¿Por Qué Me Duelen las Encías Después de una Limpieza Dental? Causas y Soluciones

Tener una sonrisa perfecta es el objetivo de muchos, pero la salud bucal es aún más importante. La limpieza dental profesional es un procedimiento sencillo para eliminar la placa bacteriana y el sarro acumulado, así como las manchas superficiales causadas por el tabaco. Además, previene enfermedades como la caries y la gingivitis.

¿En Qué Consiste una Limpieza Dental?

Principalmente, una limpieza dental consta de cuatro pasos:

  1. Explorar dientes y encías antes de empezar la limpieza.
  2. Limpiar y eliminar la placa bacteriana acumulada.
  3. Pulir la superficie de los dientes con pastas específicas.
  4. Enseñar técnicas adecuadas de cepillado dental.

¿Cada Cuánto Debe Hacerse una Limpieza Dental?

Dependerá del estado de salud bucodental del paciente. No obstante, en líneas generales, se suele recomendar realizar, como mínimo, una al año. Algunas personas requieren una limpieza dental cada seis meses.

¿Es Posible el Dolor de Dientes Después de una Limpieza Dental?

Tras una profilaxis, pueden aparecer ligeras molestias o sensibilidad dental, aunque no siempre sucede. Al eliminar el sarro y la placa bacteriana acumulada, la dentina queda más expuesta. Por ello, es posible que al tomar alimentos fríos o calientes aparezcan pequeñas molestias. Estas sensaciones irán desapareciendo paulatinamente. Si no es así, acude a tu dentista de confianza.

La limpieza dental profesional es un tratamiento que todos deberíamos realizar periódicamente para mantener una salud bucal perfecta. Cuando esta placa se calcifica en forma de sarro, la limpieza profunda en una clínica dental es la única manera de eliminarla eficazmente. El sarro provoca patologías que deterioran los dientes y las encías, llamadas caries y periodontitis respectivamente.

Los especialistas recomiendan realizar un tratamiento de limpieza dental al menos una vez al año. La duración de la higiene dental dependerá del nivel de sarro o placa acumulada, pero normalmente el tratamiento se realiza en una sesión de 60 minutos. En esta sesión, aparte de eliminar toda la placa bacteriana, se realiza un plan de prevención al paciente para evitar su acumulación hasta la siguiente higiene.

Cabe destacar la diferencia entre una higiene dental y un mantenimiento de encías. Con la higiene eliminamos la placa bacteriana de la parte visible del diente y hasta dos milímetros de la placa que hay detrás de la encía. Si vemos que hay placa bacteriana más profunda, recomendaremos realizar limpiezas más profundas con anestesia. Previamente habrá que realizar un estudio por parte de nuestra especialista en encías llamado periodontograma, para poder determinar el alcance de dichas bacterias y así poder eliminarlas de forma precisa.

CUIDADOS DE LAS ENCÍAS DESPUÉS DE UNA LIMPIEZA DENTAL

¿Qué Causa la Inflamación de las Encías Después de una Limpieza?

La acumulación de la placa bacteriana detrás de las encías provoca su inflamación. A través del ultrasonido y aire (tecnología AIR FLOW), el especialista desincrusta las placas más grandes y duras de sarro de los dientes. Para acabar de retirar los sedimentos más pequeños, utiliza instrumentos manuales llamados curetas. Durante todo este proceso se irriga con agua para ir limpiando la zona y ayudar a la retirada de la placa.

Es normal tener sensibilidad después de una higiene dental, y se verá acentuada en los pacientes que acumulen más sarro. En los casos en que el sarro haya afectado al hueso que tenemos detrás de la encía, una vez lo eliminamos, la encía baja (se retrae), dejando una parte de la base del diente descubierta y pudiendo generar sensibilidad en esa zona.

Estas leves molestias irán mejorando gradualmente y desaparecerán en un par de días sin necesidad de tratamiento. Después de este tiempo, es importante seguir cuidando los dientes para mantener los resultados durante el mayor tiempo posible. También puedes utilizar un dentífrico y un cepillo especial para dientes sensibles y evitar comer alimentos o tomar bebidas a temperaturas extremas durante unos días.

Si has salido de tu cita de higiene dental con una sensación de molestia o sensibilidad dental que no esperabas, déjanos tranquilizarte: no estás solo. Experimentar cierto grado de sensibilidad o molestia tras una profilaxis dental profesional es una respuesta fisiológica habitual. Si tus encías presentaban signos de gingivitis (inflamación gingival causada por acumulación de placa bacteriana), es muy probable que experimentes más sensibilidad post-tratamiento.

