Aparatos Dentales para la Mandíbula: Tipos y Soluciones

En las clínicas dentales, la ortodoncia se especializa en el equilibrio morfológico, funcional y estético de los huesos maxilares (maxilar superior y mandíbula) y los dientes. Su objetivo es prevenir, diagnosticar y tratar cualquier alteración que afecte a estos elementos.

Para conseguir dicha meta se puede recurrir a diferentes tratamientos de ortodoncia. Dado que existen diferentes problemas que la ortodoncia puede solucionar, es recomendable informarse para ver cuál sería el tratamiento que mejor puede funcionar.

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Tipos de Ortodoncia

Existen varios tipos de ortodoncia para corregir las alteraciones en los dientes, dependiendo de la edad y el problema a tratar:

Ortodoncia Interceptiva

En el caso de los niños, se empleará una ortodoncia interceptiva o una ortopédica. La interceptiva es una solución preventiva y de corrección de hábitos, mientras que la ortopédica soluciona problemas esqueléticos y se realizan exclusivamente entre los 6 y los 9 años. Son tratamientos orientados a corregir problemas de manera más sencilla, ya que los huesos maxilares aún se encuentran en crecimiento.

La ortodoncia ortopédica actúa sobre los huesos y tiene la función de guiar y corregir su crecimiento.

Ortodoncia Correctiva

Si la ortopedia se encarga de corregir las alteraciones de los huesos maxilares, la ortodoncia correctiva hace lo propio pero con los dientes. De hecho, lo normal es que sea necesario combinar ambos tipos de tratamientos, ya que el hecho de que los huesos estén en equilibrio no implica que los dientes estén correctamente alineados. Esto es lo que se conoce como ortodoncia en dos fases (interceptiva y correctiva).

Tipos de Brackets

En el caso de los adolescentes y adultos, existen varios tipos de ortodoncia para corregir las alteraciones en sus dientes:

  • Brackets metálicos: Son los brackets más empleados y la opción más económica, aunque los menos estéticos. La ortodoncia metálica está hecha de acero, por lo que resiste muy bien la humedad (propia de la boca) y no se oxida.
  • Brackets estéticos: Los brackets estéticos funcionan igual que los metálicos, pero están fabricados con un material transparente, por lo que son mucho más discretos. Esto hace que su precio también sea más alto.
  • Brackets linguales: La ortodoncia lingual es la opción más estética, ya que los brackets se colocan en la cara interna del diente. De este modo, no se ven desde fuera. Esto hace que su precio sea más alto que el de los brackets metálicos y los estéticos.
  • Brackets de zafiro: También conocidos como brackets estéticos, los brackets de zafiro son una elección popular para quienes buscan una opción discreta y fiable. Están fabricados en zafiro y tienen la cualidad de camuflarse, ya que el material traslúcido adopta el mismo tono del diente.
  • Brakets Damon: Dentro de los brackets metálicos existen los brackets autoligables, que en vez de usar gomitas lleva un mecanismo mediante clip que lo convierte en una opción más higiénica y ligeramente más discreta que los tradicionales.

Alineadores Invisibles

La ortodoncia invisible está basada en unos alineadores fabricados con un material transparente, flexible y resistente. Son prácticamente imperceptibles y cuentan con la ventaja de que son removibles.

¿Por qué algunos niños desarrollan una mala mordida o una mandíbula desalineada?

Las causas pueden ser variadas, pero generalmente combinan factores genéticos y hábitos infantiles. Por un lado, la herencia juega un papel importante: si en la familia hay tendencia a la mandíbula pequeña (retrusión) o grande (protrusión), es posible que el niño la haya heredado. Por otro lado, ciertos hábitos en la infancia pueden desencadenar o agravar maloclusiones (problemas de mordida).

Por ejemplo, chuparse el dedo más allá de los 2-3 años puede provocar que el maxilar superior se proyecte hacia adelante, generando una mandíbula superior prominente y mordida abierta (los dientes de arriba no tocan a los de abajo). Del mismo modo, la respiración por la boca en lugar de nasal, o el uso prolongado de chupete o biberón después de los 2 años, pueden alterar el desarrollo normal de los huesos faciales.

¿Cómo saber si tu hijo necesita ortodoncia infantil (ortodoncia interceptiva) y cuándo acudir al ortodoncista?

Los especialistas aconsejamos hacer una primera revisión con el ortodoncista alrededor de los 6 años de edad, incluso si aparentemente “todo va bien”. De hecho, según la Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO), a los 6 años ya se puede detectar cualquier anomalía en crecimiento, ¡antes de que se convierta en un problema mayor! En esta primera visita, el ortodoncista examinará la mordida, la posición de los dientes y el crecimiento de los huesos maxilares del niño.

