Luxación Dental: Tratamiento y Exodoncia

Una de las urgencias dentales más frecuentes son los traumatismos dentales, lo que significa que recibir un golpe fuerte en la dentadura y en los tejidos blandos de la boca es algo que hay que revisar. Los golpes en la cavidad bucal pueden ocurrir a cualquier edad y afectar a cualquier pieza dental.

¿Padeces luxación dental? ¿Has sufrido un traumatismo en la boca y notas algunas molestias en los dientes? Podría tratarse de una luxación dental que debe tratar un odontólogo lo antes posible para evitar daños más graves o permanentes. No obstante, estas lesiones traumáticas van más allá de una fractura o caída dental debido a que afecta tanto la composición de la pieza dental, el ligamento periodontal y el hueso alveolar. En la mayoría de los casos este inconveniente suele dañar tanto a la pieza como a los tejidos que la envuelven.

Practicar deportes como el boxeo, el hockey o la lucha libre, entre otros, puede incrementar las probabilidades de sufrir esta anomalía. Como se ha dicho previamente, la luxación dental se produce por accidentes ya sea en el coche, bicicleta, motos, caídas, peleas, actividades deportivas y en algunas ocasiones por maltratos. Esto último se presentan con mayor frecuencia en niños y mujeres jóvenes.

En Clínica Dental De Gopegui contamos con especialistas capacitados y altamente calificados para satisfacer cada una de tus necesidades odontológicas, como también responder tus inquietudes o dudas y proporcionarte tratamientos especializados que mejor se adapten a tu patología. Las heridas traumáticas son difíciles de predecir porque siempre pasan de manera imprevista, sin embargo no dudes en visitarnos si recibiste algún golpe bucal. ¿A qué estás esperando para reparar tu luxación dental?

¿Qué es la Luxación Dental?

Una luxación dental es un daño que sufre la estructura del diente como consecuencia de un traumatismo como, por ejemplo, un golpe o un accidente. Las luxaciones dentales son frecuentes en deportistas o niños.

Es la separación entre el diente y los tejidos circundantes a él, como consecuencia de un traumatismo o golpe. Esta afectación puede darse con un desplazamiento visible del diente, o sin que haya desplazamiento a simple vista.La principal característica de la luxación dental es la afectación de la estructura que rodea al diente, es decir el ligamento periodontal y hueso alveolar.

Existen casos en los que la persona no percibe la gravedad del problema, ya que a simple vista para ellos no parece ser un problema alarmante.

Tipos de Luxación Dental

Hay diversos componentes para los traumatismos dentales en niños. Las caídas en la niñez: los niños acostumbran a tropezarse indefinidamente cuando están jugando y aprendiendo a caminar, por lo que no resulta raro que a través de estas caídas se terminen golpeando sus piezas dentales contra el borde de la cuna, la mesa o incluso el mismo suelo. Actividades deportivas: esta clase de lesiones suelen ser también una de las más comunes, debido a que los niños comienzan a practicar deportes llegando a niveles superiores de intensidad y competición. Maltrato en la niñez o lesiones no accidentales: un niño maltratado constituye una causa de traumatismo de tipo intencional.

