Desde la antigüedad, los profesionales de la Odontología han adoptado distintas posturas para realizar su trabajo, aunque clásicamente la posición adoptada ha sido de pie, desplazándose continuamente por todo el consultorio en busca del instrumental o de los materiales que se encontraban en diferentes sitios de la clínica. Esta forma de trabajar ha llegado hasta la década de los sesenta.
En 1971, la Universidad de Alabama aplicó a la Odontología las investigaciones realizadas en la industria a principios de siglo XX, referentes al estudio de la fisiología del trabajo, así como al estudio del ahorro de tiempo y movimientos, dando lugar a un nuevo diseño del ejercicio de la profesión, basado principalmente en el trabajo de equipo y en la distribución y morfología que debían tener su mobiliario, aparatología e instrumental, con el único fin de aumentar la cantidad de servicios dentales (sobre todo en entidades públicas, debido a la demanda que había en aquella época).
En este aspecto la introducción del sillón “confort” por John Anderson y la unidad aspiradora por E. O. Thompson influyeron en la evolución de las posturas de trabajo.
Sin embargo, tal libertad de acción hace que el puesto de trabajo del odontólogo pueda considerarse ergonómicamente complejo, de este modo, las posibilidades de error postural durante el trabajo en el consultorio dental son grandes y esto conlleva el agotamiento físico y el estrés que redunda en una mala praxis odontológica.
Zonas de Trabajo en la Clínica Dental
Al trabajar en equipo y para evitar conflictos en los movimientos entre el operador y su auxiliar, y que las intervenciones sean lo más ordenadas posible, se han repartido tanto las funciones como las competencias y zonas de la clínica en unas áreas (una para el operador y otra para su auxiliar). Es lo que se conoce hoy con el término de “unidad dividida”. El documento describe las zonas de trabajo en el gabinete dental. Se divide el área en cuatro zonas: la zona estática, la zona del operador, la zona del auxiliar y la zona de transferencia.
Las áreas de trabajo en odontología se dividen en zonas estática, operador, auxiliar y transferencia, utilizando un esquema basado en un reloj.
Para un mejor estudio de las áreas de ubicación, a este círculo se le ha considerado clásicamente, ya desde la idea de Anderson, como la esfera de un reloj. Así, las 12 estarían en la frente del paciente y su prolongación, y las 6 estarían en el ombligo.
Por supuesto, todas estas áreas que se han citado anteriormente son para un odontólogo diestro.
La situación que deben adoptar el odontólogo y su auxiliar en la clínica (para que el trabajo sea lo más ergonómico posible) viene determinada por un círculo de unos 50 centímetros de radio, en el que el centro de éste debe coincidir con la boca del paciente, quedando dentro de este área el odontólogo, el auxiliar, así como todo tipo de instrumental necesario para el tratamiento.

Zona del Operador
Es la zona comprendida entre las 12 o la 1 y las 7 o las 8. Por este área es por donde el odontólogo se mueve y se sitúa para trabajar.
Zona Estática
Está comprendida entre las 12 y las 4. Lo normal es que esté situada a las 3. Se aprovecha esta zona para colocar lo más cerca posible los instrumentos y materiales que necesitará el auxiliar para poder ayudar.
Zona del Auxiliar
Está comprendida entre las 4 y las 7.
Zona de Transferencia
Esta zona se encuentra comprendida entre el mentón y la punta del esternón del paciente. Es la zona comprendida entre la 1 y las 2.
Posiciones de Trabajo del Odontólogo
Las posiciones que hoy día puede adoptar el odontólogo para su trabajo son: de pie y sobre todo sentado.
Trabajar de Pie
- Puede ejercer una mayor fuerza y potencia con los brazos, puesto que podemos hacer uso de la fuerza de los hombros y espalda.
- El equilibrio general y la estabilidad del cuerpo no es suficiente para ejecutar movimientos de precisión.
