La endodoncia es un tratamiento dental común y efectivo diseñado para salvar un diente dañado o infectado. Mediante la endodoncia se extrae, en parte o en su totalidad, la pulpa del diente y se sella el conducto pulpar. La pulpa es la parte más interior del diente y está compuesta por un tejido blando formado por los nervios y vasos sanguíneos. Este procedimiento se realiza cuando hay una infección de la pulpa, que provoca su necrosis.
Aunque el tratamiento en sí es crucial para eliminar la infección y aliviar el dolor, los cuidados posteriores son igualmente importantes para garantizar una recuperación completa y prevenir futuras complicaciones. Muchos de nuestros pacientes se preguntan qué deben de hacer después de someterse a una de estas intervenciones. A continuación, te vamos a facilitar una serie de instrucciones que es necesario que sigas unos cuidados tras una endodoncia para asegurarnos de que el resultado es el deseado.
La recuperación tras una endodoncia varía según la situación de cada paciente. En general, hay tres etapas: la recuperación inmediata (de 1 a 3 días), la fase intermedia (de 4 a 7 días), y la fase prolongada (de 1 a 2 semanas).

¿Qué es una Endodoncia?
Una endodoncia es un tratamiento dental que consiste en la remoción de la pulpa dental (nervio alojado en el diente), desinfección del diente y posterior sellado. El especialista en endodoncia tiene como objetivo eliminar la causa que provoca el estado patológico del diente.
La endodoncia, comúnmente conocida como tratamiento de conducto radicular, es un procedimiento dental que aborda las enfermedades que afectan la pulpa o nervio dental. Este tratamiento permite salvar dientes que de otro modo tendrían que ser extraídos, evitando así la necesidad de recurrir a implantes dentales.
Pasos a seguir en una endodoncia
- Radiografía diagnóstica: Permite ver cómo son los conductos, su forma, longitud, calcificaciones, etc.
- Anestesia local: Como ya hemos dicho, la endodoncia requiere anestesiar antes la zona a tratar.
- Aislamiento del diente: Utilización de un dique de goma.
- Apertura de la cámara pulpar: Para llegar a los conductos. A veces se utiliza como tratamiento de urgencia, ya que disminuye el dolor.
- Instrumentación y limpieza de los conductos radiculares con conductometría: Consiste en la medición y comprobación radiológica de la longitud de los mismos.
- Obturación y sellado hermético de los conductos radiculares.
- Radiografía final.
Tipos de endodoncia
Según el número de raíces que tenga el diente a tratar, podemos hablar de:
- Endodoncia monoradicular: Se corresponde con los dientes incisivos centrales, laterales, caninos y premolares inferiores.
- Endodoncia biradicular: Se corresponde con los premolares superiores.
- Endodoncia poliradicular: Formada por tres o más conductos. Se corresponde con los molares.
¿Cómo Saber Si Necesitas Realizarte una Endodoncia?
Muchas veces una pulpa dental afectada no deja síntomas apreciables o visibles para el paciente y solo un odontólogo puede detectarlo en consulta. Pero hay otras veces en las que nuestros dientes sí dejan pistas de la necesidad de una endodoncia. Pueden ser, por ejemplo, desde una hipersensibilidad dental al consumir alimentos o bebidas muy calientes o fríos a una sensación de dolor intensa en un diente o cambio de coloración en el mismo.
Estos son algunos de los síntomas que pueden indicarte que necesitas una endodoncia:
- Dolor: El síntoma principal que indica la necesidad de hacer una endodoncia es el dolor. Se trata del típico “dolor de muelas” que no cede ante medicación analgésica y que se intensifica por la noche al tumbarnos en la cama.
- Hipersensibilidad prolongada en una pieza dental por contacto con alimentos fríos, calientes o dulces.
- Diente oscurecido.
- Aparición de puntos de pus (fístula) en la encía.
¿Qué es una endodoncia dental? Fácil y rápido
En todo caso, ante cualquier sospecha, debes acudir a tu odontólogo. Será él quien emita un diagnóstico y determine, después de realizar todas las pruebas necesarias -radiografías, test de vitalidad, percusión, etc.-, si el tratamiento endodóntico está indicado.

Molestias y Dolor Después de una Endodoncia
Es normal que después de la endodoncia, al haber tocado la dentina del diente, pueda existir dolor hasta que el tejido se recupere. Los primeros días es normal que moleste ligeramente porque hay tejidos que se tienen que curar y recuperarse alrededor de las piezas dentales. Esa molestia puede controlarse con la medicación que te hayamos indicado en la consulta y debe ir poco a poco desapareciendo.
Durante la intervención y en las horas posteriores, mientras dura el efecto de la anestesia, es improbable que tengas dolor. Una vez finalizado el tratamiento, es normal todavía sentir el efecto de la anestesia durante algún tiempo. Labios, dientes y lengua pueden estar dormidos todavía unas horas después de realizado el tratamiento, pero es un efecto pasajero.
