Recesión Gingival: Causas, Diagnóstico y Tratamiento

Las encías son un tejido esencial para la protección de los dientes y el equilibrio de la salud bucodental. La recesión gingival es un problema frecuente, especialmente en adultos, y consiste en la pérdida progresiva del tejido de la encía que deja expuesta la raíz del diente. Una recesión gingival ocurre cuando el margen de la encía se desplaza hacia la raíz del diente, dejando al descubierto parte de su superficie.

Aunque el daño puede avanzar de forma lenta, una vez que se ha producido la pérdida de encía, esta no se regenera por sí sola. Muchas veces los pacientes conviven con la recesión sin darle demasiada importancia, especialmente si no hay dolor.

¿Qué es la retracción gingival?

La retracción gingival es como se denomina en términos odontológicos a la recesión o pérdida de altura de la encía. Este trastorno es relativamente frecuente y aunque lento, ya que aparece gradualmente, puede causar problemas importantes al ir dejando expuesta la raíz del diente desde problemas estéticos, sensibilidades importantes y hasta la pérdida del diente.

Causas de la Recesión Gingival

No existe una única causa para la recesión gingival. Se piensa que la recesión gingival tiene una etiología multifactorial en la que se ven implicados factores anatómicos, fisiológicos y patológicos. La recesión es más frecuente en las superficies bucales o vestibulares de los dientes.

Entre los factores clásicamente relacionados con la recesión gingival se encuentran: el trauma, el sexo, los dientes malposicionados, la inflamación y el consumo de tabaco. Esta recesión aparece en sujetos tanto con buena como con deficiente higiene oral.

La aparición y severidad de la recesión gingival puede verse condicionada por diversos factores. Entre estos destacan:

  • Cepillado Traumático: Una de las principales causas es el cepillado traumático.
  • Periodontitis: La periodontitis puede destruir el hueso y el tejido que soportan al diente, lo que da lugar a la recesión.
  • Edad: La prevalencia de la recesión de un milímetro o más era del 58% en los individuos de treinta años o más y aumentaba con la edad.
  • Factores Anatómicos: Los factores anatómicos que se han relacionado con la recesión son la fenestración y dehiscencia del hueso alveolar, posición anormal del diente en el arco, patrón aberrante de erupción y forma del diente.
  • Factores Fisiológicos: Podría incluirse el movimiento de los dientes a posiciones fuera del hueso alveolar labial o lingual produciendo la formación de la dehiscencia.
  • Factores Patológicos: Un estudio con ratas demostró un posible mecanismo de recesión gingival mostrando que la pérdida de inserción era el resultado de procesos inflamatorios localizados en el tejido conectivo con la acumulación de células mononucleares.
  • Trauma: Además de los factores patológicos pueden jugar un papel en la etiología de la recesión varias formas de trauma tales como cepillado dental enérgico, inserción aberrante del frenillo, daño oclusal, procedimientos operatorios y tabaco de mascar.
  • Higiene: En un estudio epidemiológico, la recesión gingival fue positivamente correlacionada con la frecuencia del cepillado dental. La recesión sucede más frecuentemente en los pacientes que tienen una buena higiene oral.
  • Inserción Aberrante del Frenillo: También se ha considerado la inserción aberrante del frenillo como una causa de recesión localizada pero la evidencia no es considerable.
  • Tabaco: El tabaco es un factor de riesgo significativo para la recesión gingival.

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Diagnóstico de la Recesión Gingival

Muchas personas pueden tener recesión gingival generalizada sin darse cuenta. Sin embargo a otras personas la recesión les produce ansiedad por varias razones como la pérdida dental, hipersensibilidad dentinal o por estética.

Desde que la presentación de la recesión gingival varía ampliamente en la población se han establecido sistemas de clasificación para describirla mejor. El Índice de Recesión fue introducido por Smith (1). Clínicamente, la clasificación de Miller (3) es probablemente la más usada de forma común para describir la recesión gingival; según la cual se establecen las siguientes clases:

  • Clase I: Recesión de los tejidos marginales que no alcanza la línea mucogingival.
  • Clase II: Recesión de los tejidos marginales que se extiende o va más allá de la unión mucogingival sin pérdida de inserción periodontal (hueso o tejidos blandos) en el área interdental.
  • Clase III: Recesión de los tejidos marginales que se extiende o va más allá de la unión mucogingival con pérdida de la inserción periodontal en el área interdental o mala posición dentaria.
  • Clase IV: Recesión de los tejidos marginales que se extiende o va más allá de la unión mucogingival con pérdida severa de hueso o tejido blando en el área interdental y/o severa malposición dental.

Tratamiento de la Recesión Gingival

El tratamiento dependerá del grado de recesión gingival, su causa y si existe o no afectación periodontal. El tratamiento de estas lesiones tiene siempre dos fases: el tratamiento etiológico y el tratamiento restaurador.

El tratamiento etiológico busca eliminar o corregir los factores predisponentes, como el cepillado traumático, la inflamación asociada a placa, otros factores iatrogénicos, etc. Tras esta fase etiológica se debe realizar una reevaluación donde se realizará un examen clínico de los tejidos evaluando el estado de salud de estos tejidos, la presencia de síntomas por parte del paciente y la decisión de realizar o no el tratamiento quirúrgico correctivo.

