Aunque estemos acostumbrados a ver a nuestros actores, cantantes e influencers favoritos con unos dientes blancos nucleares, lo cierto es que el color natural de los dientes no es un blanco uniforme. Sino que puede tener distintos grados de luminosidad y tonalidad. Cada persona es única y, en consecuencia, el color de sus dientes también lo es.

Por ello, no existe un sistema estándar único en el campo dental para medir y determinar el color exacto dentro de la escala de color de los dientes. Dentro de cada rango hay diferentes niveles de oscuridad, lo que da como resultado un cuadro lo suficientemente detallado de los posibles colores de dientes existentes. Para usar dicha guía, simplemente hay que combinar el color del diente actual con el color correspondiente en la tabla.
En su práctica diaria un dentista tiene que determinar el color del diente casi para todos los tratamientos dentales. ¿Cómo se forma el color del diente y porqué el color natural de los dientes se varía entre una persona y otra? El color dental es distinto en cada persona, igual que el color de piel, del pelo o de los ojos, y también es variable de un grupo de dientes a otro e incluso se cambia a lo largo del tiempo.
Componentes del Color Dental
El color de diente de cada persona está formado por la dentina y el esmalte. El color de cada diente lo forman dos tipos de tejidos duros que componen el cuerpo del diente. Estos tejidos son la dentina y el esmalte.
- Dentina: Por un lado, la dentina es el tejido principal, y aporta un tono amarillento por su composición de componentes orgánicos y calcio. La dentina es el tejido principal del diente y tiene un tono amarillento debido a que en su composición hay más componentes orgánicos y menos inorgánicos, es decir la dentina es un tejido que contiene menos minerales y menos calcio, de allí viene su color más cálido. Otra característica importante de la dentina, relacionada directamente con un menor volumen de componentes minerales en su contenido, es su dureza. La dentina es mucho más blanda que el esmalte.
- Esmalte: Por su parte, el esmalte es la capa blanca considerada el tejido más duro del cuerpo, y contiene un gran volumen de minerales. El esmalte, de hecho es considerado el tejido más duro del cuerpo humano, con el contenido del componente mineral de fosfato cálcico de 94% frente a sólo 4% de la masa orgánica. El esmalte forma una capa blanca, fina y muy dura que cubre la dentina del diente y la protege frente a diferentes estímulos negativos como pueden ser bacterias cariogénicas o cambios bruscos de temperatura que pueden causar una sensibilidad dental en los dientes con una capa del esmalte incompleta, descastada o destruida por gérmenes de la boca.
El desgaste del esmalte dental es otro factor que influye en el color final del diente. Las personas que genéticamente tienen una capa del esmalte muy fina tienden a desgastar sus dientes más rápido a lo largo de la vida y a sufrir más la sensibilidad dental.
Las coloraciones dentales se pueden dividir en extrínsecas (causadas por factores externos) o intrínsecas (causadas por factores internos). Entre los factores externos que cambian el color del dente, normalmente hacia un grado más oscuro, se pueden distinguir el consumo prolongado del tabaco y de algunos alimentos con alto poder colorante, como algunas especias (cúrcuma, curry), vino tinto, té negro, café sólo, etc.
En muchos casos, las tinciones dentales externas se eliminan con una limpieza dental profesional combinada con un pulido profundo tipo Air Flow o con un tratamiento de blanqueamiento dental. Pero en casos más resistentes, se recomienda combinar el blanqueamiento dental profesional con posterior colocación de carillas de porcelana.
Las manchas intrínsecas y tinciones del diente, causadas por un factor interno, no se pueden eliminar con una limpieza o pulido dental. Los dientes de tetraciclina son un claro ejemplo de este tipo de coloración dental permanente. Otro ejemplo, son manchas y tinciones en los dientes causadas por una hipoplasia del esmalte o una fluorosis dental. Estas tinciones varían en grado de color, desde un blanco hasta un marrón oscuro, y en tamaño de las manchas.
También podemos destacar el cambio de color del diente, producido por tratamientos dentales como endodoncias o a causa de la edad, cuando con el paso de los años los dientes se oscurecen de forma natural.
La Escala de Color de los Dientes
La escala o la guía de color es un instrumento esencial para poder determinar el color del diente. Se trata de una gama variada y ordenada de colores en función de las tres dimensiones del color: el valor, la matriz y el croma. Esta guía ordena los distintos tonos de dientes en función de las dimensiones de color: Valor, matriz y croma.