Sin embargo, en los días posteriores a la extirpación de la pulpa es normal sentir algo de dolor, ya que las estructuras anatómicas adyacentes (hueso, ligamento periodontal, vasos sanguíneos y nervios) sufren una inflamación local como consecuencia de las maniobras que realiza el endodoncista. Es posible que los primeros días después del tratamiento el/la paciente sienta molestias, sensibilidad e incomodidad. Hay que tener en cuenta que esa zona estaba previamente infectada y dolorida y que este efecto tiene que pasar.
Hay que tener en cuenta que la percepción del dolor después de una endodoncia no es igual para todos los pacientes. El sentir dolor o molestias, no obstante, no es síntoma de que la recuperación sea mejor o peor o que no haya resultado con éxito por el hecho de tener molestias.
Causas del dolor postendodóntico
El dolor postendodóntico es un síntoma habitual que presentan algunos pacientes tras un tratamiento de conductos radiculares. Este dolor se debe a la inflamación (respuesta natural del cuerpo) ante las técnicas que realiza el odontólogo mientras realiza la endodoncia.
El dolor y la inflamación son la respuesta natural del cuerpo ante las técnicas de la endodoncia, que podemos resumir en tres pasos:
- Instrumentación: Introducción sucesiva de limas dentro del conducto radicular para eliminar el tejido pulpar.
- Desinfección: Aplicación de productos de alcalinidad muy alta (NaOCl) y quelantes para eliminar todos los microorganismos y restos inorgánicos.
- Obturación: Consiste en rellenar los conductos con material (gutapercha) para sellar por completo el interior del diente endodonciado e impedir que los microorganismos vuelvan a reproducirse.
El nivel de inflamación es mayor o menor en función de muchos factores, entre ellos la edad del paciente, la condición de salud previa, la duración del tratamiento de endodoncia o la existencia de complicaciones durante el mismo.
En algunos casos las molestias serán inapreciables pero en otros, por existir infección en el hueso, puede aparecer dolor e inflamación que no altera el pronóstico de tu pieza dental, pero que va a requerir una medicación adecuada.
¿Qué hacer para aliviar el dolor?
Para aliviar el dolor, es recomendable seguir ciertas indicaciones:
- Tomar analgésicos o antiinflamatorios prescritos por el dentista es fundamental.
- Aplicar frío local en la parte externa del rostro ayuda a reducir la inflamación, pero nunca debe colocarse directamente sobre el diente.
- Mantener una higiene bucal rigurosa pero suave en la zona afectada favorece la recuperación.
- Seguir una dieta blanda, evitando alimentos muy fríos o calientes, puede ayudar a disminuir las molestias.
- No fumar y descansar adecuadamente también son claves para una buena curación.
El dolor tras la endodoncia suele remitir al cabo de varios días, entre 3 y 7, sin necesidad de tomar medicación. Si es necesario, se prescriben antiinflamatorios y analgésicos para controlar el dolor y la inflamación postoperatoria inmediata.
Si, a pesar de haber tomado la medicación, el dolor persiste después de 5-7 días, debes llamar a la clínica dental y concertar una cita. Tu odontólogo evaluará la causa de ese dolor y, si lo considera oportuno, modificará la medicación o adoptará otras medidas.
Cuidados Después de una Endodoncia
Los cuidados después de una endodoncia son esenciales ya que ayudan a prevenir infecciones, previenen las molestias, reducen la inflamación, facilitan la cicatrización y mantienen la salud del diente tratado.
Después de someterse a una endodoncia es recomendable seguir una serie de pautas:
- Espera a que pasen los efectos de la anestesia: la anestesia local dura de 2 a 4 horas. Por este motivo, después de la endodoncia, seguirás sintiendo tu boca adormecida durante un tiempo. Hasta que no recuperes la sensibilidad en tu boca, no deberías comer ni beber nada.
- No mastiques alimentos duros durante el tiempo que transcurra entre la endodoncia y la reconstrucción final del diente. De este modo protegemos el diente de posibles fracturas indeseadas. Una vez que la reconstrucción final esté hecha, se puede volver a masticar con normalidad.
- Te recomendamos que mastiques por el lado opuesto al lugar donde te hemos realizado la endodoncia. Así evitarás dañar el diente al que se le ha hecho el tratamiento. Si necesitas dos o más sesiones para la endodoncia, no deberías masticar o morder con el diente tratado hasta que se haya completado el procedimiento. Cuando el tratamiento está a medias, este diente es vulnerable y puede experimentar fracturas.
- Come alimentos fáciles de masticar: Dado que es probable que tu boca esté inflamada y sensible unos días, es recomendable evitar cualquier alimento que pueda empeorar estos problemas. No consumas alimentos y bebidas muy calientes o muy fríos, ya que pueden provocar molestias en el diente intervenido.
