Muchas personas posponen o incluso evitan las visitas al dentista, ya sea por falta de tiempo, miedo o la falsa creencia de que, si no sienten dolor, no existe ningún problema. Sin embargo, la realidad es que la salud bucal requiere atención preventiva, y las consecuencias de no visitar al dentista pueden ir mucho más allá de una simple caries.

Ya no quedan dudas sobre qué pasa si no vas al dentista: las consecuencias afectan tanto a la boca como al organismo entero. No hacerse revisiones periódicas puede tener un coste muy alto, tanto en salud como económico, llevando a problemas graves como sufrir dolor, requerir tratamientos complejos o incluso a la pérdida de uno o más dientes.
Impacto en la salud bucal
Cuando no se acude al dentista de forma regular, el primer impacto se produce en la boca. Es importante recordar que una caries no tiene por qué causar dolor, especialmente en las etapas más iniciales.
Caries dental
La caries dental es la causa más común de pérdida de dientes en niños y la segunda en adultos (por detrás de la periodontitis). Si se detecta tempranamente, una caries dental se soluciona con un sencillo empaste u otros tratamientos. Sin embargo, si la caries avanza, necesitará procedimientos más complejos como, en los estadios más avanzados, endodoncias o la extracción del diente. Por este motivo, la revisión anual es clave para prevenir la pérdida dental.
Enfermedad de las encías
Al igual que la caries, la enfermedad de las encías es un trastorno muy común y reversible mediante tratamiento y una correcta rutina de higiene diaria en su primera fase (gingivitis). Por lo que un paciente con gingivitis puede recuperar el estado original de sus encías. Sin embargo, es grave e irreversible si llega a convertirse en periodontitis, que puede provocar la pérdida de dientes y, además, está relacionada con múltiples enfermedades del resto del cuerpo, especialmente cardiovasculares.
Bruxismo
El bruxismo consiste en apretar y rechinar los dientes de forma inconsciente, normalmente mientras se duerme. Este trastorno está asociado al estrés y es cada vez más común. El bruxismo puede provocar desgaste del esmalte, fracturas dentales, dolor y alteraciones en la mandíbula, jaquecas y cansancio, ya que afecta a la calidad del sueño.
Conexión con la salud general
La salud bucal está directamente conectada con la salud del resto del cuerpo. Estudios médicos han demostrado que las infecciones periodontales están relacionadas con enfermedades cardiovasculares, diabetes, problemas respiratorios e incluso complicaciones durante el embarazo. Mantener una correcta salud bucodental es necesario para gozar de una buena salud general.
Detección temprana del cáncer oral
Uno de los aspectos más graves es la detección tardía del cáncer oral. El dentista no solo revisa dientes y encías: también examina lengua, mucosas y garganta en busca de lesiones sospechosas. En esta enfermedad, la consulta periódica al dentista salva vidas. La Sociedad Española de Cirugía Bucal (SECIB) calcula que hasta un 90% de los cánceres orales y orofaríngeos podrían curarse si se detectan de forma temprana.

Motivos para no acudir al dentista y cómo superarlos
Existe un elevado número de la población que no va al dentista, y, aunque parece que estos datos mejoran con el paso del tiempo, la realidad es que sigue siendo preocupante el hecho de no acudir a revisiones dentales con la frecuencia necesaria.
Miedo al dentista
A todo esto, sumamos esa sensación tan extendida de ‘’miedo al dentista’’, por temer el dolor o tener una visión errónea de su papel como profesional. Los tratamientos actuales son cada vez más sencillos y controlados.
Coste económico
Además, existen casos en los que se evita acudir a la clínica dental por no querer ‘’gastar dinero’’, pero, debemos tener en cuenta que, si no se pone remedio pronto, es posible que las afecciones sin tratar requieran de tratamientos más complicados, largos y, en consecuencia, mucho más caros.
Por lo tanto, en cuestiones de salud, es mejor prevenir y solucionarlo cuanto antes.
Recomendaciones y prevención
La recomendación general es que se debe acudir a todas las revisiones dentales necesarias, además de realizar una limpieza profesional al menos una vez al año, pero, si no se cumple, puede dar lugar a varias situaciones problemáticas.
La receta para conseguirlo es sencilla: seguir una higiene bucodental diaria completa, seguir unos hábitos de vida saludable y acudir una vez al año a la consulta odontológica.
Medidas preventivas:
- Cepillarnos 2-3 veces al día los dientes y encías con pasta dental.
- Usar seda dental o cepillos interdentales.
- Enjuagarnos con un colutorio indicado para nuestro estado bucal.
- Cambiar de cepillo de dientes cada 3 meses.
- Acudir a tu clínica dental para una higiene completa y revisión.
En general, se recomienda acudir al dentista cada 6 a 12 meses, aunque la frecuencia puede variar según cada caso.
En Clínica Bérmar somos especialistas en odontología, con más de 20 años de experiencia. Si hace tiempo que no lo haces, acude a consulta hoy mejor que mañana. Gozar de una buena salud bucodental es necesario para que nuestra salud general no se resienta.