Señales de alerta:

Como padre, puedes observar algunas señales tempranas de que tu hijo podría necesitar un aparato para corregir la mandíbula. Por ejemplo, si notas que sus dientes superiores sobresalen mucho sobre los inferiores (lo que llamamos “sobremordida” o mandíbula inferior retruida), o al contrario, que los dientes inferiores muerden por delante de los superiores (lo que indica una mandíbula adelantada o prognatismo). También fíjate si hay mordida cruzada (cuando al cerrar la boca, algunos dientes de arriba encajan por dentro de los de abajo, generalmente por un paladar estrecho) o mordida abierta (queda un espacio entre los dientes anteriores al morder).

Otra pista es el apiñamiento temprano: dientes de leche muy amontonados o mal colocados podrían indicar falta de espacio óseo. Cualquiera de estas señales justifica una evaluación ortodóncica temprana.

Tipos de Maloclusiones Infantiles

En la ortodoncia infantil vemos con frecuencia ciertos patrones de maloclusión relacionados con la posición de la mandíbula o el maxilar:

  • Mandíbula inferior retruida (Clase II): Ocurre cuando la mandíbula de abajo está más atrás de lo normal respecto al maxilar superior. El resultado es una sobremordida muy marcada: los dientes superiores cubren en exceso a los inferiores y el perfil del niño puede verse con mentón pequeño. Suele ser genética o por hábitos (chuparse el dedo, etc.). Solución: Aparatología funcional para estimular el crecimiento mandibular hacia adelante.
  • Mandíbula inferior adelantada (Clase III): Aquí la situación inversa, la mandíbula de abajo crece más (o el maxilar superior menos) y el niño presenta mordida invertida o prognatismo: los dientes inferiores sobresalen por delante de los superiores. Puede deberse a genética (mandíbula prominente familiar) o a paladar estrecho. Solución: Combinar ortopedia para estimular el crecimiento del maxilar superior (por ejemplo con expansores de paladar y máscaras faciales de tracción extraoral) o frenar ligeramente el avance mandibular durante el crecimiento.
  • Paladar estrecho o alto (paladar ojival) con mordida cruzada: Algunos niños tienen el maxilar superior demasiado estrecho, a veces asociado a respirar por la boca o succión de dedos de pequeños. Esto genera mordida cruzada (los dientes de arriba muerden por dentro de los de abajo en algún sector) y falta de espacio para los dientes permanentes. Solución: Un aparato expansor de paladar (disyuntor) para ensanchar el maxilar superior.
  • Mordida abierta anterior: Sucede cuando al cerrar la boca queda un espacio entre los dientes frontales superiores e inferiores (no contactan). Suele originarse por hábitos de empuje lingual o chuparse el dedo, que impiden que los dientes frontales erupcionen correctamente. Solución: Además de eliminar el hábito con ayuda del odontopediatra (ej. uso de recordatorios o entrenadores linguales), a veces colocamos aparatos interceptivos como rejillas linguales o planos de mordida que guían el cierre correcto.
  • Dientes mal posicionados o apiñamiento temprano: Aunque la alineación dental completa a veces se aborda en la adolescencia, en casos de apiñamiento severo desde niños conviene intervenir. Por ejemplo, si un diente de leche se pierde prematuramente y los demás se mueven cerrando el espacio, puede requerir un mantenedor de espacio (un pequeño aparato fijo o removible que mantiene el hueco abierto hasta que erupcione el diente definitivo).

Aparatos para Corregir la Mandíbula en Niños

En ortodoncia infantil disponemos de aparatos diseñados para modificar el crecimiento de los huesos maxilares y la mandíbula (lo que llamamos ortopedia dentofacial u ortodoncia interceptiva). Se pueden clasificar de varias formas, pero para simplificar los agruparé en: aparatos funcionales removibles, aparatos funcionales fijos, aparatos de expansión palatal y aparatos extraorales. Cada categoría tiene su función particular.

Aparatos Funcionales Removibles

Son aparatos que el niño puede quitar y poner, normalmente usados durante varias horas al día y noche. Se les llama funcionales porque aprovechan la fuerza de los músculos y funciones orales del niño (al tragar, hablar, etc.) para estimular cambios en el hueso. Principalmente para corregir una mandíbula retruida (Clase II), promoviendo su crecimiento hacia adelante.

