La anestesia en odontología es un aliado inestimable. Gracias a ella, procedimientos que antes eran dolorosos o incluso inimaginables, hoy se realizan de forma rutinaria. En el complejo mundo de la odontología, el uso de anestésicos locales es una práctica común y esencial para la realización de procedimientos sin dolor.

Tipos de Anestesia Local en Odontología
La elección del tipo de anestesia local en odontología suele basarse en el procedimiento a realizar y la extensión del área que se desea adormecer.
- Infiltrativa: Esta técnica es de las más comunes y se utiliza especialmente en tratamientos que involucran áreas pequeñas, como obturaciones o extracciones simples. La anestesia se inyecta directamente en la zona que se desea tratar, adormeciendo solamente ese área.
- Troncular: Con esta técnica se busca bloquear una rama nerviosa entera, como el nervio dentario inferior. Es frecuente su uso en procedimientos más extensos, como las extracciones de molares.
- Benzocaína tópica: Este es un anestésico superficial que se aplica directamente sobre la mucosa bucal. Es común su uso previo a la aplicación de anestesia inyectable para minimizar el dolor del pinchazo.
Anestésicos Locales Comunes
- Lidocaína y Articaína: Son los anestésicos locales más utilizados en odontología. Cuando se añade Epinefrina, se consigue una vasoconstricción local que permite que el anestésico se quede más tiempo en la zona de aplicación, prolongando su efecto.
- Mepivacaína: A diferencia de la Lidocaína y la Articaína, este anestésico no contiene Epinefrina, lo que significa que su acción suele ser más breve.
Riesgos y Complicaciones de la Anestesia Local
Aunque generalmente son seguros, los anestésicos locales pueden ocasionar complicaciones severas aunque raras, derivadas de su uso inadecuado. Minimizar el riesgo de toxicidad es esencial y se logra ajustando las dosis de acuerdo con las características del paciente, administrando el AL de manera segura y estando preparados para manejar cualquier reacción adversa.
Algunas de las complicaciones más comunes incluyen:
- Fractura de la aguja: En algunas ocasiones el operador puede doblar la aguja previamente a la colocación de determinadas técnicas anestésicas (alveolar postero superior, Vazirani-Akinosi), lo que predispone a la ruptura de la mismas.
- Trismus: Es definido como el espasmo de los músculos masticatorios que impide la apertura normal de la cavidad bucal y puede estar asociado a un acto reflejo por dolor, ya sea muscular, articular o de origen dental.
- Parestesia: La parestesia se define como una sensación alterada de la piel, que se manifiesta como entumecimiento, pérdida parcial de la sensibilidad local, ardor y hormigueo o como una sensación alterada después de que el efecto anestésico debió haber pasado.
- Parálisis facial: La parálisis facial es la pérdida de la función motora en una de las ramas del VII par craneal (Nervio Facial).
- Hematoma: El hematoma es la acumulación de sangre en espacios extravasculares por debajo del tejido celular subcutáneo, por una hemorragia que se produce debido a la ruptura de un vaso sanguíneo durante la inyección del anestésico.
- Dolor durante la punción: El uso repetido de una aguja en un mismo paciente al aplicar varias técnicas genera dolor durante la punción por usar la aguja con punta roma.
- Autoinjuria: La autoinjuria o traumatismo en tejidos labiales y linguales provocada inconscientemente por un traumatismo por mordedura mientras el efecto anestésico está presente, es una de las complicaciones relacionada con los bloqueos tronculares que producen anestesia hemifacial.
Taquicardia y Anestesia Dental
Un estudio afirma que la administración intravenosa de 0,015 mg de epinefrina dio como resultado un aumento en la frecuencia cardiaca de 25 a 70 latidos por minuto, con elevaciones en la sangre sistólica de 20 mm Hg a 70. Los odontólogos utilizan anestésicos locales de manera rutinaria. Conocemos los distintos tipos disponibles, sus concentraciones y si contienen o no epinefrina. Sin embargo, frecuentemente se pasa por alto el peso del paciente, su estado de salud y otros factores que pueden aumentar el riesgo de toxicidad.
La aceleración del ritmo cardíaco puede durar uno o dos minutos.
La frecuencia cardiaca es uno de los parámetros a considerar en la exploración clínica de un paciente. La aparición de una taquicardia o una bradicardia extrema podría dar lugar a consecuencias fatales. Sabemos que el estrés psicológico, un estímulo doloroso o la presencia de simpaticomiméticos en el anestésico local pueden incrementar la presión arterial y la frecuencia cardiaca.
