La mordida abierta es una alteración facial que se define por la imposibilidad de cerrar los dientes frontales o posteriores. Esto es, no existe el contacto entre los dientes anteriores o posteriores de la arcada superior con los anteriores o posteriores de la inferior.
Etiología hasta tratamiento de Mordida Abierta Anterior en Adultos
Aunque la mayoría de las veces, esta maloclusión se trata mediante ortodoncia, en algunos casos hay que recurrir a la cirugía.
Es muy importante distinguir entre mordida abierta de tipo dentario y esquelética.
Lo más habitual es que esta falta de contacto se produzca en la parte anterior de la boca (delantera). Concretamente, suelen ser los caninos, incisivos centrales e incisivos laterales (superiores e inferiores) los que no contactan entre ellos.
Podemos clasificar la mordida abierta en:
- Mordida abierta anterior: es el caso más frecuente.
- Mordida abierta posterior: cuando el paciente cierra la boca, son los dientes posteriores los que no contactan. Se da cuando la ausencia de contacto existe entre los molares (dientes posteriores).
La estética en los casos de mordida abierta se ve afectada, ya que visualmente existe un espacio entre las dos arcadas; pero, sobre todo, la funcionalidad es el factor que se ve más perjudicado: el paciente no puede realizar correctamente ninguna de las funciones básicas masticatorias ni fonatorias, llegando a presentar ceceos u otras dificultades del habla, además de problemas digestivos por no masticar bien los alimentos.
En Clínica Dental Altozano sabemos de los efectos negativos que esta afección provoca en la salud.
La mordida abierta es una entidad muy frecuente asociada a una etiología multifactorial. De ahí que en el tratamiento haya que considerar todo el recorrido en su aparición, intentando llegar hasta los procesos etiológicos que permitan la corrección de la misma.
Causas de la Mordida Abierta
La mordida abierta es una entidad muy frecuente asociada a una etiología multifactorial.
La etiología de la mordida abierta es multifactorial, estando implicados tanto factores genéticos como ambientales.
Aunque hay causas que no se pueden evitar -como las relacionadas con la herencia genética-, lo cierto es que el origen de la mordida abierta está influido en gran medida por los hábitos adquiridos durante la infancia.
La mordida abierta tiene cuatro causas principales:
- Hábito continuado de chuparse el dedo o morder objetos: este hábito trastorna la alineación de los dientes, especialmente si se da durante la etapa de desarrollo de los mismos.
- Empujar los dientes con la lengua: las posturas incorrectas de la lengua al hablar o al tragar pueden causar que las arcadas dentarias se separen. Hábito de empujar los dientes con la lengua, lo que puede derivar en ATM.
- Problemas de la articulación temporomandibular (ATM): las personas que sufren de trastornos de la ATM pueden causar este problema al empujar sus dientes con la lengua para tratar de recolocar la mandíbula y así aliviar el dolor en la articulación.
- Problemas esqueléticos: tiene causas genéticas, y se da cuando los huesos de la mandíbula se desarrollan de manera incorrecta. Herencia genética: esta es otra de las causas de mordida abierta. La forma y el crecimiento de los huesos maxilares puede estar condicionada por la herencia familiar.
Durante el cambio de los dientes de leche a los dientes permanentes, algunos niños desarrollan mordida abierta, pero es importante tener en cuenta que los dientes no coincidirán completamente hasta que el cambio se haya completado y hayan salido todos los dientes permanentes.
Si se observan algunos de estos hábitos en los niños, es fundamental acudir con ellos a un ortodoncista y a un logopeda.
Además, deberemos tener muy controlado el sistema de retención posterior al tratamiento para mantener los resultados, ya que la mordida abierta tiene riesgo de recidivar.

¿Por qué tratar la mordida abierta? Consecuencias de no corregirla
Aunque al principio pueda parecer solo un problema estético, la mordida abierta puede afectar seriamente la calidad de vida si no se corrige.
