¿Por Qué Mis Retenedores Huelen Mal? Causas y Soluciones

Después de un tratamiento de ortodoncia, los retenedores dentales son indispensables para mantener los dientes en su nueva posición. Sin embargo, su efectividad depende en gran medida de cómo los cuides y los limpies, ya que descuidar la higiene bucal puede provocar problemas como mal aliento.

Un retenedor es un dispositivo dental personalizado hecho de termoplástico de grado médico. Al estar en contacto constante con dientes, encías y saliva, los retenedores pueden convertirse en un foco de bacterias, placa y sarro si no se limpian adecuadamente.

Causas del Mal Olor en los Retenedores

El mal aliento, clínicamente llamado halitosis, puede ser el resultado de malos hábitos de salud bucodental o puede ser un signo de otros problemas de salud. Básicamente, toda la comida ingerida comienza a descomponerse en la boca.

Estas bacterias descomponen las partículas de comida y producen compuestos de azufre volátiles (VSCs), que comprometen tu higiene bucal y causan mal aliento. Además, los alimentos se absorben en el torrente sanguíneo y se trasladan a los pulmones, lo que afecta el aire que exhalamos. Si se comen alimentos con olores fuertes como el ajo o la cebolla, el cepillado y el uso de hilo dental, incluso el enjuague bucal, simplemente encubren el olor temporalmente.

El no tener unos buenos hábitos de higiene bucodental también puede generar mal aliento. Si no se realiza el cepillado de los dientes ni se usa hilo dental todos los días, las partículas de comida pueden permanecer en la boca, lo que promueve el crecimiento bacteriano entre los dientes, alrededor de las encías y en la lengua.

La condición médica boca seca, denominada xerostomía, también puede causar mal aliento. La saliva es necesaria para humedecer la boca, neutralizar los ácidos producidos por la placa y eliminar las células muertas que se acumulan en la lengua, las encías y las mejillas. Si no se eliminan, estas células se descomponen y pueden causar mal aliento.

Dejar los retenedores expuestos al aire puede hacerlos propensos al contacto con gérmenes y bacterias. Para evitarlo, guárdalos en un estuche diseñado para protegerlos de cualquier contaminación bacteriana.

Rutina de Limpieza del Retenedor

Es esencial mantener tus productos dentales en buen estado durante tu tratamiento para el cuidado de tu sonrisa. Los retenedores ayudan a mantener tu sonrisa, pero a cambio requieren medidas de higiene adecuadas.

Asegúrate de enjuagar este dispositivo dental con agua antes y después de usarlo y de remojarlo en soluciones de limpieza. Los retenedores deben limpiarse a diario. Para ello cada mañana debemos dedicar unos minutos a limpiarla adecuadamente.

Aquí hay algunos consejos de higiene para mantener tus retenedores limpios y frescos:

  1. Lávalos después de cada uso: Cada vez que te los quites, enjuágalos con agua fría o tibia para eliminar los restos de saliva y comida.
  2. Cepíllalos con un limpiador adecuado: Usa un cepillo de cerdas suaves con un limpiador específico para retenedores. En primer lugar, deberemos mojarla en agua fría y frotar con el cepillo de dientes, bien con pasta o con jabón neutro. Es importante que el jabón carezca de perfumes para evitar no degradar el material con alcohol ni demás agentes agresivos. Además, es importante también que el cepillo que usemos no sea el que utilicemos para nuestra limpieza bucal diaria.
  3. Remójalos en una solución limpiadora: Al menos una vez por semana, colócalos en una solución especial para prótesis dentales o retenedores. Además de la limpieza diaria con jabón o pasta de dientes, una o dos veces a la semana deberemos desinfectar la férula con pastillas efervescentes para limpiar retenedores y férulas.
  4. Guárdalos en un estuche limpio y seco: Cuando no los uses, guárdalos en su estuche para evitar la acumulación de bacterias.
  5. Cepillado detallado: Asegúrate de limpiar bien la zona alrededor del alambre y los dientes a los que está adherido.
  6. Visita al dentista regularmente: Los retenedores fijos pueden acumular sarro con el tiempo.

Aunque las soluciones de limpieza específicas para retenedores son la opción ideal, remojarlos en enjuague bucal o detergente lavavajillas durante un tiempo puede eliminar la mayoría de los gérmenes o bacterias en la superficie.

