¿Qué hacer si se me rompe un poco el diente? Guía completa

Una caída en bicicleta, un mordisco valiente a un panecillo crujiente o un accidente inesperado pueden provocar que un diente se rompa de forma inesperada. Es normal que no sepas qué hacer ante un golpe o una fractura dental, pero actuar con rapidez es crucial para evitar complicaciones y salvar tu sonrisa.

¿Qué hacer de inmediato?

Si usted o alguien cercano se ha roto un diente, hay tres reglas principales: Mantener la calma, preparar el diente para su transporte y acudir al dentista lo antes posible.

  1. Mantén la calma: Sabemos que este tipo de accidentes o golpes en los dientes puede resultar agobiante para el que los sufre y para las personas que están presentes, ya que la boca es muy sensible y tiende a sangrar mucho. A menudo, las lesiones de este tipo parecen peores de lo que realmente son. Tranquilice al herido y mantenga la cabeza fría.
  2. Detén el sangrado: La zona de la boca tiene un riego sanguíneo muy fuerte. Por eso, los afectados suelen sangrar incluso con heridas dentales. Si hay mucha hemorragia, la persona afectada debe morder con cuidado una gasa (material de vendaje de algodón o lino tejido sin apretar) o un paño limpio para detener la hemorragia y aliviar el dolor.
  3. Enfría la zona: Enfríe la zona afectada con una compresa fría o una franela fría.
  4. Si el diente no está completamente roto: Si el diente no está completamente roto, sino sólo aflojado o agrietado, no lo mueva, sino cierre la boca con cuidado. Esto también es válido si sólo se ha roto una pequeña esquina del diente. Si sólo se ha roto una pequeña parte del diente, la persona afectada no suele sentir dolor.
  5. Conserva el fragmento: Cuando se rompe un diente hay que intentar conservar la parte que se haya desprendido, tanto si es un trozo como si es la pieza completa. Si se te ha caído un trozo, búscalo y recupéralo. Ese pedazo podría ser pegado de nuevo por el odontólogo si se maneja adecuadamente.
  6. Sumerge el diente en líquido: Sumerja el diente en líquido lo antes posible, preferiblemente en 20 minutos. Lo ideal son las llamadas cajas de rescate dental, disponibles en todas las farmacias y consultas dentales, y que también se encuentran con frecuencia en los colegios. Si no tienes acceso a una caja de rescate dental, puedes sumergir el diente durante un breve periodo de tiempo en leche UHT baja en grasa refrigerada (de una a dos horas como máximo) o en solución salina (30 minutos como máximo). Si tampoco dispones de estas cosas, también puedes guardar temporalmente el diente en una bolsa de congelación (durante un máximo de 30 minutos a una hora).
  7. Acude al dentista lo antes posible: Muchas personas se preguntan con qué rapidez deben acudir al dentista. La respuesta es sencilla: lo antes posible. Sólo entonces existe la posibilidad de que el diente vuelva a crecer de forma natural. Por eso, si se le rompe un diente el fin de semana, no dude en acudir a un servicio dental de urgencias. El tiempo es el factor principal que hay que controlar tras romperse un diente. Cuanto antes se acuda al dentista, más fácil será reparar la pieza dental y limitar las consecuencias negativas. Ante cualquier golpe en un diente aconsejamos acudir al dentista para llevar a cabo una revisión.

¿Cómo guardar un fragmento de diente roto?

Es importante conservar cualquier fragmento del diente que se haya roto, ya que podría ser posible volver a adherirlo. Lo ideal es mantenerlo húmedo para que las células no se sequen. Aquí te damos algunas opciones:

  • Leche fría: Sumergir el fragmento en un vasito de leche fría (la leche entera preserva bien las células del diente).
  • Saliva: Mantenerlo en tu propia saliva: por ejemplo, coloca el fragmento dentro de tu boca, entre la mejilla y las encías (¡cuidado de no tragarlo!).
  • Suero fisiológico: Usar suero fisiológico si tienes un botiquín cerca.
  • Bolsa de congelación: También puedes guardar temporalmente el diente en una bolsa de congelación (durante un máximo de 30 minutos a una hora).

