La extracción de las muelas del juicio, también conocida como exodoncia de muelas, es una intervención quirúrgica común. En IMED Dental esta cirugía puede ser llevada a cabo tanto por un dentista como por un cirujano bucal.

Radiografía mostrando la posición de las muelas del juicio.
Las muelas de juicio, también conocidas como terceros molares, son los últimos dientes permanentes en salir, generalmente entre los 17 y 25 años. El problema surge cuando no hay suficiente espacio en la boca para que salgan y se desarrollen normalmente, en estos casos es muy probable que sea necesaria su extracción.
¿Cuándo es necesaria la extracción?
En el caso de que la muela del juicio no tenga espacio para crecer (muela de juicio retenida) y provoque dolores intensos e incómodos, infecciones, u otros problemas dentales, es muy probable que sea necesaria su extracción. También puede requerirse la extracción cuando han salido pero alteran la mordida de forma significativa. Sin embargo en el caso de muelas que no han erupcionado o lo han hecho sólo parcialmente será necesaria recurrir a la cirugía, lo que implica la realización de un corte en la encía para poder sacarla.

Representación gráfica de la extracción de la muela del juicio.
Preparándose para la extracción
Antes de la cirugía, es crucial una evaluación exhaustiva. El odontólogo examinará la boca y tomará radiografías panorámicas o 3D para evaluar la posición de las muelas del juicio y su relación con estructuras importantes como el hueso, los senos maxilares y el nervio dentario inferior. Esta información es vital para planificar la extracción de la manera más segura.
Anestesia y Sedación
La extracción se realiza comúnmente con anestesia local, adormeciendo la zona para evitar el dolor durante el procedimiento. En casos de ansiedad o extracciones múltiples, se puede considerar la sedación consciente o anestesia general.
Preparativos en Casa
Antes de la extracción, es recomendable descansar bien, mantener una buena higiene oral y evitar fumar y beber alcohol.

Muela del juicio retenida.
El procedimiento de extracción
La duración de la cirugía varía dependiendo de la complejidad. Una extracción sencilla puede tomar 10-15 minutos, mientras que una más complicada puede requerir 20-30 minutos. En casos de extracciones múltiples con sedación, el procedimiento puede durar entre 45 y 60 minutos.
- Anestesia: Se aplica anestesia local en la encía para adormecer la zona.
- Acceso a la muela: Se realiza una incisión en la encía si la muela está incluida o impactada.
- Extracción de la muela: Se aplican movimientos controlados para aflojar la muela y extraerla.
- Sutura (puntos): Se colocan puntos de sutura para cerrar la encía, si es necesario.
Cuidados Postoperatorios
Los cuidados postoperatorios son fundamentales para una recuperación exitosa. Es normal experimentar dolor, inflamación y sangrado leve después de la extracción.
Manejo del Dolor y la Inflamación
Es normal sentir dolor o molestia en la encía y la mandíbula donde estaba la muela. El primer día, al irse la anestesia, notarás desde una molestia leve hasta dolor moderado. Suele intensificarse en las primeras 48 horas (muchos pacientes dicen que el segundo día duele un poco más que el primero) y luego empieza a mejorar. ¿Cuánto dura el dolor? Lo habitual es que disminuya notablemente después del tercer día y que a la semana ya solo notes una pequeña sensibilidad al tacto o al masticar cerca. Te recetaremos analgésicos (como ibuprofeno, paracetamol o el que sea adecuado para ti) para manejar el dolor. Lo importante es tomarlos a las horas indicadas, sin esperar a que el dolor sea muy intenso. Luego de la extracción de muelas del juicio es normal tener algo de hinchazón en el rostro y en la zona intervenida. Esto puede resolverse tomando antiinflamatorios. El dentista te los recetará si lo ve necesario, o si no lo hizo puedes consultarle por estos.
La hinchazón de la mejilla y la cara del lado de la extracción es un efecto secundario muy común. Por la manipulación quirúrgica, tu cuerpo reacciona inflamando la zona. Notarás la cara hinchada y quizá algo dura al tacto, e incluso puedes tener moretones (un ligero color morado o amarillo) en la piel de la mejilla o mandíbula. La inflamación suele aparecer al día siguiente de la cirugía y alcanzar su pico máximo al segundo o tercer día. Después, empieza a remitir. En la mayoría de los casos, la cara vuelve a la normalidad tras una semana. Para minimizarla, te aconsejaremos aplicar hielo (frío local) pronto, como explicaremos en los consejos de cuidado. La inflamación también puede hacer que te cueste un poco abrir la boca (cierto trismo o rigidez mandibular). No te alarmes: esa dificultad para abrir la boca es temporal y se debe a la hinchazón y posiblemente a que los músculos masticatorios se resienten. Mejorará conforme baja la inflamación (suele normalizarse en una semana aproximadamente).
Sangrado y Coágulos
Es normal tener un sangrado ligero en las primeras horas tras la extracción. Seguramente saldrás de la consulta mordiendo una gasa sobre la herida; esa compresión ayuda a formar el coágulo. Durante las primeras 24 horas, podría filtrarse un poco de sangre mezclada con saliva - notarás saliva teñida de rosado o algún pequeño coagulo oscuro al escupir. Esto es normal durante el primer día. Simplemente coloca una gasa nueva y muérdela otros 20-30 minutos hasta que pare. No debes escupir ni enjuagarte vigorosamente las primeras horas, porque podrías deshacer el coágulo y hacer sangrar de nuevo la herida. Pasadas 24-48 horas, ya no debería haber sangrado activo, solo quizá un leve sabor a sangre en la boca. Si en algún momento ves que el sangrado es muy abundante (por ejemplo, empapas varias gasas en poco tiempo) o que no se detiene tras 30 minutos de compresión, entonces contacta con tu dentista. Pero insisto, un pequeño sangrado al inicio sí es esperado. Es importante evitar escupir en exceso para no desalojar el coágulo de sangre del alvéolo.
Dieta Recomendada
Nuestros especialistas en IMED Dental recomiendan a los pacientes que sigan sus inclinaciones naturales en lo que respecta a dieta, pero por su propio beneficio son preferibles alimentos blandos y a temperatura ambiente. Tras la intervención, además de sentir dolor, es normal que la herida pueda sangrar durante al menos 24 horas. Lo cierto es que una de las dudas más frecuentes acerca de este tipo de cirugía es si y, de ser así, qué tipo de comida. En ese sentido, cabe decir que no solo conviene mantener una dieta adecuada, sino que esta ayudará a mitigar el malestar y a promover una curación más rápida.
¿Qué comer tras una extracción de las muelas del juicio? Los son claves para favorecer el proceso de recuperación de la cirugía y prevenir posibles complicaciones. Por ello, es fundamental seguir las instrucciones del odontólogo al respecto.
Principalmente, la inflamación y el dolor en la zona. Paralelamente, en la alimentación también influirá la complejidad de la cirugía y el total de muelas que se hayan extraído en un mismo día.
De este modo, las recomendaciones generales son las siguientes.
- Sí se puede . Por ejemplo, yogur, compota de manzana, cremas de verduras o purés.
- Poco a poco, se pueden ir introduciendo como queso fresco, plátano, aguacate, huevo o pescado. Es decir, aquellos que se puedan partir fácilmente con un tenedor.