Al igual que otras maloclusiones dentales, la mordida abierta tiene repercusiones tanto funcionales como estéticas. En este artículo indagaremos sobre dichas consecuencias.
La mordida abierta puede condicionar muy negativamente la vida de las personas que la padecen:
- Apariencia: Los pacientes con mordida abierta frecuentemente refieren problemas de autoestima, ya que existe un espacio (a veces muy notorio) entre sus dientes y la boca suele permanecer abierta, pues los labios no alcanzan a cubrir la totalidad de los dientes. La estética facial se ve directamente afectada por una mordida abierta visible al sonreír o hablar. Autoestima: La conexión entre la apariencia dental y la autoestima es innegable.
- Habla: La mordida abierta puede causar distintos problemas de elocución, además de escupir involuntariamente al hablar. Cambios en el habla: en niños, la mordida abierta genera alteraciones en el lenguaje y en la pronunciación.
- Alimentación: La mordida abierta impide morder y masticar los alimentos correctamente, lo que a la larga puede causar trastornos digestivos. Problemas de masticación: Una mordida abierta puede dificultar el proceso de masticación adecuada.
- Desgaste dental: Dado que los dientes posteriores son los únicos que entran en contacto, se desgastan más rápidamente de lo normal, causando incomodidad y hasta fracturas dentales. Desgaste dental prematuro: fruto de la mala oclusión algunos dientes reciben unas cargas excesivas, para las que no están preparados.
- Alteraciones en la respiración: cuando los huesos maxilares no se desarrollan de manera adecuada es posible que la persona no pueda obtener todo el oxígeno que necesita por la nariz. Como consecuencia, tiende a respirar por la boca, lo que agrava la mordida abierta. Impedimentos para respirar con normalidad: el hecho de que los huesos maxilares no se hayan desarrollado correctamente da lugar a que las personas no puedan recibir todo el oxígeno necesario por vía nasal.
- Trastornos de la articulación temporomandibular: los casos más severos de mordida abierta también pueden afectar negativamente a la ATM. Trastornos en la articulación temporomandibular (ATM): la mala oclusión hace que los huesos, músculos y articulaciones de la cara tengan que soportar mayores cargas de las necesarias durante el proceso de masticación. La mordida abierta puede estar relacionada con problemas en la articulación temporomandibular (ATM). Dado que hay una falta de contacto entre los dientes anteriores superiores e inferiores, puede causar una tensión desequilibrada en la ATM y los músculos de la mandíbula, dando lugar a dolor en la mandíbula, dificultad para abrir o cerrar la boca, chasquidos o crepitaciones en la articulación, dolores de cabeza, dolor de oídos y dolores en la cara.
Tras realizarse una cirugía ortognática, nuestros pacientes experimentan una gran mejora de la estética facial, y sobre todo, una desaparición de las molestias causadas por la mordida abierta y recuperación de la funcionalidad.
Soluciones y tratamientos para la mordida abierta
El tratamiento de la mordida abierta dependerá de varios factores: la edad del paciente, el origen del problema (óseo o dental) y la gravedad del caso.
El tratamiento será diferente según vaya enfocado a la corrección de una mordida abierta dental o esquelética.
Para poder alcanzar los objetivos terapéuticos, podemos llevar a cabo 3 tipos de tratamiento: rehabilitación neuro-muscular, tratamiento ortopédico-ortodóncico y tratamiento ortognático.
Aunque existen algunos casos de mordida abierta dental que pueden solucionarse con un tratamiento ortodóncico (normalmente en niños), la mayoría de casos requieren un tratamiento quirúrgico.
A la fecha, la única solución efectiva para corregir la mordida abierta en adultos es la cirugía ortognática acompañada de un tratamiento de ortodoncia.
Así, la cirugía ortognática que se realizará siempre será bimaxilar, para posicionar correctamente ambas arcadas, la de la mandíbula y el maxilar, habitualmente realizando movimientos de rotación y traslación.
