El tema de la dentición genera muchas preguntas y dudas en los padres, como cuándo salen los dientes, si estos duelen al salir, si su salida provoca fiebre, cómo lavarlos, qué hacer si tienen caries o si salen torcidos, etc. Entre estas dudas, destaca qué hacer si los dientes de leche no se caen.

¿Cuántos son los dientes de leche?
Los dientes de leche, también conocidos como dientes temporales, son las primeras piezas dentales que aparecen. La dentición temporal está compuesta por 20 piezas: 8 incisivos, 4 caninos y 8 molares. La función de estos dientes es fundamental, ya que favorecen el desarrollo de los huesos maxilares, mantienen el espacio para los dientes definitivos y facilitan su correcta alineación.
¿A qué edad salen los dientes?
La edad de erupción dental varía de un niño a otro. Como norma general, los primeros dientes en salir son los incisivos centrales inferiores, entre los 6 y los 12 meses, seguidos de los incisivos centrales superiores, incisivos laterales, primeros molares, caninos y segundos molares. Este proceso culmina entre los 24 y 36 meses aproximadamente.

¿Cuándo deberían caerse los dientes de leche?
Al igual que ocurre con la salida de los dientes temporales, la edad de caída de estos también variará de un niño a otro, siendo la horquilla de edad bastante amplia. La caída de los dientes temporales ocurre porque los dientes definitivos van reabsorbiendo las raíces de los temporales hasta que se aflojan y acaban por caer. Como normal general, los primeros dientes en caer suelen ser los incisivos centrales, entre los 6 y los 7 años. Los últimos dientes en caer suelen ser los segundos molares, entre los 10 y los 12 años. A medida que van cayendo los de leche, van saliendo los permanentes.
Si a los 8 años aún no ha caído ningún diente temporal o bien en algún momento del proceso de recambio algún diente no cae, se debe acudir al dentista.
¿Cuándo empiezan a salir los dientes definitivos? Aclaramos tus dudas
Cuando empiezan a salir los dientes definitivos, nos hacemos preguntas sobre lo que está pasando. Es muy importante saber lo que es normal y lo que no. A continuación, te presentamos algunas preguntas y respuestas sobre las situaciones que les ocurren a los niños en la etapa del recambio dental.
La erupción de los dientes permanentes ocurre a los 6 años y medio aproximadamente. Con la excepción de las muelas del juicio, el último de los dientes permanentes que erupciona ocurre alrededor de los 13 años de edad. La erupción de los dientes puede ser variable.
Las niñas tienden a tener la dentición permanente antes que los niños. Sin embargo, no es tanto el momento que es importante como la secuencia de erupción dental superior e inferior. Sin duda, el retraso de los dientes individuales podría indicar problemas locales. Una buena razón para ver a su dentista regularmente es para tener un desarrollo durante la dentición mixta supervisado.
A veces, cuando los niños pierden un diente primario, el diente nuevo está allí y se puede ver de inmediato. Y a veces cuando cae un diente de leche, se necesitan meses para que empiecen a erupcionar en boca. Todo lo anterior, está relacionado con muchos factores, como: a) la cantidad de espacio disponible para que el diente crezca, b) la posición del diente individual, e incluso c) factores hereditarios.
Aclara con tu dentista ésta pregunta en la clínica dental cuando tu hijo pierda el primer diente de su dentición temporal. Así, revisará las radiografías para decir qué sucede y explicar cualquier problema.
El sitio más común para que esto ocurra es en la región inferior de los dientes delanteros. Sucede en el 30% de los niños. La aparición de dos hileras de dientes se debe a que los permanentes entran detrás de los primarios. Esto suele ser causado por una discrepancia entre el tamaño de los dientes nuevos y el espacio disponible para que crezcan.
Por ello, debes consultar con un dentista infantil. Una radiografía puede ser necesaria para determinar cuánto queda de la raíz del diente primario. A veces, los dientes primarios necesitan ser extraídos. En muchos casos, si ya están móviles los dientes incisivos centrales, se caen después de unas semanas.
