La inflamación de las encías es un problema común que puede derivar en enfermedades graves si no se trata a tiempo. La acumulación de placa bacteriana y factores como el embarazo pueden desencadenar esta condición.

Los signos más comunes de la inflamación de encías incluyen encías hinchadas, enrojecidas y sensibles al tacto. Es importante conocer los síntomas de la inflamación, así como los remedios caseros y hábitos a evitar para prevenir complicaciones.
¿Por qué se inflaman las encías? Causas principales
Una de las principales causas de la inflamación de las encías es la acumulación de placa bacteriana. La mala higiene bucal es la principal causa de encías inflamadas. La acumulación de sarro y placa producen enfermedades en las encías, como la gingivitis, que si no es tratada oportunamente, se puede convertir en una periodontitis.
El embarazo y cambios hormonales pueden desencadenar inflamación en las encías. Los cambios hormonales provocan un aumento en el flujo sanguíneo hacia las encías, lo que aumenta las probabilidades de que se irriten e inflamen. También la deficiencia de vitaminas como la B y C, o el consumo de productos del tabaco, pueden contribuir a que el tejido gingival se inflame.
Si observas que luego de cepillarte, usar hilo dental o incluso sin razón tus encías sangran, esto puede ser un signo de que están inflamadas. Si su color se torna rojizo o rojo, en lugar del tono rosa pálido normal. El dolor al masticar o cepillarse y la sensibilidad en las encías, también puede indicar que tus encías están inflamadas.
Ante cualquiera de estos signos es importante consultar con un profesional de la salud bucal, para evitar que la condición pueda empeorar.
Remedios caseros para aliviar la inflamación de las encías
Los remedios caseros pueden ser una forma efectiva de tratar la inflamación de encías de forma natural y sin efectos secundarios. Sin embargo, desmontar los mitos sobre los remedios caseros para el sangrado de encías es crucial para evitar que las personas retrasen un tratamiento profesional que puede solucionar el problema de raíz.
Si bien algunos remedios naturales pueden ser útiles como complemento temporal, nada reemplaza una buena higiene bucal y la consulta con un profesional.
Enjuague de agua con sal
Uno de los remedios caseros más populares es el enjuague con agua salada. Un buen remedio casero para reducir la inflamación de las encías es hacer enjuagues con agua salada. La sal es un compuesto que ayuda a eliminar las bacterias de la boca, y a reducir su aparición. Para preparar la solución de agua salada debes mezclar en una taza de agua tibia, una cucharadita de sal. Y con esto enjuaga la boca por unos segundos y luego escupe. Repetir al menos dos veces al día.
Se cree que la sal puede ayudar a desinfectar la boca y reducir la inflamación. En realidad, este método puede proporcionar alivio temporal al reducir la acumulación de bacterias en la boca, pero no es una solución a largo plazo. Además, un enjuague salino excesivo podría irritar las encías sensibles, empeorando la situación.
Bicarbonato de sodio
El bicarbonato de sodio es otro ingrediente común en los remedios caseros para tratar el sangrado de encías. El bicarbonato de sodio tiene propiedades antibacterianas y puede aliviar el dolor de las encías causado por un absceso Además ayudará a mantener un Ph en su boca más alcalino, lo que combate la acidez provocada por la presencia de placa bacteriana. Un tratamiento casero para los abscesos dentales que probablemente tienes en tu cocina es el bicarbonato de sodio.
Sin embargo, el uso frecuente de bicarbonato de sodio puede ser demasiado agresivo para los tejidos blandos de la boca, como las encías. Su uso excesivo puede provocar irritación e incluso una erosión en el esmalte dental. Por desgracia, o sólo resulta ineficaz para tratar la gingivitis y/o periodontitis sino que la erosión del esmalte dental que puede llegar a producir es irreversible.
Jengibre
El jengibre: Sus propiedades antiinflamatorias pueden ayudar a reducir la hinchazón de las encías. Otro remedio casero para detener el sangrado de encías del que suele hablarse mucho es el jengibre. Aunque se conoce por sus propiedades antiinflamatorias, consumirlo para tratar el sangrado no tiene un efecto directo y comprobado en la salud gingival.
Manzanilla
La manzanilla: Conocida por sus propiedades calmantes, la manzanilla puede ayudar a aliviar la irritación de las encías. Muchos defensores de los remedios naturales recomiendan infusiones de hierbas como el té de manzanilla o la salvia para aliviar el sangrado de encías. Sin embargo, aunque las propiedades antiinflamatorias de estas plantas pueden proporcionar un alivio temporal, no solucionan el problema subyacente porducido por la presencia de placa y el sarro.
