Pericoronaritis: Tratamiento, Causas y Prevención

La pericoronaritis es una afección bucodental que suele aparecer durante la adolescencia o juventud, coincidiendo con la etapa de erupción de las muelas del juicio o cordales. Se trata de un proceso inflamatorio que afecta a la encía que cubre parcialmente la superficie de una pieza dental que está saliendo, generando un entorno propenso a infecciones. A pesar de su frecuencia, muchas personas desconocen qué es exactamente la pericoronaritis, por qué ocurre, cuáles son sus síntomas más representativos y qué opciones de tratamiento existen. La pericoronaritis es una palabra un tanto desconocida, pero viene siendo un malestar bastante común entre jóvenes y niños.

Se trata de una afección vinculada a la erupción de los dientes, sobre todo a las muelas del juicio, aunque también se puede dar con la aparición de los primeros dientes. La pericoronaritis es una inflamación localizada en el tejido blando que cubre parcialmente una muela en proceso de erupción, especialmente frecuente en las muelas del juicio.

¿Qué es la Pericoronaritis?

La pericoronaritis es un proceso inflamatorio e infeccioso de los tejidos blandos que rodean a un diente cuando está en su proceso de erupción. Esta inflamación suele acompañarse de infección cuando el colgajo de encía, conocido como opérculo, acumula bacterias y restos alimentarios. Lo más habitual es que aparezca alrededor de las muelas del juicio entre los 20 y los 30 años, cuando erupcionan.

Aunque puede afectar a cualquier molar en erupción, la mayoría de los casos de pericoronaritis se localizan en las muelas del juicio inferiores, dado que estas suelen tener más dificultades para emerger de manera completa y alineada. Las muelas del juicio suelen erupcionar entre los 17 y 25 años y, en muchos casos, no tienen suficiente espacio para salir correctamente.

MUELA del JUICIO SALIENDO con dolor e inflamada - Así se ve una PERICORONARITIS

Causas de la Pericoronaritis

La causa más común de pericoronaritis es la erupción incompleta de una muela del juicio. Cuando la pieza no termina de salir completamente, parte de la corona queda cubierta por encía. El colgajo de encía que cubre la muela forma un espacio cerrado donde no llegan ni el cepillo de dientes ni el enjuague bucal.

Esta zona se convierte en un reservorio de bacterias y placa, sobre todo si no se realizan limpiezas profesionales periódicas. Además, la primera causa de la pericoronaritis es de origen bacteriano. En los dientes parcialmente erupcionados, particularmente en el tercer molar inferior, el capuchón mucoso que lo recubre forma una bolsa donde son retenidos los alimentos y donde ni las medidas higiénicas ni la propia autoclisis salival son eficaces.

Las especies encontradas son Estreptococos B-hemolíticos, Actinomices y Propionibacterium. Esta infección está favorecida por una higiene oral deficiente, por lo que es posible prevenirla. Como veremos en el siguiente apartado, los fenómenos inflamatorios que subyacen a la pericoronaritis también pueden ser inducidos por la presión sobre el diente en erupción, los traumatismos mecánicos y la acumulación de residuos alimenticios en el hueco pericoronal o bajo el opérculo.

Otras causas incluyen:

  • Infecciones: Las bacterias normalmente presentes en la cavidad oral pueden penetrar en el espacio entre el diente y la encía, colonizándolo y provocando la inflamación de los tejidos adyacentes.
  • Residuos de alimentos.
  • Traumatismos y factores irritantes: Si la muela del juicio superior sale antes que la inferior, puede impactar en el opérculo, aumentando la irritación.
  • Posición de los dientes y razones anatómicas: La pericoronaritis también puede producirse cuando la distancia entre el germen del diente y la zona de erupción es demasiado amplia.
  • Esta patología también se relaciona con un debilitamiento de las defensas del organismo.
  • Las alteraciones en los niveles hormonales aumentan el riesgo de sufrir esta infección. Esto puede suceder con mayor frecuencia en el caso de las mujeres durante la menstruación o el embarazo.

Síntomas de la Pericoronaritis

Uno de los signos más evidentes de pericoronaritis es la inflamación de la encía en la parte posterior de la boca, justo donde se encuentra la muela del juicio en erupción. El tejido se muestra enrojecido, abultado y puede presentar dolor al contacto.

En el lugar de la erupción del diente, es típico que se produzca dolor en la mandíbula, molestia que aumenta con la masticación. Al mismo tiempo, la encía se enrojece y se hincha. En el caso de la pericoronaritis, la encía aparece hinchada, enrojecida y dolorosa en el lugar afectado. A menudo, el dolor se extiende a toda la zona angular de la mandíbula y se hace especialmente intenso durante la masticación. En el caso de la pericoronaritis, hay un enrojecimiento gingival.

Además, la encía inflamada y enrojecida suele provocar dolor en la zona afectada. A menudo, el dolor se extiende a toda la zona de la mandíbula y se hace especialmente intenso al masticar. En fases más avanzadas, el organismo activa su sistema inmunológico para combatir la infección. Esto puede provocar la inflamación de los ganglios linfáticos cercanos, sobre todo en la zona submandibular y cervical.