  • Concusión: El impacto ha afectado a la estructura de soporte del diente, pero no se observa ningún desplazamiento o movimiento. El diagnóstico se basa en los antecedentes de traumatismo reciente, además de la presencia de dolor a la percusión. Radiográficamente, no se observan cambios. Esta clase de luxación dental sucede cuando la lesión compromete las estructuras de soporte de la pieza dental sin afectar su posición natural ni generar alguna movilidad externa. Sin embargo, la pieza afectada puede mostrar sensibilidad al masticar o moverlas.
  • Subluxación dental: Hay una lesión en la estructura dental y también se evidencia cierta movilidad, pero sin desplazamiento. La presentación clínica de la subluxación es similar a la de la concusión, es decir, el diente conserva su posición en la arcada; pero a diferencia de la concusión está ligeramente móvil y hay hemorragia en el surco gingival. Recordemos que ante un traumatismo, la hemorragia por el surco sólo puede ser debida, o bien a una fractura de la raíz o a una luxación, por ello hay que descartar radiográficamente (con diversas angulaciones) la existencia de una fractura de la raíz. En las subluxaciones el ligamento periodontal tiene un aspecto normal. Los tests de vitalidad pueden dar en principio una respuesta negativa, debido a una «conmoción pulpar». La respuesta positiva suele aparecer a los diez o doce días6**,15,16. Hay que evaluar la oclusión, por si hay contactos prematuros, siendo a veces necesario ajustarla con un ligero tallado selectivo en los dientes antagonistas5*. Es parecido a la luxación anterior solo que esta cuenta con una movilidad dental leve.
  • Luxación lateral dental: Se produce un desplazamiento lateral de la pieza dental que afecta a la oclusión o mordida, pero no presenta movilidad. Hay un desplazamiento lateral y suele observarse hemorragia en el surco gingival. El diente no tiene movilidad pudiendo estar alterada la oclusión. En la percusión ofrece un sonido metálico alto. No hay dolor espontáneo y las pruebas de vitalidad son negativas. Radiográficamente observaremos un incremento del espacio periodontal apical, que se aprecia mejor en las radiografías excéntrica y oclusal5*.
  • Luxación dental extrusiva: El diente se desplaza hacia fuera y sobresale del alvéolo (hueco en el hueso donde se sitúa el diente). Los hallazgos clínicos incluyen un aumento de la longitud del diente y, con frecuencia, desviación de la corona hacia palatino. Hay movilidad en sentido anteroposterior y hemorragia por el surco. En líneas generales, las pruebas de vitalidad son negativas, pero si se ha producido un estiramiento -no rotura- del paquete vasculonervioso, que suele coincidir con extrusiones pequeñas, la respuesta es afirmativa. En la percusión el sonido que se oirá será mate (apagado). En las radiografías siempre hay un aumento de la anchura del espacio periodontal en la zona apical.
  • Luxación dental intrusiva: En este caso, al contrario que en el anterior, el diente se desplaza hacia dentro del alvéolo y tiene una apariencia como si estuviera en proceso de erupción. Esta lesión genera un desplazamiento del diente hacia el hueso alveolar dejando la pieza dental en el interior del alveolo.

Diagnóstico de la Luxación Dental

Cuando sufres alguna caída, golpe o traumatismo dental, es muy importante que sea un odontólogo quien diagnostique la gravedad de la lesión, ya que, aunque muchas veces no parece grave, puede ver estructuras lesionadas que no se ven a simple vista. Para realizar un buen diagnóstico de tu lesión dentaria es necesario que acudas a un especialista.

Además de evaluar el movimiento, el desplazamiento y la sensibilidad, también realizará una percusión del diente. En algunos casos podría solicitar una radiografía y una prueba de sensibilidad pulpar. A través de las pruebas llevadas a cabo el especialista en odontología va a poder desarrollar un plan de tratamiento para el paciente que se adapte a sus necesidades.

Este hará una exploración clínica sobre tu problema y se apoyará en la realización de radiografías. El odontologo podra realizar, todas o algunas de las siguientes radiografía según sea necesario:

  • Ortopantomografía.
  • Radiografía oclusal.
  • Radiografía periapical.
  • Radiografía periapical hacia mesial.
  • Radiografía periapical hacia distal.

A parte de la exploración clínica y de las radiografías, el odontólogo realizará algunas preguntas para cerrar su diagnóstico. Estas preguntas pueden ser:

  • ¿Cómo ha sido causado el traumatismo?
  • ¿Dónde ha sucedido?
  • ¿Hace cuanto ha sucedido?

