Periodontitis: Higiene Bucal, Prevención y Tratamiento

La Periodontitis es una enfermedad infecciosa e inflamatoria asociada a las encías que afecta a los tejidos blandos, ligamentos y huesos que sostienen los dientes. En ocasiones es tan agresiva que puede provocar la pérdida de piezas dentales. Actualmente, la enfermedad periodontal es la sexta patología más frecuente a nivel mundial, con más de 750 millones de personas afectadas. En España se estima que 8 de cada 10 adultos mayores de 35 años tienen alguna enfermedad periodontal.

Existe un estado previo a la Periodontitis, en el que el tejido óseo que rodea a las piezas dentales no está aún afectado, limitándose a una inflamación superficial de las encías: es la Gingivitis, donde se aprecia el enrojecimiento y el sangrado de las mismas, ya sea con el cepillado o también espontáneamente. La gingivitis es reversible y puede aparecer a cualquier edad. Se caracteriza por la inflamación superficial de la encía y el sangrado es el principal signo de alerta. Esta enfermedad causa en un primer momento inflamación de las encías, que se enrojecen, hinchan y pueden sangrar durante el cepillado: esta es la respuesta del organismo a las bacterias que se han acumulado en los dientes y en el margen gingival.

La periodontitis va más allá, su presencia aumenta con la edad y el daño que provoca es irreversible, aunque sí se puede detener y controlar de forma relativamente sencilla. Es una infección profunda de la encía y el resto de tejidos que sujetan los dientes y se produce una destrucción del periodonto, lo cual puede causar la pérdida dental. Además, al ser una enfermedad inflamatoria crónica, puede repercutir negativamente en la salud general.

Signos de Alarma y Síntomas de la Periodontitis

Puede ser complicado diagnosticar la periodontitis de forma casera y sin la exploración de un dentista, pero a continuación te enumeraremos algunos signos que pueden indicarte que debes pedir cita en tu clínica dental de confianza para una revisión con el odontólogo:

  • Encías de color rojo intenso o morado.
  • Encías inflamadas o hinchadas.
  • Encías sensibles.
  • Encías que sangren fácilmente.
  • Dolor al masticar.
  • Creación de nuevos espacios entre los dientes.
  • Pus entre los dientes y las encías.
  • Mal aliento.
  • Teñir de rosa el cepillo de dientes después del cepillado habitual.
  • Escupir sangre al cepillarse los dientes o bien al usar el hilo dental.
  • Encías retraídas.
  • Dientes flojos o pérdida de dientes.
  • Modificación de la forma en que se unen los dientes al morder.
  • El sangrado espontáneo o durante el cepillado, el mal aliento, la hipersensibilidad al frío, la movilidad de dientes, la retracción de la encía y la percepción de alargamiento del diente son signos que pueden indicar la presencia de periodontitis.

Tipos de Periodontitis

La enfermedad periodontal puede detectarse en diferentes estadios según el grado de afectación:

  • Periodontitis inicial: Es la fase posterior a la gingivitis (la cual, es reversible con tratamiento). Se evoluciona a esta etapa si las bacterias persisten por la acumulación de placa y la irritación e inflamación de las encías destruyen hueso. En este momento ya aparecen bolsas periodontales y aumenta el surco de la encía, por tanto, se hace totalmente necesario realizarse un tratamiento periodontal.
  • Periodontitis moderada: En esta etapa de la enfermedad periodontal, la encía se retrae y las bacterias destruyen hasta un tercio del hueso que sostiene el diente.
  • Periodontitis avanzada: Cuando la enfermedad periodontal llega a este estadio es porque se ha producido una pérdida del nivel de inserción de más de la mitad de la superficie radicular. Es probable que haya dientes que se caigan de forma espontánea.
  • Periodontitis necrosante: La EPN (enfermedad periodontal necrosante) es la infección que se caracteriza por la necrosis de las papilas interdentarias, la cual, se manifiesta con hemorragia gingival y dolor.