En general, podemos decir que cuanto más pequeño sea un niño más sencillo, rápido y económico será el tratamiento para corregir la mordida abierta.
El tratamiento temprano de la mordida abierta puede prevenir problemas futuros de masticación, habla y estética facial. Es por ello que el tratamiento temprano es siempre recomendado.
Si ves que tu hijo/a tiende a la mordida abierta, es importante corregirlo de manera temprana.
Entre los aparatos encaminados a la corrección de las mordidas abiertas en fases iniciales y la disfunción causante de la maloclusión se encuentran la rejilla lingual, el bionator de Balters modificado para mordida abierta, el Frankel tipo iv, el anclaje extraoral de tiro alto, el intrusor molar o la mentonera vertical, la cual se ha descrito como un aparato eficaz para las displasias verticales.
En estos pacientes, podemos pautar tratamientos de ortodoncia interceptiva, basados en una serie de aparatos que guían el crecimiento óseo y ayudan a llevar los dientes superiores e inferiores a la posición correcta.
Adicionalmente, durante la infancia resulta necesario actuar contra los posibles hábitos que causan la mordida abierta. Por ejemplo, la succión del dedo pulgar, el uso del chupete o la colocación inadecuada de la lengua.
Es la encargada de planificar y supervisar todo el tratamiento de ortodoncia.
Actuar a tiempo en la infancia evita tratamientos más complejos en el futuro.
Para el caso de la mordida abierta, un tratamiento con ortodoncia invisible es lo ideal. Se utilizan alineadores invisibles, cómodos y eficaces.
Las técnicas de ortodoncia para corregir mordida abierta pueden variar dependiendo de distintos factores que tendrán en cuenta en la clínica dental.
En cuanto a la terapia ortodóncica con aparatología fija multibrackets, existen diversas opciones terapéuticas, entre las que cabe destacar las siguientes:
- Mediante la realización de extracciones de piezas de sectores posteriores se busca favorecer el cierre de la mordida anterior y la disminución de la altura facial inferior a expensas de mesializar los sectores posteriores. Se tiende a la realización de extracciones lo más posteriores posible, por lo que los patrones más favorables serán extracciones de primeros molares (asumiendo una Clase i en el plano sagital), patrón no exento de controversia, ya que nahoum2 lo contraindicaría debido a que en las mordidas abiertas la altura facial posterior es corta y la altura dentoalveolar del primer molar inferior se encuentra disminuida. Figueiredo36 aconseja la extracción temprana de los molares temporales para cerrar la mordida en patrones hiperdivergentes, y posteriormente, de primeros molares permanentes. Con respecto a la extracción de premolares, Langlade37 para casos de pacientes adultos indicaría tanto la extracción de primeros como de segundos premolares, siempre que este factor mejore a su vez la relación intermaxilar.
- El uso de elásticos está muy extendido en la terapia ortodóncica, siendo una mecánica extrusiva altamente recidivante y con riesgo de reabsorción radicular, lo cual aconseja su uso con mucha cautela38.
- Técnica de Multiloop Edgewise Arch Wire. Desarrollada por Kim39, se basa en la utilización de arcos multiasas con curva reversa, tanto para la arcada superior como para la inferior, que generarían fuerzas intrusivas a nivel posterior, acompañados del uso en la parte anterior de elásticos que neutralizan el efecto intrusivo anterior del arco, mientras que la compensación de la curva realizará la intrusión y el enderezamiento de los molares. Esta técnica39 preconiza el uso de asas en L desde distal del incisivo lateral a mesial del segundo molar, lo que permite una individualización de cada diente a lo largo del arco y una transmisión de la fuerza de forma progresiva y suave. Una modificación simplificada de esta técnica sería la propuesta por Küçükkeles40, quien realizó un estudio donde se vio que mejoraba la sobremordida cuando se colocaban 2 arcos de niti con curva reversa de 16 ´ 22 y elásticos anteriores a nivel de los caninos. Esta mejora se debió, fundamentalmente, a la extrusión de los incisivos inferiores y el enderezamiento de los superiores. Tras un año postratamiento, se comprobó que los casos eran estables al mantenerse la posición de los incisivos superiores e inferiores, así como la inclinación del plano oclusal.