- Valor o luminosidad: El valor o luminosidad hace referencia a la cantidad de claridad o brillo que existe. En este valor se determina la cantidad de luz reflejada por un color en concreto. Así, pues se obtiene la toma de color de una tonalidad más clara o más oscura.
- Matriz o color en sí: Matriz o color en sí. Cada persona tiene una tonalidad predominante en sus dientes, que puede ser amarillenta, rojiza o grisácea, entre otras. La matriz se corresponde al color en sí. Los dientes no son blancos sino que tienen tonalidades más amarillentas, grisáceas, rojizas entre otras. Este valor determina la longitud de onda reflejada en el diente.
- Croma o grado de saturación: Croma o grado de saturación de los dientes. Finalmente, el croma es definido como el grado de saturación que tiene el diente. Es decir, la cantidad de pigmento o colorante dentro del diente.
La escala de tonos dentales más utilizada en la actualidad es la escala VITA clásica. Esta escala en concreto clasifica los colores según la matriz en A, B, C o D, y según el valor, su luminosidad, en 1, 2, 3, 4. La letra A corresponde a una tonalidad marrón amarillenta, el B a una tonalidad amarrilla, la letra C a un color más grisáceo y finalmente el D, a un color rojizo suave.
Mientras que el tono b1 se considera el tono natural más claro. El tono natural más habitual en la población es un diente A3, que viene a ser un blanco amarillento. Por ejemplo, los adultos tienden a tener un tono más amarillento, por el desgaste propio de la edad.

En el momento de utilizar la Guía Vita, es conveniente hacerlo con luz natural o empleando una lámpara de luz diurna. Se comparan las muestras de la guía con los dientes del paciente para escoger el más cercano.
Actualmente, muchas personas quieren que sus dientes se vean más blancos y brillantes. Con la ayuda del tratamiento de blanqueamiento dental, logramos que los dientes aclaren su color inicial hasta llegar a los tonos de la guía especial para los dientes extra blancos.
| Producto | Precio |
|---|---|
| GUIA COLOR GRANDIO de VOCO | 25,61 € 17,93 € |
| Mosaic: Guía de Color de ULTRADENT | 121,26 € 90,94 € |
| Guía de colores Miris de Coltene | 229,96 € 160,97 € |
| Guía de color Amaris de VOCO | 44,37 € 31,06 € |
El Odontograma y su Importancia
Cuando abrí mi primera clínica dental, me di cuenta de lo esencial que es llevar un odontograma con colores correctamente. Un odontograma es el esquema gráfico de la dentadura de un paciente, donde se registran todas las piezas dentales y sus tratamientos o patologías. Pero más allá de dibujar dientes, los colores juegan un papel clave para entender de un vistazo el estado de cada diente.
Un odontograma (también llamado dentograma, carta dental o diagrama dentario) es una representación esquemática de la boca del paciente, incluyendo todos sus dientes permanentes y temporales. Cada diente aparece en el dibujo con su posición en la arcada, y sobre él el dentista anota símbolos y colores que indican su estado.
Principalmente para llevar un control exhaustivo del paciente. Los objetivos más importantes del odontograma incluyen conocer los trabajos hechos anteriormente en la boca, identificar al paciente de forma única y facilitar el intercambio de información entre dentistas.
Por ejemplo, si un paciente acude a otro profesional, su odontograma actualizado permite entender al instante qué tratamientos tiene hechos y qué problemas están pendientes. También es invaluable para hacer seguimiento en el tiempo: puedo comparar odontogramas de distintas visitas y ver la evolución de cada diente (si una caries avanza, si un empaste se mantiene, etc.). Por todo ello, es fundamental mantener el odontograma al día, actualizándolo en cada visita del paciente.
La convención de colores en el odontograma permite indicar si un hallazgo está en buen estado o si requiere atención, entre otras cosas. Al principio, yo también me perdía con tantos colores, pero una vez los aprendes, no concibes trabajar sin este código. Debes saber que existen guías internacionales que recomiendan el uso de determinados colores. Muchas clínicas (y facultades) siguen estas convenciones básicas: tradicionalmente solo se usaban rojo y azul para simplificar, pero con el tiempo se han incorporado más tonos para señalar detalles.