Ejemplo: Bionator

Es un aparato funcional removible muy utilizado en ortodoncia interceptiva. Tiene una estructura de acrílico que se apoya en el paladar y la mandíbula, con alambres que se ajustan alrededor de algunos dientes. Cuando el niño lo lleva puesto, el bionator mantiene la mandíbula inferior adelantada en una posición corregida. Este adelantamiento constante estimula el crecimiento del hueso mandibular en la articulación (cóndilo) y va corrigiendo poco a poco la discrepancia.

Aparatos Funcionales Fijos

A veces preferimos aparatos funcionales fijos, es decir, que van anclados a los dientes y el niño no puede quitarlos. Son útiles especialmente en niños algo mayores o menos colaboradores, ya que actúan 24 horas al día sin depender de la voluntad del paciente.

Ejemplo: Aparato Herbst

Es un dispositivo ortodóncico fijo compuesto por unos tubos y barras metálicas articuladas que se conectan entre el maxilar superior y la mandíbula inferior. Va cementado a unas bandas en las muelas, de modo que esas barritas metálicas empujan la mandíbula inferior hacia adelante continuamente. El Herbst está diseñado específicamente para corregir la mandíbula retraída en maloclusión Clase II, estimulando su crecimiento hacia una posición adecuada.

Aparatos de Expansión Palatal (Disyuntor)

Cuando el problema radica en un maxilar superior estrecho (paladar ojival) con mordida cruzada, utilizamos un disyuntor de paladar. También se le llama expansor palatino o aparatología de expansión rápida del maxilar. Básicamente, es un pequeño aparato fijo que se ancla en las muelas superiores del niño y tiene un tornillo en el centro.

El disyuntor se indica en niños con paladar demasiado estrecho o problemas de desarrollo transversal del maxilar. Los primeros ~15 días son de activación activa: cada día se gira el tornillo y se va notando cómo el paladar se ensancha gradualmente. Tras la fase activa, el aparato se deja puesto varios meses sin activarlo (fase de contención) para mantener el hueso expandido y permitir que se forme hueso nuevo en la sutura del paladar.

Aparatos Extraorales

Bajo este apartado incluyo dispositivos que se usan por fuera de la boca para influir en el crecimiento óseo. Pueden sonar un poco aparatosos, pero a veces son la mejor solución en ciertas edades.

Máscara Facial de Tracción

Es un dispositivo externo que consiste en una especie de mascarilla que se apoya en la frente y el mentón del niño, con bandas elásticas que se enganchan a un aparato dentro de la boca (generalmente un expansor o unos ganchos en los dientes superiores). Se utiliza principalmente en casos de mandíbula adelantada (Clase III) donde el maxilar superior se ha quedado atrás. La máscara aplica una fuerza que jala el maxilar superior hacia adelante, estimulando su crecimiento y corrigiendo la relación con la mandíbula.

Beneficios de un Tratamiento de Ortodoncia

Un tratamiento con ortodoncia puede resultar muy beneficioso por varios motivos:

  • Menor desgaste de los dientes: gracias a un mejor encaje.
  • Permite una buena higiene bucodental: una vez alineados los dientes, es mucho más fácil realizar un buen cepillado.
  • Previene la aparición de problemas dentales como la caries, la gingivitis y la periodontitis.

La edad ideal para acudir a un ortodoncista por primera vez es a los 6 años, momento en el que empiezan a erupcionar los dientes definitivos. Si bien es cierto que un tratamiento de ortodoncia puede realizarse a cualquier edad, un diagnóstico temprano podrá reducir el tiempo de tratamiento.

En función de varios factores, como la edad, el problema a corregir e incluso la predisposición del paciente, se aplicará un tipo u otro de ortodoncia. Esto también implica que el tiempo del tratamiento variará en función de cuál se aplique. Sin embargo, la duración media de un tratamiento de ortodoncia se sitúa entre los 12 y los 24 meses.

Costos de los Aparatos Dentales

El costo del tratamiento con aparatos dentales varía dependiendo del tipo de aparato y la duración del tratamiento, pero en promedio, puede oscilar entre 2,000 y 8,000 euros. Para saber con precisión cuál es la ortodoncia que más se ajusta a tus necesidades, es imprescindible realizar un estudio de ortodoncia.

Tipo de Aparato Precio Estimado (Euros)
Brackets Metálicos 2,000 - 4,000
Brackets Estéticos 3,000 - 6,000
Brackets Linguales 6,000 - 8,000
Alineadores Invisibles 3,500 - 7,000

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