El éxito de un tratamiento de ortodoncia siempre requiere contar con un equipo de profesionales que cuiden cada etapa del tratamiento. Con un tratamiento de ortodoncia se corrige la posición de los dientes y la oclusión de los mismos. La ortodoncia es una especialidad odontológica que se encarga del correcto alineamiento de dientes y muelas, para conseguir estética y una correcta función masticatoria.
El equipo de la clínica dental Pizarro y Montenegro cree que tener una dentadura alineada va un poco más allá de un factor estético, pues en ocasiones, esto puede afectar la mordida, produciendo fallos en el proceso de limpieza y en la masticación, generando enfermedades periodontales y tensión en los músculos implicados en la masticación, dolor y molestia física.
En este post vamos a centrarnos en cuáles son las partes de la ortodoncia con brackets. Concretamente, vamos a hablarte sobre el alambre trenzado: ¿qué es y cuál es su función?
Brackets: son las pequeñas piezas que se cementan a la cara externa de los dientes. Pueden estar hechas de metal o de materiales más estéticos como porcelana, zafiro o circonio.
Arco es la denominación técnica que se le da al alambre que pasa por el medio de cada bracket sujetado con un click de autoligado. Según la necesidad de cada paciente, durante su tratamiento de ortodoncia se define el material y forma que debe tener esta pieza, pues cada tipo de arco produce movimientos y fuerzas específicas.
Éstos están fabricados en diferentes aleaciones de metales que definen su flexibilidad, fuerza y uso:
- Acero inoxidable
- Cobalto-cromo-niquel
- Niquel-titanio
Ahora bien, ¿en qué momento debe usarse el alambre trenzado, en algunas técnicas específicas durante la ortodoncia? Este tipo de alambre se usa al iniciar el tratamiento, pues es de pequeño diámetro y es resultado de la unión de 3 alambres doblados sobre sí mismos, lo que le proporciona alta flexibilidad y lo hace ideal para amoldarse a la posición de cada diente.

¿Para qué sirven los alambres en un tratamiento de ortodoncia?
Tipos de arcos utilizados en ortodoncia
El tratamiento de ortodoncia se compone de un elemento pasivo, los brackets, y otro activo, los arcos o alambres, junto con las gomas, cadenetas e hilos elásticos que trataremos más adelante. Es fundamental que los brackets estén colocados sobre cada diente con la máxima precisión para que así los arcos puedan almacenar y liberar las fuerzas que estimulan el movimiento dentario.
Para que el arco libere la fuerza almacenada es necesario activarlo mediante la flexión, la torsión o la combinación de ambas. Las propiedades de los alambres y su comportamiento elástico varían en función de la composición o aleación metálica, el proceso de fabricación, su sección y del método aplicado para su activación. Existen por lo tanto distintos tipos de clasificación de los arcos.
Los arcos dentales están hechos de aleaciones que son la combinación de varios metales. Los más usados hoy en día son arcos dentales hechos de las siguientes combinaciones:
- Níquel - Titanio (Ni-Ti): Este arco también es conocido como súper elástico. Se trata de la combinación de metales más actual y moderna. Estos arcos son los más usados en la odontología hoy en día. El Níquel Titanio o NITI, es un material con “memoria” ya que siempre vuelve a su forma original, es decir a la forma de la arcada de ese arco. Es por este motivo que las piezas se van alineando con la forma de ese arco. Este arco de NITI es de color plateado. En el tratamiento de ortodoncia se utilizan arcos más finos para comenzar (0.12 / 0.14 / 0.16) y luego se va utilizando una secuencia de arcos más gruesos para terminar (0.16 x 0.22 / 0.19 x 0.25 / etc). Cuando su cometido ha sido cumplido, los arcos rígidos entran en acción.
