El hueso maxilar es una parte esencial de nuestra estructura facial y juega un papel crucial en la salud dental. El término maxilar se refiere a las dos estructuras óseas principales involucradas en la formación de la mandíbula y el soporte de los dientes.
También conocido como maxilar superior, es un hueso par y simétrico que forma la parte central de nuestra cara. Está compuesto por dos partes, cada una ubicada a ambos lados de la nariz, y se extiende hasta la zona de las mejillas.
Tiene diversas funciones que son fundamentales para una función adecuada de nuestra boca y una estética facial armoniosa. Su adecuado funcionamiento y salud son cruciales para mantener una sonrisa sana y una calidad de vida óptima.

Componentes del Maxilar Superior
El maxilar superior está compuesto por dos huesos simétricos que se fusionan en el centro para formar el paladar duro y las cavidades nasales.
En el artículo de hoy vamos a hablaros de la anatomía craneal de la boca. El maxilar es un hueso de la cara de forma cuadrada, con cuatro caras, interna y externa, cuatro bordes y cuatro ángulos.
En su interior se encuentran entre otros, el seno maxilar, que es una cavidad recubierta de mucosa y rellena de aire que cuando se inflamada lugar a sinusitis, situado por encima del ápice de los dientes superiores e infraorbitariamente o por debajo de los ojos.
El hueso palatino o paladar, el hueso nasal y la parte superior de la dentición, entre otros. El maxilar, por tanto, es la comúnmente denominada, parte superior de la cara, hasta los huesos orbitales donde se encuentran alojados los ojos.
Además presenta: fosita mirtiforme (músculo mirtiforme y haces del orbicular de los labios), limitada hacia afuera por eminencias caninas (inserción del músculo tranverso de la nariz) y fosa canina (músculo canino).
Denominada también tuberosidad del maxilar. Presenta tres pequeños orificios que pasan a ser canales dentarios posteriores, permitiendo el paso de nervios y vasos dentarios posteriores.
El Paladar
Se compone de dos porciones: el paladar blando y el paladar duro. El paladar duro es el que rodea los dientes del maxilar y hacia posterior, uniendo con la faringe está el paladar blando.
Su función principal es la de servir de caja de resonancia para cuando hablamos e impedir que los alimentos se filtren en las fosas nasales y resto del cráneo, durante la ingesta.
Muchas personas nacen con malformaciones en esta parte fundamental de la cavidad oral. Algunas de estas deformidades son el denominado labio leporino y la fisura palatina, ambas de componente genético para su desarrollo.
Cómo abordar y tratar la fisura labiopalatina: Un caso clínico por el Dr. Jordán Sol
Seno Maxilar
Se encuentra en el centro de la cara, debajo del frontal y del etmoides. Presenta un orificio de comunicación con el seno maxilar, limitado por el unguis por delante, el etmoides por arriba, el cornete inferior por abajo y por el hueso palatino por detrás.
También se encuentra en esta base el conducto palatino posterior, formado por por eta base del maxilar y por la cara externa de la lámina vertical del palatino.
El seno maxilar está inervado por ramas del nervio maxilar. Su pared superior corresponde con la inferior de la órbita ocular y su pared anterior es la cara facial del maxilar.

Importancia en la Masticación y el Habla
El maxilar es una estructura ósea fundamental en el cráneo humano, que desempeña un papel crucial en la masticación, el habla y el soporte de los dientes.
La musculatura asociada al maxilar es crucial para funciones como la masticación, el habla y los movimientos faciales.
Patologías y Alteraciones del Hueso Maxilar
Puede verse afectado por diversas condiciones y enfermedades que pueden comprometer su salud y funcionalidad. Las alteraciones y patologías que afectan al maxilar pueden impactar tanto su estructura como su función.
Las enfermedades periodontales, como la gingivitis y la periodontitis, son infecciones bacterianas que afectan los tejidos de soporte alrededor de los dientes, incluido el hueso alveolar, que es una parte esencial del hueso maxilar.
Deformidades Congénitas
Existen multitud de deformidades congénitas o del crecimiento, craneosinostosis y sus variedades clínicas, alteraciones de las fisuras faciales, microsomía hemifacial, deformidades mandibulares, auriculares, esqueléticas y musculares, así como deformidades del sistema nervioso central o de los tejidos blandos.
- Disostosis mandibular o síndrome de Treacher Collins
- Las fisuras labio alvéolo palatinas
- El hipertelorismo intracraneal
- El hipertelorismo extracraneal
- Las deformidades dentofaciales
Mecanobiología de los Huesos Maxilares
La mecanobiología estudia la interacción entre las señales mecánicas y los procesos biológicos que se producen en las células y tejidos. La carga mecánica puede influir en la proliferación, diferenciación y metabolismo celular, por lo que tiene un papel crucial en el crecimiento, adaptación, regeneración y bioingeniería de los tejidos vivos.
La mecanobiología combina técnicas biológicas experimentales (modelos in vitro e in vivo) y técnicas computarizadas (modelos matemáticos e informáticos) para crear la interacción entre la mecánica y la biología.
Desde el punto de vista biomecánico, ningún tejido vivo puede compararse a otro material de ingeniería, ya que dichos tejidos presentan un continuo proceso de regeneración y remodelación que permite mejorar su estructura en función de los esfuerzos a los que es sometido (1).
Van der Meulen describió la mecanobiología esquelética como "la ciencia que estudia las fuerzas mecánicas que modulan la morfología y la adaptación estructural de los tejidos esqueléticos; es decir, hueso, cartílago, ligamento y tendón" (2).
La mecanotransducción se encarga del estudio de la transmisión y distribución de las señales mecánicas, y su conversión en señales biológicas y químicas dentro de la célula (4).
La respuesta del hueso ante los estímulos mecánicos locales ya fue descrito por Wolff en 1892 (5) estableciendo la hipótesis de que "cada cambio de la forma y la función del hueso, o solo de la función, conlleva cambios definitivos en la arquitectura interna y la conformación externa, siguiendo leyes matemáticas".

Propiedades Biomecánicas del Hueso
Hay que tener en cuenta que durante varios años se han establecido las propiedades biomecánicas del hueso basándose únicamente en la escala macrométrica (escala de centímetros o milímetros), valorando las diferencias estructurales visibles a simple vista que existen entre el hueso trabecular y el hueso cortical (Fig 2).
De manera general, en el hueso, la resistencia (resistencia a la deformación) y la rigidez lo aporta la fase inorgánica, mientras que la tenacidad (resistencia a la fractura) lo aporta la fase orgánica (11).