El viejo refrán «a caballo regalado, no hay que mirarle el diente» es una sentencia que nos recomienda no ser muy exigentes con las cosas que obtenemos gratuitamente. Este es uno de esos refranes populares que tienen su origen en una práctica habitual en tiempos pasados, como sucede con otras expresiones, como cantar las cuarenta. Actualmente esta expresión se usa para indicar que no se puede criticar algo que nos es regalado o que llega como caído del cielo. Esta expresión es muy utilizada dentro de la lengua española, y muchas veces se utiliza solo la primera parte («a caballo regalado»… ) dejando el resto a la interpretación del oyente.

Origen del Refrán
El origen de la expresión a caballo regalado no le mires el diente hay que buscarlo en una práctica bastante común en épocas pasadas para conocer la edad de los equinos. En concreto, en la compraventa de caballos. Esta era una actividad importante, y al no haber documentos oficiales que certificasen la edad de un equino de forma exacta, era frecuente que se intentase vender animales mayores como si fuesen más jóvenes.
Su origen está relacionado con el método que los expertos emplean para calcular con bastante aproximación la edad de los caballos: mirándoles la dentadura. Al nacer, el caballo tiene dos incisivos temporales. Al mes, cuatro incisivos y tres molares temporales a cada lado. Al año, son cuatro los molares de cada lado. Paulatinamente, los dientes temporales van siendo sustituidos por permanentes; a los cuatro años y medio, cuenta con seis molares, cuatro caninos y seis incisivos permanentes.
Todo esto implica que el origen de la expresión a caballo regalado no le mires el diente se encuentra en una práctica que fue habitual durante siglos.

Esta expresión tiene su raíz en en la evaluación que realizan los expertos cuando miran los dientes de un caballo para saber cosas como la edad, la salud, procedencia, el tipo de dieta que ha llevado… Básicamente podían valorar al animal solo mirándole los dientes.
De hecho en las etapas en las que existía de forma generalizada la esclavitud humana, una de las cosas que se tenían en cuenta a la hora de comprar un esclavo era la dentadura. Este hecho nos hace conscientes de la importancia que tienen las piezas dentales para los que pueden interpretarlas: pueden tener información muy importante sobre nuestra salud y estado general.
Significado y Uso Actual
Esta expresión significa que no hay necesidad de encarecer algo por su gran tamaño. Se emplea también para ridiculizar a quien hace ostentación de algo, ignorante de que no todo consiste en las mayores dimensiones de lo adquirido o poseído. Es un refrán medieval que empleaban los agricultores que necesitaban la fuerza de estos animales para su trabajo en el campo.
El refrán recomienda aceptar los regalos de buen grado y sin poner reparo alguno, pues se considera descortés el analizar exhaustivamente la calidad del obsequio, así como resaltar sus defectos o fallos.
En la vida cotidiana, este refrán se utiliza en situaciones en las que recibimos algo gratis o a un precio muy reducido y, aunque no sea perfecto, debemos valorarlo y no quejarnos.
Variaciones del Refrán
Existen algunas variaciones de este refrán en diferentes regiones hispanohablantes:
- A caballo regalado no se le mira el colmillo (California, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, México, Nicaragua, Panamá, Rep.).
Relevancia Cultural
Como espejos de la sociedad, los refranes han reflejado cambios y evoluciones a lo largo del tiempo. Los refranes en español han sabido evolucionar a lo largo de los siglos, reflejando la esencia de la cultura hispana. Estas pequeñas joyas lingüísticas son el alma misma del lenguaje, transmitiendo la voz de la experiencia acumulada por generaciones.
Los refranes son frases que han pasado de generación en generación y que tienen una moraleja o una enseñanza oculta. Los refranes con tintes graciosos suelen resumir experiencias de vida y tratar situaciones cotidianas.
Tabla Resumen del Refrán
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Nombre | A caballo regalado no le mires el diente |
| Origen | Práctica de examinar la dentadura de los caballos para determinar su edad y salud |
| Significado | No criticar ni buscar defectos en algo que se recibe como un regalo |
| Uso | Aconsejar gratitud y aceptación ante un obsequio o favor |