En el mundo de la odontología, enfrentar condiciones como la mandíbula retraída, también conocida como retrognatia, representa un desafío tanto para los profesionales como para los pacientes. Cada sonrisa es única y refleja la esencia de quien la porta. Sin embargo, ciertos problemas dentales pueden afectar nuestra confianza y bienestar.
Por esta razón, en este artículo exploraremos qué es la mandíbula retraída (retrognatia), sus causas y los tratamientos disponibles para corregirla. La mandíbula retraída es una alteración anatómica que no solo afecta la armonía facial, sino que puede comprometer funciones esenciales como la masticación, la respiración o el habla.

¿Qué es la Retrognatia Mandibular o Clase II?
La retrognatia, del latín "retro" (hacia atrás) y del griego "gnathos" (mandíbula), es una deformidad dentofacial en la que ambos maxilares se encuentran desalineados entre sí, causando una discrepancia anteroposterior entre la mandíbula y el maxilar. En terminología dental, a la retrognatia mandibular también se denomina clase II.
Es una deformidad dentofacial donde ambos maxilares no están alineados. Es una alteración dental en la que la posición de los primeros molares superiores se sitúa por delante de los primeros molares inferiores. En la retrognatia, el primer molar inferior es posterior (o más hacia la parte posterior de la boca) que el primer molar superior, lo que hace que parezca que una persona tiene una sobremordida severa. A menudo, esta diferencia en la ubicación entre la mandíbula inferior y superior no se nota de frente, pero es muy notable en el perfil del paciente.
Por tanto, la relación entre ambas es de causa-consecuencia: la maloclusión tipo 2 suele ser consecuencia de un problema de retrognatismo.
La mandíbula retraída o hipoplasia mandibular es una condición esquelética en la que el hueso mandibular no ha crecido lo suficiente hacia adelante. Esta anomalía se aprecia especialmente cuando la persona está de perfil: los dientes superiores se proyectan hacia adelante y el mentón y el hueso mandibular se encuentran retraídos.

Causas de la Retrognatia o Clase II
Las razones por las que una persona puede presentar una mandíbula retraída son diversas. La herencia genética juega un papel importante. En la mayoría de casos, los problemas de clase II se heredan genéticamente, y pueden deberse a un crecimiento insuficiente de la mandíbula inferior, un crecimiento excesivo de la mandíbula superior, o una combinación de ambos.
Es importante destacar que a menudo la retrognatia es el resultado de una combinación de varios factores. El desarrollo de la mandíbula está influenciado por múltiples factores, siendo los factores genéticos los más determinantes. Según algunos estudios, el principal factor contribuyente para la maloclusión esquelética de clase II es el retrognatismo mandibular, seguido del prognatismo maxilar y con un pequeño porcentaje de casos que combinan ambos factores.
Una maloclusión de clase II puede también verse agravada por factores ambientales como la succión de los dedos, alergias, función respiratoria deficiente, deglución atípica, o respiración bucal crónica. También pueden existir otros factores para la retrognatia, como un mentón retraído que carece de proyección hacia adelante; o puede deberse a un problema puramente dental.
- Factores genéticos: La retrognatia puede ser hereditaria.
- Malformaciones congénitas: Algunas personas nacen con una mandíbula inferior subdesarrollada.
- Hábitos en la infancia: El uso prolongado del chupete o chuparse el dedo puede interferir en el crecimiento normal de la mandíbula.
- Traumatismos o golpes: Las lesiones en la mandíbula pueden alterar su crecimiento y posición.
- Desarrollo óseo anormal: La mandíbula inferior no crece a la misma velocidad que la superior.
- Trastornos del crecimiento: Algunas condiciones médicas afectan el desarrollo óseo del rostro.
