La obturación dental, comúnmente conocida como empaste, es uno de los tratamientos más habituales en odontología. Es una herramienta clave en la odontología conservadora, cuyo objetivo principal es restaurar un diente dañado por caries, devolviéndole su forma, función y estética original, sin necesidad de extraerlo. Se define como un tratamiento cuyo objetivo principal es eliminar caries y restaurar dientes que han sufrido daños. Este proceso ayuda a recuperar la salud dental y evitar complicaciones futuras.

Las caries son una de las afecciones bucales más frecuentes, y su aparición, aunque silenciosa, puede generar serios problemas si no se trata a tiempo. Al tratar caries de manera oportuna, se previene el avance de estas hacia capas más profundas del diente, lo que podría llevar a infecciones más graves o a la necesidad de tratamientos más invasivos, como endodoncias. Es aquí donde entra en juego la obturación: al intervenir en una fase temprana de la caries, permite conservar el diente de forma sencilla, rápida y poco invasiva.
¿Cuándo necesitas una obturación?
El objetivo principal de una obturación dental es restaurar un diente dañado por caries o fractura, evitando así complicaciones mayores. Aunque en ocasiones las caries pueden pasar desapercibidas en sus fases iniciales, hay una serie de señales que suelen alertar de la necesidad de tratamiento:
- Sensibilidad dental al frío, al calor o a la presión.
- Dolor al masticar.
- Presencia de agujeros visibles en los dientes.
- Manchas oscuras en el esmalte dental.
El diagnóstico profesional es fundamental para confirmar si el diente necesita ser restaurado con una obturación.
Materiales utilizados en la obturación dental
Existen diversos materiales para obturación dental, y cada uno presenta características particulares que lo hacen más adecuado para ciertos casos; ya sea por funcionalidad, estética, durabilidad o coste. Los materiales más comunes incluyen:
- Amalgama: Es una mezcla de metales, principalmente mercurio, plata y estaño. Este material ha sido empleado durante más de un siglo en odontología. Ventajas: Alta durabilidad y resistencia a fuerzas masticatorias. Desventajas: Color oscuro que puede afectar la estética dental.
- Composite: Son resinas compuestas que pueden ser coloreadas para imitar el diente natural. Son ampliamente utilizados debido a su capacidad para integrarse en la estructura dental y proporcionar un acabado estético. Ventajas: Estética mejorada, similar al diente natural. Desventajas: Pueden ser menos duraderos en áreas de alta presión masticatoria.
- Incrustaciones de porcelana: También conocidas como inlays o onlays, son elaboradas en un laboratorio dental. Este tipo de restauración se utiliza para satisfacer necesidades estéticas y funcionales en dientes posteriores. Ventajas: Excelente aproximación estética al diente natural. Desventajas: Pueden tener un coste más elevado en comparación con otros materiales.
- Ionómero de vidrio: Puede adaptarse al color del diente, aunque no tanto como la resina. Está hecho de polvo de vidrio de sílice. El ionómero de vidrio no solo sirve para tratar una caries, también ayuda a que no aparezcan otras nuevas gracias a que libera flúor.
- Oro: Es una aleación de oro con otros materiales, se utiliza en obturaciones indirectas, principalmente coronas. Aunque son muy costosos, pueden durar hasta 15 años. Como desventajas, además de su coste, hay que señalar que conlleva destruir bastante estructura dental y que requiere varias visitas a la consulta: se hacen con incrustaciones de este material que se fabrican en un laboratorio y, luego, se fijan al diente en la consulta del odontólogo.
La elección del material dependerá de factores como la ubicación de la caries, el tamaño de la cavidad, la estética deseada y el presupuesto del paciente.
¿Qué es un empaste dental?
¿Cómo se realiza una obturación dental?
Uno de los tratamientos más comunes en la consulta del dentista es la obturación dental, más conocida como empaste. Conocer en detalle cómo se realiza una obturación puede ayudar a reducir la ansiedad y a acudir al dentista con mayor tranquilidad. El procedimiento para llevar a cabo una obturación dental implica varios pasos esenciales que aseguran un tratamiento efectivo y duradero del diente afectado.