- Acero inoxidable: Los arcos rígidos están fabricados mayoritariamente de acero inoxidable. Este material posee la ventaja de que no se corrompe en la boca e induce una fuerza de control sobre los dientes. Además, el acero es un material relativamente fácil a la hora de manipularlo. Si se ejerce fuerza sobre ellos, no se flexionan sino que se deforman permanentemente -se quedan torcidos-. Generalmente entran en acción entre el sexto y el octavo mes de tratamiento. Los cambios dentales que producen en la posición de los dientes son mucho menores que los que producen los arcos superelásticos de Niti, pero su utilización es imprescindible para «afinar» la posición de los dientes y sus raíces.
- Trenzado: Son arcos de acero, pero con propiedades específicas. Son alambres de muy pequeño diámetro y baja rigidez que se entrelazan para conseguir un comportamiento mecánico distinto, manteniendo una dimensión que permita llenar la ranura del bracket. Por un lado, la amplitud de trabajo o recorrido es mayor que la presentada por cualquiera de sus componentes mientras que la rigidez es significativamente menor a la media de los alambres constitutivos. Esta estructura es más fácil de manipular y están muy indicados en las fases iniciales del tratamiento para alineamientos, control de rotaciones y torque. Con algunos tipos de trenzado se puede conseguir un rango de trabajo equivalente a las de un alambre de níquel-titanio pero a menor coste.
- TMA (Beta Titanio): También últimamente se utilizan mucho los BETA TITANIO, que no llevan níquel. Son arcos de dureza media, entre el NITI y el ACERO y, al no poseer níquel, sirven para pacientes alérgicos al mismo.
- Arcos estéticos: Respecto a los arcos en ortodoncia también cabe mencionar que existe una línea estética, tanto de NITI como de ACERO. Son arcos pintados o recubiertos de un material que los mimetiza con los dientes y los brackets y ayudan a que el tratamiento sea más estético.
Retenedores: asegurando la estabilidad a largo plazo
La estabilidad a largo plazo en un tratamiento de ortodoncia es un requerimiento primordial a tener en cuenta hoy en día entre los ortodoncistas. Aun habiendo realizado un correcto diagnóstico y planificación del tratamiento y una cuidadosa estabilización del resultado, la tendencia a la recidiva puede existir en cualquier tipo de tratamiento.
Como ya vimos en este artículo sobre las fases del tratamiento de ortodoncia, la colocación de los retenedores corresponde a la última fase del tratamiento, una vez que éste ha finalizado. Esta parte del tratamiento tiene como objetivo asegurar, por medios apropiados, el mantenimiento de los resultados obtenidos durante el período de tratamiento, para impedir cualquier recidiva del tratamiento de ortodoncia realizado.
Y como es sabido, la estabilidad postortodoncia a largo plazo plantea un serio desafío para cualquier ortodoncista. Diferentes aparatos han sido empleados y se siguen usando como método de retención. En las ultimas décadas se ha introducido el uso de la retención fija en ortodoncia, que consiste en un segmento de alambre unido a los dientes con previa preparación mediante grabado ácido y adhesión con resina fluida o cemento de resina.
La retención en ortodoncia puede ser fija o removible, temporal o definitiva, activa o pasiva. Su indicación depende fundamentalmente de factores relacionados con el crecimiento, el tipo de maloclusión corregida, el estado periodontal y de la edad del paciente, entre otros.

Clasificación de los retenedores
Actualmente , existen diferentes tipos de retenedores que pueden ser utilizados por los ortodoncistas a sus pacientes tratados ortodóncicamente. Estos básicamente se dividen en dos categorías. Por un lado, los retenedores removibles, los cuales por definición pueden ser removidos de la boca por el paciente, permitiendo ser utilizado la mayor parte del tiempo y retirarlos para comer y realizar la higiene bucal. El éxito de estos retenedores depende de la cooperación del paciente en el uso de los mismos.
Por otro lado están los retenedores fijos, que son aquellos que se adhieren a los dientes y no requieren de la cooperación del paciente, pero necesitan mantenimiento, revisiones y reemplazo de los mismos en caso de que se descementen o se fracturen.