Durante la limpieza, eliminamos los depósitos bacterianos y el sarro que causaban esa inflamación, pero el tejido necesita un periodo de recuperación. El sarro dental actúa como un «abrigo» no deseado sobre tus dientes. Al retirar esta barrera durante la limpieza dental profunda, la dentina y el cemento radicular quedan temporalmente más expuestos, especialmente si había retracción gingival previa.

No todas las limpiezas son iguales en cuanto a profundidad e invasividad. Una profilaxis o limpieza de mantenimiento se realiza sobre la línea de la encía y genera molestias mínimas. Este procedimiento accede a zonas más profundas del periodonto y puede requerir anestesia local. Si ya padecías sensibilidad dental antes del tratamiento (por desgaste del esmalte, retracción gingival o microfisuras), la limpieza puede exacerbar temporalmente esta condición.

¿Cómo Aliviar el Dolor Después de la Limpieza?

Puedes tomar medidas efectivas para aliviar el dolor después de la limpieza y favorecer una recuperación confortable. La clave es la constancia y la paciencia.

¿Cuándo Debo Preocuparme?

Aunque la sensibilidad temporal es normal, existen ciertos síntomas que requieren evaluación profesional. Un ligero sangrado durante el cepillado los primeros 2-3 días es común si había inflamación previa.

Cada paciente recibe un plan de higiene adaptado a su situación periodontal específica. El resultado es una limpieza dental profunda que no compromete tu comodidad. Puedes tomar un analgésico de venta libre como paracetamol o ibuprofeno si la molestia interfiere con tu rutina diaria. El ibuprofeno, además de analgésico, tiene propiedades antiinflamatorias que pueden ser especialmente beneficiosas si hay inflamación gingival.

La sensibilidad después de limpieza dental está mucho más relacionada con el estado previo de tus encías que con la técnica del profesional. Si tus encías presentaban gingivitis o acumulación importante de sarro subgingival, el tejido estaba inflamado y cualquier manipulación, por delicada que sea, generará cierta sensibilidad temporal. La clave está en la prevención y el mantenimiento regular.

Cuanto mejor sea tu higiene diaria y más frecuentes sean tus limpiezas profesionales (idealmente cada 6 meses, o cada 4 si tienes antecedentes periodontales), menos acumulación de placa bacteriana y sarro habrá que eliminar, y por tanto, menos sensibilidad experimentarás.

¿Es Normal el Sangrado Después de la Limpieza?

Sí, un ligero sangrado durante el cepillado en las primeras 48-72 horas es completamente normal, especialmente si había inflamación gingival previa. Este sangrado debe ir disminuyendo progresivamente cada día. Si al tercer o cuarto día el sangrado no ha mejorado o incluso aumenta, puede indicar que la técnica de cepillado es demasiado agresiva o que existe una condición periodontal que requiere seguimiento.

Si has experimentado dolor después de una limpieza dental, recuerda que esa molestia temporal es el pequeño precio de un beneficio inmenso y duradero. La sensibilidad después de limpieza dental es, en muchos sentidos, la evidencia de que tus encías están respondiendo positivamente al tratamiento. Recuerda que esta sensación es pasajera.

Si tu molestia persiste más allá de lo esperado o deseas experimentar una higiene dental superior con la mínima sensibilidad posible, solicita tu cita con especialistas. Porque cuidar de tu salud bucodental no debería comprometer tu confort.

Otra posible causa de dolor durante una limpieza dental es la existencia de recesiones en la encía; si esto ocurre, nos encontraremos con dientes que tienen su raíz desprotegida, y que ante un estímulo frío y que vibra (aparato de limpiezas), se va a provocar un dolor punzante en ese diente.

Tratamientos para Aliviar la Sensibilidad

  • Tratamiento local domiciliario: Existen tanto geles, como colutorios como pastas dentales de venta libre, específicamente diseñados para ayudar a reducir la sensibilidad dental.
  • Cepillado suave: Evita un cepillado traumático que favorezca la aparición de recesiones en la encía y por tanto pueda dejar expuesta la raíz dental causando mayor sensibilidad.

¿Qué Puede Causar el Dolor de Encías?

Además de ser muy molesto, el dolor de encías puede indicar la existencia de una enfermedad periodontal. El dolor de encías puede estar causado por una variedad de factores. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, tiene un origen infeccioso.

La gingivitis es una enfermedad de las encías que se caracteriza por la capacidad de ser reversible. Está causada, en la mayoría de los casos, por la acumulación de placa bacteriana alrededor de los dientes.

