El Pollo Navideño al horno es un clásico que nunca falla en las cenas familiares durante las fiestas. Jugoso por dentro, con una piel dorada y crujiente, acompañado de una mezcla de hierbas aromáticas y un toque de cítricos que realzan su sabor, este plato se convierte en el protagonista de la mesa.
En muchas casas se respeta la tradición del arroz de los domingos, pero en otras el pollo al horno es la estrella del fin de semana. Y luego están las familias en las que alternamos los dos platos, porque tampoco hay que renunciar a ninguno de estos manjares.
Toda casa debería tener en su haber una receta infalible para repetir o sobre la que improvisar pequeñas variaciones, un pollo asado de piel crujiente y dorada, con la carne jugosa, algún relleno que aporte más sabor y su típica cama de patatas. Por eso hoy hacemos un pequeño homenaje a esas nostálgicas comidas familiares con una de nuestras mejores recetas de pollo al horno, con sello auténtico de abuela y sus pequeños trucos basados en el puro instinto y la experiencia.
Y porque es el pollo perfecto -o casi-, proponemos diferentes ideas de guarniciones para amoldarlo al gusto de todos y a todas las ocasiones.
Como hacer Pollo al Horno asado con patatas y cebolla: Recetas Faciles y rapidas
Ingredientes para un Pollo al Horno Perfecto
- 1 pollo entero (aprox.
- Mantequilla
- Dientes de ajo picados finamente
- Sal
- Pimienta
- Pimentón
- Aceite de oliva
- 1 cebolla
- 1 limón
- 1 naranja
- Ramas de romero y tomillo
- Vino blanco
- Caldo de pollo

Preparación paso a paso
- Preparar el pollo: Limpia bien el pollo, eliminando cualquier exceso de grasa y seca con papel de cocina.
- Preparar el adobo: En un bol, mezcla la mantequilla con los dientes de ajo picados finamente, sal, pimienta, pimentón y un chorrito de aceite de oliva.
- Relleno aromático: Corta la cebolla, el limón y la naranja en cuartos. Coloca dentro de la cavidad del pollo junto con las ramas de romero y tomillo.
- Hornear:Añade el vino blanco y el caldo de pollo en la bandeja para horno. Hornea el pollo durante 90-120 minutos, dependiendo del tamaño.
- Reposo: Una vez el pollo esté cocido (la temperatura interna debe ser de al menos 75°C en la parte más gruesa), sácalo del horno y déjalo reposar unos 15 minutos antes de cortar.
Variantes y Trucos para un Pollo al Horno Inolvidable
Tenemos muchas variantes que merecen sin duda la pena probar, pues la carne de ave admite multitud de ingredientes, rellenos, salsas y aderezos.
La primera cosa que hacía mi abuela era meter la mano entre la piel y la carne del pollo, separando bien una de otra para después introducir ramas de tomillo fresco o de otras aromáticas, directamente sobre la carne, una tarea sencilla que aporta gran sabor y aroma al resultado.
Seguidamente, pelaba la manzana reineta y la troceaba, introduciéndola dentro del pollo. Luego metía una pastilla de caldo concentrado y medio limón, que hacía de tope para que no se saliese el relleno.
Un truco para que esta carne asada quede más tierna y sabrosa es untar con mantequilla toda la piel del pollo tras haberla sazonado y salpimentado. Luego sólo tendrás que colocarlo sobre la cama de patatas y cebolla, y meter la bandeja al horno. Conseguirás que el pollo te quede jugoso por dentro y crujiente por fuera.
Pollo al Horno con Patatas y Manzanas
Precalentamos el horno a 200ºC. Metemos la mano entre la piel y la carne del pollo para introducir ramas de tomillo fresco. Troceamos la manzana y la introducimos dentro del pollo. Frotamos la piel con un poco de manteca y espolvoreamos con un puñadito de hierbas aromáticas. Cortamos las patatas rasgándolas en trozos irregulares.
Honeamos durante tres cuartos de hora, aproximadamente. Después damos la vuelta al pollo, dejando la pechuga arriba, regamos con la salsa y añadimos más aromáticas. Horneamos 45 minutos más, hasta que la piel queda crujiente.