- Intrusión posterior: se han utilizado infinidad de aparatos con múltiples diseños para lograr la intrusión molar y, con ello, el cierre de la mordida, pero ha sido a partir del desarrollo de los dispositivos de anclaje temporal que se ha conseguido un importante avance en este tipo de movimientos. Hoy día, estos dispositivos suponen un recurso de gran ayuda en la terapia ortodóncica en mordidas abiertas en las que no podíamos actuar previamente a la aparición de éstos41. Con ellos, se pueden corregir mordidas abiertas con mayor rapidez y eficacia, si bien es cierto que aún no se tiene la evidencia suficiente para pronosticar la estabilidad a largo plazo de esta metodología.
- Intrusión posterior mediante el uso de bite block céntrico: aunque no estaría exactamente dentro de la terapia con aparatología fija, merece una especial atención por su uso habitual y eficaz en estos tratamientos. Este sistema descrito pos iscan42 utiliza un bloque de mordida posterior, de forma precoz, consiguiendo una anterorrotación mandibular, debido al estimulo de los músculos masticatorios (por el aumento de la altura con el acrílico) que transmiten su fuerza a la estructura dentoalveolar y así previene y controla el aumento del crecimiento vertical. Es importante que este aparato se maneje como un plano céntrico, con contactos múltiples (en cada uno de los dientes antagonistas) y de la misma intensidad para mantener o llevar la posición mandibular a relación céntrica (de aquí, la denominación de bite block céntrico). Este mismo sistema se utiliza añadiendo 2 estructuras magnéticas que ejercen un efecto semejante de intrusión y consiguiente disminución de la altura facial43 o sistemas de muelles que producen un efecto intrusivo mediante el estimulo de la actividad maseterina.
- Como último recurso quedaría la cirugía ortognática44, en la que las opciones implicarían una osteotomía segmentaria maxilar para impactar la zona posterior, descender la zona anterior del maxilar o una osteotomía maxilar total (Lefort i) con impactación posterior, que hará bascular el maxilar superior o bien una osteotomía combinada maxilar y mandibular. Según algunos autores, la estabilidad en el cierre de mordidas abiertas esqueléticas es pobre, y la evidencia científica indica que no existen parámetros para pronosticar la estabilidad del cierre anterior45-47.
Un tratamiento de ortodoncia bien realizado solucionará tus problemas consiguiendo una mordida estable y saludable.
Al contrario que los niños, los adultos ya no pueden optar a una ortodoncia interceptiva. En la edad adulta, la corrección de la mordida abierta pasará, en la mayoría de los casos, por un tratamiento de ortodoncia.
Por un lado, la técnica MARPE (Mini-Implant Assisted Rapid Palatal Expansion) está diseñada para ensanchar el maxilar superior.
En el caso de estar ante una mordida abierta severa, es posible que sea necesario acompañar la ortodoncia de una cirugía ortognática.
Dado que el rango puede ser extraordinariamente amplio, si tienes dudas sobre cuánto tiempo se tardaría en corregir tu mordida abierta, te recomendamos acudir a una primera visita a cualquiera de las clínicas dentales Vitaldent.
Nuestros ortodoncistas estudiarán tu caso y te dirán el número de meses de tratamiento que requiere.
Técnica de arcos segmentados
En este artículo, mostramos una técnica sencilla y eficaz para la corrección de este tipo de maloclusiones mediante el correcto manejo del plano oclusal.
En primer lugar, es necesario establecer un correcto diagnóstico del caso, ya que sin éste será imposible conseguir un resultado exitoso.
