Antes de analizar cuáles son las partes de un sillón dental, debemos conocer cuál es su historia para comprender mejor cómo su evolución, con la incorporación de elementos ergonómicos y avances tecnológicos, ha permitido mejorar notablemente las condiciones de trabajo del odontólogo.
La Odontología nació en la prehistoria, según datan los registros de 3.500 años a.C., una etapa en la que los tratamientos dentales se realizaban en condiciones precarias.

Desde los sillones de barbero de siglos pasados hasta el anatómico y confortable sillón actual, el sillón del dentista ha evolucionado mucho. Este primer sillón dental surge por tanto en los EEUU, aunque la fecha exacta no se conoce. De aquí surge el sillón dental, diseñado y construido como tal por el ingeniero norteamericano Josiah Flagg en los EEUU, entre 1790 y 1812. Este sillón dental estaba fabricado en madera, con un reposa-cabezas y un reposa-brazo derecho de gran tamaño, que le serviría también para dejar el instrumental necesario.
Si hablamos del primer sillón dental reclinable, en este caso el logro se lo lleva un dentista de Londres, James Snell, que tal como explican en Kalma fue quien lo inventó y patentó allá por 1832. El primer sillón dental reconocido como tal, es de 1832 y lo patentó James Snell.
La aportación de Platerio permitió, por un lado, que el dentista accediera más fácilmente a la dentadura del paciente y, por otro, que el paciente adoptase una postura más cómoda durante la intervención. Sí, este fue otro hito en la evolución de los sillones dentales.
Es la empresa SS White Co. La que en 1871 fabricaría el primer sillón dental realizado íntegramente en metal. Además, las manivelas que se empezaron a usar en 1871 están ahora siendo sustituidas por palancas, que también hacen el trabajo más fácil.
Y si bien esa mejora estaba pensada para los dentistas, unos tres años después, en 1850, esta vez le toca a los pacientes: el Dr. John Naughton inventa un sillón dental que se vuelve abatible, ya que cuenta con un sistema para apoyar los pies. Años después, en 1850, se creó el sillón dental con un respaldo para la cabeza y los pies. Algo sin lo que hoy en día no podemos concebir nuestra visita al dentista.
El siguiente paso importante llega 25 años después, cuando en Bufalo Dental Manufacturing Co. crean un butacón que se abate hacia atrás permitiendo que los odontólogos puedan trabajar sentados.
Una última modificación en esta época de evolución hacia sillones dentales más “ergonómicos” es la de 1868, cuando James Beall Morrison crea una silla que permite una ligera inclinación lateral, lo cual ayuda incluso más al dentista a realizar su trabajo. Nuevamente en 1868 surge un nuevo diseño para el sillón dental, esta vez se trataba de James Beall, quien se preocupó por la incomodidad que padecían los odontólogos y pacientes; diseñando un sillón con la capacidad de ser inclinado.
El primer sillón hidráulico fue diseñado por Basil Manly Wilkerson en el año 1877, y gracias a este sistema, tanto el paciente como el dentista se vieron beneficiados. El uno porque su espalda estaba mejor posicionada durante la intervención y el otro porque una vez más, le permitía llegar a la boca del paciente con más facilidad. Y en 1877 aparece el primer sillón dental hidráulico, dejando atrás las aparatosas manivelas.

