Mordida Constructiva en Ortodoncia: Definición y Aplicaciones

La salud bucal va más allá de unos dientes bonitos; implica una oclusión (mordida) correcta, una función adecuada de los músculos masticatorios y un desarrollo armónico de los huesos maxilares. En el campo de la ortopedia dental y la ortodoncia, existen herramientas fundamentales diseñadas para corregir y prevenir problemas en el crecimiento facial y la alineación dental. Entre ellas, destacan los aparatos ortopédicos funcionales y los aparatos removibles, cada uno con características y propósitos específicos.

Aparatos Ortopédicos Funcionales

Los aparatos ortopédicos funcionales son dispositivos removibles que ejercen su acción principal sobre los músculos y los huesos, y una acción secundaria sobre las piezas dentales. Su objetivo fundamental es aprovechar las fuerzas naturales del cuerpo, generadas por la masticación, la deglución y la respiración, para estimular un crecimiento óseo armónico y corregir desequilibrios en la relación entre el maxilar superior y la mandíbula.

Estos aparatos funcionan aplicando fuerzas intermitentes que estimulan biológicamente el organismo, promoviendo una respuesta de crecimiento o una reorientación del mismo. Son especialmente efectivos durante el periodo de crecimiento activo de los niños y adolescentes, cuando el potencial de modificación ósea es mayor.

Funcionalismo Parte 4. Clasificación de los Aparatos Funcionales.

Indicaciones para el Uso de Aparatos Funcionales

Están indicados principalmente en pacientes en fase activa de crecimiento o con buen potencial de crecimiento, para corregir maloclusiones de Clase II (División 1ª y 2ª) y Clase III leves a moderadas, especialmente si no hay apiñamiento severo y el patrón de crecimiento es braquifacial o normofacial. También son útiles en casos de mala higiene o alta propensión a la caries, y, por supuesto, en pacientes colaboradores.

La Mordida Constructiva: Clave en la Aparatología Funcional

La construcción de un aparato funcional se basa en un concepto clave: la mordida constructiva. Esto implica registrar la mordida del paciente en una posición adelantada de la mandíbula, diferente a su oclusión habitual. Si el paciente tiene una Clase II, se busca adelantar la mandíbula hasta lograr una relación de Clase I molar. El aparato se fabrica para forzar al paciente a mantener esta posición adelantada.

Al usarlo, el cóndilo mandibular se ve obligado a reposicionarse, y el crecimiento óseo en esa nueva posición ayuda a estabilizar la mandíbula en la relación deseada. Si la discrepancia es muy grande, este avance se realiza de forma paulatina para evitar daños.

Tipos de Aparatos Funcionales

  • Activador de Andresen: Un bloque acrílico que obliga al avance mandibular. Es de uso nocturno y suelto en la boca, con un arco vestibular pasivo para estabilización.
  • Activador Elástico de Klammt: Un activador "abierto" que permite hablar y usarse durante el día.
  • Bionator de Balters: Diseñado con poca resina en el paladar para permitir la acción de la lengua sobre el maxilar.
  • Activador de Harvold y Woodside: Se construye con un levante de mordida significativo (8-12 mm) para generar tensión muscular permanente.
  • Bloques Gemelos de Clark (Twin Block): Dos placas removibles independientes con bloques acrílicos laterales inclinados a 45º que encajan para mantener la mandíbula en la posición constructiva.
  • Modelador Elástico de Bimler: Permite movimientos funcionales con el aparato en boca, aprovechando la lateralidad para generar fuerzas. Compuesto por dos mitades unidas por un alambre lingual. Existen variantes (Tipo A para Clases I y II Div. 1, Tipo B para Clase II Div.
  • Regulador de Función de Frankel (RF): Actúa desde el vestíbulo bucal con escudos laterales y almohadillas anteriores, unidos por alambres que mantienen la mandíbula avanzada. Frankel Tipo 1 (RFI) para Clase II Div. 1, Tipo 2 (RFII) para Clase II Div.
  • Pantalla Vestibular (Placa de Hotz): Cubre la cara vestibular de los dientes anteriores.
  • Lip Bumper: Dispositivo que inhibe la fuerza de los labios sobre los dientes, permitiendo el crecimiento de los maxilares.