Esta técnica resulta de gran utilidad para el tratamiento de pacientes borderline, ya que mediante el adecuado manejo del plano oclusal se consiguen compensaciones dentoalveolares que de otro modo resultarían prácticamente imposibles de obtener.
Aun así, es importante que el diagnóstico permita establecer los límites de nuestro tratamiento, así como las opciones de corrección y compensación que podemos obtener.
Este tipo de terapia estará indicado en casos, fundamentalmente, con patrones meso o mesodólico, pues en situaciones displásicas, el control vertical se ejercerá mejor mediante el uso de microtornillos (dispositivos de anclaje temporal - anclaje esquelético) para permitir una anterorrotación mandibular y un cierre del eje facial y de la altura facial inferior.
La secuencia se inicia con el uso de arcos superelásticos para alinear y nivelar las arcadas.
Una vez coordinadas, se procede a la segmentación del arco inferior en 3 sectores: 2 que incluyen molares y premolares y un tercer sector que comprende de canino a canino.
En la arcada superior se utiliza un arco continuo superelástico en sección 0,021 ´ 0,028 o 0,019 ´ 0,025.
En la arcada inferior, igualmente, un arco superelástico (segmentado), pero en sección 0,020 ´ 0,20.
En esta etapa, se empiezan a utilizar elásticos posteriores triangulares de asentamiento, en la disposición que muestran las figuras 1 y 2, para producir el cierre de la mordida en el sector posterior mediante el cambio del plano oclusal.
Una vez logrado este cambio, se coloca un sobrearco termoelástico de 0,014" para conseguir que se produzca el cierre anterior.

Cuando ya se ha cerrado la mordida, se finaliza con arcos de nivelación y asentamiento con colaboración de elásticos cortos, siempre que se establezca una alta proximidad dentaria (que no exista una separación mayor de 1 mm) para no generar una pérdida de la torsión dentaria por la tracción elástica (multitrenzados).
Esta técnica se basa en el manejo y el cambio de los planos oclusales.
Estudios sobre el crecimiento craneofacial demuestran el aplanamiento gradual que va sufriendo éste con la edad en un crecimiento equilibrado y normal, y a través de este cambio la mandíbula se va adaptando y reposicionando; así, la adaptabilidad del crecimiento del complejo craneofacial es el resultado de una oclusión funcional48.
En las mordidas abiertas, con frecuencia encontramos varios planos oclusales en la arcada superior e inferior.
Con la técnica de arcos segmentados se pretende conseguir el giro de ambos planos oclusales, superior e inferior, mediante el enderezamiento de los sectores posteriores que permitan la convergencia de ambos planos oclusales.
Este sistema mecánico permite un cierre dentario de la mordida abierta a expensas de conseguir un giro antihorario del plano oclusal, sin necesidad de elásticos verticales anteriores que son muy recidivantes49.
La mecánica de cierre permite ser usada en otras situaciones clínicas que se caracterizan por falta de ajuste vertical, sobre todo en sectores laterales y posterior; nos aporta así, la posibilidad del cierre por segmentos, dato este que si se realiza con el arco continuo, originará una mayor divergencia de los planos oclusales (mayor mordida abierta).
Así, podemos clasificar el tipo de actuación según unas determinadas situaciones clínicas:
- Cierre de la mordida abierta anterior a expensas de cambios del plano de oclusión (fig. 3): constituye la indicación fundamental de este procedimiento clínico. Consiste, como hemos visto anteriormente, en la técnica general, en conseguir un efecto de inclinación distal e intrusión del sector inferior (rotación anterior del plano oclusal), junto con una rotación en sentido horario del plano oclusal superior. En ocasiones, puede aportar cambios importantes en el cierre de la mordida abierta. La segmentación de los arcos nos confiere el manejo independiente de los sectores posterolaterales, y en una segunda etapa, del anterior.
tags: #open #bite #ortodoncia