Regeneración Ósea Dental: Proceso, Técnicas y Beneficios

Para la colocación exitosa de un implante dental, es fundamental que el paciente tenga una cantidad y calidad óptima de hueso. La regeneración ósea dental es un procedimiento que tiene como objetivo restaurar o reconstruir el tejido óseo perdido o dañado en la mandíbula y/o el maxilar. Es un componente clave del éxito de cualquier implante y debe tenerse en cuenta a la hora de plantearse la colocación de un implante.

La regeneración ósea dental es un conjunto de técnicas enfocadas a dotar al hueso maxilar o a la mandíbula de las condiciones adecuadas para dar soporte a un implante. Además de recuperar el hueso, las técnicas de regeneración ósea dental son un elemento esencial para que se pueda realizar una rehabilitación óptima desde el punto de vista funcional y estético.

¿Por qué se pierde hueso maxilar y mandibular?

Cuando se extrae un diente, el hueso que lo rodeaba puede comenzar a reabsorberse gradualmente debido a la falta de estímulo de la raíz dental. Aquí te mostramos algunas de las causas más comunes:

  • Extracción dental: Cuando se extrae un diente, el hueso que lo rodeaba puede comenzar a reabsorberse gradualmente debido a la falta de estímulo de la raíz dental.
  • Enfermedad periodontal avanzada: La enfermedad periodontal, también conocida como enfermedad de las encías, es una infección bacteriana crónica que afecta las estructuras de soporte dental, incluido el hueso.
  • Traumatismo facial: Lesiones o traumas en la zona maxilar pueden resultar en la fractura o pérdida de hueso.
  • Atrofia ósea debido a la falta de dientes: Cuando una persona pierde varios dientes o no tiene dientes en una determinada área durante un período prolongado, puede producirse una atrofia o reabsorción ósea.
  • Periodontitis avanzada: las patologías que afectan a las estructuras que rodean y soportan el diente, en su fase más grave, dañan al hueso.
  • Traumatismos: cuando un golpe o accidente causa un daño en el hueso maxilar.
  • Desdentación prolongada acompañada de atrofia por desuso.
  • Infecciones.
  • Procesos patológicos maxilares, como quistes o tumores.
  • Extracciones dentales agresivas o bruscas.
  • Cirugías resectivas oncológicas.
  • Prótesis deficientemente ajustadas.

¿Por qué es necesario recurrir a un procedimiento de regeneración ósea?

Si has sufrido una pérdida de masa ósea maxilar es posible que necesites un tratamiento para estimular la formación de nuevo tejido. La regeneración ósea es la técnica quirúrgica mediante la cual los especialistas en implantología conseguimos devolver al hueso su cantidad y calidad perdidas.

La regeneración está indicada en todos los casos anteriores. Además, existen circunstancias anatómicas, como un seno maxilar grande o maxilares con poca anchura o altura, o con relaciones desfavorables en cualquiera de los sentidos del espacio, que también pueden hacer necesario algún tipo de tratamiento regenerador para colocar los implantes.

¿Cómo se puede regenerar el hueso dental?

El profesional evaluará la cantidad y calidad del hueso existente, así como las necesidades específicas del paciente. Para que el profesional pueda decidir el tratamiento adecuado es necesario realizar algunas pruebas de diagnóstico.

Técnicas más comunes

Existen diferentes técnicas para regenerar hueso dental perdido y garantizar esa sujeción máxima que requiere una dentadura funcional. Como ya hemos comentado, la regeneración ósea es el proceso de reconstrucción del tejido óseo en zonas donde se ha perdido o destruido hueso debido a una enfermedad periodontal o debido a un traumatismo.

1. El injerto óseo

El injerto de hueso dental permite restaurar el hueso dental perdido. Durante esta fase, se realizará una pequeña incisión en el área afectada para acceder al hueso. El injerto de hueso se colocará en el área afectada y se asegurará en su lugar. En algunas ocasiones se recubre con una membrana para que no se pierda el material, y se fija para evitar que se mueva. Durante varias semanas o meses, el injerto de hueso se fusionará con el hueso existente, promoviendo la regeneración ósea.

En ocasiones, surgen complicaciones en la integración del injerto, por lo que se recurre al uso de membranas para que este no se mueva y se integre de forma óptima en el hueso.

Tipos de injertos óseos:

  • AUTÓLOGOS: el hueso procede del propio paciente. Se denominan ”autoinjertos”. Estos injertos utilizan el hueso del propio paciente en otras zonas de la boca o de su cuerpo. Injerto dental Autógeno: Se trata de un procedimiento en el que nuestros doctores cirujanos extraen material de injerto óseo del paciente. Hace unos años, se extraía hueso esponjoso de la cadera del paciente o del mentón.
  • HOMÓLOGO: el hueso procede de otro humano (cadáver). Se llaman xenoinjertos. Provienen de tejido óseo de individuos de la misma especie. Se obtienen de bancos de tejidos especializados en preservación, transformación y distribución de tejidos óseos.
  • Xenoinjertos: Se trata de un sustituto procedente de especies distintas al receptor. Se obtienen de la matriz ósea de animales o de minerales. Presenta una buena biocompatibilidad y capacidad de osteoconducción (para que las células del hueso se adhieran y proliferen). Los utilizamos con mucha frecuencia en implantología, pues suponen una alternativa sencilla y segura para regeneraciones óseas de tamaño pequeño.
  • Injertos de origen sintético: Se conocen como aloinjertos. Es un biomaterial que consigue excelentes resultados, con una regeneración rápida. Injerto dental Alogénico: Se trata de un procedimiento en el que se utiliza material de injerto óseo de un donante diferente, normalmente de un banco de tejidos. La ventaja de utilizar un donante diferente es que la composición del hueso es muy similar a la del propio paciente.