Odontograma - 📝🎨🦷 Primera parte
Significado de los Colores en el Odontograma
- Rojo: El rojo es el color universal para resaltar problemas o tratamientos pendientes. Cuando veo rojo en un odontograma, sé que algo no está bien o está por hacerse. Es el color que utilizo para marcar caries activas (es decir, esas que aún no han sido tratadas) y también cualquier situación patológica. Según la norma técnica que muchos seguimos, el rojo indica un hallazgo clínico en mal estado o una característica patológica. En otras palabras, representa lo que requiere atención o tratamiento. Piensa en el rojo como una alarma visual: destaca aquello que hay que arreglar.
- Caries sin tratar: se dibuja el contorno de la lesión en rojo sobre la superficie del diente afectada.
- Diente a extraer por caries: marco una X en rojo sobre la pieza cuando está ausente por caries (o debe extraerse por destrucción).
- Tratamientos temporales/provisorios: en algunos sistemas, también se usa rojo para indicar que un tratamiento es temporal (por ejemplo, un empaste provisional).
- Azul: El azul es, podríamos decir, el opuesto complementario del rojo. Representa lo que está en buen estado o ya ha sido tratado correctamente. Por ejemplo, una obturación (empaste) bien hecha la dibujo en color azul sobre el diente correspondiente. Así indico que ese diente tuvo una caries pero ya fue tratada y se encuentra obturado. Coronas, puentes o implantes colocados también los señalo en azul, para dejar claro que son trabajos concluidos. La lógica es: azul = “tranquilo, aquí todo está bien”.
- Verde: El verde es otro color que verás en algunos odontogramas, aunque su significado puede variar según la institución o el profesional. En mi caso particular, utilizo el verde para marcar tratamientos temporales o provisionales. Por ejemplo, si dejo un empaste temporal (curación) en una muela para luego reemplazarlo por uno definitivo, lo indico en verde. De esta forma, al repasar la historia del paciente sé que eso es algo temporal que no debemos olvidar retirar o sustituir en la próxima cita. Algunas universidades enseñan que el verde se use para destacar lesiones incipientes, como las manchas blancas de desmineralización (que son caries iniciales). Lo importante es que si decides usar el verde, definas claramente su propósito.
- Amarillo: El amarillo es un color menos universal en odontogramas, pero algunas clínicas lo emplean para señalar aspectos preventivos o especiales. Yo personalmente utilizo el amarillo para anotar los selladores de fosas y fisuras colocados en molares sanos. ¿Por qué? Porque un sellador es una resina preventiva colocada sobre un diente sin caries, y marcarlo en azul podría confundirse con un empaste (que implicaría caries previa). Así que diferencio: empaste en diente con caries, en azul; sellador preventivo en diente sano, en amarillo. De esta forma sé que ese molar no tuvo caries, solo prevención. En otros entornos he visto que el amarillo también se utiliza para resaltar ciertas condiciones como prótesis removibles (por ejemplo, pintando en amarillo el dibujo de un aparato removible sobre los dientes correspondientes) o incluso para marcar piezas con tratamiento de conducto finalizado. No hay una regla estricta universal para el amarillo; más bien entra dentro de esos «algunos odontogramas tienen un código de colores extra» que mencionan en manuales. Lo crucial, una vez más, es la consistencia.
- Negro: Puede que hayas escuchado que algunos odontogramas utilizan color negro. En realidad, el negro suele ser el color base del diagrama (muchos formularios de odontograma vienen impresos en negro, mostrando los contornos de los dientes en líneas negras). Pero a la hora de marcar hallazgos, casi nunca se dibuja en negro porque no resaltaría. Aun así, hay clínicas que prefieren la simplicidad de usar solo bolígrafo negro y rojo, por ejemplo, en cuyo caso el negro podría equivaler a lo que otros harían en azul. Es decir, marcar en negro lo que está bien, y en rojo lo patológico. Esto no es muy habitual hoy en día, pero existe. También se menciona el negro en algunos textos porque algunas instituciones lo emplean en su propio código. Por ejemplo, he visto materiales donde para no mezclar tantos colores, se deja el diente saludable sin marca (o con contorno negro) y se usan colores solo para las cosas notables.

Beneficios de un Odontograma a Colores
Hacer un odontograma de colores no es solo un ejercicio estético; tiene impacto real en la calidad de la atención. Un odontograma bien llevado te permite brindar un mejor seguimiento, comunicarte con otros profesionales sin malentendidos y dejar constancia legal de los tratamientos.