El papel del odontólogo en la prevención de enfermedades cardiovasculares
Es cierto que los españoles somos poco amigos de visitar al dentista. Según una reciente encuesta publicada este pasado mes de octubre por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el 23% de los españoles sólo acude al dentista en caso de problema agudo. Al 30% "les da miedo" y el 57% piensa que "es demasiado caro". Pero es aconsejable ir al dentista, porque además de cuidar nuestra boca, los odontólogos tienen también un papel importante en la prevención de las enfermedades cardiovasculares; que no olvidemos, siguen siendo a día de hoy la primera causa de muerte en España, ocupando el 30% de todos los fallecimientos.
De la mano de Mª José Jiménez, especialista en periodoncia e implantología de la Clínica Dental Ciro en Madrid, conoceremos la importancia de cuidar nuestras encías y de cómo podemos tenerlas y mantenerlas sanas. "Un buen cuidado y salud de nuestras encías puede ayudarnos a preservar una buena salud cardiovascular", afirma a EL ESPAÑOL.
El motivo de esta consecuencia es que en una encía en mal estado habrá "un alto nivel de bacterias que pueden pasar al flujo sanguíneo y acabar afectando a otras zonas del organismo. La boca forma parte del cuerpo y por tanto, se interrelaciona con otros órganos", asegura.

Si te desentiendes de tu boca estarás poniendo en riesgo el resto de tu cuerpo. Cuidar de tu boca es cuidar de ti.
¿Le tienes miedo al dentista? Aquí te explicamos cómo perder ese miedo
Miedo al dentista: Causas, consecuencias y soluciones
El miedo al dentista es un temor bastante común. De hecho, estudios recientes indican que una de cada cinco personas sufre ansiedad dental.
¿Por qué se tiene miedo al dentista?
Resulta complejo establecer una única causa, ya que se desarrolla a partir de distintas conductas y pensamientos. Podría decirse que el origen del miedo dental es de tipo multifactorial. Por un lado se encuentran los factores no cognitivos como haber sufrido experiencias negativas en el dentista o contar con una personalidad de tipo ansioso.
La exposición a personas con miedo dental también es una cuestión importante. El hecho de observar que alguien sufre ansiedad por ir al dentista, por ejemplo en el caso de padres e hijos, puede llevar al contagio de este miedo en los niños.
Por otra parte están los factores cognitivos como la vulnerabilidad cognitiva, que en este caso se centra en explicar cómo ante el hecho de ir al dentista o de recibir un tratamiento dental, automáticamente se desencadena una valoración negativa en relación a este tratamiento, del tipo: falta de control sobre lo que puede ocurrir, probabilidad de sentir asco o vómitos, sensación de que pueda resultar peligroso, etc.
¿Qué consecuencias puede tener el miedo al dentista?
El miedo dental es uno de los problemas más frecuentes en odontología pediátrica, que puede tener consecuencias negativas para los niños, debido a las conductas de evitación. Los niños que tienen miedo al dentista acuden con menor frecuencia a la consulta y ésto puede derivar en problemas para su salud dental, ya que no reciben los tratamientos oportunos.
Es decir, que las personas que sufren miedo dental son más propensas a retrasar el tratamiento y sólo van si tienen algún problema evidente o dolor. Esto hace que el miedo aumente todavía más, provocando una especie de “círculo vicioso”.
¿Qué pueden hacer aquellas personas que tienen miedo al dentista?
De cara al tratamiento del miedo dental resulta más productivo trabajar sobre los factores cognitivos que sobre los no cognitivos ¿Por qué? Porque la plasticidad cognitiva ofrece una posibilidad de modificación que los no cognitivos no tienen. No se puede evitar el hecho de haber tenido una mala experiencia en el dentista ni tampoco que alguien cercano sufra este temor. Sin embargo sí se puede trabajar en la modificación de pensamientos y en el aumento de la capacidad de control, a través de la psicoterapia.
A partir de técnicas de reestructuración cognitiva o técnicas de relajación y autocontrol, el paciente podría conseguir enfrentarse a las visitas al dentista, reducir las conductas de evitación y también las citas irregulares. Quizá de esta forma el número de consultas preventivas podría aumentar, reduciéndose la cantidad de consultas de intervención, que dan lugar a mayor número de reacciones negativas.
Consideraciones antes y durante una primera consulta:
- Informarse e incluso visitar la clínica, para resolver dudas y comprobar si es de su agrado.
- Prepararse mentalmente para evitar la ansiedad, por ejemplo a través de alguna técnica de respiración.
- Comunicar en la clínica, de forma abierta, su miedo dental.
- Hablar con el dentista para poder establecer una forma de comunicación entre ambos.
En términos generales, cuanta más información se tiene sobre la salud y los tratamientos dentales, menor es el miedo al dentista. Desde este punto de vista parece interesante fomentar la educación dental en los niños para evitar problemas en la edad adulta.
Sedación consciente: Una solución para el miedo al dentista
Si sufres Odontofobia, algo muy común y que reconoces como un problema psicológico, que provoca ansiedad y miedo, en nuestra Clínica dental en Castellón tenemos la solución perfecta para ti, seas niño o adulto: LA SEDACIÓN CONSCIENTE ; también denominada PSICOSEDACIÓN.
La Sedación Consciente (Ansiolisis) es algo tan sencillo como la combinación de sedación y analgesia administrada al paciente de forma controlada. Relajación y bienestar sin llegar a perder el conocimiento, pudiendo comunicarse sin ninguna dificultad con el dentista. Por su rápida desaparición, su utilización es perfecta en odontología al tratarse de actuaciones de corto espacio de tiempo.
Su objetivo es permitir al paciente controlar sus sentimientos de miedo y ansiedad.