- Puedes continuar cepillándote los dientes de forma normal, incluso en la zona tratada. Este cuidado tras la endodoncia es fundamental para evitar la irritación del diente afectado. En cuanto al hilo dental, deberemos pasarlo con especial atención entre la reconstrucción provisional (si la hubiese) y el diente adyacente.
- Durante un tiempo, puedes sentir el diente de la endodoncia de forma diferente al resto de dientes naturales de tu boca.

¿El Diente Endodonciado Se Vuelve Frágil?
Los dientes que han sufrido una endodoncia son más frágiles mientras no son restaurados, por lo que se deberán reconstruir lo más rápido posible. A su vez, con el paso del tiempo, al ser dientes desvitalizados que no reciben riego sanguíneo, la probabilidad de que sufran algún tipo de fractura aumenta. Es por ello que principalmente en los casos de dientes posteriores (premolares y molares), se recomienda proteger la corona del diente (la parte visible, que sobresale de la encía) mediante reconstrucciones adecuadas que protejan las cúspides, para una mayor durabilidad del tratamiento. Esto se lleva a cabo colocando incrustaciones o coronas de circonio o porcelana.
Esta reconstrucción es provisional y es normal que con el tiempo se desgaste o desprenda. La reconstrucción definitiva de la pieza dental afectada devolverá el aspecto normal a la misma y además se recuperará la funcionalidad de forma total. Esta parte final del tratamiento consiste en colocar una corona o funda para proteger esa pieza de que sufra una fractura.
¿Qué hago si se me suelta la obturación provisional?
Tal como te hemos explicado, las restauraciones que colocamos en tu diente hasta que está totalmente restaurado son provisionales y por ello más débiles, por lo que si se caen o desgastan no debes alarmarte.
- Si el doctor ha colocado una restauración provisional y se va desgastando, en principio no es necesario reponerla si no te causa incomodidad.
- Si se desprende completamente si debes acudir a la clínica para su reposición y desinfección de la parte interna del diente que ha quedado expuesta. Intenta que no entre suciedad o restos de alimentos en el diente hasta que puedas acudir a la clínica y extrema tus medidas higiénicas.
- Si lo que se desprende es una corona provisional, también puedes acudir a la clínica y la volveremos a fijar.
¿El diente endodonciado se vuelve oscuro con el tiempo?
No siempre sucede, pero en algunos casos el diente puede oscurecerse ligeramente con el paso del tiempo. En casos de dientes posteriores no es tan apreciable y queda totalmente camuflado con las coronas que lo cubren.
Cómo Prevenir las Endodoncias
La mayoría de las veces la necesidad de las endodoncias viene causada por:
- Existencia de caries profunda que llega a la pulpa dentaria.
- Erosión o desgaste severo del diente que afecta al nervio.
- Traumatismo o golpe que provoca la necrosis del diente (pérdida de vitalidad de la pulpa).
Si prevenimos y tratamos cualquiera de las tres causas anteriores, podemos evitar la realización de una endodoncia.
La mejor manera de prevenir la caries es mantener una higiene dental correcta, utilizar pasta con flúor y seguir una dieta equilibrada y baja en azúcares. Si a pesar de todo, aparece la caries, esta debe abordarse de forma temprana, de manera que el tratamiento sea lo menos invasivo posible y no llegue al nervio.
El desgaste o la erosión dental también pueden evitarse o paliarse en algunos casos. Por ejemplo, con férulas de descarga en pacientes bruxistas o apretadores, o limitando el consumo de bebidas ácidas y carbonatadas.
Para evitar traumatismos, sobre todo en los dientes anteriores, son de gran utilidad los protectores bucales realizados a medida, muy utilizados en deportes de contacto.
La Importancia de las Revisiones Dentales
Como ya hemos comentado, diagnosticar a tiempo una caries o un desgaste dentario es fundamental para poder atajar el problema antes de que el nervio se vea comprometido (lo que obligaría a llevar a cabo un procedimiento de endodoncia).
Normalmente estas lesiones son apreciables a simple vista o por sondaje de surcos y fisuras dentales. Además, el dentista, mediante la realización de pruebas complementarias, principalmente radiológicas, puede encontrar caries entre diente y diente (interproximales), e infecciones asintomáticas.
Estos focos de infección asintomática pasan desapercibidos para el paciente, ya que no provocan dolor ni le generan molestias en su vida diaria, Sin embargo, si no se diagnostican y no se lleva a cabo una endodoncia, pueden derivar en patologías importantes, como una infección aguda o en un quiste.
Por tanto, la visitas periódicas al dentista son la mejor manera de prevenir la aparición de problemas y de detenerlos antes de que desemboquen en tratamientos dentales más agresivos y más costosos.
En las revisiones dentales, tu odontólogo te examinará, te informará y te recomendará, según sean tus necesidades particulares, qué cuidados y tratamientos debes seguir para mantener tu salud dental.
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