Causas de la Enfermedad Periodontal

Las causas de la periodontitis o enfermedad periodontal pueden ser varias, sí que es cierto que, en la gran mayoría de casos, el desarrollo de la enfermedad periodontal suele empezar en la placa microbiana, conocida también como placa o biofilm dental. Y es que en la boca viven alrededor de 700 tipos de bacterias y cuando la higiene oral no es la adecuada, estas bacterias crecen, se agrupan y se acumulan en los espacios entre dientes, causando surcos en las encías y fisuras detales. Además, la bacteria responsable de la periodontitis (que en la mayoría de casos es Porphyromonas gingivalis, Tannerella forsythensis, Treponema denticola, Prevotella intermedia o Campylobacter rectus, pero hay muchas otras) puede entrar en el torrente sanguíneo a través del tejido de las encías y afectar a otras partes del cuerpo.

Además, hay otros factores de riesgo que acentúan la enfermedad periodontal:

  • Fumar o masticar tabaco, marihuana o el consumo de drogas.
  • Estrés.
  • Genética.
  • Enfermedades sistémicas, como por ejemplo la diabetes, la artritis reumatoide y la enfermedad de Crohn.
  • Defensas bajas.
  • Cambios hormonales, como los que tienen lugar durante el embarazo o la menopausia.
  • Obesidad.
  • Hábitos de salud bucodental insuficientes.
  • Gingivitis.
  • Algunos medicamentos que provocan sequedad de la boca o cambios en las encías.
  • Deficiencia de vitamina C y mala o poca nutrición.
  • Afecciones que causan una disminución de la inmunidad, como la leucemia, el VIH/SIDA y el tratamiento del cáncer.
  • La edad. No es que envejecer incremente la posibilidad de sufrir periodontitis, sino que el efecto acumulativo de depósitos de cálculo y biofilm, así como la pérdida de hueso, explican la prevalencia de la enfermedad periodontal en personas de edad avanzada.

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Prevención de la Periodontitis

Alcanzar y mantener una óptima higiene bucodental es esencial. Son enfermedades fácilmente prevenibles, siguiendo algunas pautas muy sencillas:

  • Revisar periódicamente las encías con un especialista para recibir un correcto diagnóstico.
  • Cepillar los dientes al menos dos veces al día con un cepillo de dientes manual o eléctrico.
  • Cepillar diariamente también entre los dientes con un cepillo o palillo interdental (o hilo dental si los espacios son demasiado apretados).
  • Se pueden usar enjuagues bucales específicos o pastas dentales, además de la limpieza dental, para reducir la inflamación.
  • No fumar, mantener un peso saludable, seguir una dieta equilibrada, realizar ejercicio diario y reducir el estrés.
  • Si tiene diabetes, controlar el nivel de glucosa en la sangre es fundamental.

La periodontitis se puede prevenir si se mantiene regularmente una buena higiene bucal, es decir, si se realiza un cepillado al menos dos veces al día y se usa hilo dental antes del cepillado para eliminar las partículas de alimentos y bacterias. Y por supuesto, para evitar la periodontitis, es importante visitar con regularidad al odontólogo para que te haga revisiones e higienes dentales.

Prevenir la periodontitis requiere una combinación de buenos hábitos de higiene bucal y visitas regulares al dentista.

  1. Cepillado adecuado: Cepíllate los dientes al menos dos veces al día con un cepillo de cerdas suaves y pasta dental con flúor.
  2. Uso de hilo dental: Utiliza hilo dental diariamente para eliminar la placa y los restos de comida entre los dientes y debajo de la línea de las encías.
  3. Visitas regulares al dentista: Acude al dentista al menos dos veces al año para limpiezas profesionales y revisiones.
  4. Dieta equilibrada: Una dieta rica en vitaminas y minerales fortalece los tejidos de las encías y ayuda a prevenir la inflamación.
  5. Evitar el tabaquismo: El tabaco es un factor de riesgo significativo para la periodontitis. Dejar de fumar puede mejorar significativamente la salud de tus encías.

Tratamiento de la Periodontitis

El Odontólogo Periodoncista es el especialista en realizar tratamientos para la Periodontitis. En el tratamiento de la periodontitis el objetivo principal es realizar una terapia de desinfección eliminando la placa bacteriana supra y subgingival y alisando la superficie de la raíz.

El abordaje terapéutico de la periodontitis se lleva a cabo en distintas fases, dependiendo de la gravedad de la enfermedad y del número de dientes presentes en boca. Para ello, antes de comenzar el tratamiento debe realizarse un estudio detallado en el que se evalúa el grado de afectación (pérdida ósea, pérdida de encía, movilidad dentaria…) que presenta cada diente y que ayudará a establecer un correcto diagnóstico, el plan de tratamiento a seguir y para poder realizar la posterior monitorización del paciente.

