El desgaste de los dientes es la pérdida de la superficie de una pieza dental. Este desgaste es un problema frecuente que afecta a muchas personas. Con el tiempo, factores como la alimentación, el bruxismo y los malos hábitos de higiene bucal pueden causar una pérdida progresiva del esmalte dental, exponiendo las capas internas del diente y afectando tanto la estética como la funcionalidad de la sonrisa.
Actualmente es un problema que afecta más a los hombres que a las mujeres y, normalmente, se produce por efecto de la edad. Sin embargo, sí resulta preocupante cuando este envejecimiento se produce de forma prematura. Los dientes también envejecen.
En este artículo vamos a explicar algunos consejos muy útiles para prevenir el desgaste, y también distintos tratamientos y soluciones en el caso de que las piezas ya estén muy deterioradas.

Causas del desgaste dental
El principal motivo por el que se desgastan los dientes es la edad. De hecho, en la actualidad se percibe mucho más desgaste que hace algunas décadas debido a que son más las personas que llegan a la vejez con su dentadura natural.
El desgaste dental tiene varias causas que se dividen en tres categorías principales: erosión, atrición y abrasión. Sin embargo, hay otras causas que contribuyen al deterioro dental:
- Erosión: Esta se desencadena por beber en exceso bebidas carbonatadas o con un alto nivel de acidez. La erosión es la pérdida de la superficie del diente debido a la acción de ácidos, que pueden provenir de la alimentación o de problemas gástricos. Estas sustancias debilitan el esmalte dental, por lo que hemos de evitar cepillarnos los dientes después de haber ingerido alguna de estas bebidas. La elevada presencia de ácidos en ciertas bebidas como zumos de frutas o refrescos provoca que la superficie dental se deteriore por su acción química.
- Atrición: Este término hace referencia a la masticación o el rechinamiento, a veces excesivo, de los dientes. Otro de los motivos es lo que se conoce como atrición. En ocasiones, se da el llamado bruxismo - del que hemos hablado varias veces en el blog -, que consiste en chocar fuertemente los dientes de arriba contra los de abajo. Como consecuencia, se desgastan y quien lo padece experimenta dolor de cabeza, cuello y mandíbula.
- Abrasión: Se produce por un mal uso de la dentadura (por ejemplo, cuando se abren los tapones de una botella u otros objetos con los dientes), así como por una técnica de cepillado incorrecta. Y por último, otro motivo para que el esmalte dental se vea comprometido, y que no está relacionado con los anteriores es la abrasión.
Además, el Colegio Profesional de Higienistas Dentales de Madrid distingue una última causa de abrasión dental relacionada con las prótesis dentales removibles.

Consecuencias del desgaste dental
- En una fase inicial, el desgaste dental supone la pérdida de grosor de la capa de esmalte.
- Cuando el grosor del esmalte se ve debilitado, el color de la dentina se muestra con más intensidad.
- Tienden a ver reducida la longitud de sus piezas dentales.
- En casos más severos, se observan fracturas o una clara pérdida de estructura dentaria. En casos más severos, pueden producirse fracturas o pérdida de estructura dentaria.
Y es que en casos más severos la dentina puede quedar expuesta, generando molestias derivadas de sensibilidad dental. Dejando de lado el aspecto estético, es importante recordar que los desgastes dentales también afectan a la funcionalidad de los dientes.
Consejos para prevenir el desgaste de la dentadura
Prevenir el desgaste dental es especialmente importante, ya que el esmalte no se regenera una vez se ha producido el desgaste. En primer lugar, es indispensable educar a los niños en una buena higiene bucal cuando los dientes aún están sanos. Otros consejos para prevenir el desgaste son:
- Cepillado correcto: Hay que cepillar los dientes después de cada comida, en especial por las noches, usar hilo dental correctamente y renovar el cepillo de dientes cada tres meses. Además, es importante saber que un buen cepillado dura en torno a dos o tres minutos y se realiza mediante movimientos circulares.
- Una limpieza profesional: Aunque depende del tipo de dientes, de si se fuma, de la higiene bucal y de la calidad de la saliva, como regla general se recomienda una limpieza profesional una vez al año.
- Revisión con el dentista: La visita al profesional odontológico es imprescindible cada seis o doce meses con el fin de prevenir el desgaste de las piezas dentales.
- Reducción de la ingesta de bebidas azucaradas: Debido a que el azúcar es alimento para las bacterias, es aconsejable disminuir el consumo de estas bebidas y de dulces para evitar la aparición de caries. También debemos restringir la ingesta de bebidas ácidas, ya que deterioran el esmalte. Como principales medidas de prevención cabe destacar la reducción de la frecuencia de consumo de bebidas carbonatadas y zumos de frutas con altos niveles de acidez.
El cepillado de dientes debe evitarse inmediatamente después de consumir bebidas y alimentos ácidos, ya que el ácido ablanda el esmalte y lo hace susceptible al daño por cepillado. A su vez, es aconsejable utilizar pastas de dientes poco abrasivas si somos propensos al desgaste dental.
Finalmente, como medida preventiva es recomendable visitar al dentista para que nos realice una revisión cada seis meses.