Evita el agua del grifo como medio, úsala solo de último recurso - el cloro y otras sustancias del agua corriente pueden dañar el tejido dental.

Lo que NO debes hacer

  1. No dejes que el diente se seque: Si no guarda el diente correctamente, sino que lo transporta en la mano o en un paño seco, se secará y el tejido morirá.
  2. No lo sumerjas en agua: Aunque el agua sea líquida, nunca se puede utilizar para conservar un diente roto.
  3. No limpies el diente: Aunque el diente esté sucio, por ejemplo porque se ha caído al suelo, no debes limpiarlo bajo ningún concepto. Si entra en contacto con agua, jabón o desinfectantes, también corres el riesgo de que muera el tejido sensible.
  4. No lo guardes en la boca: ¿Cree que el mejor lugar para conservar un diente es su entorno natural, es decir, la cavidad bucal? Desgraciadamente, ¡se equivoca! Si guardas el diente en la boca, no sólo corres el riesgo de tragártelo accidentalmente.
  5. No toques la raíz: Nunca toques el diente roto por el lado roto, es decir, por la parte inferior. En la superficie abierta de la raíz del diente hay células nerviosas que podrías dañar accidentalmente.
  6. No intentes repararlo tú mismo: En ningún caso debe intentar reparar, extraer o insertar el diente roto usted mismo. Si un diente está roto, necesita un profesional que pueda evaluar adecuadamente la situación y reinsertar el diente correctamente.

Causas de la rotura de un diente

Un diente es fuerte (el esmalte es el tejido más duro del cuerpo humano), pero no indestructible. A menos que se trate de un diente de leche flojo, normalmente se necesita una cierta cantidad de fuerza para romper un diente. Sin embargo, no necesariamente tienes que estar jugando al hockey sobre hielo o involucrado en una pelea.

Aquí te presentamos algunas de las causas más comunes:

  • Traumatismos o golpes: La razón número uno. Ya sea por una caída de bicicleta, una lesión deportiva o un accidente laboral, siempre que una fuerza externa sea responsable de la rotura de un diente, se habla de traumatismo dental. Un accidente de coche, una caída, un balonazo jugando fútbol o básquet, o incluso una pelea, pueden causar un impacto directo en la boca. Los traumatismos deportivos son especialmente comunes; de hecho, el Consejo General de Dentistas de España advierte que muchos traumatismos dentales ocurren practicando deporte de contacto, y recomienda usar protector bucal. Un golpe fuerte puede fracturar el diente o incluso sacarlo completo.
  • Morder objetos duros: Morder una corteza dura o un centro inesperado en una tarta de cerezas también puede provocar la rotura repentina de un diente. ¿Te suena eso de partir nueces con los dientes? ¿O masticar hielo, huesos, caramelos muy duros o abrir cosas con la boca? Son hábitos muy arriesgados. Una presión excesiva al morder algo duro puede ocasionar desde un diente astillado hasta partirlo en dos.
  • Caries profundas no tratadas: Si la caries se ha extendido por un diente durante mucho tiempo y ha penetrado en su interior, este diente es mucho más susceptible de romperse que los dientes sanos. Una caries grande debilita la estructura del diente desde adentro. Cuando la caries destruye mucha dentina, el esmalte queda como una cáscara frágil. Un diente con una gran caries o infección podría fracturarse incluso con una mordida normal de algo blando, simplemente porque ya estaba muy débil. Por eso insisto tanto en prevenir y tratar las caries a tiempo (¡las caries no solo causan dolor de muela, también parten dientes si avanzan demasiado!). Las caries profundas también pueden provocar la inflamación de la raíz del diente, lo que puede provocar la muerte del diente si no se trata. Incluso los dientes que ya están muertos pueden romperse.
  • Bruxismo (rechinar o apretar los dientes): Rechinar los dientes por la noche ejerce una enorme presión sobre los dientes, mucho más que masticar. El hábito de rechinar los dientes por la noche o apretar la mandíbula constantemente desgasta y fisura las piezas dentales. Con el tiempo, el bruxismo genera pequeñas grietas en el esmalte y microfracturas. Esta fuerza daña el esmalte con el tiempo. Si no se usa una férula de descarga y el hábito continúa, esas fisuras pueden propagarse.
  • Empastes antiguos o endodoncias sin protector: Irónicamente, dientes que ya tuvieron tratamientos también pueden romperse más fácil. Si tienes una restauración muy grande (un empaste amplio) en una muela, esa pieza es más propensa a fracturarse por el tamaño de la cavidad. Lo mismo va para dientes endodonciados (con el nervio tratado): después de una endodoncia el diente queda más frágil y casi siempre recomendamos cubrirlo con una corona.
  • Mordida desalineada (maloclusión): Cuando la mordida no encaja bien, ciertos dientes reciben más carga de la debida. Esa distribución desigual de fuerzas al masticar puede ir fisurando piezas puntualmente. No es la causa más común, pero influye.
  • Desgaste y edad: Los dientes astillados son más frecuentes a medida que aumenta la edad. Con los años, nuestros dientes pasan por mucho. El esmalte puede tener pequeñas grietas por cambios térmicos (tomar cosas muy calientes y luego muy frías) o por el simple desgaste diario. Esto es especialmente cierto para las personas que ya han alcanzado una edad avanzada.
  • Problemas durante el embarazo: Es bien sabido que el embarazo puede provocar un aumento de los problemas dentales. No en vano existe el dicho "cada niño cuesta un diente". Durante el embarazo, aumenta el riesgo de inflamación de las encías y los constantes vómitos dañan el esmalte dental. Sin embargo, esto no significa necesariamente que el diente se rompa durante el embarazo. El número de hijos también influye en la salud dental en etapas posteriores de la vida, como ha demostrado un estudio.
  • Dientes de tiza: Algunas personas padecen los llamados "dientes de tiza". Se trata de una afección en la que el esmalte de los dientes permanentes no se endurece por completo, sino que permanece blando.