Ejemplo de dieta blanda.
Es importante mantenerse hidratado, por lo que conviene con frecuencia. Además, en caso de que la ingesta de alimentos se vea limitada en los primeros días, los alimentos líquidos ayudarán a compensar esta situación. A medida que el dolor y la inflamación vayan mitigando, se pueden ir incorporando nuevos alimentos. La recuperación total tras una extracción de las muelas del juicio puede demorarse hasta dos semanas. No obstante, es al cabo de siete días cuando la mayoría de las personas puede volver a su alimentación habitual.
¿Qué alimentos evitar tras una extracción de las muelas del juicio? Así pues, saber es clave para favorecer la recuperación. No obstante, es igualmente importante conocer qué alimentos y bebidas no se deberían tomar tras someterse a esta cirugía.
Los alimentos duros y crujientes pueden atascarse en la cavidad y entorpecer la curación de la herida. A su vez, se podrían reabrir los puntos, en caso de que los haya. Sería el caso, por ejemplo, del pan, los frutos secos, las palomitas, las galletas o las patatas fritas. Hay que tener cuidado con el arroz, la quinoa y otros cereales, ya que se pueden quedar ‘atrapados’ en la zona de la extracción. Lo mismo pasa con las semillas.
Las comidas picantes o demasiado ácidas podrían causar irritación en la zona y más dolor. Los alimentos pegajosos incrementan el riesgo a morderse la boca, sobre todo tras la cirugía.
Se debe evitar el alcohol durante el periodo de recuperación tras la . Sobre todo, en las primeras 24 horas. Este puede irritar la zona de la herida y/o interactuar con la medicación prescrita, además de aumentar el sangrado y retrasar la cicatrización. Tampoco conviene tomar café ni bebidas gaseosas o calientes que pudieran favorecer la irritación de los tejidos y entorpecer la curación.
Más allá de las bebidas que no se deberían tomar tras esta cirugía bucal, es muy importante no beber con pajita durante al menos una semana. Esto se debe a que, al extraer las muelas, se forma un coágulo que protege el lugar que estas ocupaban. No osbtante, la acción de succionar con una pajita puede hacer que este coágulo se desprenda. Como consecuencia, los huesos y las terminaciones nerviosas quedarían expuestos, lo que provocaría más dolor y retrasaría la curación. A su vez, habría más riesgo a infección. Es lo que se conoce como . Por la misma razón, tampoco hay que fumar.
Pocos días después de la extracción dental se debe evitar comer alimentos duros, exageradamente calientes o demasiado fríos (dieta semilíquida, los dos o tres primeros días).