Como limpiar tus retenedores o protesis dentales. 😉GUÍA 2021

Consejos Adicionales para el Cuidado de los Retenedores

Además de la limpieza regular, considera estos consejos:

  • Manipula la férula únicamente con tus dedos y evita que entre en contacto con objetos punzantes que puedan estropearla.
  • Guarda la férula lo más seca posible.
  • No comer ni beber con los retenedores puestos.
  • No morderse las uñas con los aparatos de retención puestos.

Recuerda que, aunque los retenedores están diseñados para durar, con el tiempo pueden desgastarse o perder su efectividad. Es importante usar los retenedores con disciplina desde el primer momento. Debes saber que si dejas de usar el retenedor o si se estropea tus dientes se moverán.

Tipos de Retenedores Dentales

Existen dos tipos principales de retenedores:

  1. Retención fija: Se trata de un alambre que se pega en la parte interna de los incisivos. Es imprescindible revisarlo con frecuencia para asegurarse de que está bien sujeto. En caso de que se despegue, debes contactar con tu clínica para que te lo peguen lo antes posible, ya que los dientes se pueden mover. La higiene debe de ser excelente en la zona de este retenedor, ya que si no el alambre puede retener gran cantidad de placa bacteriana.
  2. Retención removible: Aparato de retención extraíble que se usa solo para dormir (salvo otras indicaciones). Es muy importante usarlo cada noche. El aparato debe de encajar bien, adaptándose perfectamente a todos los dientes. Si no ajusta hay que acudir a la clínica inmediatamente. La causa de esto es que se haya dejado de poner o se haya deformado debido a un mal uso.

Tanto al insertarlo como al quitarlo, hay que tener cuidado de no deformar el aparato. Cuando se pone hay que empujarlo con las yemas de los dedos hasta que encaje bien al fondo del paladar.

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Mantener una Buena Higiene Bucal con Brackets

En un tratamiento de ortodoncia la higiene bucal es uno de los factores más importantes para garantizar el buen progreso del tratamiento. Ayúdate con un irrigador y seda dental con cera para terminar de limpiar en profundidad tus brackets. Limpia tu lengua para evitar que se acumulen bacterias sobre ella y revisa el color de tus encías.

Enjuágate con un colutorio después del cepillado durante 1 minuto y no ingieras ninguna bebida o comida en los siguientes 30 minutos para potenciar sus efectos. Evita consumir alcohol y tabaco. Este tipo de consumo es muy dañino para ti y tus dientes. Mantén una buena hidratación todos los días.

El cepillado dos veces al día con pasta dental con flúor ayuda a eliminar los restos de comida y la placa. Hay que cepillarse los dientes después de comer. No hay que olvidar cepillar la lengua también o usar un raspador de lengua. Las bacterias en la lengua pueden contribuir al mal aliento. Si no hay posibilidad de cepillarse los dientes después de una comida, conviene enjuagarse bien la boca con agua para al menos eliminar la mayor cantidad de restos alimenticios.

Usar hilo dental o un limpiador interdental para eliminar las partículas de comida y la placa entre los dientes. Usar un enjuague bucal antibacteriano por lo menos dos veces al día. El enjuague bucal antiséptico puede ayudar a matar las bacterias que causan el mal aliento y la placa que puede provocar gingivitis, una forma temprana y leve de enfermedad de las encías.

Las dentaduras postizas deben retirarse después de cada comida y limpiarse a fondo antes de colocarlas en la boca de nuevo. Es importante también limpiar los aparatos ortopédicos y los retenedores de ortodoncia según las indicaciones del ortodoncista.

Visitar al dentista con regularidad, al menos dos veces al año. Tras un examen oral y una limpieza dental profesional podrá encontrar y tratar la enfermedad periodontal, la boca seca u otros problemas que pueden ser la causa del mal aliento.

Dejar de fumar y masticar productos a base de tabaco. Beber mucha agua. Esto mantendrá la boca húmeda. Masticar chicle sin azúcar o chupar caramelos sin azúcar también estimula la producción de saliva, lo que ayuda a eliminar las partículas de alimentos y las bacterias. Comer más frutas y verduras.

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