Regulador de Función de Frankel (RF)

El aparato regulador de función, de apoyo tisular, por excelencia es el regulador de función de Fränkel. Se apoya en los tejidos e incluso contacta algo con los dientes. Una parte importante del aparato se encuentra en el vestíbulo y altera tanto la postura mandibular como el contorno de los tejidos blandos faciales. Se basa en la modificación del equilibrio funcional labio-lengua.

¿Qué es el Frankel? Es un aparato ortopédico diseñado por Rolf Frankel, perteneciente al grupo de la aparatología funcional removible. Se usa para corregir las Clases II esqueléticas sin aumentar el desarrollo vertical, así como maloclusiones Clase III, mordidas abiertas y biprotusiones maxilares. Su efecto está basado en la intercepción de los problemas de la función muscular, no está diseñado para mover los dientes sino para liberar a estos de las presiones musculares permitiendo la adaptación y acción de los músculos.

Con el Frankel logramos aumento del espacio intraoral transversal y sagital, haciendo un posicionamiento de la mandíbula, desarrollando una nueva función motora, mejoramiento del tono muscular y establecimiento de un sellado oral adecuado. Este ha sufrido varias modificaciones a partir de su diseño original.

Partes del Regulador de Funciones de Frankel

  • Escudos o Pantallas Vestibulares: Separa los carrillos de los rebordes evitando que los músculos buccinadores apliquen una fuerza sobre los procesos dento alveolares para lograr la expansión deseada los escudos vestibulares deben estar a una distancia adecuada de las caras vestibulares de los dientes y el alveolo.
  • Almohadillas Labiales: Deben tener un espesor de 0.9mm de diámetro su función es eliminar la presión que produce la hiperactividad del músculo mentoniano ofrece apoyo mecánico del labio inferior separando de este a los incisivos inferiores.
  • Arco Lingual o Placa Lingual: Va de la cara interna de los escudos laterales por detrás del primer premolar o primer molar temporal hacia la zona lingual de los incisivos hasta el lado contrario; en la zona de los incisivos y caninos va recubierta de acrílico su función es la de mantener la mandíbula en la posición deseada.
  • Arco Vestibular: Es un arco pasivo que corre la caras vestibulares los incisivos superiores, sube ligeramente hacia la eminencia canina introduciéndose luego en el acrílico de los escudos.
  • Asa Canina: Es una porción de alambre recta, con un doblez en el extremo libre que se ubica en la zona de los caninos superiores cuando necesitamos guiar la erupción de estos.
  • Arco Palatino: Sirve para unir las partes posteriores del aparato, cruza por delante del primer molar permanente hacia el escudo, penetrando en este y saliendo nuevamente hacia la cara oclusal del molar, apoyándose en el surco entre las cúspides mesiovestibulares y distovestibulares. Sirve de apoyo del aparato en esta zona, pudiéndose activar para abrir o cerrar la mordida.
  • Arco de Protrusión: Permite mantener la posición de los incisivos superiores o protruirlos si es necesario sale del escudo pasando entre el canino y el primer premolar, conforma un asa hacia el paladar y se apoya luego sobre las caras linguales de los incisivos.
  • Resortes Linguales: Son utilizados cuando se quieren corregir inclinaciones linguales de los incisivos inferiores parten del acrílico de la placa lingual hasta la cara lingual de los incisivos.

Activación del Aparato de Frankel

  1. En aquellos casos de severas Clase II, el adelanto subsecuente de la mandíbula se hace necesario, esto se realiza por avance de la porción anteroinferior del aparato.
  2. Utilizando una fresa para acrílico o un disco fino se realiza un corte en ángulo recto en los escudos vestibulares.
  3. El corte horizontal se ejecuta entre los alambres del arco de protrusión y los de la placa lingual, el corte vertical se hace aproximadamente a la mitad del recorrido del alambre de la placa lingual.
  4. Esta operación se realiza en ambos escudos, teniendo mucho cuidado de no cortar el alambre, luego con una navaja se palanquea cuidadosamente hasta producir la separación deseada, ya en posición se reacriliza de inmediato.

Tipos de Frankel

  • RFI: Se usa para corregir las maloclusiones Clase I y II Div.1.
  • RFII: Se usa para los problemas de Clase II Div. 1 y 2.
  • RFIII: Para problemas Clases III.
  • RFIV: Este se usa para corregir mordidas abiertas y las protrusiones bimaxilares.