Tipos de fracturas dentales

El aspecto de los dientes rotos puede variar mucho según el diente que se haya roto y el lugar donde se haya producido.

  • Diente astillado o fisurado: Es la forma más leve. Solo una pequeña porción del esmalte se ha rajado o saltado. Podrías notar el borde del diente áspero o cortante, pero no ves un trozo grande separado.
  • Fractura parcial de la corona: Aquí sí se ha caído un trozo del diente. Por ejemplo, se desprende una esquina o una parte de la cara visible. Notarás que “falta un pedazo” y podrías encontrar el fragmento. Sueles sentir sensibilidad al frío o calor porque la fractura puede exponer la dentina (la capa interna bajo el esmalte).
  • Diente partido por la mitad (fractura grave): Es cuando al menos la mitad del diente se ha fracturado. Puede abarcar la corona entera e incluso extenderse hacia la raíz. A veces, el diente queda dividido en dos partes claramente separadas. Los síntomas típicos de un diente roto de esta magnitud incluyen dolor agudo (especialmente al morder), sensibilidad extrema si la fractura llega cerca del nervio, sangrado de encía alrededor del diente y a veces movilidad de la parte fracturada.
  • Fractura radicular o “diente partido por dentro”: Aquí la grieta nace en la raíz debajo de la encía y sube hacia la corona. Es engañosa porque quizá no veas gran cosa externamente. Podrías tener dolor intermitente al masticar o sensibilidad, pero cuesta identificar cuál diente duele. Si la fractura de raíz alcanza la corona, en algún momento el diente puede partirse completamente.
  • Avulsión (diente fuera de su sitio): Lo menciono por claridad. No es exactamente “partido por la mitad”, sino que el diente entero salió de su alveolo por el golpe. En estos casos, el diente ya no está en la boca.

Tratamientos para un diente roto

Un diente roto puede ser reparado por un dentista. Si acudes al dentista con un diente roto, primero te preguntará por las circunstancias del accidente y hablará de tu historial médico. A continuación, le examinará la boca a fondo. Si sólo se ha roto una pequeña parte del diente, el tratamiento es muy sencillo. Aunque la mitad del diente esté rota o incluso más, el dentista puede hacer mucho por salvarlo. Sin embargo, es importante actuar con rapidez.