A veces, se nota un espacio grande cuando los dos dientes delanteros superiores entran. Este espacio se llama un diastema. La respuesta fácil es que esta es una parte normal del desarrollo de la mandíbula. A medida que más dientes llegan, el espacio tiende a cerrarse.
Cuando los caninos superiores erupcionan cerca de la adolescencia, el espacio suele estar cerrado lo cual les impide bajar correctamente hacia el arco dental. En su mayor parte, la presencia de un diastema antes de los 12 años suele ser una indicación positiva. Éste dato suele significar que los dientes permanentes tendrán suficiente espacio para alinearse.
Sin embargo, puede haber otras causas para que haya un espacio entre los dientes delanteros. Por ello, puede necesitar de una radiografía por su odontopediatra para descartar cualquier problema.
¿Cuáles son los motivos por los cuáles los dientes temporales no se caen?
Existen diversas razones por las cuales los dientes temporales pueden no caerse en el tiempo esperado:
- Causa temporal: No caen, pero caerán; solo que se retrasa más de la cuenta. En este caso, el dentista mantendrá en principio una conducta expectante e irá haciendo controles.
- Genética: Si a los padres tardaron en salirme los dientes definitivos, es probable que a los hijos también les ocurra.
- Género: Las niñas desarrollan la dentición definitiva antes que los chicos.
- Prematuridad: Según la OMS, los niños prematuros -los nacidos antes de la semana 37 de gestación- tienen más riesgo de tener retraso en la dentición, tanto en la salida de los dientes de leche, como de los definitivos.
- Enfermedades: Alteraciones nutricionales o alteraciones endocrinológicas (anemia, desnutrición, mala alimentación, déficit de la hormona del crecimiento…) o bien algunos síndromes, como Síndrome de Down o la disostosis cleidocraneal.
Causas definitivas: no caen y no caerán porque no existen o porque algo impide que caigan. En ese caso el dentista tendrá que tratarlo. Las causas más comunes son:
- Agenesia: Ausencia de un diente definitivo: al no haberse formado el diente permanente, éste no puede empujar la raíz del diente temporal, por lo que no se reabsorbe y por eso no se cae.
- Causa genética: Es habitual que les ocurra a varios miembros de la misma familia y que se presente en la misma pieza dental.
- Diente afectado: Algún canino o algún molar. Se detecta por ortopantografía.
- Obstáculo en el recorrido del diente permanente: Si hay diente definitivo, pero no puede desplazarse por algún obstáculo en su recorrido, como apiñamiento de dientes o dientes extras, golpe en diente de leche que desplaza al diente definitivo y pierde su guía de erupción, etc.
- Dientes afectados: Cualquiera.
- Anquilosis dental: El diente de leche está fijado al hueso y esto impide que éste se caiga. Suele aparecer hundido respecto a los dientes que tiene alrededor.
- Causa: Genética o secundaria a traumatismo.
- Diente afectado: Segundo molar inferior.
¿Qué hacer si no se caen?
Siempre tendrá que ser valorado por el dentista. Lo habitual es que se realice una prueba de imagen como la ortopantografía. Según su sospecha, puede solicitar otras pruebas de imagen. En función de la causa, el especialista decidirá qué actitud terapéutica será la más adecuada: en algunos casos se recomendará mantener el diente de leche y, en otros, se recomendará su extracción.
Lo que debes saber…
- El proceso evolutivo y madurativo de los dientes tiene un abanico muy amplio, suelen salir a partir de los 6 meses hasta los 3 años y empezar el recambio alrededor de los 6-7 años.
- A los 8 años ya debería haber iniciado el recambio de dientes de temporal a permanente.
Las CARIES en niños con DIENTES DE LECHE no hace falta tratarlas. 🤥¡MENTIRA!
Diferencias entre los dientes de leche y los dientes permanentes
Hay claras diferencias entre los dientes de leche y los dientes permanentes. Aparte del tamaño, que es lo más obvio, hay otros aspectos que los hacen distintos. Es importante conocer sobre este tema y que se le dé el cuidado adecuado a la dentadura desde la primera erupción de las piezas dentales.