Estudio sobre la Frecuencia Cardíaca y la Presión Parcial de Oxígeno
Se hicieron mediciones de la frecuencia cardiaca y la presión parcial de oxígeno en sangre a un grupo de 29 pacientes durante la cirugía bucal. El objetivo del estudio era comprobar si había diferencias estadísticas entre los datos obtenidos en cada momento quirúrgico.
Los resultados mostraron que la frecuencia cardiaca se elevó de manera significativa tras la anestesia y se mantuvo durante el despegamiento. Volvió a descender durante la osteotomía, manteniéndose durante la sutura y en el alta. La presión parcial de oxígeno en sangre permaneció casi constante en cada tiempo de la cirugía bucal, y no hubo variaciones que pudieran ser atribuibles a un momento específico de la misma.
Tips para evitar el dolor en la aplicación de anestesia - odontoedu
Recomendaciones para Pacientes con Condiciones Médicas Preexistentes
Los pacientes que se automedican tienen un significativo aumento de riesgo para desarrollar efectos colaterales. Adicionalmente, los pacientes automedicados requieren reinyección más frecuentemente y reciben más altas dosis de anestesico local. Además, aquellos pacientes que usan AINES, analgésicos, aspirina o antibióticos no alcanzan suficiente profundidad anestésica, requiriendo mayores dosis, y son más proclives a sufrir mas comúnmente reacciones psicógenas.
Se recomienda, también, que el tratamiento para cualquier paciente de alto riesgo, debe limitarse a 30 minutos, dado que hay un significativo incremento de incidencia de complicaciones, desde 2,9 para tratamientos menores de 20 minutos, al 15% para tratamientos que alcanzan los 90 minutos o más.

En 1964, la American Heart Association y la American Dental Association declararon en un documento conjunto que no existe contraindicación para el uso de vasoconstrictores en los anestésicos locales. En pacientes con enfermedades cardiovasculares no se debe superar una dosis máxima de adrenalina de 0,04 mg para no comprometer la seguridad de los pacientes. Esto corresponde a 8 ml de una solución anestésica con adrenalina en una relación de 1:200.000.
Se han de tener en cuenta especialmente también las posibles interacciones con otros medicamentos. En este aspecto, los pacientes de edad avanzada merecen una atención especial por su mayor probabilidad de sufrir pluripatologías y estar sometidos a tratamientos farmacológicos crónicos.
Efectos Sistémicos de los Anestésicos Locales
Los anestésicos locales influyen de diversas maneras en el organismo. Además del efecto local deseado, la inhibición de la conducción del estímulo puede repercutir, en determinadas circunstancias, sobre el sistema nervioso central y el sistema cardiovascular. Su metabolismo interfiere en la función hepática, la función renal y probablemente con otros medicamentos.
En lo que se refiere al sistema nervioso central, es posible que la depresión de centros corticales inhibidores superiores lleve a la actividad incontrolada de centros inferiores. En un primer momento se produce una excitación y posteriormente una inhibición por un posible bloqueo selectivo inicial de neuronas inhibitorias.
Las repercusiones sobre el sistema cardiovascular se deben a los efectos simpaticolíticos, ya sea directamente como resultado de la inhibición de la conducción de estímulos y de la contractilidad miocárdica o indirectamente a través del bloqueo de las fibras nerviosas autónomas cardiacas y de las fibras vasculares autónomas.
Consejos para una Recuperación Rápida Post-Anestesia
Pero, ¿cómo podemos acelerar la recuperación post-anestesia?
- Masajear la zona: Masajear suavemente la zona anestesiada puede ayudar a aumentar el flujo sanguíneo, lo que puede acelerar la eliminación del anestésico.
- Consumir líquidos calientes: Una taza de té o café (sin azúcar para evitar problemas dentales) puede ayudar.
- Beber agua: Mantenerse hidratado es fundamental para muchos procesos metabólicos del cuerpo, incluida la eliminación de sustancias.
Recuerda que cada persona es única, y lo que funciona para uno puede no funcionar para otro.
| Tipo de Anestesia | Uso Común | Anestésicos Utilizados | Duración |
|---|---|---|---|
| Infiltrativa | Obturaciones, extracciones simples | Lidocaína, Articaína | Corta |
| Troncular | Extracciones de molares, procedimientos extensos | Lidocaína, Articaína | Larga |
| Tópica | Minimizar dolor de inyecciones | Benzocaína | Superficial |