Las muelas del juicio, también conocidas como terceros molares, son los últimos dientes en desarrollarse en la boca, generalmente entre los 17 y 25 años de edad. Aunque puede que por cordales no te vengan a la cabeza, se tratan de las famosas muelas del juicio: cuatro molares que se encuentran en la parte final de la boca. Ahora sí que te suenan, ¿verdad?

Sin embargo, no todas las personas experimentan la erupción de las muelas del juicio. Un 20% de la población no tiene muelas de juicio o terceros molares, pero cuando se tienen en muchas ocasiones la prescripción clínica es el de extraerlas.
¿Qué son los cordales o muelas del juicio?
Las muelas del juicio son unas piezas dentales que erupcionan entre los 17 y 24 años de edad. Se tratan de los últimos grandes morales en la parte posterior de la boca y es muy habitual que provoquen dolores y problemas cuando emergen.
Saber si te están creciendo las muelas del juicio o cordales es muy sencillo. Síntomas como el dolor o inflamación de la zona e, incluso, la infección, son muy habituales. Aunque si estás aquí es más que probable que estos síntomas te sean familiares…
Cuando hablamos de cordales, nos referimos a las cuatro piezas dentales que salen en la parte posterior de la boca, detrás de los segundos molares. Estas muelas son las últimas en erupcionar y, generalmente, comienzan a aparecer entre los 17 y 25 años, aunque depende de cada persona.
Es posible que aparezcan en una edad más temprana o tardía, o incluso no llegar a crecer nunca. Además, como no se rigen por una regla exacta, tampoco tienen por qué erupcionar las cuatro. Por tanto, el número total de dientes que hay en una dentadura adulta variará en función de si cuenta con las muelas del juicio.
Evolución y genética
La evolución ha jugado un papel importante en la presencia o ausencia de las muelas del juicio. Anteriormente, cuando nuestros antepasados consumían una dieta más áspera y necesitaban masticar alimentos duros, las muelas del juicio eran esenciales para ayudar en la masticación.
Con el tiempo, la dieta humana ha evolucionado hacia alimentos más blandos y cocinados, lo que ha reducido la necesidad de muelas del juicio completamente desarrolladas. Además, la genética desempeña un papel significativo en la erupción de estas muelas.
Factores que influyen en la erupción
Otro factor que puede influir en la erupción de las muelas del juicio es el espacio disponible en la mandíbula. Si hay suficiente espacio para que las muelas del juicio erupcionen correctamente, es más probable que lo hagan sin problemas.
Las muelas del juicio impactadas o mal alineadas a menudo requieren extracción para prevenir complicaciones dentales y de salud oral. Es por eso por lo que es importante que las personas visiten regularmente a su dentista para evaluar su caso particular con las muelas del juicio.
¿Cuándo hay que extraer las muelas del juicio?
Cuando no existe suficiente espacio para que crezca la muela es cuando esta se convierte en un inconveniente para el paciente. Técnicamente, se las conoce como muelas del juicio impactadas o retenidas y son las culpables de los síntomas que hemos mencionado antes.
La forma más efectiva para acabar con ellos es extraer estas muelas y volver a dejar al resto de las piezas dentales el espacio que necesitan.

Muelas cordales impactadas: ¿qué suponen?
Si tus muelas del juicio (o cordales) te están causando dolor intenso, es muy importante que visites cuanto antes al dentista para valorar si es necesario extraerlas. Aunque muchas personas soportan el dolor por el miedo al dentista, no actuar cuando es necesario puede provocar todavía más complicaciones:
- Los alimentos y las bacterias se quedan atrapadas a su alrededor y provocan la acumulación de placa.
- Se generan caries dentales y otras enfermedades en las encías que pueden causar problemas a medio plazo.
- Se desarrollan pericoronaritis, celulitis y abscesos o quistes que pueden llegar a ser muy molestos.
Es decir, una serie de problemas que van más allá del dolor o de la molestia y que conviene que tengas en cuenta.
Motivos comunes para la extracción
Las causas son múltiples. La recomendación actual, tal y como aconseja nuestro equipo de odontología, es hacerlo de forma justificada. Por eso, la decisión final de la extracción tiene que estar siempre sujeta a un diagnóstico personalizado.