Cuando llegues al consultorio dental, lo primero que haré (o hará cualquier odontólogo) es evaluar la gravedad de la fractura con examen clínico y, normalmente, una radiografía. Esto nos permite ver si la raíz está afectada y hasta dónde llega la rotura. La meta principal será siempre salvar tu diente natural si existe posibilidad.

Los tratamientos varían según la gravedad de la fractura. Aquí te presentamos algunas opciones:

Fracturas leves (astilladuras o fisuras pequeñas)

  • Adhesión del fragmento: Al igual que en las fracturas leves, si el paciente trae el pedazo de diente y encaja bien, la primera opción es intentar recolocar el fragmento con técnicas adhesivas. He logrado reponer mitades de dientes frontales con resultados sorprendentes, prácticamente como si no hubiera pasado nada, siempre que la unión esté limpia.
  • Reconstrucción con composite: Si no se puede reinsertar el pedazo (porque se perdió, se astilló en micro pedazos, o simplemente la unión no “pega”), entonces reconstruimos la parte faltante con un material de resina composite. El composite es una especie de “empaste blanco” del color del diente que moldeo para reponer la forma original de la zona rota. Primero preparo la superficie, aplico un adhesivo, y luego voy colocando capas de resina hasta darle la anatomía correcta. Finalmente se pule para que quede liso.
  • Limado y pulido: En algunos casos de fisuras muy finas en el esmalte sin pérdida de estructura, basta con un limado y pulido de la zona. Pasar una fresa para alisar el borde quebrado y quitar la grieta superficial. Esto elimina filos cortantes y previene que la fisura se profundice.

Fracturas moderadas (pérdida de una porción considerable del diente)

  • Adhesión del fragmento: Al igual que en las fracturas leves, si el paciente trae el pedazo de diente y encaja bien, la primera opción es intentar recolocar el fragmento con técnicas adhesivas.
  • Reconstrucción con composite: Con resina composite se restaura la zona faltante. En dientes anteriores, esto es similar a poner un empaste estético.
  • Incrustación (inlay/onlay): Las incrustaciones son restauraciones a medida (de porcelana o composite hecho en laboratorio) que encajan en la parte faltante del diente. Piensa en ello como un “puzzle”: tomamos un molde o escaneo del diente roto y en laboratorio fabrican la pieza que falta. Luego la cementamos en tu diente. Es una solución intermedia entre un empaste y una corona. Se utiliza cuando la fractura es amplia pero queda suficiente diente sano alrededor. Las incrustaciones de porcelana/disilicato son muy resistentes y precisas, excelentes para muelas fracturadas donde no quieres cubrir todo el diente con una corona.
  • Corona parcial o completa: Si la fractura abarca más de 1/2 de la corona, probablemente se necesite una corona dental. Una corona es una cubierta en forma de diente (puede ser de porcelana, cerámica, zirconio, metal-porcelana, etc.) que se coloca cubriendo lo que queda de tu diente natural, fortaleciéndolo. Para eso, primero reconstruimos cualquier base faltante y tallamos el diente, luego tomamos molde y en la siguiente cita cementamos la corona definitiva. Las coronas protegen contra futuras fracturas y devuelven la anatomía al 100%. Suelo indicarlas cuando la estructura remanente está débil o cuando un empaste grande no sería suficiente.

Fracturas que alcanzan la pulpa dental (el nervio)

Si el nervio dental está expuesto, las bacterias pueden penetrar y causar una inflamación grave. Los daños en el nervio dentario también provocan fuertes dolores.

  • Endodoncia: A menudo es necesario un tratamiento de conducto. El nervio dental se elimina por completo y el interior del diente se rellena con un empaste. Este tratamiento permite que el diente permanezca en la mandíbula. Consiste en remover la pulpa dañada del interior del diente. Es decir, limpiamos el espacio interno (los conductos radiculares) para eliminar el nervio que se expuso o se lesionó con la fractura. Se hace bajo anestesia local, así que no sentirás dolor durante el procedimiento. Con pequeñas limas y soluciones, se desinfectan bien los conductos y luego se sellan con un material de relleno.