Guarniciones para Acompañar el Pollo al Horno
Ya hemos comentado que la receta más típica de pollo al horno asa el ave bien acompañado de patatas en la misma fuente, pero siempre podemos prepararlas aparte para variar un poco la guarnición. Y no a todo el mundo le gusta que se mezclen los jugos del asado con el tubérculo -hay gente para todo-.
En un menú completo y equilibrado con el pollo al horno como centro protagonista, no deberían faltar las verduras. No, las patatas no cuentan como una de esas cinco raciones recomendadas, así que no es mala idea añadir a la mesa una ración de vegetales como guarnición. Son muchas las opciones posibles, pues podemos servirlas salteadas, cocidas, al vapor, crudas o, quizá la mejor idea, también asadas.
En los meses más cálidos las ensaladas campan a sus anchas en las mesas, disputándose el puesto de primer plato con las sopas frías, o convirtiéndose directamente en plato único de almuerzos sencillos o cenas. No olvidemos que también pueden ejercer de acertada guarnición para un pollo al horno, llevando frescor al menú y aportando cierto equilibrio al ser un plato, en principio, más ligero. Tienen la ventaja añadida de que se pueden dejar listas mientras el ave se asa sin prisas, si acaso aliñándolas en el momento de servir.
El arroz blanco es una guarnición muy genérica que constituye un clásico acompañamiento del pollo al horno en muchos hogares. Los jugos y salsa del asado elevan a los cielos del placer gastronómico el sabor neutro de un arroz bien cocido, pero también puede maridar de maravilla con otros granos y cereales.
Pollo al Chilindrón: Una Alternativa Sabrosa
Este plato es un clásico, casi tanto como el pollo en pepitoria. En casa lo preparamos a menudo, acompañado de una ensalada y unas montón de patatas fritas, casi tantas como pollo. Es perfecto para el estómago y el bolsillo, es que es una receta low cost que gustará a toda la familia es perfecta tanto para la comida, como para preparar el táper de la semana. ¡Lo tiene todo!
La base de esta receta es la salsa chilindrón o salsa hecha a base de cebolla, ajos, tomates y pimientos rojos con jamón, que acabarán dándole a la salsa ese sabor rico y especial que da un buen jamón.
En una sartén grande añadimos un chorro de aceite de oliva virgen extra generoso. Pelamos dos dientes de ajo y los añadimos a la sartén para que doren. Limpiamos el pollo, quitándole la piel y las plumas que les pueda quedar. Le añadimos un poco de sal y los ponemos en la sartén donde hemos dorado los ajos. Lo freímos a fuego vivo pero con paciencia, tiene que quedar dorador, pero no quemado.
Pelamos y cortamos la cebolla en juliana y picamos los ajos. En una cacerola grande añadimos un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra. Lavamos y cortamos en tiras los pimientos y añadimos a la cacerola cuando la cebolla adquiera un tono dorado. Lo dejamos pochar todo junto.
Cuando los pimientos estén al dentes, añadimos el jamón previamente troceado. Lo rehogamos un par de minutos y a continuación añadimos el tomate. Dejamos que se cocinen todos los ingredientes juntos durante 6 o 7 minutos a fuego medio - bajo.
Incorporamos el pollo y vertemos el vino blanco. Agitamos la cazuela para que encaje bien el pollo y se reparta la salsa. Un truquillo que yo utilizo a veces es añadir una ramita de romero o tomillo al guiso. Ese toque le da un punto de pollo de campo que me encanta.
Opcionalmente y como consejo de madre, si te gusta mucho mucho la salsa, puedes añadir un vaso de agua tibia (además del vino) con una cucharadita de almidón de maíz o maicena. La disolvemos en el vaso con un tenedor y antes de tapar cazuela.
Cuando la salsa haya reducido (sin quedar seco) rectificamos de sal si es necesario. Retiramos el pollo del fuego, emplatamos y servimos caliente. El resultado es una carne de pollo gustosa, jugosa y de mojar pan. Una receta de pollo en salsa con pimientos y tomate, y un puntito de ajo muy rico, que gustará a toda la familia. Encontramos su origen en la gastronomía aragonesa.