La periodontitis -también llamada piorrea- es una enfermedad de las encías más grave, crónica e irreversible. Provoca unos síntomas similares a los de la gingivitis pero, además, cursa con otros como retracción de encías y la pérdida de hueso de soporte. Esto se debe a que, en el caso de la periodontitis, las bacterias avanzan hasta el interior de las encías, generando bolsas periodontales en las que cada vez se acumulan más bacterias.

Otras Causas del Dolor de Encías

  • Traumatismos: Las lesiones en las encías, como las causadas por un cepillado dental muy agresivo, el uso incorrecto del hilo dental o un golpe en la boca, pueden causar dolor.
  • Cambios hormonales: Los cambios hormonales propios de la mujer (durante el embarazo, después del parto, antes de la menstruación…) pueden hacer que las encías sean más sensibles y propensas a la inflamación y al sangrado.
  • Blanqueamiento dental: Los geles blanqueadores utilizados durante los blanqueamientos pueden irritar las encías, especialmente si no se usan de la manera correcta (más tiempo del recomendado, más cantidad de gel de la recomendada por el dentista…).
  • Limpieza bucodental profesional: Durante la limpieza bucodental profesional se recurre a una serie de instrumentos para eliminar el sarro de los dientes. En función de lo profunda que haya tenido que ser la limpieza, es posible que las encías se puedan irritar levemente, causando algo de dolor. También se utilizan instrumentos de aire a presión con bicarbonato para arrastrar las manchas de los dientes.
  • Cirugías: La extracción de un diente o la colocación de un implante requieren realizar una incisión en la encía. Por mínima que sea, es posible que esta herida cause dolor de encías hasta que se cura y cicatriza.
  • Alimentos o bebidas: Hay determinadas comidas y bebidas que pueden quemar e irritar las encías, así como provocar dolor. Por ejemplo, esto sucede con alimentos muy calientes, picantes o ácidos.
  • Deficiencias nutricionales: La falta de vitaminas puede producir molestias en las encías.
  • Tabaco: Los componentes nocivos del tabaco también resultan muy irritantes para las encías.
  • Úlceras o llagas en la boca: Al ser unas pequeñas heridas o lesiones que aparecen en el tejido gingival suelen causar dolores y molestias.

¿Cómo Aliviar el Dolor de Encías?

Para poder aliviar el dolor de encías es necesario conocer la causa que provoca las molestias. Sin embargo, hay varias medidas generales que se pueden tomar para reducir el malestar.

  • Higiene oral: Mantener una rutina de cepillado suave pero eficaz, utilizando un cepillo de cerdas suaves y un dentífrico adecuado, puede ayudar a reducir la inflamación y el dolor.
  • Limpieza bucodental profesional: Cuando el dolor de encías está relacionado con la falta de higiene puede ser necesario llevar a cabo una limpieza bucodental profesional. Este tratamiento puede estar indicado ante casos de gingivitis.
  • Instrumentación subgingival: Esta técnica, también conocida como curetaje dental o raspado y alisado radicular, es un tratamiento que se lleva a cabo en pacientes que padecen periodontitis (piorrea).
  • Enjuagues con agua salada: Hacer enjuagues y gárgaras con agua tibia y sal puede ayudar a calmar los síntomas de las encías de manera temporal.
  • Aplicación de frío: Aplicar una compresa fría en el exterior de la boca, justo sobre el área afectada, también puede contribuir a reducir el dolor y la inflamación.
  • Alimentación: Mientras dura el dolor de encías es recomendable consumir alimentos blandos, suaves y a temperaturas moderadas.
  • Medicación analgésica: En el caso de que el malestar sea muy severo, cabe la posibilidad de consultar al dentista la toma de medicación analgésica.
  • Evitar el tabaco: El tabaco irrita las encías y puede exacerbar el dolor. Por tanto, es aconsejable dejar de fumar.
  • Masajear las encías: Masajear suavemente las encías con los dedos, después de haberse lavado las manos, puede ayudar a calmar el dolor.
  • Acudir al dentista: El dolor de encías no se debe pasar por alto.

En la mayor parte de los casos, el dolor de encías tiene su origen en la falta de higiene bucodental o en una técnica incorrecta de higiene bucodental. Por ello, la prevención del dolor de encías se centra en mantener una higiene bucal adecuada y tomar medidas para reducir el riesgo de enfermedades periodontales.

¿Cómo Prevenir el Dolor de Encías?