- Anestesia local: El primer paso en el procedimiento es la aplicación de anestesia local. Si la caries es profunda o se encuentra cerca del nervio, el odontólogo aplicará anestesia local. Este tratamiento busca minimizar cualquier posible malestar durante la intervención. La anestesia se inyecta en la encía o alrededor del diente afectado, asegurando que el paciente no sienta dolor mientras se llevan a cabo los siguientes pasos.
- Eliminación del tejido dañado: Una vez que la anestesia ha hecho efecto, se procede a la eliminación de la caries. El dentista elimina cuidadosamente el tejido cariado o dañado del diente. Con un instrumento dental especializado, el odontólogo retira el tejido afectado y cualquier resto de caries del diente. Para ello, utiliza instrumentos rotatorios o manuales que permiten acceder con precisión al área afectada.
- Limpieza y desinfección del área tratada: Se procede a limpiar y desinfectar el interior del diente. Tras limpiar la cavidad, se inicia el relleno con el material de obturación elegido, que puede ser composite, amalgama o porcelana.
- Colocación del material de obturación: El siguiente paso es rellenar la cavidad con el material obturador elegido. Se aplica el material cuidadosamente, asegurándose de que se adapte perfectamente a la forma de la cavidad.
- Ajuste de la mordida y pulido: Una vez realizado el relleno, se procede al pulido de la obturación. Una vez colocado y endurecido el material, el dentista comprobará que la obturación no interfiera con tu mordida natural. Este paso es fundamental para que la restauración se integre de manera natural con el diente adyacente. Para ello, te pedirá que muerdas sobre un papel especial que marca los puntos de contacto.
¿Duele la obturación dental?
En general, a muchas personas les preocupa el dolor que puede causar un empaste dental. Sin embargo, el procedimiento no suele ser doloroso, ya que se lleva a cabo con anestesia local, o en casos de empastes superficiales, incluso sin anestesia. Además, los empastes son utilizados para tratar caries o restaurar dientes dañados por lo que durante el procedimiento, el dentista elimina la parte de la estructura dental que está afectada por la caries y sella la cavidad con un material de relleno, como composite o amalgama.
Después de una obturación, es habitual experimentar una leve sensibilidad al frío, al calor o a la presión, especialmente si la caries era profunda. Esta sensación suele desaparecer en unos días o semanas a medida que el diente se adapta al nuevo material. Los empastes pueden causar sensibilidad o dolor después de ser colocados, pero suele ser leve y pasajero. Como ya hemos comentado, el dolor suele desaparecer por sí solo en unos días.
Cuidados después de la obturación dental
Tras la obturación dental, debes seguir una serie de cuidados para garantizar la adaptación del material, prevenir molestias y prolongar la vida útil del tratamiento. Después de la obturación, es importante seguir una serie de cuidados para asegurar la durabilidad del tratamiento.
- Alimentación: Uno de los consejos más importantes tras colocarte un empaste es prestar atención a la alimentación, especialmente si se ha utilizado anestesia local. Se recomienda evitar alimentos duros y pegajosos durante un tiempo.
- Higiene bucal: La colocación de un empaste no implica cuidados especiales en cuanto a higiene, pero sí es una oportunidad ideal para reforzar los hábitos de limpieza. Mantener una adecuada higiene bucal también es clave para prevenir futuras caries o problemas dentales. Una buena higiene previene futuras caries y mantiene el empaste en óptimas condiciones.
- Revisiones periódicas: En condiciones normales, no es necesario acudir a una revisión inmediata tras una obturación, salvo que tu dentista lo indique. Es recomendable realizar chequeos regulares con el dentista para detectar problemas a tiempo.
Complicaciones y dolor tras el empaste
Aunque el procedimiento de obturación dental es seguro, pueden surgir complicaciones en algunos casos. Si te sometiste a un tratamiento para eliminar algunas caries, pero empezaste a sentir molestias en tu boca, puede ser a causa del empaste. Después de la colocación de un empaste dental es normal sentir un poco de sensibilidad. En algunos casos el paciente puede sentir una leve incomodidad los primeros días posteriores al tratamiento.
