La limpieza dental profesional es un tratamiento fundamental para mantener una sonrisa sana, prevenir enfermedades periodontales y eliminar la placa bacteriana que el cepillado diario no consigue eliminar. Para que el proceso sea un éxito, una vez finalizado, es imprescindible seguir una serie de cuidados. Te contamos cuáles son este tipo de cuidados.

¿Qué es una Limpieza Dental Profesional?
Una limpieza o profilaxis dental es un tratamiento bastante sencillo y corto, de unos 30-45 minutos, que se realiza en las clínicas dentales. Los dentistas recomendamos hacerla entre una y dos veces al año, en función de cada paciente y del estado de su boca. La limpieza bucal es un hábito esencial en el cuidado dental regular que todos debemos realizar de manera periódica.
La profilaxis dental, o limpieza dental profunda, es un importante tratamiento con el que eliminamos en profundidad las bacterias que no han podido ser alcanzadas con una rutina de higiene en casa. Gracias a una limpieza dental podemos eliminar en profundidad las bacterias que no han podido ser eliminadas en la limpieza diaria en casa. Además de eliminar las bacterias, con la limpieza dental conseguimos eliminar la placa o sarro que se acumula entre los dientes diariamente.
Una limpieza dental profesional elimina la placa, el sarro y las bacterias que no se pueden eliminar solo con el cepillado y el uso de hilo dental en casa. Este procedimiento deja tus dientes más limpios y tus encías más sanas, pero también puede dejar tus dientes temporalmente más sensibles.
¿Qué hacer después de un Blanqueamiento Dental? | Cuidados y Recomendaciones | Oralnet
Recomendaciones Inmediatas Después de la Limpieza
Es recomendable esperar al menos 30 minutos antes de comer o beber cualquier cosa después de la limpieza dental. Lo más recomendable es esperar entre 30 y 60 minutos tras el tratamiento antes de consumir cualquier alimento o bebida.
En las primeras horas después de la limpieza, se recomienda beber abundante agua para mantener la boca hidratada y favorecer la eliminación de residuos. El agua sigue siendo la mejor bebida para mantener la boca limpia e hidratada.
En las primeras 24 horas después de una limpieza dental debes evitar enjuagarte o escupir. Por eso mismo, te aconsejamos no realizar enjuagues en las 24 horas posteriores a la intervención.