- Cuando no acaban de aparecer.
- Cuando aparecen a medias.
- Cuando no tienen espacio suficiente. Una de las razones más comunes.
En Centro Dental Torres señalan que ante la salida de las muelas del juicio lo ideal es, antes de nada, ponerte en contacto con tu odontólogo. De esta manera es posible valorar cómo están erupcionando las muelas, si están saliendo una o más piezas (ya que es posible que esté saliendo alguna otra pero aún no lo sepas) y tener una primera idea de cuál será su evolución.
Es posible que los cordales erupcionen sin mayores problemas o incluso que no te lleguen a salir, como hemos visto. Pero si no es así, por el bien de tu salud bucodental y para evitar problemas en el futuro, lo más indicado es quitar las muelas del juicio para así olvidarte de ellas definitivamente (lo que es un gran alivio).
¿En qué casos se extraen las muelas del juicio?
Entre los motivos para extraer estas muelas, además de los que hemos nombrado en el apartado anterior, encontramos:
- Pericoronaritis: infección de los tejidos blandos que rodean al diente, que suele producirse cuando la muela ha erupcionado parcialmente. La infección de los terceros molares es conocida como «pericoronaritis«. Puede causar también bloqueo en la apertura bucal y calor en la zona.
- Caries: debido a su posición tan posterior en la mandíbula, pueden dificultar la higiene diaria facilitando la aparición de caries. Cuando estas muelas presentan caries, salvo en situaciones concretas, no se suelen realizar empastes y se prescribe su extracción.
- Daños en la encía y el hueso en la raíz del segundo molar, debido a la acumulación de placa bacteriana.
- Riesgo de desarrollar quistes cuando las muelas quedan sin erupcionar, debido al pequeño saco folicular que rodea la corona del cordal que, en ocasiones, puede aumentar de tamaño, provocando pérdida de masa ósea con posible afectación de los dientes adyacentes. Estos quistes se diagnostican con las imágenes radiológicas y normalmente no cursan con dolor.
Por otro lado, si necesitas llevar ortodoncia, puede ser necesario extraer las muelas del juicio para generar espacio suficiente y obtener los mejores resultados.
🦷¿Es necesaria la extracción de las muelas del juicio?
Quitar las muelas del juicio para ortodoncia
Cuando el ortodoncista realiza el estudio con los registros pertinentes: panorámica, telerradiografia lateral de cráneo, cefalometrías y registro fotográfico , diagnosticará también la situación y compromiso de las muelas de juicio y los criterios a seguir suelen ser:
- Prevención odontológica por la posición del tercer molar que puede estar impactándose en el molar anterior.
- La falta de espacio para albergarlas de manera correcta o problemas periodontales u odontológicos
- Necesidad de aplicar una biomecánica en el tratamiento ortodóncico de distalizacion y que la muela de juicio sea un impedimento para ello.
En otras ocasiones las muelas de juicio son adecuadas y necesarias para aplicar una biomecánica ortodóncica ya que nos permitirá utilizarlas de anclaje muchas veces evitando minitornillos y así poder conseguir los objetivos ortodóncicos y después de ser utilizadas en el tratamiento ortodóncico puede ser adecuado la extracción.
De igual forma muchas veces las muelas de juicio no comprometen para nada la consecución de los objetivos ortodóncicos por lo que no será necesario su extracción.
Un diagnóstico global de todos los aspectos buco-dento-faciales es la clave y el aspecto diferenciador y es lo que permitirá alcanzar el mejor tratamiento de ortodoncia.
¿Cómo me preparo para la extracción de la muela del juicio?
Sea cual sea el procedimiento para la extracción, tu dentista siempre te explicará paso a paso cómo debes prepararte. Por ejemplo, si eres fumador te aconsejará que dejes de hacerlo, ya que ello aumenta tu riesgo de infección en la herida.
Se trata de un procedimiento que se realiza con anestesia local. Esto significa que te mantendrás despierto, pero que la anestesia bloqueará el dolor de tu muela y encía.
¿Cómo se extraen las muelas del juicio?
Aunque cada caso es diferente, el procedimiento en sí dependerá del grado de impacto que tengan tus muelas. En la mayoría de los casos, las muelas del juicio se pueden extraer como cualquier otro molar:
- Se aplica anestesia para bloquear el dolor.