Actualmente, la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA) recomienda cuatro pasos secuenciales para el tratamiento de la periodontitis:

  1. Higiene oral y un estilo de vida saludable para reducir la inflamación y así obtener una respuesta óptima al tratamiento y el control a largo plazo de la enfermedad. En este paso también se incluye la eliminación profesional de placa y sarro de las partes de los dientes visibles por encima de la encía.
  2. Limpieza profesional exhaustiva de las superficies radiculares debajo de las encías, junto con terapias adicionales si es necesario.
  3. En algunos casos (no en todos o no en toda la boca) pueden ser necesarios tratamientos más complejos, como la cirugía periodontal.
  4. Se debe prestar especial atención a la terapia de mantenimiento periodontal a largo plazo para prevenir recaídas, con estilos de vida saludables, buena higiene bucal y controles con limpieza.

Estos pasos se superponen, siendo esencial una buena higiene bucal en todo momento. La limpieza profesional solo es efectiva si los pacientes limpian sus dientes a fondo, y no se recomienda la cirugía en aquellos con mala higiene bucal. Además, recordar que una buena nutrición y una adecuada actividad física pueden ayudar a combatir la inflamación.

  • Tratamiento farmacológico: Se valora cada caso según el estado periodontal y de salud general que presente cada paciente.
  • Mantenimientos periodontales: Una vez acabado el tratamiento, es fundamental acudir a estas visitas de mantenimiento para hacer limpiezas y revisar las encías para evitar las recaídas.

Los tratamientos periodontales requieren un seguimiento individual adaptado a cada caso y paciente para evitar una recaída y la reaparición de los síntomas.

Si la periodontitis ya está presente, es fundamental iniciar un tratamiento para detener su progresión y evitar daños mayores.

Si la periodontitis es avanzada, el tratamiento puede requerir cirugía, como son la cirugía a colgajo, los injertos de tejido blando, los injertos óseos y la regeneración tisular guiada.

El Cuidado Periodontal en las Diferentes Etapas de la Vida

El cuidado de la salud de las encías ‘entiende’ de edades, por lo debe ir adaptándose a las diferentes etapas de la vida. Existe un cierto desconocimiento o falta de conciencia sobre las necesidades específicas del cuidado bucodental en las diferentes etapas de la vida. Dar recomendaciones generales y comunes para el cuidado periodontal, sin considerar las particularidades de cada etapa de la vida puede ser problemático, ya que las necesidades y los riesgos específicos pueden variar según la edad, el estado de salud y las circunstancias individuales.

Las necesidades de cuidados periodontales, y de amenazas para la salud de la boca y encías, se modifican extraordinariamente al cabo de los años. Estas variaciones son aún más evidentes y características en el caso de las mujeres. Cada una de estas etapas presenta sus propias peculiaridades fisiológicas y patológicas, y la salud bucodental también se ve afectada por los diferentes estados.

La situación resulta especialmente preocupante en caso de embarazo, sobre todo si se tiene en cuenta que en España tan solo el 10-12%de las mujeres embarazadas consultan a su dentista. El cuidado periodontal en mujeres embarazadas presenta ciertos rasgos diferenciales, debido a los cambios hormonales fisiológicos que se producen en esta etapa. Estas variaciones pueden repercutir en la salud oral y pueden aumentar el riesgo de enfermedad periodontal y/o empeorar condiciones existentes.

Gingivitis de embarazo o gestacional: Inflamación gingival iniciada por la placa bacteriana y exacerbada por el incremento en los niveles de hormonas sexuales esteroideas durante el embarazo.

Granuloma del embarazo: Otro aspecto de interés es el efecto que ejerce el embarazo en mujeres con periodontitis previa.

La salud periodontal debe formar parte de los cuidados de la gestación. El tratamiento periodontal tiene como objetivo erradicar la infección dirigiendo todos los esfuerzos terapéuticos a controlar los factores etiológicos, fundamentalmente la placa bacteriana, y conseguir un medio sano.