  • Rutina de higiene oral: Cepíllate los dientes después de cada comida durante, al menos, dos minutos.
  • Tipo de cepillo: Utiliza un cepillo con cerdas suaves y asegúrate de pasarlo a lo largo de la línea de las encías, y no solo sobre las superficies de los dientes.
  • Hilo dental: La seda dental es el complemento indispensable del cepillado. Utilízalo, al menos, una vez al día para eliminar los restos de alimentos que se quedan entre los dientes después de las comidas.
  • Uso de productos adecuados: Si tienes molestias en las encías, utiliza una pasta dentífrica formulada para el mantenimiento de las encías.
  • Visitas regulares al dentista: Hazte revisiones y limpiezas bucodentales profesionales entre una y dos veces al año.

Con estas medidas de prevención puedes reducir significativamente el riesgo de sufrir dolor de encías, así como cualquier otro problema asociado a la higiene oral deficiente o inadecuada.

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Desde nuestra Clínica Dental advertimos que tan solo el 15% de la población adulta tiene las encías sanas. Tengamos en cuenta que en las limpiezas profesionales se trabaja fundamentalmente sobre la parte superior y por debajo de la encía para acabar con la placa bacteriana y, en caso de que esta se solidifique, el sarro.

¿Se Pueden Inflamar las Encías Aunque Estén Sanas?

No obstante, en caso de tener las encías completamente sanas también es común sufrir cierta inflamación tras una limpieza dental. En las fase inicial de la enfermedad periodontal, la gingivitis, se produce un enrojecimiento e inflamación de las encías. A medida que las bacterias se acumulan en dientes y encías, el cálculo dental o sarro aumenta. esta capa amarillenta es la placa bacteriana solidificada y cuanto más tiempo permanezca en la boca, más cuesta retirarla. Además, con el tiempo llegará al interior de la encía.

Otra de las consecuencias de la enfermedad periodontal que causa dolor durante la limpieza profesional es tener los dientes sensibles a causa de la retracción de las encías.

Si tienes dolor durante tu limpieza bucal, no te alarmes: puedes reducir e incluso eliminar por completo cualquier atisbo de molestia durante el tratamiento. La anestesia local insensibiliza por completo la boca, evitando molestias y dolor en cualquier tratamiento.

No todos los especialistas son igual de diestros a la hora de realizar tratamientos dentales. Los higienistas dentales son profesionales formados exclusivamente para realizar todo tipo de limpiezas, requiere de una técnica determinada que asegure el éxito del tratamiento.

La frecuencia con la que debes hacerte una limpieza profesional depende de tu caso en concreto. Por ello, es un especialista quien debe determinar cada cuánto tiempo conviene llevarla a cabo con el fin de mantener unos dientes y encías sanos.

Ahora ya sabes que cuanto más tiempo pase entre cada higiene más posibilidades hay de que haya que recurrir a anestesia dental e incluso a otro tipo de limpiezas dentales profundas.

Vamos a empezar por lo básico. Antes que nada, cabe recordar una vez más la idea de que la limpieza dental es un recurso de higiene esencial. De hecho, lo recomendable es visitar a nuestro odontólgo cada seis meses, aproximadamente, para que nos realice una limpieza bucal. De esta manera, nos aseguramos de que no se forme placa bacteriana entre nuestros dientes. Si no la eliminamos, podría dar lugar a un principio de gingivitis o evolucionar hacia una periodontitis.

Generalmente, la limpieza dental tiene el objetivo de eliminar toda la placa bacteriana acumulada que haya en los dientes. Esto implica quitar todos los restos de alimentos o bacterias que haya para conseguir una limpieza total y una boca cuidada. Aunque puede ser molesta, es necesaria para mantener una correcta higiene. Y no desgastará ni tus dientes ni su esmalte.

El motivo es muy sencillo: con la limpieza queda expuesta parte del diente que antes estaba oculta a causa del sarro. Esta parte puede tener una capa mucho más fina de esmalte, lo que termina por producir un espacio menos protegido en el que se sienta mucho más la sensibilidad dental.

De hecho, este no es el único efecto típico, ya que se pueden tener las encías inflamadas tras una limpieza bucal. Por lo general, esto se debe a una existencia previa de una inflamación de las mismas o porque el contacto de los aparatos del dentista haya ocasionado alguna pequeña herida. En cualquier caso, tanto la sensibilidad como el sangrado son perfectamente normales.