Ejemplo de dieta blanda postoperatoria.
Importancia de la Higiene Bucal
Mantener una correcta higiene oral es muy importante para favorecer la cicatrización de la zona. Cuando escupas no lo hagas de forma violenta. Procura emplear un cepillo con las cerdas suaves y realizar movimientos pausados, no agresivos. No debes olvidarte de cepillar la lengua. Durante las primeras 24 horas después de la cirugía, es preferible no cepillarse los dientes, ni enjuagarse la boca, ni escupir, ni usar enjuague bucal. Por lo general, se indicará que se reanude el cepillado de los dientes después de las primeras 24 horas, recomendando ser particularmente cuidadoso cerca de la herida quirúrgica. Tras cada ingesta de comida asegúrate de que el agua elimina cualquier resto de comida. Tampoco tengas problema en consultar cualquier duda que te surja tras la intervención.
¿Cómo dormir después de la extracción de una muela?
Las primeras horas tras la cirugía es mejor que mantengas la cabeza levantada. Es normal que, por la noche, tras la extracción de la muela del juicio, puedas manchar la almohada con restos de sangre que queden en la boca, pero no te asustes. Puedes colocar una almohada o cojín extra para dormir, y así mantendrás la cabeza en una posición más adecuada.
Recomendaciones Adicionales
- Muerde la gasa compresiva que te ha colocado el dentista, al menos durante 1 hora. Así conseguirás frenar el sangrado de la zona.
- No te enjuagues la boca, y en la medida de lo posible, traga saliva, no la escupas. Si es demasiado, haz un rollo con una gasa estéril y limpia el exceso de saliva o sangre.
- Si durante las primeras 12 horas notas la zona inflamada o hinchada, puedes aplicar una bolsa con hielo o hielo envuelto en un trapo, nunca calor (el calor facilita la inflamación).
- Debes relajarte. Estar sentado es mucho mejor que de pie o tumbado.
- Evita comer hasta que se hayan pasado los efectos de la anestesia.
- El consumo de tabaco está desaconsejado al menos 72 horas después de la cirugía, siendo recomendable esperar más tiempo si es posible. El tabaco dificulta la cicatrización de los tejidos.
- No realices ejercicios físicos durante la primera semana, ya que podría producir inflamación.
Complicaciones Potenciales
Aunque la recuperación usualmente transcurre sin problemas, existen riesgos poco comunes que es importante conocer.

Alveolitis seca tras extracción dental.
Alveolitis Seca
Es la complicación más común dentro de lo infrecuente. Ocurre cuando el coágulo de sangre que debe proteger la herida se pierde o no se forma bien, dejando el hueso expuesto. Esto suele pasar 3-5 días después de la extracción. ¿Cómo la reconoces? El dolor, en lugar de mejorar al tercer o cuarto día, empeora intensamente, volviéndose un dolor punzante que puede irradiarse hacia el oído o la sien. Además puedes sentir mal aliento o mal sabor persistente. La encía se ve abierta y puede que veas el hueco vacío (sin coágulo). Si sospechas que tienes un alvéolo seco, acude a tu odontólogo: el tratamiento suele ser limpiar la zona y colocar un apósito medicado en la herida para protegerla y aliviar el dolor, y posiblemente recetar algún analgésico más fuerte. ¿Se puede prevenir? En gran medida sí: siguiendo las indicaciones de no fumar, no hacer enjuagues fuertes ni usar pajilla (popote) para beber en los primeros días.
Infección de la Herida
Toda herida en la boca puede infectarse si entran bacterias, especialmente en las primeras semanas. Una infección post-extracción puede manifestarse con dolor que reaparece o se intensifica pasados 4-7 días, hinchazón que en lugar de bajar, aumenta, enrojecimiento de la zona, supuración de pus (un líquido amarillento de sabor amargo) y fiebre alta (más de 38ºC). Si notas alguno de estos signos de infección días después de la cirugía, debes consultar. El tratamiento suele incluir limpieza de la zona y tomar antibiótico.
Lesión Nerviosa (Parestesia)
Las muelas del juicio inferiores a veces están muy cerca del nervio dentario inferior (que da sensibilidad al labio y mentón) o del nervio lingual (sensibilidad de la lengua). En manos experimentadas, el riesgo de dañarlos es mínimo, pero puede ocurrir en extracciones complejas. Si un nervio se ve afectado, podrías notar adormecimiento, cosquilleo o pérdida de sensibilidad en el labio inferior, la barbilla o la lengua del lado de la extracción. Esto se llama parestesia. En la mayoría de casos, esa sensación extraña es temporal y se resuelve en semanas o meses conforme el nervio se regenera.
Comunicación con el Seno Maxilar
Las muelas del juicio superiores están cerca del seno maxilar (una cavidad aérea por encima de las raíces). En ocasiones, si la raíz de la muela está dentro del seno o muy pegada, al extraerla puede quedar una pequeña comunicación (orificio) entre la boca y el seno nasal. Esto se manifiesta a veces porque al beber líquidos, notas que sale líquido por la nariz, o al soplar notas aire pasando por la herida. Los cuidados incluyen no sonarte la nariz, ni estornudar con la boca cerrada durante al menos 7-10 días (para no forzar aire por la herida), y quizás te receten algún descongestionante nasal o antibiótico preventivo.
¿No sabes si tienes problemas en la muela del juicio?
Si sientes que las tuyas están saliendo debes acudir con un especialista para que las revise y te indique si necesitas la cirugía.