- Visión global del paciente: Con el odontograma a colores, en segundos obtengo una radiografía administrativa de la boca. Veo dónde hubo caries, qué se hizo, qué falta hacer. Esto me ayuda a priorizar tratamientos y explicarle al paciente su situación con un apoyo visual. Muchas veces, muestro el odontograma al paciente y le digo: «Mira, en rojo están tus caries activas, en azul lo que ya está arreglado».
- Comunicación entre profesionales: Si el paciente cambia de dentista o es derivado a un especialista, el odontograma es nuestro idioma común. Pero esto solo funciona si está claro y actualizado. Por eso es vital completarlo en cada visita.
- Seguridad jurídica y profesional: El odontograma forma parte de la historia clínica, por lo que tiene validez legal. Ante cualquier reclamo o auditoría, un odontograma claro y bien codificado demuestra transparencia sobre lo que se diagnosticó y trató. Si marcas en rojo una caries y luego la dejas en azul cuando la tratas, estás dejando constancia del ciclo completo. Esto protege tanto al paciente como al profesional.
- Mejora en la atención y recordatorios: Un beneficio práctico de usar colores es que funciona como recordatorio para el dentista. Si hoy registro algo en verde (por provisional), sé que debo agendar pronto su reemplazo. Si veo mucho rojo junto en un cuadrante, quizás priorice resolver todo eso en una sesión larga. Incluso para el paciente, venir a controles y ver cada vez más azul y menos rojo en su odontograma puede ser motivador: significa que estamos avanzando.
Cómo Lograr un Odontograma Efectivo
- Establece una leyenda de colores clara: Desde el día uno en tu clínica, define qué color usas para cada cosa y asegúrate de que todo el personal lo sepa. Puedes pegar un pequeño diagrama de referencia en la sala de odontogramas. Por ejemplo: rojo = caries/problema, azul = obturación/listo, verde = temporal, amarillo = sellador.
- Sé consistente y enseña con el ejemplo: Siempre que marques algo, usa el color correcto. Si un día, por prisa, marcas una caries en azul por error, romperás la confianza en tu código. Yo suelo revisar rápidamente el odontograma al final de la consulta para ver si algo quedó mal anotado. Y cuando llega personal nuevo (por ejemplo, un odontólogo junior o una higienista), me tomo el tiempo de explicarle el sistema de colores y revisar juntos algunos casos.
- Actualiza en tiempo real: No dejes la actualización del odontograma «para después». Lo ideal es rellenarlo durante o inmediatamente después de la exploración. Si usas papel, ten tus lápices de colores a mano en el gabinete. Si usas sistema informático, ábrelo durante la consulta.
- Aprovecha la tecnología (odontograma digital): Hoy en día, la mayoría de softwares de gestión dental incl...
Tratamientos Estéticos y Mantenimiento del Color Dental
Gracias a los tratamientos de estética dental como el blanqueamiento dental profesional que realizamos en nuestra clínica dental, o las rehabilitaciones con carillas dentales de porcelana o coronas de zirconio podemos cambiar el color de los dientes de nuestros pacientes obteniendo un tono uniforme, blanco y luminoso esto se consigue mediante e uso de una escala de color de los dientes.
Una solución estéticamente apropiada para los pacientes que desgastan sus dientes sería recubrir los dientes con carillas dentales, en Ribera dental te damos diferentes opciones: de porcelana o coronas de zirconio en función del grado y la intensidad de desgaste que tienen. Las carillas de porcelana devolverían al diente el color blanco natural y la forma bonita, perdidos por el desgaste dental. Las coronas de zirconio también solucionarían el problema de sensibilidad dental puesto que una corona de zirconio recubre la totalidad del diente y lo protege frente a los estímulos externos negativos. Coronas unitarias o rehabilitaciones completas elaboradas de zirconio, por ser un material protésico altamente estético y de una dureza excepcional, serían una solución perfecta, funcionalmente y estéticamente acertada, en casos de los pacientes bruxistas y aquellos que sufren desgaste dental.
En tu rutina bucodental diaria, recuerda cepillar tus dientes al menos dos veces al día. Utiliza el hilo dental o los irrigadores para desprender las partículas de alimento entre los dientes. Trata de evitar alimentos y bebidas como el té, el café y entre los alimentos, las bayas, el ruibarbo y el cacao.
Así mismo, es posible que tu odontólogo te recomiende un tratamiento de blanqueamiento dental. Son procedimientos seguros, que renuevan el aspecto de la sonrisa durante un tiempo prolongado. El color de tus dientes es una parte fundamental de tu buena imagen.