Para problemas sagitales menores (2 a 4 mm de apertura anterior, la mordida constructiva se toma en relación incisal borde a borde con líneas medias corregidas). Para el Frankel III la mordida constructiva se toma retruyendo la mandíbula todo lo posible, con el cóndilo en su posición más posterior en la fosa. La mordida se abre lo suficiente para que los incisivos superiores se muevan hacia vestibular más allá de los incisivos inferiores. La apertura vertical se mantiene a nivel mínimo para permitir el cierre de los labios con la menor tensión posible. Si hay mordida profunda la dimensión vertical se abre más ampliamente de modo que el aparato pueda fabricarse para estimular la erupción posterior de los dientes posteriores.

Nota: Para estos casos los modelos deben tener copiados fielmente los surcos vestibulares. La determinación de la mordida constructiva apropiada es fundamental para el éxito de un aparato funcional.

Toma de Impresiones

Las impresiones deben de reproducir el proceso alveolar completo hasta el fondo de saco incluyendo la tuberosidad del maxilares.

  1. Se debe escoger una cucharilla en las cuales las aletas no penetren demasiado en los surcos se pueden rebordear con cera para hacer una reproducción más exacta.
  2. De impresión debe de tener una consistencia adecuada que permita una extensión con suavidad y reproduzca las inserciones musculares.
  3. Hacer una mordida de construcción, un método sugerido por Frankel ya que nos permite visualizar completamente la relación incisiva para conseguir una alineación media y abertura vertical.
  • Frankel Ia: Se usa para apiñamiento ligero o moderado con desarrollo detenido de los arcos basales cuando la relación molar está en Clase I con:
    1. Sobremordida profunda
    2. Incisivos sup protuidos
    3. Incisivos inf retruidos
    4. Maloclusiones Clase II Div 1 con resalte no mayor de 5mm
  • Frankel Ib: Indicado en maloclusiones Clase II ,Div 1 en sobremordidas profundas no más de 7 mm y distoclusion cúspide con cúspide la diferencia es que tiene una placa lingual en lugar de un arco lingual la mordida de este aparato se toma igual que uno del Frankel Ia.
  • Frankel Ic: Está indicado en casos más severos de Clase II Div 1 en los cuales el resalte sobrepasa a los 7 mm, con una distoclusion que excede la relación cúspide a cúspide en este caso la toma de mordida se toma en relación molar cúspide a cúspide y una vez colocado el aparato se realizan los ajustes de manera de lograr el adelantamiento mandibular lentamente, estos ajustes se logran a expensas de los escudos vestibulares y de almoadillas linguales se van activando hacia delante este es el más usado en la actualidad.
  • Frankel II: Está indicado en las maloclusiones de Clase II, Div 2 una vez que se ha corregido la posición de los incisivos, los cuales siempre están rectos e interfieren con la mordida constructiva.
  • Frankel III: Clase III usado para maloclusiones dentición decidua, mixta y permanente temprana por retrusión esqueletal maxilar donde no hay prognatismo mandibular los escudos vestibulares y las almohadillas labiales sup funcionan para contrarrestar las fuerzas de los muscul. que restringen el crecimiento y desarrollo del maxilar en sentido anterior y retruyen la posición de los dientes sup, estimula el desarrollo alvelolar del maxilar.
  • Frankel IV: Esta es una modificación del regulador de función básico FRI y FRII para la corrección de mordidas abiertas básicamente tiene la misma configuración del FRI y FRII, pero sin los loops caninos ni los arcos de protrusión. Tiene 4 descansos oclusales sobre los primeros molares permanentes y primeros deciduos para evitar la inclinación del aparato.

Aparatos Ortodóncicos Removibles Pasivos

Los aparatos ortodóncicos removibles pasivos son aquellos que no ejercen fuerzas activas para mover los dientes, sino que su función principal es de contención o estabilización del resultado de un tratamiento ortodóncico previo. Aseguran que los dientes y los huesos permanezcan en su nueva posición, evitando recaídas.

Placa Hawley

La placa Hawley es, sin duda, el aparato removible pasivo más utilizado y la base de la mayoría de los aparatos removibles. Se compone de una base acrílica que se ajusta al paladar (o al arco inferior), un arco Hawley que pasa por la cara frontal de los incisivos y caninos, y dos retenedores de Adams que se anclan en los molares. Su diseño permite una buena retención y es relativamente cómodo.