Cuando la recesión es más avanzada o provoca problemas estéticos o funcionales, se puede optar por un injerto de encía. El factor determinante para valorar el pronóstico de una técnica de cobertura radicular es la posición del tejido interproximal, de forma que, si se observa pérdida de altura de las papilas interdentarias en el diente a tratar, nunca se podrá conseguir una cobertura radicular completa.

Las indicaciones de tratamiento de las recesiones gingivales localizadas mediante cirugía plástica periodontal son habitualmente las siguientes:

  • Indicación estética demandada por el paciente.
  • Recesión progresiva (se ha constatado su evolución en el tiempo).
  • Hiperestesia dentinaria o sensibilidad gingival.
  • Lesión cariosa superficial de la superficie radicular.

Los tratamientos quirúrgicos cuyo objetivo es el tratamiento de las recesiones gingivales localizadas se clasifican en los siguientes:

  • Injertos de Tejido Conectivo Subepitelial: Esta técnica quirúrgica es considerada en la actualidad como el camino más efectivo para la obtención de una cobertura radicular predecible con un alto nivel cosmético. Esta técnica combina un colgajo que recubre el injerto y un lecho vascular asegurando así la nutrición del injerto.
  • Injertos de Encía Libre: Aunque el injerto de encía libre no es rutinariamente utilizado como el tratamiento de elección para los procedimientos de cobertura radicular, alguna regeneración periodontal ha sido descrita con esta técnica.
  • Colgajos Pediculados: Claramente, si los tejidos son adecuados y el incremento de la encía queratinizada no es un logro de la cirugía, los procedimientos de colgajos pediculados sin un injerto son una opción de tratamiento seria.
  • Regeneración Tisular Guiada: Técnicamente se demanda la Regeneración Tisular Guiada y cuando se ejecuta correctamente se puede conseguir una regeneración periodontal importante.

Opciones de tratamiento adicionales:

  • Injerto de encía: Si la recesión es severa, el tratamiento más efectivo es el injerto de encía. Se toma tejido del paladar o de otra zona de la boca y se coloca en el área afectada para recuperar el volumen perdido.
  • Técnicas de regeneración: En algunos casos, es posible utilizar técnicas de regeneración para estimular el crecimiento de nuevo tejido gingival y ayudar a cubrir las raíces expuestas.
  • Corrección de hábitos: Si la recesión gingival se debe a un cepillado agresivo o una mala técnica de higiene, es fundamental corregir esos hábitos.

Recesión Gingival y Ortodoncia

Sí, en muchos casos es posible realizar tratamientos de ortodoncia incluso cuando hay encías retraídas. Sin embargo, antes de proceder con la ortodoncia, es fundamental abordar cualquier problema periodontal subyacente, como la gingivitis o la enfermedad periodontal.

En algunos casos, es necesario realizar injertos de tejido blando o incluso de tejido artificial para corregir la recesión gingival antes o durante el tratamiento de ortodoncia. Además, es importante que el ortodoncista evalúe cuidadosamente la situación bucal del paciente, incluida la salud periodontal, antes de comenzar cualquier tratamiento ortodóncico para garantizar resultados óptimos y evitar posibles complicaciones.

El objetivo de un buen tratamiento ortodóncico es conseguir una buena oclusión y función, consiguiendo con ello restablecer el equilbrio tanto muscular, articular y dentario con los tejidos que soportan al diente. Al corregir los problemas de oclusión como una mordida cruzada, topiezos en mayor o menor medida, vamos a conseguir que el soporte gingival se estabilice y no se siga deteriorando y si es necesario una vez finalizada la ortodoncia realizar los injertos oportunos.

Pero desgraciadamente un mal tratamiento ortodóncico si puede ser la causa de recesiones gingivales, al realizar malos diagnósticos y planes de tratamiento, no respetando los limites biológicos del hueso o aplicando fuerzas excesivas en el movimiento dentario, siendo cada vez más frecuente ver pacientes con raíces de dientes fuera de hueso cortical con los problemas irreversibles que ello genera.

¿Puede la Ortodoncia mejorar la perdida de encía?

  • Al corregir los problemas de oclusión como una mordida cruzada, topiezos en mayor o menor medida, vamos a conseguir que el soporte gingival se estabilice y no se siga deteriorando y si es necesario una vez finalizada la ortodoncia realizar los injertos oportunos.

Prevención de la Recesión Gingival

La mejor herramienta para evitar la recesión es la prevención. Acude a tus revisiones periódicas. Sabemos que la salud de tu sonrisa no empieza en los dientes, sino en las encías.

Si notas que tus dientes se ven más largos, sientes sensibilidad o quieres valorar el estado de tus encías, pide una cita.

Además de estos tratamientos, es crucial el seguimiento regular con un periodoncista para evaluar el progreso y mantener una buena salud bucal. La prevención, la detección temprana y el tratamiento adecuado son clave para abordar la recesión gingival y prevenir problemas dentales futuros.

Sonrisa Gingival

¿Notas que enseñas demasiada encía al sonreír o que tus encías han retrocedido? La sonrisa gingival se da cuando, al sonreír, se muestra una cantidad excesiva de encía. Existen diferentes opciones para corregir una sonrisa gingival según la causa.

Este procedimiento consiste en modificar la posición del hueso maxilar para armonizar la estructura facial y reducir la exposición de la encía.

La recesión gingival ocurre cuando las encías se retraen, dejando expuesta la raíz del diente. Esto puede provocar sensibilidad dental, riesgo de caries y un impacto estético negativo.

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