Un traumatismo facial, o fractura facial, se da cuando se rompe uno o varios huesos de la cara. Este tipo de fracturas afecta a más de un tercio de la cara, por lo que son muy graves. Normalmente se debe a impactos de mucha fuerza y se asocia con lesiones cervicales, maxilofaciales y corporales.
Las fracturas maxilares pueden diagnosticarse fácilmente con una radiografía o una tomografía de cabeza. Para entrar en contexto, una fractura maxilar viene a ser el resultado de un fuerte impacto recibido por un accidente o ataque físico, causando así un intenso dolor que evita que abras o cierres la boca con normalidad, en el caso de ser en el maxilar inferior. Si ocurre en el superior trae consigo las mismas consecuencias, pero añadiendo variaciones en la vista tales como: visión doble, dolor en los globos oculares, entre otras.
Esta fractura necesita un examen extremadamente cuidadoso, ya que un impacto de este tipo también puede haber dañado áreas como el cuello, ocasionado lesiones cervicales o también puede provocar una conmoción cerebral. Este tipo de fractura necesita atención médica inmediata y la rápida inmovilización de la mandíbula.

Causas de la Fractura Mandibular
La fractura mandibular es una lesión traumática que afecta la mandíbula, el hueso más grande y móvil de la cara. Puede ser causada por una variedad de factores, que van desde accidentes deportivos hasta agresiones físicas. Los accidentes automovilísticos son una de las principales causas de fracturas mandibulares, debido al impacto repentino y violento que pueden tener en la cabeza y la cara de los ocupantes del vehículo. En casos más específicos, los golpes directos en la mandíbula durante peleas o agresiones físicas pueden provocar fracturas mandibulares.
Generalmente se da por impacto directo ya sea por una agresión, o en accidentes donde si el casco no es integral convierte a la mandíbula en la parte más vulnerable.
¿Te DUELE la MANDÍBULA? Causas y tratamientos del dolor mandibular | Dentalk! ©
Síntomas de una Fractura del Maxilar Superior
La mandíbula al fracturarse puede causar maloclusión, dolor, edemas, movimientos anómalos de la mandíbula o los dientes, deformaciones y asimetría. Dolor profundo al hablar o mover los dientes.

Tipos de Fracturas del Maxilar Superior
Hay distintos tipos de fracturas del maxilar superior, por lo que podemos observar desde simples fracturas alveolares hasta fracturas que afectan en bloque todo el maxilar. Cada una requerirá un tratamiento específico.
Suele ser causa de un golpe en el ojo en el que la fuerza, transmitida por los tejidos del ojo, ha hundido el suelo hacia el interior del seno maxilar. Es una de las fracturas más comunes debido a la prominencia de la nariz. Puede ser lateral o frontal y afecta a hueso, cartílago y tabique.
Esta clasificación tiene en cuenta los trazos de fractura del maxilar superior y la existencia de fractura en otros huesos, concretamente de los huesos propios de la nariz, de hueso frontal y de otros huesos menores.
Tratamiento de las Fracturas Maxilares
Cuando se produce un traumatismo facial es muy importante la rapidez con que se trate para evitar que derive en otros problemas. Para tratar los traumatismos faciales utilizamos la última tecnología en visualización y reconstrucción en 3 dimensiones. Quirúrgicamente utilizamos abordajes mínimamente invasivos, sin cicatrices faciales, y mediante estos colocamos miniplacas de titanio para consolidar los huesos faciales. De este modo, las partes del hueso quedan alineadas en la posición correcta y se mantienen así el tiempo necesario para que el resultado sea permanente.
El tratamiento de este problema generalmente requiere la intervención de un cirujano oral y maxilofacial. Este especialista está capacitado para diagnosticar y tratar una amplia gama de condiciones que afectan la mandíbula y la cara. La reducción de la fractura puede realizarse mediante diversas técnicas, incluida la fijación interna con placas y tornillos o la fijación externa con dispositivos de fijación temporal. El tratamiento quirúrgico ofrece varios beneficios tanto a corto como a largo plazo. Además, el tratamiento quirúrgico puede acelerar el proceso de curación y rehabilitación, permitiendo al paciente recuperar la funcionalidad de la mandíbula en un período de tiempo más corto.