Cantidad de dientes
La principal diferencia entre ambos tipos de dientes es la cantidad. Un niño tiene un total de 20 piezas dentales, estos se caen para dar paso a los 32 dientes de adultos. A medida que el niño crece va haciéndolo su maxilar, entonces sus dientes de leche se van separando y así hay espacio para que salgan los dientes de adultos.
Erupción de los dientes
Otra de las diferencias entre los dientes de leche y los dientes permanentes es que los primeros aparecen desde los 6 meses hasta los dos años de vida de los pequeños. Esto puede variar, porque algunos niños pueden tener la erupción alrededor del año, lo cual también es normal.
Por su parte, los dientes permanentes aparecen a partir de los 6 años y hasta los 11-12 años.
Anatomía de los dientes
Los dientes de leche son más pequeños que los permanentes. Esto es porque los infantes poseen una mandíbula más pequeña. Asimismo, su tamaño está acorde con la función de aprender a masticar los alimentos sólidos.
Mientras que los dientes permanentes son más grandes, ya que los adultos poseen una mandíbula más grande para poder albergarlos.
La raíz de los dientes primarios es más fina y corta que la de los permanentes. Los dientes de adultos tienen una raíz más gruesa y larga para que no se desprendan fácilmente.
La pulpa también es de menor tamaño en los dientes de niños que en los de los adultos. Esto implica que las caries más pequeñas pueden llevar al nervio de los dientes de leche. Lo que causa inflamación del nervio o incluso infecciones.
Los dientes de leche poseen una corona más pequeña y achatada, y tienen un cuello más estrecho. Esto se debe al tamaño que tienen dentro de la mandíbula. También son más suaves que los permanentes, por lo que son más susceptibles a las caries.
La composición de los dientes
Los dientes de leche tienen una capa de esmalte dental y es muy delgada, puesto que el trabajo de estos será menor. Además de que la permanencia de los mismos es más corta.
Los dientes permanentes tiene una capa de esmalte dental más gruesa, puesto que su función más fuerte que los de leche.
La diferencia del esmalte entre la dentición temporaria y definitiva hace que los dientes de bebé se vean más blancos que los permanentes. Las piezas de adulto son amarillentas, aunque este factor puede variar según la genética, la limpieza y cuidado que le demos a los dientes.
Los dientes de los niños son más suaves, esto los hace especialmente susceptibles a los ácidos en los refrescos y jugos azucarados. Por lo que la exposición repetida resulta en un desgaste del esmalte dental y, por ende, en caries.
¿Cómo saber si un diente es de leche o definitivo?
Es fundamental distinguir entre los dientes temporales y los permanentes, ya que esto tiene implicaciones en el cuidado dental y el desarrollo bucal. Los padres deben estar atentos al desarrollo y distinguir entre unos y otros.
Como explicamos, el número de dientes es una de las señales para saber si los dientes son de leche o definitivos. También lo es el orden de erupción, los de leche aparecen alrededor del sexto mes de vida, con los incisivos centrales inferiores siendo los primeros en aparecer.
En cambio, los dientes permanentes, por otro lado, erupcionan a partir de los seis años de edad y continúan durante varios años.
La anatomía de los dientes también es diferente. Los dientes temporales son más pequeños que los permanentes y también suelen ser más blancos.
Cuidado de los dientes de leche
Los dientes de leche deben cuidarse igual que los permanentes, que sean temporales no quiere decir que no sean importantes. Ya que estos mantienen el espacio para los de adultos. Si no tienes piezas saludables siendo niño, tendrás problemas con las de adultos.
Es recomendable, incluso, comenzar a cuidar las encías de los bebés antes de que aparezcan los primeros dientes con un paño suave humedecido con agua. De ahí se pasa al uso de un cepillo dental de cerdas suaves con una pequeña cantidad de pasta con flúor al tener los primeros dientes.
Y se recomienda que los niños vayan al odontólogo al cumplir el primer año de vida.
Es fundamental comenzar a cepillar los dientes de su hijo tan pronto como salgan los primeros dientes. La frecuencia debe ser dos veces al día.