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 276 kcal (por 100g) |
| Ingredientes Principales | Pollo, pimientos, cebolla, tomate |
| Costo Aproximado | 2€ por persona |
Pollo Asado al Horno con Patatas: Un Clásico que Nunca Falla
El pollo asado, ya sea entero como el clásico pollo a l'ast o troceado como el que vamos a preparar a continuación, es uno de esos platos con los que, con un mínimo esfuerzo se obtienen excelentes resultados: el interior jugoso y la piel crujiente. El éxito de esta receta es lograr que el pollo no se seque y para ello, comenzaremos hidratando con un poco de vino el asado y le daremos la vuelta a las piezas de pollo a mitad de cocción.
En lugar de cocinarlo entero, asaremos el pollo por piezas. Las más jugosas son las piezas con hueso y por eso hemos elegido para esta receta muslos, contramuslos y jamoncitos.
Ingredientes:
- 4 patatas medianas
- Aceite de oliva virgen extra (30 ml)
- Muslos, contramuslos y jamoncitos de pollo
- Sal y pimienta al gusto
- Cebolla y ajo
Preparación:
- Pelamos y lavamos las patatas.
- Preparamos una bandeja de horno y la untamos con aceite de oliva virgen extra.
- Salpimentamos el pollo.
- Ponemos las piezas de pollo encima de la cama de patatas con cebolla y ajo.
- Llevamos la bandeja al horno precalentado a 200 ºC, con calor arriba y abajo, y horneamos durante 45 minutos.
- Sacamos el pollo del horno y le damos la vuelta para que la piel quede tostada por todas partes. Podemos aprovechar para regar el pollo y las patatas con el jugo que desprende el asado.
- Devolvemos el pollo al horno y lo seguimos cocinando otros 45 minutos. Para saber si el pollo está bien hecho, la carne debe desprenderse de su hueso, mientras todavía está jugosa.
Las recetas de carnes asadas que ya llevan su guarnición son fantásticas, ya que simplemente con acompañarlas de una ensalada ligera y elegir un postre poco pesado, conseguiremos un menú completo y equilibrado. Y luego, de postre, puedes escoger una mousse con las frutas que te gusten: mousse de mango, mousse de melón con frutos rojos, mousse de naranja.
Si hace poco os explicaba cómo conseguir un pollo al horno de película, hoy os cuento cómo hacer la receta básica. El pollo al horno admite todo tipo de variantes en cuanto a su condimentación y relleno y permite que dejemos volar nuestra imaginación y hagamos uso de los productos que tengamos a mano.

Preparación:
- Partimos de un pollo limpio de vísceras, sin restos de grasa ni pluma y comenzamos por lavarlo bien, bajo un chorro de agua fría. Lo secamos a conciencia con papel absorbente.
- Tomamos una de las cebollas y la cortamos en cuartos. Vamos a usar dos de ellos para rellenar el pollo, los otros dos los reservamos para la guarnición junto con la segunda cebolla.
- Lavamos bien el limón y lo pinchamos con una puntilla por toda la superficie, asegurándonos de atravesar bien la piel.
- En un pequeño cuento mezclamos la pimienta, los dos tipos de pimentón, el zumo de limón y el aceite de oliva virgen extra. Untamos el pollo con la mezcla, dando la vuelta para que quede bien cubierto por todos lados.
- Pelamos y cortamos las patatas en trozos regulares. Las hervimos en una cacerola con abundante agua salada durante cinco minutos. Escurrimos y las colocamos en una bandeja de horno.
- Pelamos y cortamos en tiras las zanahorias y la cebolla (incluidos los dos cuartos que tenemos reservados).
- Introducimos la bandeja con las verduras en la parte media-inferior del horno, pre-calentado a 180 ºC. Sobre esta colocamos la rejilla y, sobre la rejilla, el pollo con las pechugas hacia arriba.
- Horneamos durante 30-45 minutos más o hasta que el pollo alcance los 74 ºC en su interior. Durante el asado, los jugos del pollo caen sobre las verduras, transfiriendo su sabor. Podemos abrir el horno de vez en cuando para remover y voltear las verduras y que se asen uniformemente.