Un articulador dental, también conocido como oclusor dental, es un instrumento mecánico rígido que representa las articulaciones temporomandibulares y los componentes de los maxilares. A este instrumento se pueden incorporar y fijar modelos del maxilar y la mandíbula para simular el movimiento de esta última. Los articuladores simulan los movimientos de las mandíbulas del paciente.
Además, aporta las relaciones estáticas y dinámicas para la observación de las maloclusiones o disfuncionalidades, sin necesidad de hacerlo directamente al paciente. El avance tecnológico permite a los profesionales de la salud dental conocer más sobre cada paciente y, además, proponer y realizar tratamientos de forma más cómoda.
El articulador dental es uno de estos casos. Te contamos qué es y para qué sirve.

¿Qué es un articulador dental?
Los articuladores dentales son herramientas mecánicas capaces de recrear los movimientos mandibulares de un paciente, siguiendo el modelo de su dentadura y maxilares.
Así, recrea las relaciones estáticas (o inmóviles) y dinámicas (en movimiento) del conjunto, permitiendo al profesional dental observar posibles maloclusiones y otras disfuncionalidades. El principal uso de estas herramientas mecánicas es que permiten al profesional dental estudiar cada caso de forma externa e ilimitada, sin incomodar o causar molestias al paciente.
A partir de esta información, es posible realizar diagnósticos (es decir, establecer cuál es el problema al que se enfrenta el paciente y que se deberá resolver) y planificar una acción correctiva que encaje con las necesidades del paciente.
El articulador simula los movimientos mandibulares del paciente; proporciona las relaciones estáticas y dinámicas para poder observar aquellas maloclusiones o disfuncionalidades de forma extraoral. Algunos ejemplos serian la realización de férulas de descarga para bruxismo o su uso en colaboración con el protésico dental que podrá confeccionar las prótesis parciales y totales que se adapten a las particularidades de cada paciente.
Es muy importante no confundir articulador y oclusor. Este último pertenece a la familia del primero, pero es una herramienta de bisagra simple que sólo permite reproducir movimientos de apertura y cierre y sólo recrea la relación oclusal.
Clasificacion de los Articuladores Dentales
Por su parte, el articulador es más complejo. Como decíamos, te permite reproducir la relación de la articulación temporomandibular con los maxilares. En este sentido, no duplican el movimiento, sino que lo recrean. Consiguen simular los movimientos mandibulares y relacionarlos con la cinética maxilar.
¿Para qué sirven los articuladores dentales?
Los articuladores recrean, aunque no duplican, todos los movimientos mandibulares bordeantes, de modo que su función primaria es actuar como si fuera un paciente en ausencia del mismo, reproduciendo la dinámica mandibular a nivel condíleo y su relación con las arcadas dentarias y el macizo cráneo-facial.
Así, los articuladores dentales son un instrumento especialmente interesante para observar y corregir los siguientes problemas:
- Maloclusión: una alineación incorrecta de las piezas dentales que provoca problemas en la mordida.
- Bruxismo y las consiguientes férulas de descarga para aliviarlo.
- Restauraciones y reconstrucciones dentales, y colocación y alineamiento de prótesis removibles parciales o totales, pudiendo el dentista observar los problemas de forma exhaustiva y testear las posibles soluciones antes de aplicarlas en el paciente.
Tipos de articuladores dentales
También es importante que te expliquemos las distintas clases de articuladores dentales que puedes encontrar en el mercado. Los clasificamos según su complejidad, los movimientos que hacen y la información que te brindan como dentista.

Articuladores no ajustables (de Clase I y Clase II)
También se les denomina oclusores dentales de bisagra o charnelas. En realidad, vendrían a ser el nivel más bajo de articuladores, incluso, hay quienes ni siquiera los consideran como tales. La razón es que solo sirven como herramientas de sujeción.
Es decir, carecen de movimiento y solo se usan para montar en ellos el modelo. No obstante, te permiten observar el cierre oclusal y la relación interdental que se produce. Su gran ventaja es que son pequeños y se montan con mucha facilidad. Por el contrario, no recrean movimientos excéntricos.
Articuladores semiajustables
Van un paso más lejos que los anteriores, ya que te permiten reproducir la mayoría de los tratamientos. Por ello, son los más usados entre los estudiantes de odontología. Pero también los más habituales en las clínicas, como sabrás.
Más en profundidad, te dan la posibilidad de recrear casi todos los movimientos mandibulares de un paciente. Es decir, reproduce en el modelo las características de la mandíbula.
Otras ventajas de este tipo de articulador son que recrea los movimientos condíleos, el contacto oclusal y los movimientos excéntricos. Asimismo, con él se consiguen la inclinación condílea, el movimiento de translación lateral o ángulo de Bennett y la distancia intercondílea.
Por otra parte, distinguimos dos tipos de articuladores semiajustables:
Articuladores ARCON
Son los más usados para realizar prácticas entre los estudiantes por su facilidad de uso y sencillez de adaptación. Además, la gran mayoría de fabricantes de estas herramientas los tienen en su catálogo. Tienen cajas condilares que reproducen la fosa articular y la eminencia en su parte superior, mientras que, en la de abajo, se encuentra el elemento condilar.