Trabajar Sentado
- Disminución de la presión sobre los discos lumbares.
- Mejora del retorno venoso de las piernas.
- Disminuye el consumo de energía, ya que necesita un menor número grupo de músculos en contracciones estáticas para mantener la postura del cuerpo. El asiento soporta parte de este esfuerzo y, por lo tanto, disminuye la fatiga.
- Aumento de la capacidad para efectuar trabajos que requieran alta precisión. Esto es debido, por un lado, a que el control visual es mejor, dado que el equilibrio y estabilidad del cuerpo es mayor al tener mayor base, pues se está apoyado sobre la silla y los pies, y por otro lado, a la disminución en altura.
De todo lo anteriormente expuesto se deduce que en pocas ocasiones, hoy día, está indicado el trabajar de pie, ya que la mayoría de los tratamientos se pueden realizar sentados.

Recomendaciones para una Postura Correcta
ERGONOMÍA DENTAL, Ft ODONTOBLOG. POSICIONES DE TRABAJO PARA DENTISTAS | POSICIONES DEL RELOJ
Desde que en 1982 el equipo del doctor Darly Beach, del Human Performance Institute (HPI), de Atami (Japón), presentara a la OMS sus investigaciones, se han adaptado por la inmensa mayoría de los autores los patrones que este equipo del HPI recomienda. La Federación Dental Internacional (FDI) ha publicado una guía práctica sobre ergonomía para profesionales dentales. Enmarcado en el Día Mundial de la Salud y la Seguridad en el trabajo, la FDI ha compartido su «Guía de ergonomía y buena postura para profesionales dentales».
Una buena postura para profesionales dentales pasa por controlar la posición de la cabeza, el torso, los brazos y los pies.
La boca, como zona de trabajo principal en la clínica, plantea unos retos que invitan a adoptar posturas poco óptimas. Con el objetivo de dar el mejor trato al paciente y llegar a todos los recovecos, se sacrifica la ergonomía al trabajar.
Posición de la cabeza, hombros y espalda
- La cabeza debe estar ligeramente inclinada, con el fin de ver bien el campo operatorio del interior de la boca del paciente.
- Los hombros paralelos al plano horizontal y la espalda recta, de esta forma se establece un perfecto equilibrio del cuerpo, que queda completamente balanceado entre sus dos mitades. Por otro lado, al tener la espalda recta, ayudamos a mantener la lordosis fisiológica lumbar, y disminuimos la presión sobre los discos intervertebrales y la sobrecarga postural de los músculos de la espalda.
Posición de las manos
Manos a la altura de la línea media sagital del esternón, por ser éste el punto de trabajo. A este nivel y a la altura de la punta del esternón es donde debe estar la boca del paciente.
Posición de los muslos y pies
- Muslos paralelos al plano del suelo. El ángulo formado por la columna vertebral y el fémur debe ser superior a los 100º, ya que por debajo de esta cifra se tiende a rectificar la lordosis lumbar. Hoy día, sin embargo, se admite que los muslos sean paralelos al plano del suelo y que formen con la espalda un ángulo de 90º.
- Pies apoyados en el suelo. Los pies deben estar apoyados en el suelo y ligeramente separados, ya que soportan un 25 por ciento de la carga del peso del cuerpo. De tal forma que da lugar al denominado triángulo fisiológico de sustentación, cuyo vértice sería el coxis y la base estaría formada por una línea imaginaria que pasase por las dos rótulas. En el centro de este triángulo deberá estar encuadrada la cabeza del paciente.

Posición de las piernas en relación al auxiliar
Cuando el odontólogo y su auxiliar trabajan sentados y ambos puedan aproximarse al máximo al campo operatorio y las piernas no se lo impidan, éstas deben ser colocadas de determinada forma dependiendo de la posición de trabajo. Así, si el trabajo a las 12, las piernas de éste y las del auxiliar estarán paralelas. Por el contrario, si se trabaja a las 11 o a las 9, las piernas de ambos estarán alternas. En el caso de que el profesional tenga las piernas mucho más largas que su auxiliar, entonces las piernas del auxiliar pueden quedar por dentro de las del operador (cuando éste trabaje entre las 11 y a las 9).