A finales del siglo XIX se empiezan a comercializar estos sillones dentales que han experimentado diversas transformaciones hasta la actualidad.
Siglo XX: llegaron los cambios. En 1924 los sillones sufren un gran cambio cuando el motor eléctrico substituye el pedal del sillón. En los años 20 se usaron sillones que incorporaban unas cintas cuyo objetivo era pasarlas por el tórax, el abdomen y las piernas del paciente, para evitar así que se movieran y no hacerles daño durante los tratamientos.
En sus inicios, Ritter Dental revolucionó el ámbito odontológico al diseñar un sillón dental equipado con aire a presión, que marcó un antes y un después en la comodidad de los pacientes y la eficiencia del profesional. Ya estamos en el año 1940, cuando Ritter Co. En 1940 sale a la venta ael sillón dental con un aparato que adsorbía la saliva y otro aparato encargado de hacer radiografía.
En la evolución moderna de los sillones dentales, una de las contribuciones más significativas provino nada más y nada menos que del arquitecto Le Corbusier. Famoso por sus aportes a la arquitectura moderna, también dejó su huella en el campo odontológico al diseñar los primeros modelos de sillones anatómicos. Desde los primeros sillones anatómicos de Le Corbusier, las innovaciones no han cesado. Los avances en tecnología y diseño han tenido como objetivo principal mejorar tanto la experiencia del paciente como la eficiencia del profesional.
Por último, llegamos a los años 70, cuando los sillones dentales ya poseen un diseño tal como lo conocemos actualmente. Desde entonces se han ido incluyendo poco a poco más mejoras, por supuesto. Pero, si giramos un poco la cabeza y echamos la vista atrás, los sillones dentales no eran, ni mucho menos, como los conocemos ahora.
A los tradicionales sillones hidráulicos, electro-hidráulicos y anatómicos, se ha sumado un modelo innovador: la silla dental anatómica modificada. Esta versión mejora notablemente la ergonomía gracias a una innovación en la sección media del respaldo, que ahora está dividida en dos segmentos. La línea K150 también ha tenido su propia evolución llegando actualmente a disponer de una gama de 3 equipos.
Se puede observar en la historia del sillón dental que los diseñadores de los sillones hacían su mejor esfuerzo por hacer sillones modernos y cómodos en la industria de la odontología. Es por ello que siempre surgían nuevas modificaciones.
Gracias a ellas, el odontólogo hoy cuenta con una unidad ergonómica que le ayuda a ofrecer una mejor experiencia al paciente y le aporta grandes beneficios para desarrollar su trabajo diario.
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Partes del sillón dental y sus funciones
Cada una de las partes que componen el sillón dental tiene su función específica. Las partes más destacadas de un sillón dental son:
- El sillón dental: formado por un asiento, cabezal, reposabrazos y respaldo. Con el paso del tiempo, y buscando una mayor comodidad del paciente y del operador, se añadió el apoyo para la cabeza.
- Bandeja de instrumental y panel de control: se encuentran todos los instrumentos que el dentista utiliza: la jeringa, la turbina, el micromotor y el aparato de limpieza. Todos controlados a través del panel de control.
- Lámpara de iluminación intraoral: lámpara de alta intensidad que concentra la luz en la cavidad oral del paciente.
- Escupidera: es el recipiente situado al lado del sillón para que el paciente pueda enjuagar y salivar. La taza escupidera es extraíble y el grifo desmontable para que se pueda limpiar más fácil y en profundidad.
- Sistema de aspiración: tubo que sirve para aspirar la saliva que se acumula en la boca y reduce las partículas de agua, permitiendo una menor producción de aerosoles y una mayor seguridad para el dentista.
- El pedal: sirve para activar la rotación de los diferentes instrumentos, por ejemplo, activar el circuito de agua y regular el sillón.

Desinfección del sillón dental: muy importante
El sillón dental también es uno de los principales focos de infecciones cruzadas entre paciente y profesional de la odontología.
Según la OMS, “La transmisión de la COVID-19 en los establecimiento de salud bucodental se produce de 3 maneras: 1) por vía directa como consecuencia de la inhalación de las gotículas que se generan al toser o estornudar; 2) por vía directa como resultado de la exposición de las mucosas oculares, nasales o bucales a gotículas infecciosas; y 3) por vía indirecta a través de superficies contaminadas”.
Por estos motivos, es necesario conseguir una correcta desinfección del sillón dental antes de la jornada, entre pacientes y al final de la jornada. El protocolo de limpieza y desinfección del sillón dental debe realizarse a diario y para obtener resultados satisfactorios es recomendable elegir desinfectantes certificados y homologados. Limpieza y desin. Limpieza y desin.
En Dental Bernabeu, estamos a la vanguardia en cuanto a equipamiento odontológico de última generación. Nuestras instalaciones están dotadas de los más modernos sillones dentales, garantizando así la máxima comodidad para el paciente y una mayor eficacia en cada intervención.
Un dentista hoy en día no concibe trabajar sin un sillón dental.