Aloe vera
El aloe vera es conocido por sus propiedades curativas y antiinflamatorias, y se ha sugerido que su uso puede ayudar a tratar el sangrado de encías. El aloe vera, conocido por sus propiedades calmantes y curativas, es un remedio natural que puede ayudar a aliviar la inflamación de las encías y reducir el malestar en la cavidad bucal. Por último, un remedio casero para la inflamación de encías y sangrado de los más populares es el aloe vera. Y, aunque es conocido por sus propiedades calmantes y cicatrizantes, aplicarlo directamente en las encías no es un tratamiento validado.
No obstante, aunque el aloe vera puede calmar las encías irritadas, nuevamente, no es una solución completa.
Oil pulling
El «oil pulling», o enjuague con aceite, es una técnica que proviene de la medicina ayurvédica y consiste en hacer gárgaras con aceite de coco, de sésamo u otros aceites vegetales. Consiste en tomar una cucharada de aceite de coco orgánico (también puede ser aceite de sésamo o girasol) y hacer buches por la boca con él durante 10-15 minutos, moviéndolo entre los dientes. Luego escupes el aceite (¡en la basura, para no tapar la cañería!) y enjuagas con agua.
Se cree que este método ayuda a «extraer» toxinas de la boca, además de reducir la acumulación de placa y las bacterias. Además, el «oil pulling» no elimina la placa bacteriana como lo hace un cepillado adecuado o el uso de hilo dental.
Compresas térmicas
Otro método fácil y efectivo, es colocar compresas frías o calientes. Para las calientes, puedes calentar agua, luego remojas un paño limpio, exprimes el exceso y lo colocas por la parte exterior de la boca, donde se tiene la inflamación. Para las compresas frías, solo necesitas colocar algunos cubos de hielo en una bolsa, y situarla sobre un paño limpio en el lugar de la hinchazón. Si lo deseas se puede alternar entre ambas compresas, para mejores resultados.
Otros remedios caseros
- Infusión de arándanos: Estas bayas son antinflamatorias y antibacterianas, por lo que su infusión se utiliza para enjuagar y masajear las encías después del cepillado.
- Jengibre y sal: El jengibre tiene propiedades antinflamatorias, analgésicas y antioxidantes que pueden aliviar la inflamación.
¿Cuándo debo consultar a un dentista?
Es importante saber cuándo es necesario acudir al dentista para evaluar y tratar problemas de salud bucal, incluyendo la inflamación de las encías.
- Inflamación persistente: si la inflamación de las encías no disminuye después de varios días de aplicar remedios caseros o tratamientos de venta libre, es importante buscar la evaluación de un dentista.
- Dolor intenso: si experimentas un dolor severo en las encías que no responde al tratamiento en el hogar, es fundamental buscar atención dental.
- Sangrado: el sangrado de las encías durante el cepillado o el uso del hilo dental es común en casos de inflamación, pero si persiste a pesar de una buena higiene oral, es importante consultar a un dentista.
- Recesión gingival: si notas que las encías se están retirando y exponiendo las raíces de los dientes, esto podría ser un signo de enfermedad periodontal.
- Mal aliento: el mal aliento crónico, también conocido como halitosis, puede ser un síntoma de problemas en las encías o infecciones.
- Presencia de abscesos o úlceras: si observas abscesos, úlceras o protuberancias en las encías, esto puede ser un signo de una infección oral.
- Cambios en la coloración de las encías: si notas cambios en el color de las encías, como enrojecimiento intenso o pálidas, esto podría ser un signo de problemas de salud bucal.
- Antecedentes de enfermedad periodontal: si tienes antecedentes de enfermedad periodontal o gingivitis crónica, es importante programar exámenes dentales regulares.
¿Cómo evitar el sangrado de encías (y qué hacer)?
Como decíamos, nada de lo anterior es un tratamiento realmente efectivo contra el problema que estamos abordando. Simplemente, son remedios caseros para el sangrado de encías sin ningún aval científico. En contraposición, en los siguientes párrafos mencionaremos soluciones a las que sí debes recurrir ante la más mínima señal de inflamación o sangrado de encías. Especialmente importantes cuando se trata de encías retraídas.
Cuidar la higiene dental
Paradójicamente, este se podría decir que es el mejor remedio casero para la inflamación de encías y sangrado. Una buena higiene en la que se incluya cepillado correcto, uso de cepillo interdental e hilo dental, es más que efectivo para prevenir y eliminar la placa interdental causante de este problema. Eso sí, no podemos olvidarnos de complementar este hábito con revisiones y limpiezas profesionales y recurrentes. Igualmente, debemos contemplar cualquier tratamiento prescrito por el odontólogo.