Consideraciones sobre el asiento
También hemos de tener presente el sitio donde nos sentamos, el taburete o silla, que debe cumplir una serie de requisitos, como: tener un apoyo lumbar, que la superficie del asiento no sea muy blanda ni que sea muy grande (debe tener una profundidad de 20 a 35 centímetros), pues de lo contrario comprimiría la parte distal del muslo cerca del hueco poplíteo, que es donde está más superficial el paquete vasculonervioso, dando lugar a calambres. Debe estar colocado a la altura de las rodillas y ligeramente inclinado hacia delante, para que al sentarse las caderas estén ligeramente más elevadas. Los pies deben apoyarse por completo en el suelo, creando ángulos de 90º entre el pie y el tobillo, y en las rodillas. El reóstato debe estar cerca de los pies, intentando que el ángulo de la rodilla no sobrepase los 100º al usarlo.
Posición del torso y cabeza
El torso se proyectará ligeramente hacia arriba para respetar la curvatura natural de la espalda y colocar los hombros atrás y abajo, relajados. Estos deben mantenerse sobre las caderas. Si es necesario, se puede recurrir al respaldo para proporcionar apoyo lumbar. Por su parte, la cabeza se debe inclinar ligeramente hacia adelante, pero siempre alineada con los hombros.
Posición de los brazos
Los brazos han de caer relajados a los lados del cuerpo, ayudados por la fuerza de la gravedad. Los codos se colocarán pegados al cuerpo, extendiendo los antebrazos y muñecas hacia delante. Los brazos están ligeramente cercanos al tórax con el codo flexionado, de tal forma que los antebrazos queden paralelos al suelo. La espalda está colocada de tal forma que existe una angulación de 90º a 110º entre las piernas y la columna.
Posición del paciente
- La boca del paciente debe coincidir con el plano sagital o medio del odontólogo.
- La boca del paciente debe estar a la altura de los codos del odontólogo a unos 5 centímetros por encima. Si la boca del paciente está muy alta, el dentista deberá elevar los hombros, por lo que aparecerá una sobrecarga muscular que se traduce en fatiga.
- La distancia cómoda para la visión de la boca será de unos 35+/-5 centímetros. Este último punto es más fiable que el anterior, ya que no depende de las dimensiones antropométricas del odontólogo, sino de la distancia que hay desde sus ojos a la boca del paciente.
Ubicación del instrumental
- El instrumental debe encontrarse bajo el área de visión periférica comprendida entre 30-40 grados del plano sagital medio del odontólogo. De esta forma, no es necesario desviar la vista de la boca del paciente para tomar un instrumento, ni acomodar la pupila, ya que el campo visual humano alcanza los 50º.
- El instrumental debe estar en un área de unos 40 centímetros de distancia, ya que es la distancia de alcance normal de los antebrazos con los codos flexionados. De esta forma, no será necesario efectuar movimientos de clase IV y V de Gilbert.
- El instrumental, las bandejas y los demás utensilios deben estar en un plano horizontal y paralelo al de la boca del paciente.
Posición del auxiliar
La distancia de sus ojos a la boca del paciente debe estar también de unos 25 a 30 centímetros, aunque hay autores que recomiendan que los ojos del auxiliar estén a unos 10 o 15 centímetros por encima del operador con el fin de que vea mejor el campo operatorio. Otros autores opinan que el auxiliar no debe estar a una altura estandarizada, sino que su situación debe estar determinada por la necesidad de tener una óptima visión del campo operatorio.