2. Proteínas para la regeneración tisular

Estas proteínas se aplican en la zona a tratar con el objetivo de regenerar el tejido.

¡No te pongas injerto de hueso sin ver este video!

Cuidados Post-Operatorios y Recuperación

En general, el cirujano utiliza anestesia local durante la intervención. A continuación, introduce el injerto óseo más indicado para tu caso. En algunas ocasiones se recubre con una membrana para que no se pierda el material, y se fija para evitar que se mueva. No debes escupir ni enjuagarte la boca, ni cepillarte los dientes en 24 h. Al día siguiente se puede realizar una vida social y laboral normal.

Se aconseja seguir una dieta fría y blanda durante las primeras 24 horas, y no realizar deporte. Pasado este tiempo, han de transcurrir otros 3 o 4 meses tras la colocación del implante antes de colocar la corona sobre el implante.

Los cuidados tras la cirugía son la base, junto con la propia intervención, para conseguir una buena cicatrización y una adecuada recuperación. Para ello, y también por tu comodidad, te pautaremos un tratamiento farmacológico a base de antibióticos, antiinflamatorios y /o analgésicos, dependiendo de tu caso concreto.

El tiempo de curación de un injerto de hueso puede variar según varios factores, como el tamaño y la ubicación del injerto, la salud general del paciente y la calidad ósea. En general, el proceso de curación puede llevar de varios meses a un año para permitir una integración adecuada del injerto en el hueso existente.

Después de un injerto dental, es importante tener cuidado al comer para no poner tensión excesiva en el área del injerto. Tu dentista te proporcionará instrucciones específicas según tu caso.

Preguntas frecuentes

  • ¿Cuánto tiempo lleva realizar un injerto dental? Una sesión de menos de una hora, con anestesia local, suele ser suficiente para realizar un injerto óseo dental, que puede complementarse en ocasiones con sedación para hacer que la experiencia sea más satisfactoria. El tiempo necesario para realizar un injerto dental puede variar según el tipo de injerto y la complejidad del caso. Algunos injertos pueden completarse en una sola visita, mientras que otros pueden requerir múltiples citas y un período de curación antes de colocar los implantes dentales.
  • ¿Es normal la inflamación tras un injerto óseo dental? En general sí. Sí, la inflamación después un injerto dental es normal. Sin embargo, tomando algunas medidas como aplicar frío sobre la zona o dormir con dos almohadas, se puede reducir la hinchazón. También existen medicamentos específicos que consiguen reducir la duración de estos síntomas.
  • ¿Puedo comer después de un injerto dental? Sí, se puede comer después de haber sido sometido a un injerto dental. La única limitación es tomar una dieta blanda y fría durante las primeras horas tras la cirugía.
  • ¿Duele mucho un injerto dental? El paciente no tiene por qué sentir dolor durante la cirugía ni durante el posoperatorio inmediato gracias a la anestesia local. Únicamente notará las maniobras del doctor sobre su boca. La administración pautada de medicación analgésica ayuda a controlar las molestias o el dolor leve que pueda surgir en las horas y días posteriores a la intervención.

Alternativas a la regeneración ósea

Por suerte, los avances tecnológicos nos brindan también otras alternativas a la regeneración. En la última década han probado su utilidad diversas alternativas a las técnicas de regeneración ósea, como la colocación de implantes angulados, de implantes cortos o de implantes cigomáticos.

  • Implantes cigomáticos: Los implantes cigomáticos se fijan en el hueso del pómulo. En el maxilar superior, los implantes cigomáticos -aquellos que se colocan en el hueso del pómulo- representan una opción de tratamiento excelente para desdentados totales con atrofia severa.
  • Implantes angulados: Los implantes angulados se colocan inclinados, de tal forma que queden anclados en zonas ricas en hueso y que esquiven los lugares donde no hay suficiente tejido óseo.
  • Implantes cortos: Por otra parte, los implantes cortos -menos de 8 milímetros de longitud- han demostrado en diversos estudios científicos una tasa de éxito similar a la de los implantes convencionales colocados en zonas injertadas. Esta alternativa supone un ahorro tanto en el tiempo del tratamiento como en el precio de los implantes.

Beneficios de la Regeneración Ósea Dental

El principal beneficio de la regeneración del hueso alveolar es que te permite ponerte implantes dentales y mantener un adecuado volumen de tus tejidos. Por otro lado, la recuperación del hueso es ideal para mantener una buena anatomía y funcionalidad de toda la cavidad oral.

En la actualidad se están investigando alternativas a estos tratamientos de regeneración del hueso. Los avances van encaminados a implantes más pequeños o que se puedan colocar en diferentes ángulos para aprovechar el hueso existente.

Cada paciente es diferente y es fundamental seguir las indicaciones del profesional.

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