El dolor puede producirse por diversos motivos:
- Desajuste en la mordida: Por lo general es ocasionado por un desnivel en el material del empaste. Aunque uno de los más comunes es por mal ajuste del empaste. Un empaste mal colocado facilita la entrada y proliferación de las bacterias en la cavidad del diente y sus alrededores.
- Caries no eliminada completamente: Antes de colocar el material de empastado, se debe eliminar por completo la caries. Cuando la caries no se elimina por completo en un tratamiento de empaste dental, o el material no se ajusta correctamente a la cavidad, la infección puede extenderse hasta afectar el nervio dental.
- Empastes defectuosos: Los empastes dentales quebrados o que se han caído permiten que las bacterias entren al diente. Un empaste dental mal hecho puede generar múltiples complicaciones y consecuencia.
Sentir dolor en la zona tratada al morder no es normal. Si tienes sospechas de que te han colocado mal un empaste dental y no atiende las molestias en la brevedad y deja pasar el tiempo, los problemas empezarán a agravarse. Si tienes algunos de los síntomas de un empaste dental mal hecho, contáctanos para una revisión.

¿Cómo aliviar el dolor después del empaste dental?
Una de las mejores formas para aliviar la hipersensibilidad o el dolor después de un empaste dental es tomando analgésicos. Lo mejor es que consultes con tu dentista sobre cuál medicamento tomar y la dosis recomendada. Es importante que la primera hora después del tratamiento no mastiques ningún tipo de alimento, ingieras bebidas carbonatadas o que puedan irritar los tejidos de la boca.
Los días posteriores no ingieras alimentos demasiado duros o pegajosos. Escoge los que sean fáciles de masticar y asegúrate de que estén a una temperatura adecuada para ti. Las temperaturas extremas pueden incrementar las molestias en la pieza. Otro consejo muy útil para aliviar el dolor es cepillarte los dientes con un cepillo de cerdas suaves. Para que el dolor no se prolongue evita el consumo de cigarrillo.
Si el diente empastado sigue generándote molestias después de dos semanas, debes acudir al dentista. Este detectará la causa exacta del dolor, ya que puede ser que el empaste afecte la oclusión o que necesitas una endodoncia para sanar por completo la zona.
¿Cuándo reemplazar el empaste dental?
Los empastes dentales pueden durar entre 5 y 10 años. Pero hay situaciones en las que debes reemplazarlo sin tomar en cuenta su antigüedad. Estas son:
- Desgaste: Si un empaste dental está desgastado o fisurado al momento de ingerir alimentos o al cepillarte sentirás dolor o molestias agudas. Esto se llama hipersensibilidad.
- Dolor muy agudo o palpitante: En ocasiones un empaste puede generarte dolor agudo sin necesidad de masticar ningún elemento o ejercerse presión sobre el.
- Se cae o rompe el empaste: Es importante que si esto pasa sea reemplazado por uno nuevo rápidamente, ya que al caerse o fisurarse permite la entrada de bacterias y estas pueden alcanzar el diente.
Prevención de caries y necesidad de obturaciones
La prevención de caries es esencial para reducir la probabilidad de necesitar tratamientos odontológicos invasivos en el futuro. Para evitar caries y en consecuencia una obturación dental, lo mejor es cuidar tu alimentación. Reducir el consumo de azúcares y carbohidratos refinados, refrescos y alimentos procesados. Aumenta el consumo de frutas y verduras, sobre todo las crujientes, que ayudan a la producción de saliva y neutralizan los ácidos.
La higiene bucal juega un papel crucial en la prevención de caries. Mantener una rutina adecuada de limpieza ayuda a eliminar la placa bacteriana y los restos de alimentos que pueden conducir a la formación de caries. Cepillarse los dientes mínimo dos veces al día con pasta dental fluorada. Realizar chequeos dentales periódicos es esencial para detectar problemas en sus primeras etapas. Los dentistas pueden identificar caries antes de que sean graves y proporcionar tratamientos preventivos.
¿Sigues con dudas?
Si sigues con dudas o necesitas más información, no dudes en contactar a tu dentista de confianza. Él podrá evaluar tu situación específica y recomendarte el mejor tratamiento para tu salud bucal.
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