El auxiliar debe situarse siempre enfrente del odontólogo o del estomatólogo, de modo que las áreas de visión y de alcance del antebrazo de los dos miembros del equipo se superpongan (teoría de Campo Visula, de Kuminoto).
En el segundo caso, cuando se trabaja a las 12, el auxiliar está con las piernas paralelas al operador. Su cadera izquierda debe quedar al mismo nivel que el hombro del paciente, por lo tanto, la altura a la que se colocará será mayor, 10 centímetros cuando se trabaja en la arcada superior, y 15 centímetros cuando se trabaja en la arcada inferior.
Ergonomía y Salud: Prevención de Lesiones
En la práctica odontológica, la tensión, las malas posturas y el estrés pueden contribuir a que aparezcan problemas a nivel del sistema músculo esquelético del personal. Estos desordenes pueden diferir en grado de severidad desde síntomas periódicos leves hasta condiciones debilitantes crónicas. Entre las enfermedades profesionales del odontólogo, las de mayor incidencia son las enfermedades denominadas de desórdenes músculo-esqueléticas, seguidas del estrés, dentro de las alteraciones músculo-esqueléticas, que el dolor de espalda es el de mayor incidencia. El dolor cervical puede ser el resultado de anomalías en las partes blandas, músculos, ligamentos, discos y nervios, así como en las vértebras y sus articulaciones.
Con la utilización de equipos dentales de diseño ergonómico y la aplicación de los principios ergonómicos en las tareas diarias de la clínica dental, se conseguirá una buena organización del trabajo y la prevención de tensiones musculares y óseas que son, frecuentemente, la causa de enfermedades profesionales del equipo de trabajo dental.
La posición del operador debe ser ergonómica, formando triángulos ideales con su columna y piernas.
Lesiones comunes en odontólogos
Es común para los dolores en el brazo y la mano que derivan en problemas en el cuello. La ligera curva hacia el interior del cuello equilibra la cabeza sobre la columna vertebral, la cabeza hacia adelante perturba este equilibrio, las articulaciones y los músculos del cuello y la espalda superior. Esta postura también causa la compresión de los nervios y los vasos sanguíneos que salen del cuello, lo que lleva a los síntomas del brazo y la mano. Este trastorno se caracteriza por dolor intermitente o de manera crónica en el cuello y dolor o rigidez en el hombro, dolores en la cabeza, mano y brazo, entumecimiento, hormigueo, y sentimiento de torpeza en los movimientos.
- Síndrome del túnel carpiano: Es uno de los problemas más comunes que afectan a la mano y la muñeca. Se produce cuando el nervio mediano, que se extiende desde el antebrazo hasta la mano, está presionado o apretado.
- Tendinitis: Es una inflamación de los tendones, que son las estructuras que sujetan el músculo al hueso.
- Síndrome del túnel cubital: Es a menudo causado por el uso prolongado del codo flexionado, apoyando el codo en un reposabrazos, el uso excesivo puede comprimir el nervio cubital.
- Bursitis: El término bursitis significa que la parte del hombro llama la bursa se inflama.
Recomendaciones adicionales
- Según las recomendaciones del FDI, lo principal es encontrar un equilibrio entre la luz directa y la indirecta a través del uso de espejos dentales. Además, se puede ayudar de lentes o microscopios que le permitan tener una vista más en detalle sin modificar las directrices posturales que cuidan de su salud.
- El uso del instrumental también puede afectar a la fatiga muscular, especialmente aquellos que requieren de una mayor fuerza de pinza para sujetarlos. Lo ideal es elegir material ligero y cómodo, que no requiera más esfuerzo que sujetar un bolígrafo. En este caso, el FDI ha identificado la silicona como el material más confortable para los profesionales del sector ya que facilita el agarre de los mismos.
Cuidar de todos estos factores resultan en una mejora de la salud postural de los profesionales dentales.
El objetivo es aumentar la productividad y que el volumen de trabajo estipulado salga en el menor tiempo posible con la máxima calidad.