Articuladores NO ARCON
Se diferencian de los anteriores en que la fosa se integra en la rama inferior y en el elemento condilar. Dispone de cóndilos en su parte superior y en la inferior está la cavidad glenoidea. También son menos usados que los anteriores.
Articuladores ajustables
Diríamos que están en el nivel superior entre los articuladores, puesto que tienen numerosas utilidades. Entre ellas, son totalmente ajustables y reproducen exactamente los movimientos de la boca del paciente a partir de lo registrado por el pantógrafo.
Incluso miden y registran el eje de rotación mediante un localizador cinemático y calculan la distancia anatómica intercondilar.
Por todo ello, son instrumentos costosos y difíciles de manejar. Para ello, es necesario un buen aprendizaje. Asimismo, necesitas mucho tiempo para pasarles toda la información que has obtenido relativa al paciente.
No obstante, también son útiles para restaurar de forma exacta las necesidades oclusales de aquel logrando una relación interoclusal completamente anatómica y estable. Por el contrario, es poco útil en casos de maloclusiones severas.
Partes de un articulador
Un articulador dental está compuesto por varias partes esenciales, cada una con una función específica para simular los movimientos de la mandíbula y el maxilar. A continuación, se describen las partes principales:
- Guía Condilar: Controla el movimiento del cóndilo, influyendo en la profundidad de las fosas y altura de las cúspides.
- Guía de Movimiento Lateral: Ajusta el desplazamiento lateral del cóndilo durante los movimientos de laterotrusión.
- Espaciador Condilar: Crea espacio entre la rama superior del articulador y las guías, ajustando la distancia intercondilar.
- Tornillo Vástago: Permite ajustar y calibrar la dimensión vertical del paciente.
- Tornillo para Platina: Fija la platina superior, asegurando la estabilidad del modelo.
- Platina Superior: Soporte donde se fija el modelo superior del paciente.
- Tornillo de Guía Condilar: Ajusta la inclinación de la trayectoria condilar.
- Tornillo para Ajustar Guía Lateral: Regula el movimiento lateral del cóndilo.
- Arco Facial: Registra la relación de los maxilares con las articulaciones temporomandibulares.
- Nasion: Accesorio que proporciona un punto anterior de referencia craneal.
- Barra Cruzada: Conecta los brazos del arco facial.
- Tenedor: Soporte para registrar la posición de los dientes.
- Dispositivo para Conducto Auditivo Externo: Facilita la fijación del arco facial al cráneo.
- Medida de Distancia Intercondilar: Permite ajustar la distancia entre los cóndilos.

Sistemática general en el manejo del articulador
- Verificación de la posición de partida del articulador (situación de la rama horizontal, el pin incisal a cero, graduación condilar estándar…).
- Registro del arco facial y montaje del modelo maxilar en el articulador.
- Montaje del modelo inferior en relación con el modelo maxilar, mediante el registro de las ceras en céntrica o máxima intercuspidación.
¿Cómo elegir el mejor articulador?
Para terminar, te hablaremos acerca de lo qué debes valorar a la hora de elegir el mejor articulador. En primer lugar, depende de tu situación profesional y de las necesidades que tengas en tu clínica o laboratorio. También tu experiencia influye en la elección.
Asimismo, es importante que valores las ventajas y limitaciones de cada tipo de articulador con base a lo que te hemos explicado. Incluso debes considerar la relación céntrica de tu paciente o su cuspidación máxima a la hora de utilizar un modelo u otro.
En cualquier caso, te diremos que los articuladores dentales más usados son los semiajustables con arco facial anatómico. No solo te resultará familiar por ser el más usado en las facultades de odontología y en prácticas laborales, sino que, además, te permitirá realizar la gran mayoría de tratamientos dentales.
Gracias a su arco facial, podrás transmitir al modelo las articulaciones mandibulares de tu paciente e incluso simular las trayectorias condilares.
Como has visto, resulta imprescindible recrear las articulaciones mandibulares del rostro. Así obtenemos datos para aplicarle el mejor tratamiento al paciente, facilitando los trabajos de odontología correctiva o restauradora muy frecuentes en la confección de prótesis fijas, prótesis removibles y placas de relajación, entre otros.
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