Otros síntomas incluyen:

  • Dolor: puede empezar leve e ir aumentando. El dolor provocado por la pericoronaritis puede ser leve o severo, y en ocasiones se irradia hacia el oído, la mandíbula o incluso el cuello. Al masticar, hablar o tragar, las molestias pueden intensificarse, lo que dificulta llevar una vida normal.
  • Mal aliento: Otro síntoma habitual es el mal aliento, causado por la acumulación de bacterias y restos en el colgajo de encía.
  • La presión sobre el trígono retromolar produce la salida de material serohemático o purulento por el surco según se trate de una forma serosa o supurada.
  • 1. Los síntomas más frecuentes son el dolor al masticar y al palpar la zona, que puede sangrar con facilidad.
  • 2. En este segundo tipo, los dolores son más intensos, la parte afectada es más extensay puede implicar a las amígdalas o los oídos, entre otras zonas cercanas.
  • 3. La pericoronitis crónica es la consecuencia de las variantes agudas no tratadas. Una característica frecuente que la acompaña es la faringitis unilateral, que no se cura de forma definitiva.

La pericoronaritis aguda se produce casi siempre de forma repentina y es de corta duración. La pericoronaritis crónica se produce periódicamente alternando con largas remisiones.

Diagnóstico de la Pericoronaritis

El diagnóstico debe realizarse mediante la historia y la exploración clínicas llevadas a cabo por un profesional. Para evitar llegar a este punto es importante visitar a su dentista cuánto antes. Las revisiones con el dentista son clave para detectar si las muelas del juicio están erupcionando correctamente.

Tratamiento de la Pericoronaritis

Existen tres tipos de tratamiento para la pericoronaritis, según el estadio de la patología: primero, se controla el dolor y luego se trata la inflamación o la infección pericoronal. Por lo tanto, la terapia dependerá en gran medida de la gravedad y la sintomatología e implicará diferentes opciones. Con la prescripción de antibióticos después de unos días, reducirá la infección y aliviarán el dolor.

El tratamiento depende del grado de infección. En casos leves, puede bastar con una limpieza profesional en la zona, uso de enjuagues antisépticos y analgésicos. Si la pericoronaritis se repite o la muela del juicio no tiene espacio para salir correctamente, puede ser necesario extraer la pieza dental.

¿Cómo tratar la pericoronaritis?

  1. Diagnóstico: valorar la posición de la muela del juicio y el nivel de higiene del paciente.
  2. Tratamiento sintomático inicial: donde se instruye al paciente en técnicas de higiene alrededor de la muela del juicio. Se aplica anestesia local y se limpia suavemente con ultrasonidos y curetas la encía inflamada para eliminar restos de comida y bacterias que se han introducido entre la encía y el diente. Si existiera un absceso, se drena para que salga el pus y mejore la sintomatología. Finalmente, se limpia la zona con clorhexidina.
  3. Extracción dental: A veces con el tratamiento descrito anteriormente, la pericoronaritis se soluciona y el tercer molar erupciona sin más complicaciones.

Otras opciones de tratamiento incluyen:

  • Se pueden tomar analgésicos a base de ibuprofeno para tratar los síntomas y aliviar el dolor.
  • Si la infección está localizada y no está extendida, el dentista suele realizar una limpieza dental completa de la zona con anestesia local.
  • Cuando se quiere mantener el tercer molar en boca, se puede realizar una cirugía menor para eliminar el colgajo de carne superpuesto. De este modo, se limpiará la zona con mayor eficacia y se evitará la acumulación de restos de comida y bacterias.
  • Enjuagues de agua salina: En casos leves, enjuagar el área afectada con una solución de agua tibia y sal puede ayudar a reducir la inflamación y a mantener la zona limpia.
  • Higiene bucal rigurosa: Mantener una buena higiene bucal es esencial. Cepilla suavemente tus dientes y encías, prestando atención especial a la zona inflamada.
  • Antibióticos: Si la infección es evidente o si hay pus presente, es posible que se necesiten antibióticos para combatir la infección. Por lo general, se utilizan antibióticos y antiinflamatorios en la fase aguda, combinados también con técnicas específicas de cuidado bucal como enjuagues con colutorios a base de clorhexidina, limpieza con un cepillo, etc.

Tabla resumen de tratamientos antibióticos:

Antibiótico Dosis Frecuencia Duración
Amoxicilina-ácido clavulánico 875/125 mg Cada 8 horas 7 días
Clindamicina 300 mg Cada 6-8 horas 7 días

Pronóstico y Prevención

El pronóstico suele ser bueno: los síntomas pueden durar días o semanas dependiendo de la gravedad, pero con los remedios y el tratamiento oportunos, el problema puede controlarse y eliminarse fácilmente. La afección debería resolverse en una o dos semanas después del tratamiento.

La odontología ofrece muchos remedios para la prevención de la pericoronaritis. La mejor prevención consiste en una buena limpieza oral diaria. Es importante aprender a cepillar los dientes con cuidado, pero de manera exhaustiva, después de cada comida. Es recomendable ir a la clínica dental ante la aparición de los primeros síntomas de esta infección. Recuerda que esta podría extenderse a otras partes de la cabeza o el cuello.

Medidas preventivas:

  • El uso de un enjuague bucal con clorhexidina para aliviar las molestias y cuidar la salud de los dientes, especialmente en caso de encías inflamadas o a menudo sangrantes.
  • Extracción del diente: En casos graves o recurrentes de pericoronaritis, el dentista podría recomendar la extracción del diente en crecimiento.
  • Evita morder o frotar la zona inflamada con alimentos duros o cepillos de dientes o interdentales.
  • Programa revisiones dentales periódicas. En nuestra clínica dental en Málaga, contamos con profesionales que pueden ayudarte a prevenir la pericoronaritis así como a realizar cualquier tratamiento que sea necesario.

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