Cuando el diente no puede salvarse

Si sólo la raíz sigue dentro de , el dentista puede extraer los restos del diente restante y cerrar la brecha con un implante, un puente o una prótesis, o colocar una corona sobre las raíces restantes. Si el diente se ha caído completamente con la raíz, el dentista puede reinsertarlo. Sin embargo, el requisito previo para ello es que el tejido de la superficie de la raíz del diente no se haya secado y muerto. Si ha transportado su diente en una caja de rescate dental, sus posibilidades son buenas. Si el diente ya no puede sustituirse, el dentista le sugerirá un sustituto dental. ¿Qué tipos de prótesis existen y cuáles son sus ventajas e inconvenientes?

Costes del tratamiento

El coste del diente roto depende de las medidas de tratamiento que sean necesarias. La situación es diferente si hay que realizar un tratamiento de conductos o si es necesario colocar prótesis dentales en forma de coronas o incluso implantes. La endodoncia suele costar entre 200 y 1.000 euros. Los seguros de enfermedad obligatorios conceden una subvención media de 300 euros. En el caso de las prótesis dentales, el seguro de enfermedad paga el 50% del tratamiento estándar. La diferencia debe pagarse de forma privada. Quien ya haya contratado un seguro dental complementario antes del siniestro puede esperar mayores subsidios o una cobertura total de los gastos.

Sin embargo, si la culpa del accidente es de una persona externa, por ejemplo debido a una lesión durante la práctica deportiva, es muy posible que el seguro de responsabilidad civil de la persona responsable del accidente cubra los costes. No obstante, es importante que el dentista documente minuciosamente el accidente y que notifique el incidente a la compañía de seguros. Lo mismo se aplica al seguro de accidentes. Los daños consecuenciales también pueden estar cubiertos por el seguro de responsabilidad civil o de accidentes si, por ejemplo, se necesita una dentadura postiza al cabo de unos años. Estos seguros pueden cubrir los costes de los implantes que no cubre el seguro médico obligatorio.

¿Cómo prevenir la rotura de un diente?

La prevención es clave para mantener una sonrisa sana y evitar la rotura de los dientes.

  • Protección durante la práctica deportiva: Sólo puedes protegerte frente a fuerzas externas inesperadas, como una caída de la bicicleta o un codazo que te cae accidentalmente en la cara mientras haces deporte, con el equipamiento deportivo adecuado, incluidos los protectores bucales.
  • Higiene bucal adecuada: Para que un diente se vuelva quebradizo debido a la caries, las bacterias de la caries ya deben haber penetrado profundamente en el diente. Para evitar que esto ocurra, debe someterse a revisiones dentales periódicas. Si el dentista descubre caries, las zonas afectadas pueden tratarse directamente. La limpieza dental profesional también es útil para eliminar el sarro. Se trata de placa endurecida que ya no se puede eliminar con un cepillo de dientes.
  • Dieta equilibrada: Una dieta equilibrada que fortalezca el esmalte dental también protege los dientes. Los productos lácteos que contienen mucho calcio y las legumbres son una buena elección. Sólo debes comer dulces con moderación y volver a cepillarte los dientes después de media hora. Por cierto, es especialmente perjudicial comer o beber algo ácido primero y algo dulce después. El flúor de la pasta de dientes también refuerza el esmalte y protege los dientes.
  • Cuidado al cepillarse los dientes: ¿Sabías que a tus dientes y encías no les gusta que los frotes con alta presión y un cepillo duro? Un cepillo de dientes suave como el CS 4560 de Curaprox con un cabezal de cerdas densas no sólo es más suave con las encías, sino que también limpia los dientes más a fondo.

Recuerda que la clave para una sonrisa sana es la prevención y la atención temprana. Si tienes alguna duda o experimentas cualquier problema dental, no dudes en consultar a tu dentista de confianza.

“Reconstrucción de un diente frontal con RESINA”

Resumen de acciones a seguir ante la rotura de un diente
Acción Descripción
Mantener la calma Evitar el pánico para actuar racionalmente.
Detener el sangrado Aplicar presión con una gasa o paño limpio.
Enfriar la zona Utilizar una compresa fría para reducir la inflamación y el dolor.
Conservar el fragmento Guardar el trozo de diente en leche, saliva o suero fisiológico.
Acudir al dentista Buscar atención dental lo antes posible.

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