En algunos casos cuando se sufre este tipo de acontecimientos se sugiere someterse a una cirugía bucal, teniendo como resultado la reparación de esas fracturas maxilares. En Clínica Dental en Madrid Ruiz de Gopegui realizamos este tipo de cirugía, y la misma se basa simplemente, en la colocación de placas, tornillos o pines (según sea el caso) en la parte exterior e interior de la mandíbula, de modo que, se logren estabilizar los dientes en su sitio correspondiente.
Cuidados Post-Operatorios
- Sangrado: quita las gasas una hora después de la cirugía, ni antes ni después. Es importante que no escupas, no te enjuagues, no cepilles tus dientes y que no utilices pajitas durante las primeras 24 horas, ya que esto podría desencadenar una hemorragia. Lo normal es presentar un sangrado leve.
- Dolor: tome todos los medicamentos según lo recomendado por el médico.
- Inflamación: aplique una compresa de hielo en el hueso maxilar al llegar a su casa, en intervalos de 20 minutos y continúe con esta recomendación por las siguientes 24/48 horas.
- Dietas: se recomienda que el día siguiente a la cirugía se ingiera una dieta bastante estricta a base de líquidos y en días posteriores ir cambiando a comidas más suaves.
- Náuseas: no tome el tratamiento sin nada en el estómago. En caso de que persistan las náuseas con sorbos de agua carbonatada desaparece esta sensación.
- Fumar: fumar retrasa la cura y puede causar hemorragias.
- Infección: los síntomas serán aumento del dolor e hinchazón, calor, drenaje de pus o fiebre.
Otros Tratamientos y Recomendaciones
- Una sujeción con alambres: esta se usa para mantener la quijada en su lugar.
- La cirugía bucal: su función es devolver el hueso de la quijada a su posición original, siempre y cuando el tipo de fractura sea grave. Esto se realiza para que se mantengan fusionadas las partes del hueso maxilar. Se usan artefactos como placas, tornillos o pines.
- Hielo: ayudará a reducir la inflamación en la fractura e impide el daño en los tejidos.
- Alimentos blandos: si posees sujeción con alambres debes tener una dieta basada en alimentos blandos o licuados, e ingerirlos mediante una jeringuilla o pajita. En otros casos también se recomienda ingerir alimentos blandos como gelatina, yogur, pudín o entre otros.
- Higiene: debes de mantener tu boca limpia y enjuagarte de cuatro a seis veces, esto ayudará a eliminar los restos de comida.
- No hacer presión: sea cual sea el caso, no ejerza ningún tipo de fuerza con la mandíbula.
En el caso de que sientas que puedes tener una fractura maxilar, lo recomendable será que pidas cita con tu odontólogo de confianza. El hueso maxilar en condiciones normales cicatriza en un promedio de dos o tres meses. El cuidado de tu boca es de suma importancia para poder llegar a obtener una excelente recuperación. Es probable que durante este proceso puedas tener hinchazón, algún tipo de malestar o limitaciones a la hora de usar la mandíbula, pero debes entender que es absolutamente normal.
Este tipo de fracturas maxilares perjudican el ámbito laboral como el ámbito social al paciente, por aproximadamente noventa días. Además del periodo de hospitalización que está comprendido entre uno a siete días. Dieta líquida durante las primeras 48 horas y 1 semana.
Prevención de Fracturas Mandibulares
La prevención a menudo implica la adopción de medidas de seguridad en situaciones de riesgo, como el empleo de cinturones de seguridad en automóviles, cascos en actividades deportivas y precauciones en entornos de trabajo propensos a lesiones faciales.
En Clínica Dental en Madrid Ruiz de Gopegui no solo nos preocupamos por tu estética dental, sino que nos ocupamos en solucionar cada una de tus inquietudes, y cualquier problema que se te pueda presentar. Nuestros odontólogos están disponibles con la mejor de las actitudes para ayudarte y velar por tu salud.