Realizar limpiezas profesionales periódicas
Aunque ya lo hemos mencionado, es preciso destacar y hablar de esta solución de forma particular. Y es que, periódicamente, es fundamental acudir a la clínica para una revisión y/o limpieza profesional que garantice haber eliminado la placa que con el cepillo persiste. Los profesionales conocen técnicas y disponen de equipos especializados que les permiten eliminar la placa en su totalidad. Además, en casos en los que sea necesario, es posible aplicar un curetaje o raspado dental.
Este es un procedimiento dental comúnmente utilizado para tratar la enfermedad periodontal, especialmente cuando la condición ha avanzado más allá de la gingivitis. Este tratamiento es fundamental para detener la progresión de la enfermedad periodontal y prevenir daños más graves a las encías, los dientes y el hueso alveolar.
Cambiar hábitos y estilo de vida
Por último, aunque no por ello menos importante, es crucial eliminar hábitos que promueven la acumulación de placa en las encías. Hablamos del tabaco, el alcohol o el consumo de azúcar: En el caso del tabaco, fumar da lugar a una falta de oxígeno en la sangre. Por lo tanto, ante una infección de encías, es muy difícil que se curen. Por otro lado, seguir una dieta rica en frutas, verduras y vitaminas es clave para prevenir cualquier enfermedad de las aquí mencionadas.
Prevención: hábitos para mantener encías sanas
La prevención es clave para evitar la inflamación de las encías y mantener una buena salud bucal en general.

Se recomienda el consumo de alimentos ricos en vitamina C, ya que ayudan a recuperar los tejidos y tienen a la vez propiedades antiinflamatorias. Tales como naranjas, limones, fresas, kiwi, brócoli, entre otros. La vitamina D presente en el pescado graso, huevos y productos lácteos fortalece los huesos, incluyendo los dientes y los huesos que los soportan. También el Omega 3 tiene propiedades antiinflamatorias y está presente en el pescado graso (salmón, caballa, sardinas), las semillas de lino y las nueces.
Beber suficiente agua contribuye a la producción de saliva, lo cual permite tener la boca húmeda y libre de restos de comida y bacterias que se acumulan y forman la placa dental. La boca seca o xerostomía es una condición que favorece la producción de bacterias en la boca.
Evitar alimentos azucarados, como los dulces, gaseosas y los carbohidratos refinados como el pan y la pasta, reduce la formación de bacterias que forman la placa dental. Los alimentos ácidos pueden afectar la salud bucal, ya que erosionan el esmalte de los dientes. Fumar provoca un sistema inmunológico más débil, lo cual afecta el proceso de curación, aumentando el riesgo de inflamación y de enfermedades periodontales. Por su parte, el consumo de alcohol puede irritar los tejidos bucales y contribuye a la deshidratación, lo cual afecta la salud bucal.
Rutina de higiene diaria
Como ya mencionamos, la higiene dental adecuada es esencial para tener dientes y encías sanos. Recuerda cepillar los dientes dos veces al día y complementar con hilo dental y enjuague bucal.
Control de factores de riesgo
Evita fumar y consumir bebidas alcohólicas, ya que aumentan las probabilidades de tener enfermedades bucales como la gingivitis y periodontitis. Intenta controlar el estrés y si estás embarazada, presta atención a cualquier señal de que tus encías estén inflamadas, enrojecidas o sangrando para que busques atención médica a tiempo.
Revisiones periódicas y limpiezas profesionales
Acudir al dentista cada seis meses y realizarte limpiezas dentales profesionales es una manera efectiva de cuidar tu salud bucal y evitar posibles problemas con tus dientes y encías.
Aunque algunos de estos remedios caseros pueden ofrecer alivio temporal, es fundamental recordar que no abordan la causa subyacente del sangrado de encías: la acumulación de placa bacteriana. Si experimentas sangrado de encías de manera persistente, es crucial que consultes a un dentista, ya que podría ser un signo temprano de enfermedad periodontal.
A continuación, se presenta una tabla con algunos remedios caseros y su efectividad:
| Remedio Casero | Efectividad | Consideraciones |
|---|---|---|
| Enjuague con agua salada | Alivio temporal | Puede irritar las encías sensibles si se usa en exceso |
| Bicarbonato de sodio | Neutraliza ácidos | Puede erosionar el esmalte dental si se usa incorrectamente |
| Té de manzanilla | Alivio temporal | No soluciona la causa subyacente |
| Aloe vera | Calma las encías | No es una solución completa |