Ejercicio para descomprimir la articulación temporomandibular. A.T.M
Cómo Saber si Tengo Retrognatia Mandibular o Clase II
Cuando existe esta relación anormal entre maxilar y mandíbula, la disarmonía entre ambas estructuras provoca en la cara del paciente unos rasgos faciales poco armónicos entre sí: el rostro carece de proyección hacia delante en su tercio inferior, los dientes frontales superiores y la mandíbula se proyectan más hacia adelante que los dientes inferiores y la mandíbula, por lo que hay una apariencia convexa de perfil, con una barbilla y labio inferior retraídos.
Además, la afectación de la retrognatia mandibular no sólo se manifiesta a nivel estético: muchos de los pacientes que tienen este tipo de malformación sufren Apnea del Sueño, una patología que condiciona muy negativamente su calidad de vida.
¿Por Qué Tratar la Retrognatia Mandibular o Clase II?
La retrognatia puede ser una condición difícil de manejar. Físicamente, puede afectar las capacidades masticatorias y fonatorias del paciente. Algunas personas con la afección ven también afectada su autoestima o nivel de confianza, ya que la afección es visualmente notable.
Alguien con retrognatia también podría desarrollar trastorno de la articulación temporomandibular (ATM), una condición que causa dolor y espasmos musculares. Asimismo, también existen razones a largo plazo: a medida que una persona con retrognatia envejece, sus dientes tienden a desalinearse, apiñarse o colocarse de una manera inusual.
Por último, algunas personas con esta afección tienen problemas para respirar, especialmente cuando duermen, ya que sus vías aéreas son más estrechas de lo normal, lo que puede causar ronquidos, o incluso apnea obstructiva del sueño, un síndrome que afecta a un poco más de un 25% de la población, y hace que una persona deje de respirar varias veces por noche, a menudo sin darse cuenta de que esto está sucediendo. Esta condición afecta no sólo a su descanso durante la noche, sino también a la actividad diaria, acompañada de somnolencia y fatiga crónica, y en casos extremos puede conllevar incluso a la muerte.
La solución de la retrognatia mandibular o clase II, aparte de devolver la calidad de vida a los pacientes resolviendo problemas funcionales como la masticación o patologías más graves como la Apnea del Sueño, y restableciendo el equilibrio estético entre el maxilar y la mandíbula.
Tratamientos para la Retrognatia Mandibular o Clase II
Si bien las personas con retrognatia leve pueden no requerir ningún tratamiento, las personas con casos más severos pueden necesitar tratamiento ortodóncico y / o cirugía.
Tratamientos en Niños
En niños, la retrognatia puede ser tratada con ortodoncia. Por ejemplo, un arnés especial puede hacer que la mandíbula superior crezca más lentamente para que las mandíbulas superior e inferior sean más iguales. La edad ideal para usar este tipo de dispositivos es entre los 6 y los 14 años de edad, mientras el niño se encuentre en fase de crecimiento.
El diagnóstico temprano puede marcar la diferencia en el tratamiento. La ortodoncia interceptiva y ortopédica sin cirugía puede ser efectiva en niños. Existen distintos dispositivos de avance mandibular que se pueden usar en niños para impulsar el crecimiento de la mandíbula y solucionar así los problemas de barbilla retraída.
Cuando hablo de avance mandibular, me refiero a la técnica -o conjunto de técnicas- diseñadas para desplazar la mandíbula hacia delante. La necesidad de un avance mandibular puede presentarse tanto en niños y adolescentes durante su etapa de crecimiento, como en adultos que llevan años conviviendo con mordidas inestables.
La doctora Sara Hawkins es licenciada en odontología y ortodoncista de categoría Invisalign Diamond Provider. Actualmente es directora médica en Clínica dental CeoDent en el Barrio de Hortaleza de Madrid donde atiende consultas privadas.
Los aparatos dentales para corregir la mandíbula son dispositivos ortopédicos que ejercen fuerzas sobre los huesos consiguiendo una mejora de la estructura ósea facial.