Por norma general, la retención fija en ortodoncia se coloca por palatino o lingual de los incisivos superiores o inferiores y caninos. Se pueden emplear diferentes métodos. El más utilizado es un alambre que ha sido contorneado para adaptarse estrechamente a las caras palatinas/linguales, el cual se adhiere a los dientes por una resina y tiene como objetivo mantener la alineación dental.
Retenedores de ortodoncia fijos:
Consisten en un fino alambre de acero trenzado que se cementa en la cara interna de los dientes, de canino a canino. También lo denominamos barra lingual. Es el sistema de retención de elección en la arcada inferior.
Retenedores de ortodoncia removibles:
Son dispositivos de quita y pon que el paciente se coloca para dormir.
- Las placas de Hawley: Son los retenedores clásicos. Se componen de un paladar de resina y unos ganchos de metal que se adaptan a los molares y a la cara anterior de los incisivos.
- Los retenedores invisibles o exis: Son unas férulas trasparentes que se adaptan a toda la superficie de los dientes de la arcada.
Retenedores fijos
Los retenedores fijos son unas tiras finas de alambre trenzado que se adhieren a la superficie lingual de los dientes y que van totalmente adaptadas a la forma del diente para que sean cómodas. Este tipo de retención no genera llagas ni tampoco interfieren con el habla, al igual que no son perceptibles para la vista.
Retenedores removibles
Los retenedores removibles, por otra parte, son unas férulas transparentes que se realizan a medida para cada paciente. Son muy finas y, por tanto, prácticamente imperceptibles. A diferencia de los fijos, como regla general, se tendrán que esperar entre 2 y 3 días para poder recoger los retenedores removibles.
Otro tipo de aparato removible, que únicamente se utiliza en niños y en aquellos pacientes que inicialmente presentaban una mordida abierta muy acusada, es la placa de Hawley. Se trata de un aparato removible que deja libre la cara oclusal de los molares y que cuenta con un arco metálico exterior y un paladar de acrílico.
Tras la retirada de los brackets, lo habitual es utilizar los retenedores dentales las 24 horas del día durante los primeros 3 meses. Una vez pasado este periodo, los tendrás que utilizar siempre para dormir. La frecuencia con la que hay que llevar los retenedores de ortodoncia la marcará el profesional. En nuestra clínica, recomendamos su uso durante todo el día (salvo para comer), los tres primeros meses tras la finalización del tratamiento. Posteriormente, será suficiente con utilizarlos para dormir.
Recuerda que los dientes se mueven toda la vida. El mantenimiento es extremadamente sencillo, aconsejamos la limpieza de los retenedores con agua fría y jabón neutro. El lugar más seguro para los retenedores se encuentra en la boca. En el momento en qué se extraen de la boca deberemos guardarlos siempre en la caja destinada a ello. Al colocar los retenedores de ortodoncia por primera vez, se nota un poco de presión, que debe desaparecer en 1-2 minutos.
Con el tiempo, el retenedor va perdiendo su rigidez y deja de cumplir su función. Cuando esto sucede, debes cambiar de retenedores de ortodoncia.
Los retenedores deben limpiarse cada día con un cepillo de dientes y jabón de pH neutro. Por ejemplo, el que utilizamos para lavar nuestras manos. ¿Y por cuánto tiempo son necesarios?
Ventajas y desventajas del retenedor fijo inferior
VENTAJAS
- No necesitan de la colaboración del paciente.
- Estética.
- Estabilidad del tratamiento a largo plazo.
- Bien tolerados.
DESVENTAJAS
- Mayor acúmulo de placa.
- Exigente técnica de adhesión.
- Dificulta la higiene.
- Fallo en la adhesión.
- Fractura del retenedor.
- Posibilidad de movimiento dentario si no se cementa de forma pasiva.
A pesar de todas estas desventajas, los retenedores linguales fijos son los de primera elección hoy en día, insistiendo en la necesidad de individualizar cada caso, escogiendo el tipo de retención ideal según las características del tratamiento.