Cuidado Dental en Casa Después de la Limpieza
Además, es aconsejable cepillarse los dientes con un cepillo de cerdas suaves y una pasta dental con flúor, para reforzar el esmalte. Cepíllate los dientes después de tu limpieza dental, pero hazlo con especial suavidad. Cuando te cepilles los dientes después de la limpieza, hazlo con suavidad. Usa un cepillo de dientes de cerdas suaves y evita los movimientos agresivos. Limpia cuidadosamente y sin presionar demasiado para evitar dañar tus encías.
Si tu dentista te ha indicado un enjuague bucal específico, utilízalo siguiendo sus indicaciones. Utiliza un enjuague bucal que no contenga alcohol, ya que puede causar ardor o irritación en encías sensibles.
Completa la rutina con hilo dental y colutorio, preferiblemente sin alcohol. El uso del hilo dental es importante después de una limpieza dental, pero debe hacerse con cuidado. Es muy importante mantener una buena higiene dental entre tratamientos de limpieza dental para así evitar deteriorar nuestros dientes.
Alimentación Post-Limpieza Dental
Después de una limpieza, opta por alimentos blandos y a temperatura ambiente. En estas primeras 24 horas, es mejor evitar alimentos y bebidas muy frías o muy calientes, ya que pueden aumentar la sensibilidad dental después de la limpieza. En las cuatro horas posteriores al tratamiento, evita ingerir bebidas muy calientes o muy frías.
Las frutas no ácidas, como el plátano o la pera, y los lácteos bajos en grasa son excelentes opciones, ya que ayudan a remineralizar el esmalte. Durante las primeras horas, evita comidas muy duras, ácidas o picantes, ya que pueden irritar las encías y causar molestias. Si es posible, esperar el tiempo necesario para comer tras la limpieza dental es importante evitar alimentos y bebidas ácidas y abrasivas como puede ser la leche, el alcohol o el azúcar. Para mantener tus dientes sanos debes evitar alimentos y bebidas ácidas o abrasivas, como por ejemplo la leche, el azúcar y, por supuesto, el alcohol.
Las bebidas carbonatadas, el café y el vino también conviene limitarlos, ya que pueden manchar el esmalte recién pulido. Intenta no tomar café, vino tinto, té, etc. Evita consumir alimentos o bebidas en entre los 30 y 45 minutos posteriores al tratamiento. De esta manera favorecemos la efectividad del tratamiento evitando ingerir alimentos que puedan manchar el esmalte o dañar las encías.
Los alimentos pegajosos como los chicles pueden quedar atrapados entre los dientes y encías, generando molestias. Reduce el consumo de tabaco para evitar que se produzcan coloraciones en tus dientes. El tabaco o bebidas como el café producen manchas en el esmalte de nuestros dientes (además de otras problemáticas más graves que puede contarte nuestro periodoncista en Madrid) por ello, es importante evitar su consumo en las primeras 24 horas posteriores al tratamiento.
Sensibilidad y Otros Posibles Efectos Secundarios
Aunque la sensibilidad dental después de la limpieza es normal durante uno o dos días, hay señales que no debes ignorar. La sensibilidad en los dientes y en las encías es algo que se manifiesta a menudo los primeros días. Es posible que las encías queden enrojecidas tras la limpieza dental.
Si experimentas sangrado abundante, inflamación que no mejora o dolor intenso, es importante contactar con tu dentista cuanto antes. También pueden producirse pequeños sangrados en diferentes puntos de la boca durante las 24 primeras horas. Tras una limpieza dental profunda la encía puede quedar enrojecida, además de presentar sangrado en ciertos puntos de la boca en las primeras 24 horas. Esto sucede, sobre todo, en pacientes bajo algún tratamiento anticoagulante.
Es normal experimentar un ligero sangrado de encías después de una limpieza bucodental profunda. Esto puede ocurrir si tus encías estaban un poco inflamadas debido a la acumulación de placa o también sucede en pacientes bajo tratamiento anticoagulante. Esto se debe a que las encías han estado inflamadas y son más vulnerables debido a la acumulación de bacterias y sarro. El sangrado debería desaparecer después de unos pocos días a una semana. Es importante continuar con el cepillado de dientes y utilizar el hilo dental con suavidad.
Después de una profilaxis, los dientes y encías pueden estar más sensibles de lo normal, de ahí la importancia de evitar bebidas muy calientes o muy frías que puedan causar molestias. Si persiste o es incómoda, consulta a tu dentista para descartar cualquier otro tipo de afección. Puedes utilizar dentífricos o colutorios diseñados especialmente para la sensibilidad dental.
Aunque el procedimiento no duele, es normal que las encías estén más sensibles. No, se trata de un tratamiento indoloro. En algún momento durante la limpieza dental es posible sentir incomodidad o sensibilidad pero en general la higiene dental no duele.
Frecuencia de las Limpiezas Dentales Profesionales
Finalmente, una pregunta habitual es cada cuánto realizar una limpieza dental profesional. Los especialistas recomiendan, como mínimo, dos veces al año, aunque esto puede variar según las necesidades de cada paciente. Los odontólogos recomiendan someterse a una limpieza dental realizada por un profesional una o dos veces al año. Los dentistas recomendamos hacerla entre una y dos veces al año, en función de cada paciente y del estado de su boca.
Las personas con ortodoncia, problemas periodontales o alto riesgo de caries pueden necesitar limpiezas más frecuentes. La frecuencia ideal de las limpiezas dentales puede variar dependiendo de la persona. Puede ser que algunas personas necesiten limpiezas dentales más frecuentemente debido a su historial dental, hábitos de higiene bucal, condiciones médicas o su edad.
La periodicidad con que debe realizarse una limpieza dental varía en cada persona y de sus hábitos de higiene bucal. Si ésta se realiza dos o tres veces al día y de forma correcta, incluso puede no necesitarse.

La Importancia de la Limpieza Dental
Ahora que ya sabes qué hacer después de una limpieza dental, recuerda que los cuidados en casa son tan importantes como la visita al dentista. Siguiendo estas recomendaciones, no solo protegerás tus dientes y encías, sino que alargarás los beneficios del tratamiento. Los cuidados después de una limpieza bucal son imprescindibles para que el tratamiento tenga buenos resultados.
La limpieza dental realizada periódicamente en la consulta del odontólogo es, más que un hábito saludable, una necesidad a la hora de mantener la salud dental en un estado óptimo. De hecho, la limpieza dental es la mejor manera de prevenir la aparición de la enfermedad periodontal (gingivitis y periodontitis) y, como consecuencia, evitar la pérdida de dientes por esta causa. El primer paso es analizar tanto los dientes como las encías, descartar que haya algún tipo de enfermedad periodontal, o que algún diente pueda tener cierta movilidad y localizar la ubicación de placa bacteriana y sarro.
Recuerda, cuidar adecuadamente tus dientes después de una limpieza bucal es tan importante como el procedimiento mismo. Al seguir estos cuidados posteriores y adoptar hábitos de higiene bucodental sólidos, puedes asegurarte de que los resultados de tu limpieza profesional van a durar más y disfrutarás de una sonrisa radiante durante mucho tiempo.
| Acción | Recomendación |
|---|---|
| Alimentación | Esperar 30-60 minutos antes de comer. Evitar alimentos y bebidas muy frías o calientes, ácidas, azucaradas y pegajosas. |
| Higiene Bucal | Cepillarse suavemente con un cepillo de cerdas suaves. Usar hilo dental con cuidado. Utilizar enjuague bucal sin alcohol. |
| Bebidas | Beber abundante agua. Evitar bebidas carbonatadas, café, vino y alcohol. |
| Hábitos | No fumar. Evitar enjuagues bucales durante las primeras 24 horas. |
| Seguimiento | Contactar al dentista si hay sangrado abundante, inflamación o dolor intenso. |