Recomendaciones Después de una Limpieza Dental

Seguro que muchos nos hemos preguntado si después de una limpieza dental puedo comer lo que quiera o si tengo que tener algún tipo de precaución específica con los dientes. Por ello, queremos resolver este tipo de dudas ofreciendo algunos consejos básicos que nos servirán tras una limpieza dental:

  • Cepillarse con suavidad: Esta es otra manera de proteger toda la zona cercana al diente. Para ello, incidiremos menos en la parte inflamada para que pueda recuperarse mucho antes.
  • No comer nada que aumente la sensibilidad dental: Esto podemos atribuirlo tanto a alimentos sólidos como a líquidos, ya sea un vaso de agua fría o refrescos azucarados. Otras cosas que tendremos que evitar por un par de días son los dulces y azúcares, así como todo aquello que, en general, pudiese activar esa sensibilidad. A mucha gente las limpiezas no le producen ninguna molestia y pueden seguir con su dieta normal inmediatamente después.
  • Evitar el café o el té: Después de una limpieza, debemos evitar el consumo de este tipo de bebidas, al menos, durante las primeras 24 horas.
  • Utilizar una pasta de dientes específica: Existen pastas y geles para encías inflamadas que nos ayudarán a aliviar la hinchazón y las molestias que se produzcan. En este caso, nuestro dentista será la persona indicada que nos recomiende un producto concreto para aliviar el dolor.

¿Qué Hacer Si la Sensibilidad Dental No Cede?

¿Hasta qué punto el dolor es algo normal? Esta pregunta es algo que nos preocupa a todos después de una limpieza dental y dependerá de varios factores, como por ejemplo, el estado de nuestra dentadura. Un claro ejemplo son aquellas limpiezas que han requerido un mayor trabajo y que han eliminado mayor cantidad de sarro, donde el dolor se puede prolongar bastante más. Las bocas menos cuidadas, al final, acaban desarrollando nuevos problemas. Y cuanto más exhaustiva sea la limpieza, más probable es que el dolor dure más tiempo.

Por otro lado, el estado general de las encías también será crucial. Si ya existía una infección previa, es habitual que el sangrado no se corte del todo de golpe, aunque es cierto que una limpieza bien efectuada termina con dicha infección. En esta situación, podemos necesitar dos sesiones o más para recuperar la normalidad en los dientes.

Generalmente, se estima que, a partir del cuarto día, empieza a ser raro cualquier tipo de dolor o molestia. Si después de dos semanas vemos que tenemos sensibilidad o sangrado frecuente, lo mejor que podemos hacer es volver a ponernos en contacto con nuestra clínica dental para que nos ofrezca una solución.

La Importancia de Mantener el Cuidado

Finalmente, tenemos que hablar de otro aspecto importante. No hay que obviar que el estado de nuestros dientes después de una limpieza es el que tenemos que tratar de preservar en todo momento. Y esto solo podemos hacerlo a través de un cepillado correcto y diario, así como del uso de hilo dental y del colutorio. Aun así, una buena higiene diaria no será condición suficiente para nuestros dientes, ya que vamos a necesitar también de una higiene bucal como un mecanismo extra para mantener nuestra boca en perfecto estado.

En conclusión, tener sensibilidad dental tras una limpieza es algo habitual, así como el sangrado de encías. La limpieza dental duele en función del estado de la boca del paciente. Una porfilaxis dental no tiene por qué doler si la boca está en salud.

¿Cómo se si mis encias estan inflamadas?

  • Tienes las encias rojas. Uno de los sintomas mas notorios cuando tus encias estan inflamadas es su color rojo brillante o morado, cuando lo saludable es que sea de un tono rosa palido, es de un tono rojizo parecido a un frambuesa madura.
  • Sangrado de las encias al cepillarse o usar hilo dental. El sintoma mas notorio es el sangrado, ya sea al morder alimentos duros que pasen rozando las encias, como puede ser darle un mordisco a una manzana o el mas comun al usar el hilo dental o cepillar los dientes.

Lo mas usual es pensar: me sangran las encias al cepillarme los dientes, puede que lo haya hecho muy fuerte, por cepillarme sangran y me duelen, tal vez es mejor que me deje de cepillar para que no me sangren mas… Pero esta accion solo empeora la situacion, te lleva a entrar en un ciclo vicioso porque al dejar de cepillar tus dientes, mas bacterias se acumulan y la enfermedad empeora.

  • Tienes las encias sensibles e incluso dolorosas al tacto. Las encias deben de ser firmes.
  • Mal aliento o halitosis. Este es otro de los sintomas mas habituales que van de la mano con las encias inflamadas.
  • Recesion de las encias. Cuando las encias han estado inflamadas durante mucho tiempo sin ser tratadas es probable que poco a poco vayan retrocediendo dejando ver la raiz del diente, esto entre otras molestias, puede provocar sensibilidad dental.
  • ¿Eres fumador/a?

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