Con todo, la principal recomendación pasa por efectuar una preparación de la boca previa a la gestación y, por tanto, es imprescindible realizar una consulta odontológica pregestacional, con la intención de tratar patologías existentes e iniciar el embarazo con salud periodontal. Es muy importante evitar la enfermedad activa, por lo que la eliminación de cualquier foco de infección debería realizarse antes del propio embarazo; si surgiera durante éste, deberá abordarse con las medidas oportunas en cualquier periodo del embarazo. Se deben evitar tratamientos complejos, pero la desinfección inicial para eliminar la inflamación se tiene que realizar.

Y no menos importante es el cuidado de las encías en niños y adolescentes, que no suelen ser conscientes de los problemas de salud en general y, en particular, de la salud oral. Aunque el proceso de aprendizaje y adopción de hábitos de higiene oral adecuados en niños y adolescentes es distinto (los niños están aprendiendo algo nuevo, mientras que en los adolescentes se deben cambiar hábitos ya establecidos, a veces incorrectos, y la salud oral, no está dentro de sus prioridades), en ambos casos se necesita información, educación y mucha motivación. En la infancia y adolescencia resulta especialmente frecuente la gingivitis, un estadio previo al desarrollo de periodontitis caracterizado por irritación, enrojecimiento e hinchazón de la parte de las encías que rodea la base de los dientes.

En el caso de los pacientes de edad avanzada, se aconseja no abordarlos de forma homogénea y tener en cuenta que en este grupo de personas se incluyen perfiles muy diferentes. Respecto al tratamiento periodontal, aunque siempre se debe considerar el estado general y las capacidades y habilidades de los pacientes, no existen tratamientos que, en principio, estén contraindicados en personas de edad avanzada. No obstante, en pacientes de edad avanzada se pueden realizar tratamientos quirúrgicos, tanto resectivos como estéticos, teniendo en cuenta el estado general del paciente. En definitiva, lo realmente importante es tratar de implementar medidas de prevención en todos los pacientes, independientemente de su edad; y cuanto más precoz sea su implantación, mejores resultados se tendrán en edades futuras.

Higiene Dental Profesional vs. Tratamiento Periodontal

El cepillado de los dientes y la limpieza de los espacios interdentales con hilo y/o cepillos interproximales son esenciales para eliminar los restos de alimentos y la acumulación de placa bacteriana en la boca. La placa, precisamente, con el paso del tiempo, puede calcificarse, convirtiéndose en sarro. Además de antiestético, ambos son dos de las causas principales de la aparición de patologías como la gingivitis y la periodontitis.

Siempre recomendamos realizar una higiene dental profesional de forma periódica, en la que eliminamos eficazmente cualquier acumulación de placa y sarro, previniendo la aparición y el desarrollo de estas afecciones de las encías. La higiene dental en la clínica es un tratamiento, por lo tanto, preventivo. No obstante, algunos pacientes pueden llegar a confundirla con el tratamiento periodontal. Es decir, con el curetaje o el raspado y alisado radicular, procedimientos que realizamos cuando existe una enfermedad periodontal activa en la boca.

La higiene dental profesional o profilaxis es un procedimiento sencillo que, generalmente, realiza un higienista dental. Su objetivo es el de eliminar el sarro, la placa y cualquier tipo de bacteria de los dientes, los espacios interdentales y la línea de las encías.

En caso de que exista una gingivitis o una periodontitis activa, tendremos que realizar un tratamiento periodontal. Este variará en función del avance de la enfermedad. Por lo general, puede consistir en un curetaje, un raspado y alisado radicular. Básicamente, con la higiene dental profesional podemos eliminar el sarro de las zonas visibles de los dientes, mientras que, con el tratamiento periodontal, lo eliminamos también de por debajo de la línea de las encías. De esta manera, por lo tanto, el curetaje o raspado y alisado radicular va más allá de la limpieza de la superficie de los dientes.

Para saber cuál es el tratamiento que debes realizarte, es fundamental una visita previa con el dentista.

Enfermedades Periodontales: Datos y Estadísticas

La gingivitis y la periodontitis son las enfermedades de las encías más comunes, con implicaciones importantes tanto a nivel de la cavidad oral, como también en la salud general.

Dato Estadística
Prevalencia en España (adultos mayores de 35 años) 8 de cada 10
Prevalencia mundial Más de 750 millones de personas afectadas
Posición como patología más frecuente a nivel mundial Sexta

Estudios han demostrado que la periodontitis no solo afecta la salud bucal, sino también puede estar relacionada con enfermedades sistémicas como enfermedades cardiovasculares, diabetes mal controlada y partos prematuros.

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