene dental
- Periodontitis
Debes saber que, en caso de padecer movilidad dentaria, si no la tratas cuánto antes y de la mano de profesionales expertos, además de la propia movilidad, las encías se retraen y migran hasta dejar al descubierto las raíces de una o varias piezas dentales.
Entre los signos, especialmente visibles si se padece periodontitis, está la formación de pus entre diente y encía.
Si este pus no encuentra salida, se inflama la encía y provoca rojeces y grandes molestias.
La movilidad de los dientes es un problema que se puede detectar con cierta rapidez, lo que deja lugar a poner en marcha las medidas necesarias para influir sobre el problema de manera directa y solucionarlo.
Tratamientos para la movilidad dental
Cuando el paciente nota algún atisbo de movilidad dental es imprescindible que acuda cuanto antes a la consulta de un profesional.
En caso de que se trate de una infección oral, es importante que sepas que la periodontitis no revierte con aumentar el cepillado o incrementar el uso del hilo dental o enjuagues bucales.
Una de las primeras razones por las que aparece el desplazamiento de dientes en pacientes es la existencia de una higiene dental muy deficiente.
Un buen consejo es acudir a los profesionales para proceder a la eliminación temprana de los cálculos dentales, de esta manera se evitará el avance en la destrucción de los ligamentos periodontales y el hueso.
Llevar a cabo placas de mordida o la ferulización van a ser fundamental para poner solución al problema de movilidad.
Grados de movilidad dental
Es posible distinguir tres grados diferentes de movilidad dental:
- Grado 1: se produce un movimiento horizontal de las pieza dentales de entre 0,2 y 1 milímetros.
- Grado 2: se da un desplazamiento horizontal de los dientes mayor a 1 milímetro.
- Grado 3: además de un desplazamiento horizontal, se produce un movimiento vertical.
El grado de movilidad de los dientes define en gran medida el éxito del procedimiento.
En este caso, la ferulización de los dientes con movilidad a los dientes adyacentes sanos y normales puede ser eficaz.
¿Dientes torcidos? Causas y soluciones
Los dientes se pueden torcer por múltiples motivos. Algunos se originan en los primeros años de vida y otros a cualquier edad.
Causas de los dientes torcidos
Algunas de las causas más comunes de los dientes torcidos son:
- Genética: Si tu padre o tu madre tienen los dientes desalineados, debes saber que tú también tienes más probabilidades de padecer el mismo problema.
- Maloclusión dental: Es un problema muy común hoy en día. Significa que los dientes no encajan al cerrar la boca o al masticar.
- Malos hábitos orales: Algunos malos hábitos orales en los primeros meses y años de vida pueden condicionar en gran medida la salud bucal en etapas posteriores. Respiración bucal.
- Pérdida prematura de dientes: Cuando un niño pierde una pieza dental antes de tiempo, el resto de ellas suelen desplazarse para ocupar el espacio vacío.
- Enfermedad de las encías: La enfermedad de las encías, periodontitis, puede llevar a la pérdida de piezas dentales en sus fases más avanzadas.
- Traumatismos: Los golpes o accidentes en la zona de la boca durante la infancia pueden provocar desplazamientos dentarios.

Soluciones para los dientes torcidos
Por fortuna, los dientes torcidos se pueden corregir para evitar trastornos en la salud oral.
La primera opción suele ser el tratamiento con ortodoncia.
Estos aparatos ejercen una presión constante en cada diente en una dirección predeterminada por el dentista.
De esta forma, se logra que se vayan desplazando de manera gradual hasta la posición correcta.
Después del procedimiento, se recomienda el uso de retenedores removibles.
Si tu hijo sufre de paladar estrecho u ojival, el dentista podría aconsejar el empleo de un expansor palatino (disyuntor).
Algunas anomalías en el desarrollo maxilofacial pueden precisar una cirugía ortognática para rectificar la relación entre la dentadura y los huesos faciales.
Este procedimiento se realiza en la edad adulta.
Si tienes los dientes torcidos o maloclusión dental, no dudes en visitar al odontólogo para prevenir problemas futuros.
Conclusión
Mantener una buena salud bucal es fundamental para prevenir problemas como la sensibilidad dental, la movilidad dental y los dientes torcidos. Es importante visitar al dentista regularmente, seguir una buena higiene bucal y tratar cualquier problema dental de manera oportuna. Con el cuidado adecuado, puedes mantener una sonrisa saludable y hermosa durante toda tu vida.