Tratamientos para el desgaste dental
El tratamiento del desgaste dental es imprescindible un vez se ha detectado su existencia, ya que de no hacerse así, lo más probable es que el problema se agrave. No se puede revertir el esmalte dental perdido, pero se pueden aplicar tratamientos como coronas, carillas o restauraciones con resina para recuperar la funcionalidad y estética del diente. Las alternativas de que dispone el odontólogo son varias, y necesitará evaluar el grado de desgaste para decidir cuál es la más adecuada.
Para solucionar los problemas de desgaste dental, hay que identificar qué lo ha originado. A este respecto, podemos distinguir tantos tratamientos posibles como causas de desgaste dental. Si la causa está ligada a problemas de oclusión, el/la paciente deberá llevar a cabo un tratamiento de ortodoncia que corrija las distintas malposiciones dentarias. Resulta primordial instruir a los pacientes en técnicas de cepillado y corregir posibles malos hábitos que pueden dañar la estructura dentaria.
Si la prevención no ha surtido efecto, existen tratamientos para reconstruir los dientes. Los más destacados son:
- Férula de descarga: En el caso del bruxismo, resulta imprescindible. En el caso de bruxismo, el tratamiento suele requerir el uso de una férula de descarga durante el sueño. Es una placa de plástico transparente hecha a medida del paciente que ayuda a relajar los músculos y la mandíbula. Para quienes padecen bruxismo, el uso de una férula de descarga durante la noche es una de las medidas más efectivas para prevenir el desgaste dental.
- Carillas: Son un tipo de funda dental especialmente diseñada para los dientes de la parte delantera. Son láminas delgadas de porcelana o resina compuesta que se adhieren a la parte frontal de los dientes. Solo cubren una parte de la pieza y se colocan cuando el desgaste ya es muy grande y una reconstrucción no surtiría efecto. Fabricadas en porcelana, necesitan una estructura muy pequeña del diente para ser colocadas.
- Coronas: Estas fundas cubren todo el diente. Las coronas dentales cubren completamente el diente y ofrecen una solución duradera, especialmente en casos de desgaste avanzado o fracturas. Se emplean, sobre todo, en los molares y premolares y son de zirconio, de porcelana y de resina.
- Ortodoncia: Cuando el desgaste se ha debido a la Atrición, el mejor tratamiento consiste en una ortodoncia.
Si el problema ha progresado hasta el punto de que gran parte del diente se ha desgastado, el tratamiento puede ser necesario, para evitar un mayor daño al diente, reducir la sensibilidad y evitar el daño al nervio dental.
Existen muchas técnicas de restauración disponibles para estos casos dependiendo del grado de desgaste que abarcan desde una simple reconstrucción con material de relleno hasta la colocación de carillas o coronas.
Los materiales de relleno como la resina compuesta, el ionómero de vidrio, la cerámica o el circonio hacen que la reparación del diente tenga un aspecto natural, siendo un tratamiento imperceptible. Por otro lado, las carillas suelen colocarse en los dientes situados en la parte delantera.
Tabla de tratamientos para el desgaste dental
| Tratamiento | Descripción | Indicación |
|---|---|---|
| Férula de descarga | Placa de plástico hecha a medida para relajar los músculos y la mandíbula. | Bruxismo |
| Carillas | Fundas dentales diseñadas para la parte delantera de los dientes. | Desgaste severo en dientes frontales. |
| Coronas | Fundas que cubren todo el diente. | Molares y premolares con desgaste avanzado. |
| Ortodoncia | Corrección de la malposición dental. | Desgaste debido a problemas de oclusión. |
| Ajuste oclusal | Ajuste de la mordida para distribuir la presión de manera uniforme. | Desgaste dental causado por una mala alineación de la mordida. |
Como puede comprobarse, es necesario contar con un diagnóstico adecuado de los motivos que originan el desgaste dental para aplicar el tratamiento corrector que lo solucione.
Cómo Prevenir y Tratar el Desgaste Dental 💡
Nuestro consejo es que actúes con rapidez, no esperes a que el desgaste esté muy avanzado. Ante los primeros síntomas, consulta con tu dentista.