Con todo esto el profesional completa su diagnóstico, ve si hay movilidad , desplazamiento, luxación o fractura radicular.

Luxación dental extrusiva y su tratamiento...

Tratamientos para la Luxación Dental

El tratamiento de una luxación dental se puede dividir en 3 pasos:

1º Recolocación del Diente Luxado

Este procedimiento dependerá del tipo de luxación que se haya diagnosticado. Lo mas importante es chequear que no exista desplazamiento del diente y que la oclusión sea la correcta.

El tratamiento de las luxaciones se rige por tres principios: recolocación del diente, inmovilización y control de las complicaciones. Respecto al pronóstico, uno de los factores importantes, como en todas las lesiones traumáticas, es el tiempo transcurrido hasta que se instaura el tratamiento7.

Según sea el tipo de luxación, la reducción se realizará de diferentes maneras. Incluso en algunos casos (concusión, subluxación) no habrá que realizar maniobras de adaptación. Después de recolocar el diente luxado y antes de proceder a la ferulización, se hará una radiografía para controlar su correcta posición y se evaluará la oclusión.

2º Inmovilización de la Pieza Dental

Al instante de padecer el golpe la pieza dental afectada pasa a la ferulización, con el fin de estabilizar usando alambres o composite. Cuando un diente ha sufrido una luxación, se debe ferulizar para lograr estabilizarlo. Una vez transcurridas dos semanas desde la finalización de la intervención, el odontólogo podrá hacer una valoración de la evolución y situación actual del diente.

Es la técnica mediante la cual se inmovilizan los dientes traumatizados que presentan movilidad. Actualmente hay cierta controversia sobre la verdadera utilidad de la fijación en la prevención de las complicaciones8; pero mientras no existan criterios científicos en su contra, la experiencia y un criterio lógico nos aconsejan ferulizar los dientes luxados. El tipo de férula debe ser elástica. Estudios en primates9 demostraron que una férula rígida mantenida durante largo tiempo, podía llegar a detener el proceso de curación periodontal, favoreciendo la aparición de anquilosis. Esta hipótesis se ratificó en humanos, pues utilizando una férula rígida -un promedio de 52 días- se comprobó que era el factor más decisivo en la aparición de reabsorción por sustitución, con independencia del tipo de luxación y del grado de desarrollo radicular10. Es importante reseñar que la realizada con composite se considera rígida11*.

El factor primordial exigible a una férula es que una vez aplicada, el diente conserve cierto grado de movilidad en sentido vertical, pero manteniendo un adecuado soporte lateral, lo que favorecerá la curación del ligamento periodontal. La fisiología del diente no se altera, o lo hace mínimamente, cuando se aplican férulas no rígidas12. Igualmente, no existe ningún beneficio si se extiende la ferulización a varios dientes, por lo que sólo es necesario limitarla al adyacente. Se han propuesto muchos tipos (tabla 2, fig. 2). En principio, las de alambre flexible-composite o las de resina para puentes provisionales (Protemp®) serían la más adecuadas11*. Un estudio reciente con una muestra amplia, ha informado de excelentes resultados (ausencia de complicaciones) usando férulas termoplásticas fabricadas al vacío12. No obstante, según las situaciones clínicas, se podrá utilizar cualquier otra (por ejemplo la sutura de fijación) 12. En estos últimos años se ha probado en humanos voluntarios una nueva férula de titanio (TTS®), con unos buenos resultados13,14.

Aunque no existen criterios estrictos se recomienda un período de inmovilización corto, de dos a tres semanas5*,6**,11*. En la luxación lateral este período se puede alargar un poco más5*. En la tabla 3 se exponen los criterios de seguimiento y las pautas de actuación en los diferentes tipos de luxaciones5*.