Tipos de ortodoncia interceptiva:
- Ortodoncia de anclaje extraoral
- Ortodoncia con aparato de Herbst
- Ortodoncia con Bionator
Tratamientos en Adultos
Sin embargo, y a pesar de los excelentes resultados que se pueden obtener con los métodos de ortodoncia actuales, ningún ortodoncista o dentista puede hacer crecer una mandíbula, y los dispositivos funcionales no cambian el patrón esquelético en un grado significativo, es por ello que los casos graves de retrognatismo en adultos y en ciertos adolescentes con bajo potencial de crecimiento se tratan mejor quirúrgicamente o mediante una combinación de métodos quirúrgicos y de ortodoncia.
En pacientes adultos, a menudo la mordida está establecida y la mandíbula no crece más, por lo que la ortodoncia debe reubicar los dientes y combinarse con cirugía maxilofacial. En la mayoría de los casos adultos, la solución implica recurrir a la cirugía, ya que el desarrollo de los huesos está completado, y, por tanto, no podrán ser alterados con ortodoncia.
La cirugía ortognática es el tratamiento de elección cuando la mandíbula retraída genera una alteración esquelética moderada o severa, que no puede corregirse únicamente con ortodoncia. Este procedimiento busca adelantar la mandíbula inferior para lograr una relación equilibrada con el maxilar superior.
Tipos de cirugía ortognática:
- Cirugía ortognática bimaxilar, cuando el cirujano maxilofacial necesita intervenir quirúrgicamente sobre el hueso mandibular y maxilar
- Cirugía ortognática monomaxilar, cuando el cirujano maxilofacial sólo actúa sobre una de las dos estructuras esqueléticas.
Es importante tener en cuenta que después de una cirugía ortognática de avance mandibular, la mandíbula del individuo puede volver ligeramente a su posición original. El retroceso promedio en la literatura científica es de 2 milímetros. Sin embargo, incluso con una cierta recaída, la cirugía puede corregir en gran medida la afección.
El aumento de mentón suele ser complementario a la cirugía ortognática para conseguir un mayor equilibrio facial.
En ciertos casos, cuando se trata de una diferencia muy marcada entre la posición del maxilar superior y la mandíbula, la opción más adecuada puede llegar a ser la cirugía de avance mandibular.
Tratamientos sin Cirugía
Es importante resaltar que los tratamientos sin cirugía en adultos son complementarios a la cirugía ortognática para solucionar el retrognatismo y la mordida clase II. La mentoplastia es una cirugía que remodela y proporciona volumen al mentón para mejorar su armonía con el resto del rostro.
Uno de los tratamientos puramente estéticos para solucionar el mentón retraído es inyectar ácido hialurónico en el mentón, pero este tratamiento no soluciona las malformaciones óseas faciales.
Además, existen también las férulas de avance mandibular, que avanzan unos milímetros la posición de la mandíbula del paciente mientras duerme.
En problemas de respiracion y apnea del sueño podemos recurrir en ocasiones a un dispositivo de avance mandibular que aumente las vías aéreas (como las férulas específicas para dormir) con el fin de reducir ronquidos o apneas del sueño.
El avance mandibular de Invisalign se basa en unos alineadores transparentes que incluyen unas extensiones especiales para avanzar la mandíbula de forma controlada, especialmente en adolescentes que todavía están en crecimiento. La clave está en que al mismo tiempo que se corrigen la posición e inclinación de los dientes, se va promoviendo ese avance mandibular progresivo.

Consideraciones Finales
Cualquier persona que busque tratamiento para la retrognatia debe hablar con un profesional médico para obtener más información. Cada caso es único, por lo que el ortodoncista y el cirujano maxilofacial deben evaluar, diagnosticar y tratar la afección de acuerdo con las necesidades de cada individuo.
La cirugía ortognática para tratar una mandíbula retraída se realiza bajo anestesia general en un entorno hospitalario seguro. Posteriormente, se sigue un proceso de recuperación con férulas, dieta blanda y revisiones periódicas.
Si te identificas con algún síntoma o crees que tu mandíbula está más atrás de lo normal, te animo a acudir a mi clínica de ortodoncia en Madrid caso de forma integral.
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