Aunque es pasiva por diseño, es altamente versátil; se le pueden añadir elementos activos (como resortes o tornillos) para convertirla en una placa activa, lo que le permite realizar movimientos dentarios limitados. También es posible modificar el modelo acrílico para crear espacios para piezas dentales futuras o añadir modelos de retención adicionales.

Al añadir ciertos elementos, un aparato pasivo puede comenzar a producir una acción directa sobre la musculatura de los maxilares y una acción indirecta sobre los dientes.

Otros Aparatos Removibles Pasivos

  • Rejilla Lingual: Utilizada principalmente para el tratamiento de disfunciones linguales, como el empuje lingual que causa mordida abierta anterior.
  • Levantes de Mordida o Planos Oclusales: Placas acrílicas que cubren las superficies oclusales de los dientes, elevando la mordida.
  • Aparato inferior con plano inclinado: Sirve para corregir una sobremordida invertida de los centrales superiores.
  • Aparatos inferior y superior con planos oclusales y resortes de vestibularización: Contiene levantes de mordida que permiten la corrección de mordidas cruzadas.

Aunque el foco principal de este artículo son los aparatos funcionales y los removibles pasivos, es importante mencionar que también existen aparatos removibles activos. Estos aparatos están diseñados para aplicar fuerzas directas sobre los dientes para moverlos. Cada caso requiere un estudio individualizado para asegurar la estabilidad y eficacia del tratamiento.

Tabla Comparativa: Aparatos Funcionales vs. Pasivos

Característica Aparatos Funcionales Aparatos Pasivos
Objetivo Principal Modificar el crecimiento óseo y la relación mandibular Mantener la posición dental después del tratamiento
Mecanismo de Acción Aprovechar las fuerzas musculares naturales Contención y estabilización
Efecto sobre los Dientes Acción secundaria Mantiene los dientes en posición, evitando movimientos no deseados
Complejidad Variada (ej. pistas planas directas e indirectas, aparato de Bimler, aparatos del sistema Network, Bionator etc.) Más simples en su diseño base (ej. Placa Hawley)
Capacidad de Movimiento Dental Limitada Nula o muy limitada en su forma pasiva pura

Preguntas Frecuentes

¿Son dolorosos los aparatos ortopédicos funcionales?

Generalmente, no son dolorosos. Puede haber una sensación inicial de presión o incomodidad a medida que la boca se adapta al aparato y a la nueva posición mandibular. Esta molestia suele ser temporal y desaparece en pocos días.

¿Cuánto tiempo se deben usar los aparatos funcionales y pasivos?

El tiempo de uso varía enormemente según el tipo de aparato y los objetivos del tratamiento. Los aparatos funcionales suelen usarse durante la fase de crecimiento activo, que puede ser de 1 a 2 años, a menudo durante las noches y algunas horas durante el día.

¿Puedo comer con los aparatos removibles puestos?

No, la mayoría de los aparatos removibles, tanto funcionales como pasivos, deben retirarse para comer. Esto ayuda a mantener la higiene del aparato y de la boca, además de prevenir daños al dispositivo.

¿Cómo se limpian estos aparatos?

Es fundamental limpiar los aparatos removibles diariamente. Se recomienda cepillarlos con un cepillo de dientes y jabón neutro (no pasta dental abrasiva) bajo el grifo.

¿Cuál es la edad ideal para iniciar un tratamiento con aparatos funcionales?

La edad ideal es durante la fase de crecimiento activo del niño, generalmente entre los 6 y los 12 años, o incluso antes en algunos casos.

¿Cuál es la diferencia principal entre un aparato funcional y uno pasivo?

La diferencia principal radica en su objetivo y mecanismo de acción. Un aparato funcional busca activamente modificar el crecimiento de los huesos y la relación de la mandíbula con el maxilar, utilizando las fuerzas musculares del cuerpo.

Los aparatos ortopédicos funcionales y los removibles pasivos son herramientas invaluables en la ortodoncia moderna. Mientras que los aparatos funcionales abren un mundo de posibilidades para guiar el crecimiento facial y corregir desarmonías esqueléticas en etapas tempranas, los aparatos pasivos son los guardianes de la sonrisa lograda, asegurando que el arduo trabajo del tratamiento ortodóncico perdure en el tiempo. Ambos requieren un compromiso significativo del paciente, pero los resultados en términos de salud, función y estética facial son profundamente gratificantes.

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