En el caso de subluxación o siempre que haya movimiento, el odontólogo procederá a la inmovilización de los dientes que evidencian movimiento para recuperar la estabilidad. La ortodoncia es una solución frecuente para corregir las luxaciones intrusivas. Cuando haya una afectación de la pulpa, por inflamación o muerte del nervio, deberá hacerse una endodoncia o un tratamiento de conducto. En todos los casos de luxación dental son necesarias visitas periódicas durante al menos un año para garantizar una recuperación óptima. Este seguimiento es fundamental porque un porcentaje significativo de pacientes puede sufrir secuelas o complicaciones durante varios meses después del traumatismo.

Sigue siempre los consejos de tu odontólogo después de cualquier tratamiento. Evita consumir alimentos duros durante al menos una semana. Consulta a tu odontólogo sobre la posibilidad de usar un enjuague bucal antibacteriano. ¿Crees que has sufrido una luxación dental? ¿Tienes molestias o sensibilidad después de haber recibido un golpe? ¿Notas que se te mueve el diente? ¿Has recibido un intenso golpe en tus piezas dentales o en los tejidos blandos de tu boca?

Exodoncia y Consideraciones para Implantes Inmediatos

Un prerrequisito para la colocación inmediata de los implantes es la existencia de tejidos óseos y blandos completamente intactos, lo que solamente puede lograrse mediante una extracción cuidadosa y atraumática de los dientes que reduzca al mínimo las lesiones en los tejidos duros y blandos del alveolo de extracción. Los métodos tradicionales de extracción dentaria mediante el uso de fórceps y elevadores a menudo provocan un cierto grado de lesión en los tejidos duros y blandos, que puede oscilar desde una leve laceración de los tejidos blandos hasta la pérdida completa de la tabla ósea vestibular y la cresta ósea inter-dentaria.

La mayoría de los dientes deshauciados han sido sometidos a un tratamiento previo de endodoncia, han perdido las estructuras coronarias o han sufrido lesiones traumáticas previas con diferentes grados de fractura de la corona y la raíz que dificultan su extracción. Esto es especialmente frecuente en los dientes anteriores del maxilar superior, a causa de la anatomía de sus alveolos y la presencia de una tabla ósea vestibular delgada.

Como parte del proceso de cicatrización del alveolo de extracción y debido a la falta de soporte dental y al efecto estimulador del ligamento periodontal tras la extracción del diente, el hueso se reabsorbe hasta adquirir un contorno plano que provoca la migración apical y el adelgazamiento de las estructuras óseas seguidas posteriormente por los tejidos blandos suprayacentes7. El proceso de cicatrización del alveolo provoca cambios dimensionales que reducen la altura y la anchura de la cresta alveolar. Los cambios dimensionales del proceso alveolar tras la extracción del diente han sido el centro de muchas investigaciones7,10-13.

Se considera que las restauraciones implantosoportadas son la primera elección para sustituir un diente ausente o fallido de la zona anterior del maxilar superior con resultados predecibles y documentados17-21. Los implantes pueden colocarse de forma inmediata o diferida, en función del tiempo de colocación en relación a la extracción dentaria22. Cuando se considera la colocación de un implante inmediato, el punto de partida para un tratamiento satisfactorio es la evaluación de las paredes óseas remanentes del alveolo de extracción.

Independientemente del sistema de clasificación utilizado, un factor muy importante a la hora de determinar el tipo de alveolo es la presencia de hueso vestibular y de defectos en el tejido blando. Cuando las paredes que rodean a un diente están intactas, el implante puede colocarse de forma inmediata, siempre que exista suficiente hueso apical en el alveolo para alojar los primeros 3 a 5 mm del extremo más apical del implante. La colocación inmediata del implante en un alveolo con una extracción reciente ha demostrado resultados comparables a los observados con un protocolo de colocación diferida. La respuesta ósea a la carga inmediata del implante es similar, y en algunos casos más favorable, que los protocolos de carga diferida25. Un implante colocado en un hueso de mala calidad es inestable para la carga inmediata y puede comportar porcentajes elevados de fracaso30,31.

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