- El dentista empieza a luxar con un instrumento llamado elevador.
- Moverá la muela de lado a lado hasta que esté lo suficientemente floja como para extraerla por completo.
Sin embargo, también es posible que la muela resulte complicada de extraer. En ese caso, el dentista realizará un corte en las encías para quitar una parte del hueso maxilar y poder llegar a la muela.
En la mayoría de los casos, la extracción de las muelas del juicio suelen demorar sólo unos minutos, pero los casos más difíciles pueden tomar más tiempo.
¿Qué pasa después de extraer las muelas del juicio?
Justo después de que realicen la extracción, el siguiente punto es descansar hasta que se pase el efecto de la anestesia. Es posible que tengan que transcurrir varias horas antes de que tu mandíbula recupere la sensibilidad.
Es importante que tengas cuidado de no masticar en el área o ingerir alimentos demasiado calientes.
Antes de marcharte a casa, tu dentista o cirujano oral te dará una serie de consejos sobre los cuidados de tus dientes y encías a tener en cuenta durante la recuperación. En general no es común que se necesiten muchos días de reposo después de sacar una muela y la cicatrización de las muelas del juicio suele evolucionar sin mayores complicaciones.
¿Cómo me recuperaré de la extracción de los cordales?
Como te contábamos más arriba, lo más habitual es que puedas recuperarte sin demasiadas complicaciones. Si la molestia es muy grande, puedes tomarte un ibuprofeno o un paracetamol, pero nunca una aspirina ya que pueden empeorar el sangrado.
Además es importante que tengas en cuenta que:
- No debes enjuagarte la boca durante las primeras 24 horas, ya que puede perturbar los coágulos de sangre que ayudan al proceso de curación.
- Puedes cepillarte los dientes como de costumbre, pero durante los dos primeros días no cepillaras la herida.
- Al principio, tras la extracción de muela es posible que sientas pequeños fragmentos de hueso con tu lengua. Estos son los bordes del alvéolo dental que desaparecerán tan pronto como sane la encía.
Posibles consecuencias de la extracción
Extraer las muelas del juicio puede ocasionar algunas molestias temporales, pero este es un tema que no debe preocuparte, ya que los beneficios son mucho mayores que las posibles incomodidades. Ten en cuenta que en el transcurso de la extracción no notarás nada en absoluto y, una vez en casa, gracias a las indicaciones de nuestros profesionales, el proceso de recuperación será lo menos molesto posible.
Así, entre las molestias que puedes experimentar (insistimos, temporalmente), encontramos:
- Sangrado (se controla simplemente con la compresión de una gasa).
- Dolor (controlable con analgésicos).
- Hinchazón (se alivia mediante la toma de antinflamatorios o la aplicación de frío).
- Hematomas o decoloración (desaparecen por sí mismos, aunque puede aplicarse calor húmedo para acelerar la recuperación).
- Fiebre e infección (controlables con antibióticos)
- Rigidez en la mandíbula (ocasionada en la mayor parte de los casos por mantener la boca abierta durante un largo periodo de tiempo, que desaparece sin mayores complicaciones)
Aunque es poco común, debemos también nombrar la parestesia (sensación de adormecimiento u hormigueo en la lengua, mentón o labio) que, en caso de aparecer, requiere de una observación cuidadosa por parte de nuestros profesionales para supervisar su evolución hasta que desaparecen los síntomas.
Otras complicaciones son extremadamente infrecuentes, por ejemplo la fisura o fractura mandibular o alguna alteración sensitiva.
Consideraciones Finales
La extracción de las muelas del juicio es una intervención dental que, si bien puede generar inquietud en algunos pacientes, se basa en consideraciones clínicas fundamentales para preservar la salud bucodental a largo plazo. Desde la prevención y manejo de dolores e infecciones hasta la optimización de tratamientos ortodóncicos, la decisión de extraer estas muelas adicionales se fundamenta en un análisis individualizado de cada caso.
Recuerda que ni las muelas del juicio ni la cirugía tienen las mismas consecuencias de un paciente a otro, por lo que es necesario que consultes con tu odontólogo o cirujano maxilofacial las pautas adecuadas en tu caso.